Segundo agosto más caliente de la historia

Puede que enfríe algo, porque La Niña está afianzándose, pero hasta ahora ha sido puro calor.

Combinadas las temperaturas de la superficie y del océano, los ocho primeros meses del año emparejan a los de 1998 como los dos periodos más calientes de la historia de la Tierra. Al menos desde que se llevan registros hace cerca de 130 años.

El periodo junio-agosto fue el segundo más caliente, tras 1998. La temperatura de la superficie terrestre tuvo el segundo agosto más caliente, mientras que para la del mar fue la sexta más caliente.

Los datos fueron entregados por el Centro de Datos del Clima de Estados Unidos.

En el lapso enero-agosto de 2010, la temperatura promedio combinada, tierra-océano, fue fe 14,7 grados centígrados.

La temperatura combinada en agosto fue la tercera más caliente, con 16,2 grados.

La superficie terrestre en todo el planeta estuvo 0,90 grados por encima del promedio de todo el siglo 20.

Para los que no creen que este globo se está recalentando.

En el gráfico las anomalías en la temperatura en agosto: hacia arriba (rojo), o a la baja (azul). Cortesía NOAA.

Todos se están encogiendo

Querida: se encogieron los ratones. No es tan gracioso, pese a todo. El tamaño de los roedores en general ha venido cambiando en los últimos cien años debido al aumento de la población humana y al cambio climático.
Así lo advirtió Oliver Pergams, ecólogo de la Universidad de Illinois en Chicago, en un estudio publicado en el journal Plos One.
Los cambios en la forma y el tamaño en mamíferos ocurridos alrededor del mundo en tan sólo un siglo, son sustanciales.
El científico había hecho estudios previos sobre los cambios anatómicos en dos roedores aislados, el ratón de Channel Island en California y el de patas blancas del noroccidente de Chicago y notó un rápido cambio en ambos.
“Creo que no son los únicos ejemplos”, dijo. “Me pregunto si están ocurriendo en todas partes, si son globales y qué los provoca”.
Pergams examinó ejemplares de roedores de museos alrededor del mundo, incluyendo las grandes colecciones del Field Museum en Chicago y el Smithsonian en Washington. Registró más de 17.000 medidas corporales y de cráneos de 1.300 individuos en 22 localidades de África, América y Asia, animales que fueron recolectados entre 1892 y 2001. Luego comparó aquellos de antes de 1950 con los posteriores a ese año.
Así, halló aumentos y disminuciones en 15 rasgos anatómicos, con cambios tan grandes como del 50 por ciento en 80 años. Diez de esos cambios estaban asociados con las modificaciones en la densidad de la población humana, o con tendencias en la temperatura y la precipitación.