Hormigas y árbol se unen para defenderse

Me cuida y yo lo cuido. Esa relación, común entre las personas y sus organizaciones se presenta también en otros niveles. Digamos, entre animales y… plantas.

El cuento es que la vida no tiene nada de fácil y, en lo profundo de las selvas, por ejemplo, la diferencia entre la vida y la muerte está en qué buen convenio estableces.

Científicos revelaron en Biotropica una estrecha relación entre hormigas y árboles. Ellas utilizan señales químicas de su árbol hospedero para distinguirlo de especies competidoras. Una vez una planta rival es reconocida, las hormigas la cortan para depender la planta que les da albergue.

La especie que les da abrigo a las hormigas Pseudomyrmex triplarinus se hallan en la selva húmeda peruana e investigadores de Colorado State University averiguaron que han desarrollado una relación simbiótica con los árboles Triplaris americana, recibiendo albergue y sostenimiento a cambio de defensa.

“Las hormigas viven en canales huecos dentro del árbol y con agresividad combaten otros invasores, incluyendo plantas, aunque no se sabe bien cómo las hormigas reconocen su árbol hospedero comparado con otras plantas”, dijo Tiffany Weir, cabeza del grupo. “Hallamos que las hormigas distinguen entre sus árboles y las especies intrusas a través del reconocimiento de la cera en la superficie del árbol”.

El descubrimiento se logró con una serie de experimentos diseñados para la ocasión.

El grupo encontró también que incluso en los periodos lluviosos, cuando la actividad de las hormigas es mínima, defienden su árbol si es atacado por hormigas vecinas.

En la foto, la hormiga de la selva peruana, cortesía T. Weir.

Así se habla de noche

Ha pensado alguna vez cómo se comunican los animales de una especie en la oscuridad de la noche. Por los sonidos, podría responderse con mucho tino. Ahora investigadores españoles de un grupo que coloquialmente se denomina Grupo de Ecología Nocturna, encontró que aparte de esa manera, muy común, algunas aves también emplean ¡señales visuales!
El cuento es el siguiente:
Vincenzo Penteriani y María del Mar Delgado descubrieron que el búho águila, una especie crepuscular y nocturna, emplean las señales visuales en comunicación intra específica, tanto en contextos territoriales como de padres a hijos. Así lo publicaron el el journal PloS One.
¿Saben cómo lo logran? Parece ser que mediante las heces y los restos que dejan de las presas que han cazado.
Para Delgado, este novedoso sistema de señales podría indicar el estatus reproductivo actual del búho a los potenciales invasores, como otros búhos territoriales.
Para Penteriani, las heces representarían una sustancia ideal para marcar porque tiene un costo energético mínimo y puede indicar posesión de un territorio aún si su propietario está ocupado en otras actividades.
Ya sabe, en vez de linterna…