¿Por qué son infieles las mujeres casadas?

No quieren divorciarse, no. Las mujeres de edad media que son infieles a sus maridos buscan sexo y pasión. Eso sugiere un nuevo estudio.

Eso se encontró tras analizar datos del sitio AshleyMadison.com, una web para citas dirigida a personas que buscan ser infieles a sus parejas.

¿Va el hallazgo en contravía de la creencia popular de que las mujeres son infieles porque están insatisfechas con sus relaciones? Eso al menos lo cree el autor del estudio, Eric Anderson, profesor de Deportes, Masculinidad y Sexualidad de la Universidad de Winchester en Inglaterra.

Se cree que la infidelidad denota serios problemas en la relación, pero esa creencia surge de la terapia con el sicólogo cuando una mujer es cogida siendo infiel.

“Cuando a usted lo atrapan haciendo algo muy estigmatizado, usted saca excusas, algo como “mi marido no me trata bien, o hay un problema en la relación”, dijo Anderson.

El hallazgo del estudio fue presentado el lunes pasado en el encuentro 109 de la Asociación Sociológica Americana.

Aunque la monogamia es la norma en la sociedad moderna, el adulterio es muy común: 1/3 de los hombres y ¼ de las mujeres en Estados Unidos dicen que han tenido al menos un affair por fuera de su relación habitual en algún punto de sus vidas, de acuerdo con un estudio de 2011 en el journal Archives of Sexual Behavior.

Una investigación en el Journal of Sex & Marital Therapy de 2012 demostró que las mujeres pierden interés en el sexo con sus parejas cuando llevan mucho tiempo con ellas. O sea que es posible que tal como los hombres, ellas estén buscando una motivación sexual extra.

Los investigadores obtuvieron acceso a los perfiles y mensajes enviados por 100 mujeres heterosexuales y casadas que decían estar entre los 35 y 45 años. Eran unas 42.000 líneas de texto. La mayoría solo intercambiaban unos pocos mensajes antes de interactuar fuera de la web o parar la conversación.

“Ellas no sabían que yo leía las conversaciones”, dijo Anderson. Eso le permitió estudiar las motivaciones reales sin que se preocuparan de ser juzgadas.

Dos tercios de las mujeres decían que buscaban más pasión, que siempre involucra sexo. Ninguna quería dejar sus esposos.

La mayoría quería solo un compañero de aventuras y pretendía que hubiera al menos cierta conexión emocional.

“Necesitan un poco de relación para tener una aventura, mientras los hombres son más dados a salir y tener sexo con cualquiera”.

Es posible que ellas, dijo, requieran una conexión emocional para disfrutar el sexo, o que simplemente son racionales y eligen para tener un solo y más envolvente affair.

Al fin y al cabo, tener más puede aumentar la posibilidad de ser sorprendida.

Sexo en plantas

Dibujo del mecanismo de producción del esperma mellizo. Jerome Twell

No es sencillo: ¿cómo tienen sexo las plantas? O, mejor: ¿cómo se fertilizan?

Un equipo científico de la Universidad de Leicester determinó la jerarquía genética de la formación de las células del esperma en las plantas. El asunto es como sigue.

Descubrieron un par de proteínas que producen las plantas con flores, vitales para la producción del esperma en cada grano de polen.

Las plantas que florecen, a diferencia de los animales, no requieren una sino dos células de esperma para una fertilización exitosa: una para unirse con la célula huevo para producir el embrión y otra para producir el endospermo rico en nutrientes dentro de la semilla.

El misterio de ese doble proceso de fertilización es cómo cada grano de polen logra producir células de esperma mellizas.

En el estudio publicado en The Plant Cell se reportó un par de genes denominados DAZ1 y DAZ2 esenciales para crear las células mellizas. Las plantas con versiones mutadas de esos genes producen granos de polen con un solo esperma, incapaz de fertilizar.

Esos genes con controlados por la proteína DUO1 que actúa como un interruptor clave, o sea que los tres trabajan en tandem para controlar una red que asegura que se produzca un par de espermas fértiles dentro de cada grano de polen.

Los genes DAZ1 y DAZ2 cumplen su papel cooperando con una proteína represora bien conocida, TOPLESS que actúa como un freno de la actividad genética no deseada que de otra manera pararía la producción del esperma y las semillas. Esta proteína no se había ligado a esta función.

El hallazgo podría ser aplicado algún día en el desarrollo de nuevas técnicas de obtención de plantas y para evitar la transferencia horizontal de genes de cultivo a cultivo y a especies silvestres.

Aunque parece complejo, una maravilla conocer el funcionamiento de algo que parece sabido: ¡todo lo que hay por dentro cuando miramos una flor!

Si quiere sexo, déme regalos

Pareja de arañas en apareamiento, M. Albo

¿Sexo a cambio de un regalo? Bueno, no está mal. Para la araña Pisaura mirabilis sexo y comida son una gran opción.

Durante el cortejo, el macho le ofrece una pieza de alimento, un regalo nupcial, y mientras ella come, él deposita el esperma. Pero también hay hembras que aceptan machos sin regalo. ¿Debería esto preocupar?

Pues sí: desde el punto de vista del éxito reproductivo. Cuando el macho no le ofrece un regalo, ella guarda menos esperma.

Eso sugiere un nuevo estudio publicado en Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences. Maria Albo y colegas en Aarhus University en Dinamarca estudiaron el esperma retenido en hembras P. mirabilis recién apareadas y contaron el número de huevos.

Encontraron que las hembras retienen cerca del 40% menos esperma de los machos que no le dan regalo. También hallaron menor rango de eclosión de los huevos de apareamientos con machos que no le ofrecieron un presente, lo cual sugiere que las hembras manipulan el esperma para reducir el éxito entre machos, un proceso llamado elección femenina críptica, que es común en la naturaleza y que se supone les da a ellas una ventaja en el sexo.

“La opción críptica es difícil de demostrar, pero los autores lo lograron manteniendo constantes otras influencias en la transferencia de esperma”, dijo a The Scientist Marie Herberstein, profesora de Macquarie University en Australia, quien estudia conducta de las arañas. La única alternativa posible, dijo, es que los machos que dan regalo producen más esperma que los que no, pero no hay indicios de que así sea.

Durante la reproducción sexual, las hembras típicamente gastan más recursos que los machos para producir los descendientes. En algunos casos, la reproducción costosa ha hecho que las hembras sean más selectivas: tienden a escoger sus parejas. Algunas pueden incluso aparearse con varios machos, almacenar el esperma en un órgano tipo bolsa, la espermateca, y luego escoger cuál usar.

“La elección críptica solo tiene sentido en hembras que se aparean con varios machos”, indicó a The Scientist Luiz Ernesto Costa-Schmidt, quien estudia regalos nupciales en la Universidad Nacional de Córdoba en Argentina. Esas hembras pueden priorizar el esperma de un macho sobre el de otro.

Así, los machos deben convencer a las hembras de aparearse. Una estrategia es tentarla con algo que ella no pueda resistir, como un nutritivo pasabocas, tal como un insecto. En O. mirabilis el macho envuelve la comida en una esfera de seda, luego la ofrece y cuando ella la alcanza, se pone en posición y le transfiere el esperma. Las hembras pueden rechazar el regalo, por lo que el macho debe actuar rápido.

“El tiempo de la cópula es controlado por las hembras y depende del regalo y su tamaño. Ellas consumen el regalo en el apareamiento, por lo que una presa más grande resulta en un mayor tiempo de apareamiento, explicó Albo. A más tiempo, más esperma transferido, pero a pesar del esfuerzo, ella tiene la última palabra y tiende a favorecer a aquellos que le dieron su buen regalo.

Para qué tener sexo si así me va bien

¿No tener sexo? Parece aburrido. Pero hay quién vive así y lo ha hecho por millones de años sin problema alguno. Es más, es exitosa.

A los rotíferos no se les conoce macho alguno y sin embargo van por ahí regando… especies. No es que sea por obra y gracia de un milagro. No. El secreto quedó al descubierto al secuenciarse el genoma de Adineta vaga, publicado en Nature.

En vez del modo estándar de usar la reproducción sexual para evitar mutaciones nocivas en su ADN, este pequeñísimo animal acuático parece haber adoptado otras estrategias para mantener linajes durante milenios sin daño genético ni haberse autoeliminado, como dice David Mark Welch, del Marine Biological Laboratory en Woods Hole.

Junto a Irina Arkhipova lideró el proyecto de de secuencia análisis del genoma dfel rotífero.

En los rotíferos bdelloides no se han encontrado ni machos ni meiosis (la división celular para producir espermatozoides y óvulos). En vez de eso, los huevos sin fertilizar se dividen para producir los descendientes. Esta estrategia, que para la mayoría de animales sería un camino sin salida, es confirmada por el genoma del rotífero “lo que es consistente con lo que esperaría ver ante la ausencia de meiosis”, dijo Welch.

“Es difícil probar un negativo y no podemos decir que nunca exista una oportunidad de que el rotífero tenga sexo. Pero sería una especie de meiosis loca”.

En la mayoría de especies animales formas alternativas del mismo gen (alelos) se encuentran en el mismo punto en dos cromosomas diferentes -uno de la madre, otro del padre- emparejándose durante la meiosis y segregándose en nuevas células en espermatozoides y óvulos. En el genoma de este rotífero las copias de los genes no están iguales en la pareja de cromosomas o están localizados en el mismo cromosoma. Esto significa que los alelos no serían capaces de emparejarse durante la meiosis y producir las células reproductoras.

Si los bdelloides no tiene sexo ¿cómo evitan la acumulación de mutaciones o generan más diversidad?

El genoma muestra evidencia de otras maneras de mantener genes sanos y linajes viables. Uno es la conversión de genes, en la cual un alelo remplaza otro durante los mecanismos de reparación del ADN u otras estrategias. El otro es la transferfencia horizontal de genes de un organismo a otro, común entre microbios y rara vez vista en animales. Al menos 8 por ciento de los genes del rotífero, más que en otro animal, pueden haberse adquirido por ese mecanismo.

“En general, las líneas germinales animales están bien protegidas para no adquirir genes de fuentes externas”, según Arjhipova. Los bdelloides son inusuales porque se pueden desecar por meses y luego revivir cuando tienen agua disponible. Durante las fases de desecación su ADN se rompe en varias piezas. “Cuando se rehidratan, puede ser la oportunidad para fragmentos de ADN foráneos de bacterias, hongos o microalgas transferirse al genoma del rotífero.

Los rotíferos son animales seudocelomados microscópicos.

Toda una maravilla evolutiva.

En la foto un rotífero visto con luz polarizada, cortesía I. Arkhipova-M. Shribak

Sexo hasta el final

Que el sexo es salud hasta en la edad adulta parece cierto. Sí, con mesura pero con constancia. El sexo en las personas más viejas es no solo un aliciente sino que beneficia la salud. Y parece que más cuantos más orgasmos se tengan.

La sociedad debería tener una mejor actitud frente al sexo en las personas mayores por los beneficios que les reporta. Ese es el mensaje de una investigación presentada por David Weeks, de Royal Edinburgh Hospital, en la Conferencia Anual de la Sociedad Británica de Sicología de Personas Adultas en Colchester.

Para lucir más jóvenes hay que mantenerse activos y mantener una vida sexual placentera.

“Cuando la gente piensa del envejecimiento su pensamiento es conducido por estereotipos y mitos. Y los errores de esa clase generan sentimientos irracionales prohibitivos, haciendo las experiencias sexuales menos agradables para los miembros de la pareja”.

El investigador recordó que en un estudio sobre enfermedades cardíacas en 1997, el estudio Welsh, el riesgo de mortalidad era 50% menor en el grupo de hombres con mayor frecuencia de orgasmos, al menos dos por semana, en comparación con el grupo de menor frecuencia.

“La satisfacción sexual es un gran contribuyente de la calidad de vida, siendo tan importante como los compromisos religiosos y espirituales y otros factores morales, por lo que se debe promover una actitud más favorable hacia el sexo en las personas de edad”.

La sexualidad, dijo, no es prerrogativa de los jóvenes.

Del estudio no se suministró más información.

A más labores domésticas, menos vida sexual

Hay estudios que aparecen con unas cosas que causan hilaridad o… preocupación. Este revela una faceta social insospechada y que da mucho para hablar.

Los hombres casados que hacen más oficios tradicionales en la casa como cocinar, asear y comprar, reportan tener menos sexo que los maridos que no lo participan tanto de estas actividades.

Esto dice un estudio que aparece en el número de febrero de American Sociological Review.

“Los hallazgos sugieren la importancia de los roles de género socializados en la frecuencia sexual en un matrimonio heterosexual”, dijo Sabino Komrich, investigador del Centro de Estudios Avanzados en el Instituto Juan March en Madrid, cabeza de la investigación.

“En las parejas en las que el hombre participa más de las actividades hogareñas típicamente hechas por mujeres, se reporta tener sexo con menos frecuencia. Y en las parejas en las que el hombre participa más de tareas consideradas masculinas, como arreglar el patio, pagar las facturas y darle mantenimiento al auto, la frecuencia sexual es más alta”.

En el estudio, que se basó en datos de una encuesta nacional de familias de Estados Unidos, los hombres reportaban tener sexo 5,2 veces al mes antes de la encuesta, las mujeres 5,6 en promedio. Hombres y mujeres que reportaron una división más tradicional de género de las tareas hogareñas reportaron más vida sexual que aquellos con tendencia igualitaria.

¿Será existe un conjunto de escenarios sexuales referentes al género en los cuales el desempeño tradicional y la afirmación de género es importante para crear el deseo sexual y el desempeño en la actividad sexual? Eso sugiere Komrich.

Los científicos descartaron posibilidades como que en las parejas tradicionales los maridos sean más coercitivos sexualmente.

Pero algo debe haber.

Las moscas beben para olvidar sus penas

Hasta las moscas beben para olvidar, más cuando les han rechazado una propuesta de sexo.

Sí, eso que parecía conducta típica de humanos desesperados y despechados, se observa en las moscas de las frutas también.

Cuando a un macho de estas moscas se le ofrece comida bañada en alcohol o su equivalente no alcohólico, su decisión dependerá de su se ha apareado recientemente o si ha sido rechazado por una hembra.

Aquellos a los que las hembras les han puesto el tatequieto, son más proclives a elegir la comida impregnada con alcohol quizás para olvidar el mal trance.

Es la primera vez, según los investigadores, que se descubre en moscas de las frutas una interacción social que influye en una conducta posterior.

“Es un vínculo sorprendente”, dijo Troy Zars, neurogenetista de la Universidad de Missouri, Colombia, no implicado en el estudio, reportó Science. Entender cómo sucede esto en el cerebro, podría ayudara a explicar con mayor amplitud cómo la conducta que recompensa se refleja allí y cómo el cerebro media en conductas complejas.

Los científicos sabían ya que cuando las moscas de las frutas ingieren alcohol, las conexiones de recompensa en sus cerebros se activan, haciendo que sea una experiencia ‘placentera’.

Por eso, científicos encabezados por Galit Shohat-Phir, de la Universidad de California y ahora en el Howard Hughes Institute, querían determinar si los dos tipos de recompensa estaban conectados en el cerebro. “No esperábamos encontrar este resultado”, dijo.

Los investigadores pusieron 24 moscas macho (Drosophila melanogaster) en una de estas situaciones: la mitad en grupos de cuatro, cada uno con 20 hembras listas para aparearse, permitiéndoles a los machos aparearse con varias. La otra mitad solos, cada uno con una hembra que se había acabado de aparear, haciendo que rechazara cualquier cortejo. Tras 4 días de repetido rechazo, los machos fueron movidos a contenedores con capilaridades con alimento, algunas con alcohol, otras sin él, qen las que podían alimentarse.

Se encontró que los machos apareados rechazaban el alcohol, mientras que los rechazados lo preferían, comentó Shohat-Phir. En promedio, los rechazados ingirieron 4 veces más alcohol que los apareados.

Todo esto es mediado por químicos como el neuropéptido f (NPF): se encontró menos en aquellos que no se aparearon y al reducir el nivel en los que sí, también consumieron más alcohol. Y este responde también por la asociación sexo-alcohol.

En humanos existe un químico similar (NPY) que se ha encontrado que tiene relación con la depresión y el consumo de alcohol y drogas.

Un hallazgo bien interesante.

Foto moscas D. melanogaster apareándose.

Los mujeres los prefieren por su piel

Una piel atractiva puede ser, en cuestiones de amor y sexo, la diferencia entre ganadores y perdedores, de acuerdo con una investigación en Malasia.

En ella, las mujeres encontraron que los hombres con un tono de piel más saludable eran más atractivos para ellas que aquellos con una cara bien masculina.

Diversos estudios han demostrado que las mujeres heterosexuales hallan más atractivos los hombres con rostro bien masculino, o sea con cara relativamente larga, una línea de mandíbula bien definida, cejas pobladas y mejillas prominentes, en particular durante la ovulación.

Los científicos han propuesto que las mujeres eligen instintivamente hombres con rasgos masculinos porque son un indicador de buena salud, la que podría ser transmitida a sus hijos.

Ian Stephen, psicólogo de la Universidad de Nottingham en Malasia, había determinado antes que la piel bronceada o dorada era también señal de buena salud y que las personas tendían a hallarlas atractivas. ¿A quién preferían entonces: a un macho-macho o a uno con piel dorada?

Para averiguarlo, con sus colegas tomó fotografías de rostros de 34 hombres blancos y 41 morenos. Midieron luego el color en sus caras y mediante un programa de computador establecieron la masculinidad.

Mostraron enseguida las fotos a 32 y 30 mujeres blancas y morenas, que calificaron cuán atractivos les parecían.

Hallaron que la masculinidad facial no era tan importante para ellas como el tono de la piel de su grupo étnico; no vieron una asociación entre masculinidad y atracción, pero sí entre el tono de la piel y la atracción.

El color era importante para las personas del mismo grupo étnico, sugiriendo que no distinguían esa cualidad en hombres de otro grupo.

No es solo lo bonito, es la calidad.

El estudio fue publicado en Evolution and Human Behavior.

Hombres más promiscuos en crisis económicas

No parecen buenos tiempos para nadie: las épocas de dificultad económica provocarían que los hombres busquen más compañeras sexuales para tener más oportunidades de reproducirse, de acuerdo con un estudio de Omri Gillath publicado este mes enel Journal of Experimental Social Psychology.

La teoría de la selección sexual basada en la psicología evolutiva sugiere que es más probable que los hombres se embarquen en relaciones de corta duración cuando se enfrentan a un ambiente amenazante.

Cuando deben pensar acerca de su propia muerte, lo que imita condicioens de baja supervivencia, Gillath y colegas hallaron que los hombres responden con más vigor a fotos sexuales y tenían una mayor tasa cardiaca cuando las veían que cuando pensaban sobre el dolor de muelas.

“Estamos diseñados biológicamente para reproducirnos y el medio ambiente nos revela la mejor estrategia para asegurar la transmisión de nuestros genes”, dijo el investigador.

“Si usted piensa que morirá pronto, es una gran ventaja desarrollar estrategias de relaciones de corto plazo para estar seguros de que habrá más descendientes y la esperanza de que algunos sobrevivan, pero las mujeres no pueden hacer lo mismo.

“La señal final de las bajas oportunidades de sobrevivir es la muerte”. “Tras amenazar (a los hombres en el estudio) con su propia muerte, les pedimos mirar un computador con imágenes sexuales y no sexuales, para ver si la muerte torna a los hombres más interesados en el sexo”.

Los que veían imágenes sexuales en vez de otras sobre el dolor de muela, se entusiasmaban más. Ninguno de los grupos mostró diferencia en las respuesta a las imágenes no sexuales.

Gillath relacionó su estudio con los temores alrededor de la actual situación económica. Algunos analistas predicen que podría venir una era prolongada con baja empleabilidad, bajas expectativas y un estándar menor de calidad de vida.

¿Podría tan difícil situación de la economía mover a hombres a moverse fuera de sus relaciones de pareja estables y seguir un modo de vida más promiscuo?

Gilath cree que es posible.

“La economía nos está diciendo que hay pocas chances de sobrevivir. No hay tanto dinero, no sabemos si conservaremos nuestros empleos, no sabemos si podemos respaldar a nuestros hijos. Es como vivir en la sabana y no tener suficientes frutas y tener escasez de animales. En tales momentos, los hombres pueden estar más inclinados a diseminar sus genes y por lo tanto estar más preparados para tener sexo”.

Mamás pájaros favorecen hijos machos

Favorecer a los hijos sobre las hijas no sería una actitud exclusiva de las madres humanas, de acuerdo con una nueva investigación.

Científicos descubrieron que las mamás de los Taeniopygia guttata o diamantes mandarines, también favorecen a sus hijos sobre las hijas, por lo que aquellos terminan recibiendo más alimento, aunque los papás no parecen tener esa preferencia.

Ian Hartley, de Lancaster University, coautor del estudio, explicó que si la hembra se ha emparejado con un macho particularmente sexy, su gran interés es asegurar que sus hijos están bien cuidados porque la probabilidad es que crezcan para ser tan exitosos como sus padre y es más probable que sus genes sean pasados a la próxima generación.

El hallazgo sugiere que los pájaros reconocen cuál polluelo es macho y cuál hembra. Esto es sorprendente, según los autores, porque hasta ahora se había pensado que los padres no distinguían machos de hembras.

“No sabemos cómo lo logran, pero podría ser que como pueden ver la luz ultravioleta, verían cosas en sus polluelos que nosotros no podemos. O quizás machos y hembras emiten sonidos diferentes cuando piden alimento”.

A la par que es una sorpresa encontrar tal favorecimiento, también lo es que no se hubiera notado antes, dado que el área de conflicto sobre cuánto cuidado pone cada padre para criar sus hijos es un tópico caliente en biología evolutiva, en la que la teoría predice que cada padre invierte distinto.

Las hembras ponen mucha energía en producir e incubar los huevos; los machos no. Pero ellos ponen sus energías en atraer o defender las hembras. Estos costos reproductivos distintos –y la necesidad de ahorrar alguna energía para futuros intentos de reproducción- tienen efectos inevitables en cómo madre y padre invierten en sus descendientes.

Esto, advirtiendo la siempre presente tensión padres-hijos. Cuando aquellos llegan al nido con alimento, las crías emplean unos llamados elaborados para tratar de manipular la decisión de sus padres de quién obtiene la comida. Pero los padres son sabios en esto: como es dura labor buscar y traer la comida al nido, los papás aplican reglas de alimentación para evitar que uno solo monopolice sus esfuerzos.

Algunos estudios sugieren que los papás tienden a alimentar los hijos más grandes y aquellos que piden en tono más alto. Y aunque investigadores han demostrado que tanto madre como padre prefieren alimentar distintos tipos de crías, dejar de preferir alguno no es fácil de evitar.

En el nuevo estudio, se encontró que mientras más chillen las crías, más probable es que sean alimentadas por sus padres. pero a medida que el chillido se hace más alto e intenso, se encontró que el sexo de los polluelos y padres determina quién recibe más: las hembras dan más alimento a los machos cuando sus llamados se intensifican, pero los papás alimentan hijos e hijas con cantidades iguales de comida.

El estudio fue publicado en Behavioral Ecology and Sociobiology.

Foro de T. guttata, cortesía