Un químico en la homosexualidad

Es el químico de la alegría y del placer. Ahora podría ser también uno de los involucrados en las preferencias sexuales.

Parece, según un estudio realizado con ratones, que la serotonina tiene un papel en la preferencia sexual. Cuando Yi Rao, de Pekin University en Beijing, China, y colegas modificaron genéticamente una ratona de modo que no pudiera responder a la serotonina, pareció afectarse su sexualidad.

Aunque aún se apareaba con machos en caso de que no hubiera hembras presentes, si estas estaban ella prefería olerlas y montarlas.

Es la primera vez, según los autores, que se reversa en hembras mamíferas la preferencia sexual sin usar hormonas. La serotonina puede modular el olfato, pero los investigadores lo descartaron en su experimento. En vez de eso, parece que ese químico tiene un papel más central en el control de la preferencia sexual.

“Es posible que el efecto bien conocido de los niveles tempranos de hormonas sexuales sobre la preferencia de pareja y el mecanismo de la serotonina descrito en el estudio sean completamente diferentes”, según Simon LeVay, de Stanford University citado por New Scientist. “Sin embargo, también es posible que los mecanismos tempranos de la hormona sexual actúe con algún efecto sobre el sistema de la serotonina”.

En otras palabras, explicó, puede ser que los sistemas de la serotonina sean parte de una cascada de señales que traducen los niveles de la hormona sexual durante el desarrollo de una preferencia sexual en la adultez”.

El estudio fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Mucha tela para cortar.

La pupila revela la identidad sexual

Aunque era tema popular, no se había demostrado científicamente: las pupilas dilatadas pueden revelar la orientación sexual de la eprsona.

Científicos de Cornell University utilizaron lentes infrarrojos especializados para medir los cambios de la pupila de personas que miraban videos eróticos y vieron que son en verdad dicientes: estas se dilataban más viendo videos de personas que los participantes hallaban atractivas, revelando entonces dónde se situaban en el espectro sexual, de heterosexual a homosexual.

Los hallazgos fueron publicados en Plos One.

Estudios previos exploraron tales mecanismos preguntándoles a las personas sobre su orientación sexual o utilizando medidas fisiológicas como la excitación genital. Pero estos métodos tienen sus problemas.

“Queríamos hallar una medida alternativa que fuera una señal automática de orientación sexual sin ser tan invasiva como medidas previas. Las respuestas pupilares son exactamente eso”, dijo Gerulf Rieger, cabeza del estudio.

“Con esta tecnología somos capaces de explorar la orientación sexual de las personas que nunca participarían en un estudio sobre excitación genital, como aquellos de culturas tradicionales. Esto nos hará entender mejor cómo se expresa la sexualidad a lo largo del planeta”.

“El nuevo estudio adiciona mucho más al campo de la investigación en la sexualidad que una medida novedosa. Como se esperaba, los hombres heterosexuales mostraron mayor respuesta pupilar a los videos de mujeres y muy poco a los de hombres; sin embargo, mostraban respuestas a ambos sexos. Este resultado confirma investigaciones previas que sugerían que las mujeres tenían un tipo diferente de sexualidad que los hombres”.

Es más: el nuevo estudio se adentra más en el debate de la bisexualidad masculina. Las nociones conocidas eran que la mayoría de los hombres bisexuales no basan su identidad sexual en su excitación fisiológica sino en temas románticos. Contrario a esta asunción, los hombres bisexuales mostraron una dilatación sustancia de la pupila en videos tanto de hombres como de mujeres”.

“Podemos argumentar finalmente que un deseo sexual flexible no solo está restringido a las mujeres, algunos hombres lo tienen y se refleja en sus pupilas”, dijo Rich C. Savin-Williams, co-autor y profesor de Desarrollo Humano. “De hecho una división en bi, gay o hetero no cuenta toda la historia. Los hombres cuya identidad es principalmente hetero existen en su identidad y en las pupilas; se excitan más con machos que los hombres hetero del todo, pero menos que bisexuales y gays”, agregó.