Cómo proteger árboles de la Amazonia (serie cambio climático 3)

Foto Hans ter Steege

Si se transforma la Amazonia se transformará todo el planeta. La región es el ventilador del mundo, que actúa de aire acondicionado y regula el clima.

Bueno, más de la mitad de todos los árboles de la Amazonia, la selva más diversa del planeta, están amenazados. Eso sugiere un nuevo estudio publicado en Science Advances.

Las noticias no son del todo desalentadoras, pues la misma investigación indica que los parques, reservas y territorios indígenas existentes si son bien manejados protegerán la mayoría de especies amenazadas.

En la investigación participaron 158 científicos de 21 países, incluido Colombia.

La cobertura boscosa de la Amazonia se ha reducido desde los años 50. En Colombia no ha sido la excepción. Nada menos la semana pasada el Ideam reveló que Caquetá es la región amazónica donde más se deforesta.

Los investigadores no conocían cómo esa deforestación afecta las especies individuales. Hasta ahora.

Al comparar datos de muestreos de toda la región con mapas de la deforestación actual y proyectada, se estableció cuántas especies han sido borradas.

Los autores concluyeron que del 36 al 57% de las 15.000 especies estimadas de árboles califican como globalmente amenazadas según los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

El estudio no demuestra que la situación esté peor hoy que antes, sino que estima el número de especies afectadas por la deforestación histórica.

Al extrapolar los resultados, los científicos consideran que más de 40.000 especies de árboles en el mundo están amenazadas.

La ventaja para la Amazonia parece estar en las reservas y territorios indígenas por toda la región, en donde hay reservas valiosas de las especies amenazadas.

Eso refuerza además la importancia de proteger más áreas en la vital región.

Las reservas y parques, según el estudio, protegerán las especies si no se degradan más, algo que está en veremos pues no es lo que ocurre hoy.

¿Será el segundo mamífero en desaparecer del país?

El mico bonito, del tamaño de un gato. Foto Universidad Nacional

Un tití del Caquetá cuyo linaje lleva 1 millón de años sobre el planeta en solo 10 años ha sido acorralado por el hombre al punto de que podría convertirse en el segundo mamífero en extinguirse, tras la foca del Caribe Neomachus tropicalis.

Eso dice una investigación liderada por los biólogos Javier García y Manuel Hoyos de la Universidad Nacional, junto a otros expertos.

A la vez que se anunció su posible desaparición, se encontró que el tití Callicebus caquetensis es una nueva especie endémica del sur del país.

De no detenerse la deforestación en ese departamento, donde la ganadería ha venido ganando espacio sin freno, el también llamado mico bonito desaparecerá en pocos años.

Una de las maneras de protegerlo sería extender los parques nacionales la Paya y Serranía de los Churumbelos de modo que se conecten zonas de bosque hoy aisladas y de las cuales estos monos no pueden salir.

El área de distribución de este primate es un conjunto de bosques de unas 120.000 hectáreas, un área muy pequeña. El mono no se adentra hacia la profundidad de la selva, otra amenaza adicional.

El reporte d ella Nacional indica que “a pesar de llevar una vida dura y difícil, son monos muy tranquilos a los que les gusta vivir en familia. Es común ver cómo padres e hijos permanecen agarrados de sus colas durante horas, acicalándose, acariciándose y fortaleciendo una unidad familiar compacta que se afianza porque, además, los “jefes de hogar” tienen una sola pareja para toda la vida (son monógamos)”.

Es frugívoro aunque también se alimenta de plantas que crecen en el dosel de esa selva, que hace parte de la amazonia colombiana.

Aunque algunos opinaban que se trataba de monos Callicebus ornatus o Callicebus discolor, los análisis genéticos revelaron que es una especie diferente, que por distintas razones quedó aislada y fijó su identidad taxonómica.

Pese a que son pocos los individuos que quedan, son grandes dispersores de semillas.

El estudio será sometido a publicación internacional.

1,5% aumenta nivel de CO2 por deforestación amazónica

Foto I. Sinchi

Con la crisis galopante del cambio climático, el mayor problema de la humanidad, la Amazonia cobra mayor importancia y las miradas se dirigen a ella.

Un reciente estudio publicado en Nature indicaba que la tasa de mortalidad de los árboles es muy alta y la captura de carbono ha disminuido.

Un nuevo estudio publicado en Geophysical Research Letters determina el impacto de la actividad humana en la capacidad de la selva amazónica de capturar carbono.

Desde los años 60 se ha removido más de 1/10 de los árboles y plantas de la gran región. Esa remoción ha contribuido al aumento de la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera incrementando el potencial efecto del cambio climático.

La deforestación en la Amazonia responde por el 1,5% de aumento de los niveles de CO2 observado desde mediados de los 50.

Es, sin embargo poco comparado con el efecto de las emisiones de los combustibles fósiles, que responde por la gran mayoría de ese incremento.

Si no hubiese ocurrido esa deforestación, la selva almacenaría 12% más carbono y cubriría un área mucho mayor que la actual.

Los científicos mostraron mapas de cuáles áreas ocuparía hoy la Amazonia si no hubiera sido deforestada.

El impacto ha sido además sobre la biodiversidad.

El balance por la deforestación ha sido influido por el recrecimiento parcial de la vegetación en distintas áreas a pesar de la actividad humana.

Mis 10 noticias científicas de la semana (13-19)

1. Tres que se parecen una

Como un gato jugando con un ovillo de hilo, científicos acaban de enredar el árbol de la evolución humana: el hallazgo del más completo cráneo humano primitivo recuperado hasta ahora de ese lejano pasado, sugiere que tres especies que se han pensado separadas serían una sola: Homo habilis y Homo rudolfensis carían perfectamente en lo que es el Homo erectus. El cráneo fue desenterrado en 2005 y al combinarlo con una mandíbula hallada cinco años antes a solo 2 metros constituyen el cráneo más completo de un adulto hallado hasta el momento. El estudio fue presentado en Science.

2. Lejanos habitantes del bulbo

Por primera vez astrónomos, utilizando una de las herramientas de la Relatividad General de Einstein, detectaron un planeta a unos 25.000 años luz con una característica especial: reside en el bulbo de la galaxia, esa región abultada que cubre una parte de la estructura galáctica. Es un supergigante gaseoso con unas 5 veces la masa de Júpiter. Un hallazgo interesante porque se abre la posibilidad, ahora especulativa, de que posea lunas potencialmente habitables.

3. Tan pequeños pero tan genéticos

Los escorpiones poseen unos 10.000 genes más que los humanos de acuerdo con la secuenciación del genoma de una de las especies hecho por científicos de Wuhan University en China y publicado en Nature Communications. Los investigadores detectaron que tiene unos 32.000 genes y dentro de esos hallaron 116 que codifican por neurotoxinas, incluyendo 45 que no se conocían. Además poseen 160 enzimas que les ayudan a digerir las grasas y desintoxicarse de los químicos de las plantas de los insectos herbívoros que comen.

4. Murciélagos utilizan altavoces

El murciélago Thyroptera tricolor de la selva costarricense se ‘encueva’ a menudo en unas grandes hojas enroscadas que parecen formar un tubo y donde se esconde de depredadores. Dese allí responde el llamado de congéneres invitándolos a entrar. Ahora científicos descubrieron y publicaron en Proceedings of the Royal Society B que estos mamíferos usan las hojas como amplificadores del sonido, de modo que pueden escuchar mejor en la ruidosa selva, con lo cual el sonido se extiende unos 30 metros. Todos unos artistas.

5. Cáncer con orígenes comunes

En 12 tipos de cáncer muy comunes intervienen mutaciones en 127 genes de acuerdo con un estudio publicado en Nature. Científicos de la U de Washington en San Luis analizaron 3,281 tumores y encontraron esas variantes en muchos cánceres. Así, un gen mutado en 25% de los casos de leucemia también fue hallado en tumores de seno, recto, cabeza y cuello, riñón, pulmón, ovario y útero. Un acercamiento a nuevas acciones terapéuticas y pruebas de detección.

6. La muerte de una superestrella

W26 es la estrella más grande conocida, con unas 1.500 veces el radio del Sol. Astrónomos del Reino Unido, Estados Unidos, Alemania y Chile han visto los estertores de la estrella que se encuentra en la fase final de su vida antes de explotar como una gran supernova. A 16.000 años luz de la Tierra hacia la constelación del Altar, detectaron una emisión de hidrógeno ionizado, sugiriendo su expulsión desde la estrella. Mientras más masiva, menos vive una estrella, pues más rápido consume su combustible.

7. Silencio: cerebro aseando

Razón tiene el dicho popular: una buena noche de sueño no se cambia por nada. Sí, es que, literalmente hablando, limpia el cerebro. Es que en estudios con ratones, investigadores mostraron por primera vez que el espacio en las células cerebrales puede crecer durante el sueño permitiéndole al cerebro barrer las toxinas recogidas durante las horas de vigilia. El estudio publicado en Science

8. Un sistema torcido

Al estudiar la estrella Kepler-56, cuatro veces más grande que el Sol, a 3.000 años luz y poseedora de un sistema con dos planetas grandes, astrónomos encontraron algo extraño: el ecuador estelar no está alineado con el plano orbital de sus planetas, tiene una desviación de 45° visto desde nuestro ángulo. El hallazgo sugiere que los planetas tipo Júpiter calientes se deben formar bajo la influencia de otros cuerpos, lo que supondría un cambio en los modelos existentes según el artículo presentado en Science.

9. Dominadores de la selva

Aunque la selva amazónica es considerada la región más biodiversa del planeta, es dominada por pocas especies. Un estudio publicado en Science reveló que puede contener unas 16.000 especies de árboles, pero 227 de ellas responden por casi la mitad de los árboles. Y la más abundante es la palma Euterpe precatoria. Los investigadores analizaron 1.170 sitios diferentes de la región para llegar a esa conclusión.

10. Sigue para adelante

Tras reabrirse las oficinas del gobierno norteamericano, se conocieron esta semana las imágenes nuevas del cometa ISON tomadas por el Hubble. El cometa no se ha desintegrado pese a que su núcleo es tan pequeño que no alcanza a resolverse en las imágenes. Pero sigue ahí y en las primeras dos semanas de noviembre podría ser un buen objetivo para los aficionados.

Hallan araña que con basura hace copias de sí misma

No deja de sorprender la naturaleza cada día que pasa. En la selva peruana existe una araña que hace con hojas y palitos una copia de sí misma, mientras ella cuelga más arriba.

El sorprendente hallazgo fue presentado en The Week por el biólogo y educador de ciencias Phil Torres. Fue en la selva amazónica donde detectó este arácnido de ocho patas, de menos de un centímetro de longitud, que hacía su propia réplica construida incluso con pedazos de insectos muertos.

Para sorpresa, la falsa araña era más grande que la original, pero lo que llama más la atención es la complejidad de la elaboración.

Tras consultar con expertos, la más probable explicación es que la araña está tratando de alejar posibles depredadores. “Las arañas disponen los restos sobre tiras especializadas de la telaraña llamadas estabilimentos, lo que hace de manera simétrica de modo que luce exactamente como si hubiera una araña sobre la red.

Parece que se trata de una nueva especie del género Cyclosa, conocido por construir falsos objetivos en las telarañas. “Los estudios han hallado que algunas especies de Cyclosa tienen una tasa mayor de supervivencia contra potenciales depredadores como las avispas de papel, que atacan la réplica y no la araña real”, dijo Torres.

Parece que esta es la primera vez que una persona ha visto una figura que contiene patas y torso.

De la acción de la araña se podría preguntar si tiene conciencia de sí misma. No es fácil la respuesta, como tampoco será corto el camino hacia el reconocimiento como nueva especie para esta pequeña tramposa de la remota selva peruana.

Torres viajará de nuevo en enero al sitio donde observó la araña para recoger algunas que puedan ser comparadas para ver si en verdad se trata de una nueva especie.

Foto cortesía P. Torres

Arañas piensan con las patas

Aunque pensar con los pies puede ser un insulto, no en todos los casos. En el de las arañas, no.

Investigadores del Smithsonian Tropical Research en Panamá reportaron que los cerebros de unas arañas pequeñas son tan grandes que cubren todas las cavidades del cuerpo e incluso alcanzan sus patas.

Como parte de una investigación en marcha para entender cómo la miniaturización afecta el tamaño del cerebro y l el comportamiento, los científicos midieron el sistema nervioso central de 9 especies de arañas, desde las enormes de la selva húmeda a otras tan pequeñas como la cabeza de un alfiler. A medida que se hacen más pequeñas, su cerebro proporcionalmente se hace mayor, llenando más parte de las cavidades corporales.

“Mientras más pequeño el animal, más tiene que invertir en su cerebro, lo que significa que aún arañas pequeñísimas son capaces de tejer una red y realizar otras tareas complejas”, explicó William Wcislo, jefe de científicos del Instituto.

“Descubrimos que los sistemas nerviosos centrales de las arañas más pequeñas ocupan casi el 80% de las cavidades corporales, incluyendo un 25% de sus patas”.

“Algunas de las más pequeñas e inmaduras crías tienen cuerpos deformados, abultados. Ese abultamiento contiene exceso de cerebro. Adultos de la misma especie no lo presentan. Las células cerebrales solo pueden ser tan pequeñas dado que la mayoría de las células tienen un núcleo que contiene todos los genes de la araña, y eso ocupa espacio.

El diámetro de las fibras nerviosas o axones no pueden ser más pequeños porque si no el flujo de iones que transportan las señales nerviosas se interrumpe y las señales nos e transmitirían adecuadamente. Una opción es darle más espacio al sistema nervioso.

“Creemos que las arenas jóvenes pueden ser más que todo cerebro porque existe una regla general para todos los animales, la regla de Haller, que dice que a medida que un cuerpo es menor, la proporción del tamaño tomado por el cerebro aumenta”, dijo Wcislo.

El cerebro humano apenas representa 2-3% de nuestra masa corporal. Algunos de los cerebros más pequeños de hormigas que medimos representan cerca del 15% de su biomasa, y algunas de las arañas son más pequeñas”.

Como las células cerebrales emplean mucha energía, estas arañitas convierten probablemente mucho de la comida en energía cerebral.

En el estudio se incluyeron arañas como Nephila clavipes, una gigante que pesa 400.000 veces más que la más pequeña estudiada, ninfas del género Mysmena.

Foto de Nephila Clavipes, cortesía Pamela Belding-STRI

Los colores ocultos de la naturaleza

No crea que es una pintura extraña. En la foto del Carnegie Airbone Observatory publicada en Livescience se aprecia un bosque. Sí, ahí está una infinidad de árboles, y no árboles de una selva poco diversa. No: son árboles de la selva panameña. La diferencia en los colores se explica en que es una foto que analiza la composición química de la vegetación. Como se desprende, es demasiado diversa. Una riqueza que no se conoce, cuya utilidad tampoco se ha precisado y que recuerda la necesidad de proteger los recursos de que aún disponemos.

Hormigas y árbol se unen para defenderse

Me cuida y yo lo cuido. Esa relación, común entre las personas y sus organizaciones se presenta también en otros niveles. Digamos, entre animales y… plantas.

El cuento es que la vida no tiene nada de fácil y, en lo profundo de las selvas, por ejemplo, la diferencia entre la vida y la muerte está en qué buen convenio estableces.

Científicos revelaron en Biotropica una estrecha relación entre hormigas y árboles. Ellas utilizan señales químicas de su árbol hospedero para distinguirlo de especies competidoras. Una vez una planta rival es reconocida, las hormigas la cortan para depender la planta que les da albergue.

La especie que les da abrigo a las hormigas Pseudomyrmex triplarinus se hallan en la selva húmeda peruana e investigadores de Colorado State University averiguaron que han desarrollado una relación simbiótica con los árboles Triplaris americana, recibiendo albergue y sostenimiento a cambio de defensa.

“Las hormigas viven en canales huecos dentro del árbol y con agresividad combaten otros invasores, incluyendo plantas, aunque no se sabe bien cómo las hormigas reconocen su árbol hospedero comparado con otras plantas”, dijo Tiffany Weir, cabeza del grupo. “Hallamos que las hormigas distinguen entre sus árboles y las especies intrusas a través del reconocimiento de la cera en la superficie del árbol”.

El descubrimiento se logró con una serie de experimentos diseñados para la ocasión.

El grupo encontró también que incluso en los periodos lluviosos, cuando la actividad de las hormigas es mínima, defienden su árbol si es atacado por hormigas vecinas.

En la foto, la hormiga de la selva peruana, cortesía T. Weir.

Especial fin de semana

Cuando Colón llegó, lo que aquí había era un gentío

 

Pise donde pisó Colón con todo su batallón. Pero es que antes del señor Cristóbal como que muchísimos más habían pisado y vivido en las tierras americanas.

Fue el 12 de octubre de 1492 cuando nació para el Viejo Continente un Nuevo Mundo, lleno de misterios, de retos y de recursos para saquear entonces y aún hoy.

Pero vayamos a un punto concreto: la Amazonia, esa región, pulmón del mundo, misteriosa por siempre.

Distintas versiones sugieren que lo que los exploradores encontraron allí fue un río repleto de pueblos. No se crea que sólo es ficción.

En su vendido libro 1941, Charles Mann, hace un recuento histórico para concluir que cuando Colón llegó, en América había mucha más población que lo que ha contado la historia. No todo eran selvas vírgenes aunque, obvio, no existían las multitudes de hoy.

Fue el contacto entre las dos poblaciones lo que minó a los aborígenes, cuya población se redujo por enfermedades como la viruela.

Hace pocos meses arqueólogos brasileños y de la Universidad de Gothenburg hallaron las ruinas de unos 90 asentamientos al sur de la ciudad de Santarem. “Lo más sorprendente es que muchos de ellos están alejados de los ríos y están situados en sitios de la selva poco poblados hoy”, dijo Per Stenborg, del Departamento de Estudios Históricos.

Desde siempre, hasta los arqueólogos han creído que las tierras del interior habían estado poco pobladas antes de la llegada de los españoles en los siglos 16 y 17. Una razón: los suelos en esas áreas son estériles por lo general, aparte de que el acceso al agua es difícil en las estaciones secas.

Por eso se constituyó en un misterio cuando Francisco de Orellana, en su viaje por el río Amazonas, dibujó la región como muy poblada, con pueblos situados no sólo a lo largo del cauce sino hacia dentro.

El grupo de arqueólogos suecos y brasileños hallaron suelos fértiles rodeados de otros áridos, suelos artificiales conocidos como la tierra del indio o tierra negra amazónica, creada por los pobladores.

“Encontramos depresiones en el paisaje, algunas de cientos de metros de diámetro en varios asentamientos”, dijo Stenborg. Podrían haber sido reservorios de agua.

Parecen corresponder los relatos de Orellana con los recientes descubrimientos.

Los hallazgos han sido complementados recientemente con otras intervenciones. En la Amazonia occidental, la arqueóloga Denise Schaan de la Universidad Federal de Pará ha rastreado misteriosas esculturas en la tierra, cavadas hace 700 a 2000 años. El propósito de esas 269 obras circulares y rectangulares en un área de unos 24.00 kilómetros cuadrados, es un misterio, pero sugiere la presencia de pueblos más avanzados de lo creído.

“Solamente pudieron ser levantadas por poblaciones grandes y coordinadas”, dijo.

Con base en análisis de los sedimentos enriquecidos con las sobras del carbón –que pudieron ser fertilizados intencional o incidentalmente por ocupantes humanos- el geógrafo emérito de la Universidad de Wisconsin estima en 9 millones los pobladores que vivían en la región en el siglo 15.

El exterminio irracional a que fueron sometidas las poblaciones americanas explica parte del colapso. Mann deduce que el imperio Inca, por ejemplo, fue diezmado gracias a los metales que tomaron y emplearon los españoles para fabricar armas. En ese entonces el número de incas superaba con creces a los exploradores ibéricos.

Si bien los incas tenían acceso y conocían los metales, los empleaban para otros fines.

“Los españoles llegaron y los indios morían a tasas increíblemente altas”, decía en los años 60 el antropólogo Henry F. Dobyns tras analizar registros en la catedral de Lima (Perú).

El impacto social y cultural de las enfermedades llegadas de Europa con los extranjeros fue colosal.

Aunque ha habido críticos a la obra, como David Henige, que creen que es imposible demostrar la existencia de una población numerosa, dataciones en cavernas en Lagoa Santa (Brasil) sugieren que los indios vivieron allí miles de años.

No será fácil ponerse de acuerdo en las cifras, pues hasta Dobyns habló de 100 millones de indígenas en América a la llegada de los españoles, una elevada tasa reproductiva para haberse dado en solo 15.000 años tras el paso de los siberianos por el estrecho de Bering. No puede olvidarse que recientes investigaciones apuntan a una presencia más antigua de pobladores en el continente americano.

Sea como sea, la historia está para ser redescubierta. Lo que vio y relató Orellana seguramente fue algo más que zombies o extraterrestres y, eso a la vez habla de que la tragedia tras la llegada española fue peor de lo que se ha reconocido, así no todos los pueblos hayan sido exterminados o reducidos por los codiciosos conquistadores.

Resuelto el misterio de la Isla de Navidad

Los cangrejos rojos de ese lugar (Gecarcoidea natalis) realizan cada año en la temporada lluviosa de noviembre a diciembre un viaje de cinco y más kilómetros para aparearse.
Bajan de las zonas altas de las islas en un recorrido descomunal para su escaso tamaño: 20 centímetros.
Un estudio de tres años conducido por el profesor Steve Morris de la Universidad de Bristol en el Reino Unido en colaboración con Simon Webster de Bangor University descubrió que los cambios hormonales juegan un papel decisivo en la capacidad del cangrejo para realizar tan exigente viaje.
Los científicos, como indicó Lucy Turner, de Bristol, siempre habían estado interesados en ver cómo pasaban de la hipo a la hiperactividad en aquella época.
La migración demanda mucha energía, dijo Webster. Durante el periodo no migratorio, los cangrejos permanecen relativamente inactivos en sus cuevas de la selva, emergiendo sólo unos instantes al amanecer para alimentarse.
El cambio de comportamiento sugiere un cambio en el estado metabólico del animal.
“Sorprendentemente encontramos que los niveles de una hormona hiperglicaemica eran más bajos en los cangrejos migrantes que durante la temporada seca.
Esa hormona de los crustáceos les permite utilizar con mayor eficiencia la energía almacenada en sus músculos y su conversión a glucosa para alentar la famosa migración de la Isla de Navidad.

12