El cerebro ve lo que uno no ve

El cerebro ve lo que no vemos. ¿Será por eso que tenemos la sensación de haber visto algo sin tener la seguridad?

Un estudio publicado en Psychological Science mostró que el cerebro procesa señales visuales hasta el nivel de entender su significado aún si nunca conscientemente percibimos tales señales.

La investigación adelantada por Jay Sanguinetti, de la Universidad de Arizona, desafía modelos actuales acerca de cómo el cerebro procesa la información visual.

Sanguinetti mostró a los participantes en el estudio una serie de de siluetas negras, algunas de ellas con objetos reconocibles ocultos en los espacios en blanco en los lados.

Con el profesor John Allen, monitorearon las ondas cerebrales de las personas con un electroencefalograma mientras veían los objetos.

“Hay una marca cerebral del procesamiento de significados”, dijo Sanguinetti. Los electros de los participantes mostraron esa marca, un pico en las ondas cerebrales oscilatorias que se da unos 400 milisegundos luego de que la imagen se ha mostrado.

Los participantes no vieron las formas en la zona externa, sin embargo la señal cerebral nos dice que procesaron el significado de esas figuras, según Mary Peterson, tutora de Sanguinetti. “Pero el cerebro el cerebro las rechaza como interpretaciones y si rechaza las figuras de la percepción consciente, entonces usted no se enterará de ellas”.

Las ondas cerebrales no aparecieron en las personas cuando veían siluetas novedosas, sin imágenes de objetos reales.

Los hallazgos llevan a preguntarse porqué el cerebro procesa el significado de formas cuando al final la persona no va a percibirlas.

Varios teóricos asumen que como al cerebro le demanda mucha energía el procesamiento, el cerebro solo gastará tiempo procesando lo que uno va a percibir, pero en verdad el cerebro decide lo que usted va a percibir, procesa toda la información y determina cuál es la mejor interpretación.

Esta es una ventana a lo que el cerebro hace todo el tiempo, dijo Peterson. “siempre está examinando una variedad de posibilidades y buscando la mejor interpretación de lo que está afuera. Y la mejor interpretación puede variar con la situación”.

El estudio de Sanguinetti indica por último que cuando caminamos por una calle nuestros perciben y nuestro cerebro reconoce objetos de significancia, aunque puede que nunca estemos enterados conscientemente de ellos.