Dónde buscar extraterrestres

Foto Wikipedia commons

La ciencia busca extraterrestres enviando señales y tratando de escuchar las que podrían haber enviado seres de otros mundos. Pero, más que todo, los busca tratando de hallar planetas extrasolares en zona de habitabilidad en torno a sus estrellas.

La mayoría de los más de 2.000 detectados a la fecha lo han sido por el método del tránsito: una pequeñísima disminución en el brillo estelar cuando el planeta pasa por delante de su sol, un método que permite obtener valiosa información sobre el cuerpo.

René Heller y Ralph Pudritz plantean en Asteobiology que la mejor oportunidad para detectar una señal de otros mundos es presumir que los observadores de esos planetas utilizan el mismo método que nosotros y pueden haber detectado la Tierra cuando transita delante del Sol.

Entonces la humanidad debería dirigir su ‘oído’ hacia el pedazo de cielo desde el cual podría verse la Tierra cruzando delante de su estrella.

“Es imposible predecir su los extraterrestres usan las más técnicas observacionales que nosotros, pero podrían tener que lidiar con los mismos principios físicos y los tránsitos terrestres son un método obvio para encontrarnos”, dijo Heller.

La zona de tránsito es rica en estrellas hospederas de sistemas planetarios, con unos 100.000 posibles objetivos, cada uno potencialmente orbitado por planetas habitables y lunas, según estos científicos. Y ese es el número que se puede observar con los radiotelescopios.

“Si alguno de esos planetas tienen observadores inteligentes, podrían haber identificado la Tierra como habitable, un mundo vivo hace mucho y podríamos estar recibiendo sus señales”, escribieron.

¿Se percibirán? En eso andan proyectos como Seti, que no solo busca la forma ideal de escuchar los mensajes extraterrestres, si existieran, y cómo enviarlos para que otras civilizaciones nos escuchen.

Todo eso hasta, como este nuevo e interesante aporte, en el plano hipotético.

Noticiero astronómico

Caronte, la luna mayor. Foto Nasa

Qué lunas tan locas

Más detalles de la misión New Horizons a Plutón. Las lunas de los planetas del Sistema Solar orbitan dando siempre una cara al planeta, rotación sincrónica debida al jalón planetario, como los caballos del carrusel infantil con un lado mirando siempre al eje. Pero en Plutón esa condición no aplica. Las lunas Styx, Nix, Cerberos e Hidra giran salvaje y alocadamente. Nix, inclinada, gira hacia atrás, mientras Hidra da 89 giros en cada vuelta al planeta enano. Para especialistas, este comportamiento se debe a la luna mayor, Caronte. Así rotan:

No había extraterrestres

Tras el anuncio de que la estrella KIC 8462852 mirada por el telescopio Kepler presentaba un patrón anormal en la luz que nos llega, lo que muchos atribuyeron a señales de una civilización avanzada, el Instituto Seti dirigió su red de astronomía hacia ese sitio en la constelación del Cisne. La red Allen no pudo descubrir nada anormal, una señal que sugiriera siquiera que el desvanecimiento irregular en la luz de la estrella se debiera a una megaconstrucción a su alrededor. Tampoco se registraron emisiones intencionales.

A investigar los Ovnis

La ciencia al fin le meterá el diente a investigar con seriedad los objetos voladores no identificados. Ah, pero no se trata de platillos voladores, sino esas luces o fenómenos que la gente cree son aparatos extraterrestres. Se trata de los FAI, fenómenos aéreos no identificados. La intención es crear una ciencia sistemática de esos fenómenos. El proyecto se denomina Ufodata (Ufo Detection And TrAcking). Al proyecto se han unido científicos de distintos países.

Saliendo de casa

Astrónomos observaron por primera vez una estrella supergigante roja escapando de casa, del lugar donde nació en la galaxia de Andrómeda, viajando a 300 kilómetros por segundo. No se sabe porqué escapan estrellas del tipo OB, pero se sabe que algunas lo hacen. El problema que tiene es que no alcanzará a salir de la galaxia antes de morir pues solo le queda 1 millón de años de vida.

Miraron en 86 estrellas y no hallaron vida

Aunque la misión Kepler d ella Nasa ha encontrado hasta ahora 2.740 candidatos a planetas, la gran pregunta persiste: ¿tienen vida inteligente?

Científicos de la Universidad de California en Berkeley usaron el Green Bank Telescope en West Virginia (E. U.) para buscar señales de radio inteligentes de 86 de esas esas estrellas. Si bien no encontraron ninguna señal, calcularon que menos de 1 en 1 millón de estrellas en la Vía Láctea tienen civilizaciones planetarias avanzadas para transmitir señales que pudiéramos detectar.

“No encontramos a ET, pero pudimos usar la muestra estadística para poner límites a la presencia de civilizaciones inteligentes transmitiendo en la banda de radio donde buscamos”, dijo Andrew Seimon, doctor en Astronomía.

Aunque parezcan pocos, no es así: podría haber millones de civilizaciones avanzadas en la galaxia.

“La misión Kepler nos enseñó que hay trillones de planetas en la galaxia, más que estrellas”, agregó Dan Werthimer, físico que encabeza el más grande proyecto de búsqueda de vida inteligente, el Seti, con el telescopio de Arecibo en Puerto Rico. “Algún día los mortales podrán contactar civilizaciones billones de años más avanzadas”.

Los hallazgos fueron publicados en The Astrophysical Journal.

Las 86 estrellas fueron escogidas el año pasado con base en una lista de 1.235 candidatos a planetas conocidos entonces. Los científicos escogieron estrellas con 5 o 6 candidatos a planetas en órbita y aquellos que albergaban planetas que podrían tener condiciones como las de la Tierra, incluyendo temperaturas que permitan agua líquida. El telescopio pasó 12 horas recogiendo 5 minutos de radio emisiones de cada estrella en una frecuencia de 1,1 a 1,9 GHz, que en la Tierra están entre las bandas de telefonía celular y la televisión. Luego combinaron con la búsqueda de señales de alta intensidad con una banda de 5Hz que es producida artificialmente, presumiblemente por vida inteligente.

La mayoría de las estrellas están a más de 1.000 años luz, por lo que solo señales dirigidas intencionalmente en nuestra dirección podrían haber sido detectadas.

La búsqueda, de todas formas, proseguirá.

Si ET prende la luz ¡lo pillamos!

Si ET no viene a la Tierra y se exhibe, ¿cómo descubrirlo? Sencillo: tiene que prender y apagar las luces de su casa.

Un par de astrofísicos acaba de exponer lo que parece un camino no pensado y sorprendente para hallar civilizaciones extraterrestres: por las luces de las ciudades en las que habitan.

Su hipótesis quedó plasmada en un artículo que presentaron al journal Astrobiology.

Avi Loeb, del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics y Edwin Turner de Princeton University consideran, de acuerdo con sus cálculos que esa observación es posible. Bueno, por métodos indirectos.

“La búsqueda de ciudades extraterrestres sería una gran apuesta, pero no requiere recursos extras. Y si tenemos éxito, cambiaría la percepción de nuestro lugar en el universo”, dijo Loeb.

Como otros métodos Seti (Search for Extra Terrestrial Intelligence) los dos científicos asumen que los alienígenas usan tecnologías tipo Tierra, algo que no resulta alocado porque cualquier vida inteligente que evolucione bajo la luz de su estrella más cercana es probable que tenga iluminación artificial que enciende durante las horas de oscuridad.

¿Pero sí es fácil observar tales luces? Con absoluta seguridad, tales luces tienen que distinguirse ante el brillo de la estrella paterna. Por eso Loeb y Turner sugieren mirar los cambios en la luz del exoplaneta mientras gira alrededor de su estrella.

A medida que el planeta orbita, pasa a través de fases similares a las de la Luna. Cuando está en la fase oscura, desde la Tierra podría detectarse más luz artificial del lado oscuro que la reflejada por la fase donde es de día. Así, el flujo total de un planeta con luces citadinas variaría de una forma que podría ser medible distinto a un planeta que no tenga luces artificiales.

Para detectar esa débil señal se requiere una nueva generación de telescopios. La técnica podría ser examinada usando objetos en el borde de nuestro Sistema Solar.

Los investigadores calculan que los mejores telescopios de hoy deberían ser capaces de ver la luz generada por una metrópolis del tamaño de Tokio situada a la distancia del cinturón de Kuiper, esa región habitada por Plutón, Eris y miles de pequeños cuerpos helados. Si hubiera ciduades allí deberían detectarse ahora. Al mirar, los astrónomos pueden afinar la técnica para el momento en el que se anuncie el descubrimiento de los primeros planetas habitables tipo Tierra, mundos en distantes estrellas en nuestra galaxia.

Es poco probable que haya ciudades en el borde de nuestro Sistema Solar, pero la ciencia dice que se debe chequear.

Al menos servirá para afinar la puntería.

No apaguen las luces por favor.

Imafen cortesía David Aguilar-CfA