Conocer el sexo a las 7 semanas

Análisis de AND obtenido de la madre de la sangre se puede determinar el sexo del bebé luego de 7 semanas de gestación, de acuerdo con una revisión y análisis de estudios previos reportada en el último número de Jama.

La determinación del sexo del feto por método no invasivo es una alternativa útil a la determinación vía citogenética, que es hoy el estándar más seguido para determinar tanto el sexo como algún desorden genético.

La amniocentesis tiene bajas pero medibles tasas de aborto debidas al procedimiento; y la sonografía se puede hacer a partir de las 12 semanas para determinar el sexo aunque no es totalmente confiable. La técnica no invasiva podría ser muy bien recibida por las gestantes.

Mediante el uso de ADN fetal libre de células como método no invasivo de determinación prenatal entrega una alternativa a las técnicas invasivas para para algunos desórdenes heredables. En algunos países, como Holanda, el Reino Unido, Francia y España ese test se ha convertido en rutina clínica a pesar de la falta de evaluación de su desempeño.

“Más recientemente, compañías han comenzado a ofrecer la tecnología directamente al consumidor en internet. Los tests como de uso no médico para padres curiosos, con una precisión tan alta como 95 a 99 por ciento entre las 5 y 7 semanas de gestación”, expresa el artículo publicado.

El análisis y la revisión corrió por Stephanie A. Devaney, Ph.D., de los Institutos Nacionales de Salud de E. U. y colegas. Para ello seleccionaron 57 estudios.

La tecnología puede ser útil para acercamientos clínicos de una detección temprana de desórdenes ligados al sexo que requieren otros exámenes subsiguientes.

Hay hombres igualitos a un pavo real. Y ellas lo saben…

¿En qué se parecen un pavo real y un hombre?

Aunque no lo crea, tienen su parecido. No todos, pero sí algunos.

Cuando un hombre gasta para que lo vean y compra alrtículos lujosos como un… Porsche es porque tiene un deseo de conquistar alguna chica para llevarla a la cama. Sí. Y ellas lo saben y pueden hasta aceptarlo.

Fue eso lo que halló un estudio de las universidades Rice, Texas-San Antonio y Minnesota, titulado “Pavos Reales, Posches y Thorstein Veblen: Consumo Presuntuoso como un Sistema de Señales Sexuales” y que se hizo con 1.000 personas. Se publicó en el Journal of Personality and Social Psychology. (Thorstein fue un sociólogo estadounidense crítico de la evolución y la sociedad de ese país).

Pero bueno, el cuento es este: la investigación sugiere que productos vistosos, como un Porsche, “puede cumplir la misma función para algunos hombres que las grandes y coloridas plumas de los pavos”, dijo Jill Sundie, de Texas, una de las autoras.

Así como estas aves despliegan sus colas ante potenciales parejas, los hombres pueden exhibir ciertos artículos o productos vistosos para encantar potenciales parejas. No todos escogen esa estrategia, sólo aquellos interesados en relaciones sexuales pasajeras con mujeres.

“Conducen coches coloridos”, complementó Vladas Griskevicius, coautor.

Las mujeres, se encontró, encuentran más deseable a un hombre que adquiere un coche lujoso que a uno que adquiere algo no lujoso, como un Honda Civic. Sin embargo, hay algo diferente: aunque ellas encuentran al primero como más deseable para una cita pasajera, no es el que más desean como compañero permanente. A todas luces comprenden que está interesado sólo en sexo sin compromisos.

“Para una relación duradera, poseer un auto lujoso o uno económico no hace diferencia”, explicó Daniel Beal, profesor de Psicología en Rice.

Muchos hombres creerían que poseer y exhibir productos lujosos los hace más atractivos, pero podrían estar enviando el mensaje equivocado.

Aunque han sido asociadas a la cultura occidental, las formas extremas de exhibiciones vistosas se hallan en distintas culturas alrededor del globo y de la historia.

Las mujeres, por su parte, no gastan llamando la atención para atraer hombres. Lógico que gastan mucho dinero en cosas caras, pero “la búsqueda de un romance no es lo que mueve su conducta, a diferencia de algunos hombres”.

Qué pasa con las atletas mujeres que parecen machos

Quizás algunos recuerden el caso de Caster Samenya, la atleta sudafricana, quien fue cuestionada tras vencer con facilidad en la prueba de los 800 metros en el Campeonato Mundial de Atletismo en Berlín 2009 y mucho se dijo de ella, que incuso era un hombre disfrazado, que era hermafrodita y quién sabe qué más sandeces de la prensa moderna, toda una perezosa para investigar.

A Samenya se le prohibió correr durante un año luego de que las pruebas dieran que tenía unos niveles muy altos de testosterona.

¿A qué viene todo eso? Que las atletas no serán autorizadas a competir si presentan niveles de esa hormona semejantes a los de un macho.

Esa es la recomendación que sobre el hiperandrogenismo femenino hizo el Comité Olímpico Internacional y que fue aceptada por la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo.

La medida fue acogida por expertos, aunque hay dudas sobre cómo se pondrá en práctica.

Un informe de la revista Nature reveló que el COI no ha decidido cuáles son los niveles máximos que serán permitidos en una mujer, pero el rango normal de testosterona para una mujer adulta premenopáusica es de 15 a 70 nanogramos por decilitro, comparado con los 260-1.000 de un hombre.

Pero hay excepciones. La causa más común de hiperandrogenismo es el síndrome de insensibilidad andrógeno. En esos casos el feto es genéticamente un macho pero carece de un receptor completo para la testosterona, por lo que no responde a la señal normal para ser un varón. En casos típicos, se desarrolla como una hembra, aunque con testículos internos en vez de ovarios. El COI y la AIFA concluyeron que como tales mujeres son resistentes a los andrógenos, no obtienen ventaja por su elevada testosterona y están eximidas de la prohibición.

Las mujeres con niveles altos pero debajo del rango de los machos, como ocurre en el síndrome del ovario policístico también estarían libres de la prohibición.

Los niveles altos que se encuentren en un atleta en las pruebas antidopaje o en exámenes de sangre podrían derivar en una investigación. Un panel internacional de médicos expertos analizaría el caso.

Un problema es que algunos casos de SIA son incompletos, en los cuales la persona tiene alguna sensibilidad a la hormona. No se sabe cómo los expertos podrían evaluar si tienen una ventaja competitiva.

¿Quiénes se afectarán? Los desórdenes del desarrollo sexual en los que hay ambigüedad entre el sexo anatómico y cromosómico de una persona, afectan a 1 de 5.000 personas en la población general. Pero la proporción en atletas es más alta. De acuerdo con Malcolm Collins, especialista en medicina deportiva en l Universidad of Cape Town, 1 de cada 421 atletas en cinco Juegos Olímpicos tenían SIA. En los de Atlanta 1996, 8 de 3.387 atletas mujeres dieron positivo para el gen determinante de macho SRY. Todas tenían el síndrome parcial o completo y se les permitió competir.

Para algunos especialistas se deberían considerar otras variaciones fisiológicas, como estatura y la capacidad transportadora de oxígeno. Otros creen que sólo los niveles de andrógenos hacen la diferencia en el desempeño de hombres y mujeres.

El caso, de todas maneras, es repestar a la persona que presenta esa condición, pues no es una tramposa.

Hacer el amor puede matar

No se sabe si será, como la por asfixia, una dulce muerte, pero sí se ha determinado que los súbitos aumentos de actividad física moderada a intensa, como trotar o tener sexo, incrementan de manera importante el riesgo de sufrir un ataque al corazón, en especial en personas que no realizan ejercicio regular

Durante muchos años se ha sabido que la actividad física puede causar problemas cardíacos, pero un nuevo estudio ayuda a cuantificar ese riesgo, de acuerdo con Issa Dahabreh de Tufts Medical Center en Boston, cuyo trabajo apareció publicado en el Journal of the American Medical Association.

El grupo de trabajo analizó datos de 14 estudios para establecer el vínculo entre el ejercicio, el sexo y el riesgo de ataques al corazón o muerte cardíaca súbita, un ritmo mortal del corazón que hace que la sangre deje de circular.

Los científicos encontraron que las personas son 3,5 veces más propensas a sufrir un ataque cardíaco o muerte súbita de origen cardíaco cuando se están ejercitando comparado con los momentos en que no lo están haciendo.

Son también 2,7 veces más propensas a un ataque al corazón cuando practican sexo o inmediatamente después, comparado con el momento en que no lo practican.

Los hallazgos, se aclaró, no se aplican a la muerte cardíaca súbita porque no hay estudios que evalúen el vínculo entre el sexo y la muerte cardíaca.

Jessica Paulus, investigadora de Tufts que participó en la investigación, afirmó que el riesgo era bastante alto, pero el período de riesgo aumentado es breve.

“Estos riesgos se elevan sólo por un breve período de tiempo (1 a 2 horas) durante y después de la actividad física o sexual”, expresó en una entrevista telefónica.

Debido a esto, el riesgo para los individuos durante un año es aún muy pequeño.

“Si uno toma 10.000 personas, cada sesión individual de actividad física o sexual por semana puede asociarse con un aumento de 1 a 2 casos de ataque al corazón o muerte súbita cardiaca por año”, según Paulus.

En este sentido, se considera importante mirar los hallazgos con estudios que muestran que la actividad física regular reduce el riesgo de ataques cardíacos y muerte cardiaca súbita en un 30 por ciento.

“Lo que realmente no queremos hacer es que el público se aleje de esto y piense que el ejercicio es malo”, dijo la investigadora.

Por eso, las personas que no se ejercitan con regularidad deben comenzar cualquier programa de ejercicios con lentitud, aumentado gradualmente la intensidad de las prácticas con el tiempo.

Las mujeres agreden de otra manera

No son pocos los estudios que en psicología muestran a los hombres como más agresivos, física y verbalmente, que las mujeres.

Pero un nuevo estudio sugiere que ellas no son menos que los hombres. Lo que sucede es que pueden estar utilizando una estrategia diferente dice el informe publicado en Psychological Science.

Las mujeres usan formas más indirectas de agresión, tal como la exclusión social.

Para ver cómo hombres y mujeres responden cuando se enfrentan a una amenaza social, Joyce F. Benenson, del Emmanuel College y Harvard University, con otros colegas, pidieron a voluntarios jugar un juego contra dos hipotéticos compañeros en los cuales acumulaban puntos por dinero. Tenían la opción de jugar solos o formar alianza con uno de los oponentes, o cooperar tanto con los dos oponentes (en esta estrategia evitarían la competencia, pero dividían ganancias entre los tres.)

Durante el juego, dice un informe de prensa, algunos voluntarios fueron confrontados con la posibilidad de exclusión social. Cuando elegían jugar solos, se les decía que corrían el riesgo de ser excluidos por los otros dos. La opción de la alianza incluía una condición: si usted y su compañero ganan, el tercer jugador será excluido y no ganará puntos.

Cuando los voluntarios recibían las instrucciones sin las relacionadas con la exclusión social, no hubo diferencia entre los voluntarios hombres y mujeres en el número de veces que escogían formar alianza con otro jugador. Pero cuando se les entregó la instrucción sobre la exclusión, las mujeres elegían la alianza mucho más que los hombres.

“Como una estrategia primaria para combatir cualquier amenaza social, ellas pueden intentar formar una alianza excluyente, mientras que ellos pueden buscar dominar unilateral y directamente a su oponente”, dijeron los autores.

Las mujeres pueden ser más sensibles que los hombres a la exclusión social y cuando se sienten amenazadas por la posibilidad de ser dejadas afuera, la primera respuesta puede ser excluir socialmente una tercera persona.

Prevenir esa exclusión parece ser una estrategia valiosa para las mujeres porque les permite proteger sus relaciones manteniendo a raya a un extraño.

Para Benenson esto puede requerir una reevaluación de las diferencias de sexo en cuanto a competencia.

“Los mundos del mismo sexo de chicos y chicas, hombres y mujeres difieren entonces en que ellas se preocupan de apartar a otros, mientras que los hombres de no ser vencidos”.

Cuidado con ellas…

El extraño mundo del apareamiento (1)

De todo se ve en la viña del Señor. Y en materia de apareamiento y competencias sexuales, el mundo animal está lleno de variedad y de, para nosotros, situaciones curiosas y llamativas.

De un informe aparecido en New Scientist, miremos esos casos tan extraños e interesantes.

Reparte dardos: los caracoles romanos (Helix pomatia) comienzan su cortejo elevando sus cabezas y colocando en contacto la planta de su única pata. Se acarician con sus tentáculos y en ocasiones expelen dardos de amor a su compañero. El caracol chuzado se excita más y puede retornar el favor con otros dardos, los que al parecer ayudan en la fertilización

Eterno protector: el macho gorgojo, Una vez encuentra una hembra receptiva, la monta. Le estimula rozando ojos y abdomen. Luego del sexo, el macho permanece montado para evitar que otros rivales tengan alguna oportunidad. Pueden permanecer un mes así.

Oportunistas: El ciervo rojo pasa la mayor parte del año en manadas de un solo sexo. En la estación de apareamiento, las hembras se reúnen a la espera del macho que las sirva. Y la pelea comienza. Los machos se enfrentan. Aparecen entonces jóvenes oportunistas, que evitan ser heridos y mientras los otros pelean se hacen a una o dos hembras.

Rapidito: los conejos son conocidos por su actividad sexual. Cuando el macho ha seducido a la hembra, la monta y muerde en la espalda. Menos mal el acto no dura más que 20 segundos.

Selectiva: La mosca carroñera (Scatopsidae) tiene un tracto reproductivo complejo. Almacena el esperma de sus parejas luego del sexo. Tras múltiples inseminaciones y analizar la calidad paternal, escoge cuál esperma fertiliza sus huevos.

Internet caliente y otras curiosidades

Increíble: un par de esposos científicos, él en Villanova University, ella en Rutgers University, encontraron que los hombres en los estados que respaldaron a quien finalmente fue electo presidente de Estados Unidos en las dos últimas elecciones, e incluso en las de Congreso, buscaron más páginas pornográficas en Internet. No es que se les haya subido la testosterona, ni que se hayan vuelto más interesados en pornografía o en sus parejas, pero lo hallado sugiere, según Patrick Markey y Charlotte Markey, que el ambiente nos cambia de maneras que no creeríamos.

Quizás, explicaron, los votantes por el candidato ganador estaban de mejor humor y por ende más probable que desearan algo de sexo.

El virus chimp se nos pegó

Qué mal tan viejo: científicos de The University of Texas en Arlington, encontraron en el genoma de los pájaros cebra, fragmentos de virus de la misma familia de los virus de la hepatitis B humana. En un artículo publicado en PloS Biology expresaron que esos fragmentos han estado en ese genoma desde hace al menos 19 millones de años. ¿Cómo llegaron a los humanos? Es ese un tema de otro debate, seguramente. Para saber la edad, se localizaron los fragmentos en el genoma de cinco especies de anserinos y se rastrearon genéticamente hasta llegar a un ancestro común en aquellas lejanas épocas.

Hombres peleadores

¿Por qué peleamos los humanos? Científicos creen tener una pista más: los hombres bajo estrés que miran caras furiosas tienen una actividad disminuida en regiones cerebrales responsables de entender los sentimientos del otro. Más extraño: las mujeres no experimentan esa disminución, sino por el contrario un aumento. ¿Será por eso que los hombres muestran mayor belicosidad? El estudio de Mara Mather y colegas aparecerá en NeuroReport.

A los 9 meses cada uno escoge juguetes

El siguiente texto, sin  modificaciones, es un informe de healthDay. Vale la pena analizarlo.

Los padres tal vez quieran que sus hijas crezcan para ser astronautas y que sus hijos algún día compartan de forma justa la atención de los hijos y las tareas del hogar, pero un estudio reciente sugiere que ciertas preferencias de sexo estereotípicas se arraigan incluso antes de que la mayoría de bebés pueda caminar.
Cuando se les presentaron siete juguetes distintos, los chicos de hasta apenas nueve meses eligieron el coche, la excavadora y la pelota de fútbol, mientras ignoraban los peluches, la muñeca y el juego de cocina.
¿Y las chicas? Sí, lo adivinó. A la misma edad, estaban más interesadas en la muñeca, el peluche y la olla, cuchara y verduras plásticas en miniatura.
“Los chicos siempre prefirieron los juguetes que actúan o se mueven, y las chicas los que promueven características nutricias y faciales”, señaló la autora del estudio Sara Amalie O’Toole Thommessen, estudiante universitaria de la Universidad de la Ciudad de Londres.
Entonces, ¿significa esto que los chicos y las chicas tienen preferencias innatas por ciertos tipos de objetos? ¿O afecta la socialización (o sea, la influencia de los padres y la cultura en general) las elecciones de juguetes de los niños muy pronto en la vida?
Es demasiado pronto para descartar cualquiera de ambas posibilidades, señaló Walter Gilliam, director del Centro Edward Zigler de desarrollo infantil y políticas sociales de la Universidad de Yale.
“Una de las cosas que hemos aprendido sobre los bebés durante los muchos años que los hemos estudiado en que son esponjas increíbles y aprenden muchísimas cosas en esos nueve meses”, afirmó Gilliam.
El estudio debía ser presentado el viernes en la conferencia anual de la British Psychological Society, en Stratford-upon-Avon.
En los 70 y los 80, hubo mucho interés en el debate de “naturaleza” versus “crianza”, y los investigadores del desarrollo llevaron a cabo muchas investigaciones sobre las diferencias de sexo durante el juego. Sin embargo, la mayoría de estudios no fueron concluyentes, y el interés se desvaneció, apuntó Thommessen.
Al mismo tiempo, los roles dentro del hogar se volvían más fluidos. Los padres atendían más a los niños, y las mujeres trabajaban más y en una mayor variedad de trabajos fuera del hogar, aunque el mercadeo de los juguetes infantiles siguió siendo muy estereotípico.
Este último estudio incluyó a 83 niños de nueve meses a tres años de edad que fueron observados mientras jugaban por tres minutos. Se anotó el tiempo que pasaban tocando o jugando con cada objeto.
Los investigadores eligieron juguetes al encuestar a 300 adultos sobre el primer juguete que les llegaba a la mente cuando pensaban sobre un niño o una niña. Alrededor del 90 por ciento dijo “coche” para el niño y “muñeca” para la niña, y los demás mencionaron los otros juguetes.
A los niños también se les ofrecieron un peluche color rosa y uno azul. “Nos interesaba bastante ver si los chicos tenían una preferencia de color, pero no mostraron ningún interés por los peluches, en lo absoluto”, comentó Thommessen.
Las preferencias específicas al sexo se hicieron aún más pronunciadas a media que aumentaba la edad de los niños. Para cerca de los 27 meses a 36 meses de edad, las niñas pasaban alrededor del 50 por ciento de su tiempo jugando con la muñeca, y ya no les interesaba tanto el peluche, que les había interesado cuando eran más pequeñas, ni ningún otro objeto. Los chicos pasaban 87 por ciento del tiempo con el coche y la excavadora, ignorando incluso la pelota.
El hallazgo plantea la posibilidad de una base biológica para la elección de juguetes. Un estudio de 2001 encontró que incluso los chicos de un día de edad pasaban más tiempo observando opciones mecánicas con movimiento que las niñas de la misma edad, que pasaban más tiempo observando rostros.
Pero nunca se debe subestimar el impacto de la socialización, señaló Gilliam. Los estudios han demostrado que los padres y otros interactúan de forma distinta con los bebés de cada sexo, casi desde el momento en que nace, apuntó Gilliam.
Incluso cuando son bebés, los padres tienden a fomentar un juego más activo con los de sexo masculino, haciéndoles cosquillas o tocándolos, mientras que tienden a sostener a las niñas de forma más cercana. También se ha observado que los padres pasan más tiempo hablando con las niñas que con los niños.
A medida que crecen, estudios han demostrado que a los niños se les exhorta a explorar su ambiente de forma más activa, mientras que a las niñas se les anima a jugar de forma más calmada.
“Incluso si su chico prefiere jugar con un camión, asegúrese de hablarle y enseñarle sobre la crianza”, aconsejó Gilliam. “Y aunque las chicas jueguen con muñecas, de vez en cuando tírele una pelota o llévela a correr. Expóngalos a todas las posibilidades distintas, y permita que elijan”.
Y tenga en cuenta lo mucho que puede estar dejando que sus propias ideas estereotípicas influencien la crianza.
En el estudio, los investigadores no encontraron asociaciones entre los puntos de vista reportados de los padres sobre los juguetes adecuados para el sexo para los niños, o los roles de los padres en el hogar, y los juguetes elegidos por los niños. En otras palabras, los papás que no participaban en el trabajo del hogar y las mamás que tenían trabajos de alto nivel fuera del hogar eran igual de propensos a tener hijas que elegían muñecas e hijos que elegían coches y camiones.
Pero Gilliam recuerda una familia que llevó a su pequeño hijo a verlo. Había muchos juguetes en el suelo, y el niño eligió una figurita de plástico. “La mamá dijo ‘Oh, quiere jugar con muñecas’. Y el padre contestó, ‘No está jugando con muñecas. Son figuras de acción'”.

Últimas noticias: deseo, orgasmo, sexo y salud

El sexo es una de las fuerzas que mueven a los humanos y motivo de inquietud diaria, por todo lo que implica para el desarrollo de la persona y su bienestar físico y emociona. De las últimas ediciones del Journal of Sexual Medicine, presentamos los resultados de algunas investigaciones, que pueden ser de interés.

La motivación femenina por el sexo

Dados los problemas que existen con la definición del desorden del deseo sexual hipoactivo, puesto que el deseo de sexo y las fantasías sexuales no son una experiencia universal, Ana Carvalheira y colegas de Portugal exploraron las motivaciones femeninas para involucrarse en la actividad sexual, la frecuencia y los indicadores de las fantasías sexuales, el reconocimiento de la excitación sexual y la asociación entre la duración de la relación con esas variables.
¿Qué hallaron en el estudio con 3.687 mujeres?
Que entre las mujeres que con mayor facilidad se excitaban, 15,5 por ciento reportó que se involucraban en sexo sólo si sentían deseo mientras que 30,7 típicamente o siempre accedían una vez estaban excitadas. Las mujeres en relaciones estables tenían sexo sin tener deseo sexual con mayor frecuencia (42 por ciento) que las mujeres en relaciones pasajeras o cortas. Sólo 52,5 por ciento reportó tener fantasías. Una regresión logística permitió inferir que la religión, la dificultad en excitarse, el deseo consciente y la frecuencia del orgasmo estaban asociados significativamente con las fantasías.

Qué actividad sexual beneficia más

Stuart Brody, de la Universidad of the West of Scotland analizó los beneficios físicos y mentales de diferentes actividades sexuales, para lo cual se basó en una revisión de la literatura existente.
¿Qué reportó? Que un amplio rango de {índices de una mejor salud psicológica y fisiológica están asociados específicamente con la penetración vía vaginal. Otras actividades, como la masturbación o la penetración anal, tienen una relación débil o no la tienen con la salud. El condón, de paso, parece disminuir algunos beneficios de la penetración vaginal.

Afrodisíacos ¿para qué?

La búsqueda de un remedio que fortalezca la función sexual o trate la disfunción eréctil, ha sido búsqueda intensa del hombre. Rany Shamloul, de Queen’s University en Canadá, analizó populares afrodisíacos y su efecto en el deseo sexual o el mejor desempeño.
Los datos existentes no apoyan ninguna utilidad. Ahora, pese a que existe la tendencia a recomendar el ginseng, faltan estudios específicos para analizar su acción en materia de potencia sexual y en la disfunción eréctil. No existe, reveló, mucha literatura sobre los afrodisíacos en la mujer.

El esquivo punto G

Emmanuele Jannini, de la University of L’Aquila estudió la posible existencia del punto G, el punto del placer tan buscado en la pared vaginal y que se ha convertido en el ovni de la anatomía femenina.
Se encontró que ese punto no es una constante y es variable de mujer a mujer, existiendo algunas evidencias experimentales sobre los cambios que experimenta durante la estimulación digital o con el pene. Pese a 60 años de estudios sobre el tema, considera que se requiere investigar mucho más el asunto.

Marihuana y sexo

Aunque Cannabis es la sustancia ilícita más empleada en el mundo, falta mucho por saber sobre sus efectos en la salud. Por eso Marian Pitts, del Australian Research Centre in Sex, y colegas examinaron el uso de la marihuana y su influencia en la salud sexual.
Para eso entrevistaron 8.656 australianos de 16 a 64 años, de los cuales 754 reportaron su uso el año previo y 126 la usaban a diario, 126 cada semana y 502 varias veces a la semana.
Los que la fumaban todos los días (hombres y mujeres), en comparación con los no fumadores, tenían más probabilidad de reportar dos o más compañeros sexuales en el año previo. Y el uso diario estaba asociado con enfermedades de transmisión sexual en mujeres, no entre los hombres.
Entre las mujeres que la usaban a diario no se reportaron problemas sexuales, pero los hombres sí presentaban algún problema: no alcanzaban el orgasmo, lo alcanzaban muy rápido o demasiado despacio.

Resumen científico de la semana (15-21 marzo)

Lunes: una enana blanca diferente

Un grupo internacional liderado por la Universidad de Yale midió la masa de una clase de supernova que se piensa pertenece a una subclase única y confirmó que sobrepasa lo que se pensaba era un límite superior. Sus hallazgos aparecerán en el Astrophysical Journal.
Los cosmólogos usan las supernovas tipo Ia -esas violentas explosiones de núcleos muertos de estrellas llamadas enanas blancas- como una medida para establecer la distancia a sus galaxias y, de paso, para entender el pasado y futuro de la expansión del Universo y la naturaleza de la energía oscura.
Se ha creído que ese tipo de enanas no podían exceder lo que se conoce como límite de Chandrasekhar, la masa crítica de 1,4 veces la del Sol, antes de explotar como supernovas. Ese límite es una herramienta clave para medir las distancias a las supernovas.
Los científicos como Richard Scalzo midieron la masa de una enana blanca que resultó en una de esas raras supernovas, llamada SN 2007if, y confirmó que excedía el límite. Encontró que esa supernova inusualmente brillante no solo tenía una masa central sino una concha de material expulsado durante la explosion, así como una envoltura pre existente de material.
¿Están errados los calculos de la expansion del Universo? Interesante.
La foto es cortesía de ESO

Martes: porqué ellas son más pequeñas

En el mundo animal, individuos de un sexo más grandes que el otro, son un misterio para los evolucionistas. ¿A qué se deben esas diferencias siendo que son los mismos códigos genéticos los que dictan su desarrollo y crecimiento?
Científicos de la Universidad de Arizona han descubierto que la clave para descifrar el misterio radica en las primeras etapas del desarrollo durante las cuales los sexos comienzan a crecer aparte y las hembras pueden responder a la selección dos veces más rápido que los machos.
Los hallazgos aparecieron en Procedings of the Royal Society B.
Craig Stillwell y Goggy Davidowitz se centrarton en el studio de animales en su estado larval, lo que no se había hecho antes. Eligieron la gigante mariposa nocturna Manduca sexta, como organismo modelo. Siguieron más de 1.200 gusanos desde que eclosionaron hasta que se convirtieron en pupas. Los midieron y pesaron varias veces. No había diferencias entre hembras y machos.
Sucede en la etapa final de larva, dijo Still. Hay un punto en la vida del gusano cuando el reloj interno y las señales medioambientales le dicen al animal que es tiempo de convertirse en adulto. Cambios hormonales hacen que dejen de alimentarse y busquen un sitio para convertirse en pupa, de la que saldrá la mariposa semanas más tarde.
Los científicos hallaron que los gusanos hembras inician ese cambio fundamental un poco más tarde que los machos. Cuando las hembras se convierten en pupas, son más grandes, haciendo que sean mariposas más grandes al emerger, creyéndose que ese mayor tamaño les confiere la posibilidad de producir más descendientes, toda una ventaja evolutiva.
Las hembras son capaces de responder a las presiones selectivas cambiando a un cuerpo más grande, con mayor rapidez que los machos.
Foto cortesía.

Miércoles: ahí está la nave rusa

Usando fotos tomadas por el Lunar Reconnaissance Orbiter, Phil Stooke, profesor de la Universidad Western Ontario, resolvió un viejo misterio.
Esa nave de la Nasa produce un mapa de la Luna viajando a 50 kilómetros de altura sobre su superficie.
Al analizar fotos, Stooke encontró el sito exacto donde alunizó una sonda rusa con el explorador Lunokhod 2 hace 37 años, y halló las huellas que dejó el vehículo a lo largo de 35 kilómetros que recorrió, el más largo desplazamiento de un explorador robótico sobre un cuerpo celeste.
Sabiendo la historia de la misión, es posible trazar las actividades del robot con finos detalles, dijo Stooke.
Foto cortesía Nasa.

Jueves: el optimismo dispara el sistema inmune

Sentirse bien sobre el futuro le podría servir para sentirse bien de verdad. En un estudio, los científicos Suzanne Segerstrom, de la Universidad de Kentucky y Sandra Sephton, de la de Louisville estudiaron cómo las expectativas de estudiantes sobre su futuro afectaban la respuesta immune. Conclusión: el optimismo puede ser benéfico para su salud, algo que concuerda con otras investigaciones que han demostrado que las personas optimistas sobre su salud se desempeñan mejor: aquellos que piensan mejor sobre una intervención quirúrgica, se recuperan con mayor facilidad.
El estudio fue publicado en Psychological Science y en él participaron 124 estudiantes seguidos cinco veces durante seis meses. En cada ocasión respondían preguntas sobre cómo se sentían de optimistas en la escuela de leyes donde estudiaban y les inyectaban una sustancia que debía provocar una reacción inmune, que era medida a los dos días.
Una ampolla más grande en la piel indicaba una mayor respuesta immune. Cuando estaban más optimistas, fue mayor.
Sonríale a la vida.

Viernes: el regreso de los hobbits

En 2003 fue reportado el hallazgo de restos de unos seres enanos que vivieron en la isla de Flores en Indonesia, suscitando la admiración del mundo científico así como una controversia que aún se mantiene sobre si son una nueva especie de homo o sólo un caso de enanismo.
Se cree que vivieron desde hace unos 800.000 hasta hace apenas 17.000 años.
Nuevos hallazgos de piedras elaboradas usadas como herramientas en la isla sugieren que los ancestros de los hobbits vivieron al menos 120.000 años antes de lo creído.
“Cualquiera que hubiera estado en la isla hace un millón de años, era probablemente un ancestro del Homo floresiensis, dijo William Jungers, antropólog de Stone Brook University en Nueva York.
Se dice que su cuerpo pequeño, 1 metro, quizás fue una respuesta a la escasez de recursos en la isla. Las herramientas sencllas demuestran las habilidades de estos ancestros, que pudieron haber llegado a Flores superando los profundos canales marítimos en el complejo de islas de Indonesia.
Los huevos hallazgos fueron presentados en Nature y en informes de la Universidad neoyorquina.
Podría caber la posibilidad de que estos primeros ancestros del hobbit fueran responsables de la desaparición del elefante pigmeo Stegodon sondaari y de las tortugas gigantes Geochelone spp, que se extinguieron por aquella época.