Las lágrimas de ratón joven no mienten

Lágrimas de ratón. Un compuesto en las lágrimas de los ratones jóvenes evita que los adultos busquen aparearse con ellos, de acuerdo con un estudio publicado en Nature.

Animales nocturnos como los ratones dependen de su nariz para sobrevivir, tanto para escapar a depredadores como para combatir rivales en el apareamiento. El olor dejado en la orina alerta de inmediato, mucho más rápido que la señal visual que procesan los humanos.

En los ratones la conducta social también es dirigida por esas señales químicas, las feromonas.

Los científicos han observado diferencias en cómo los ratones interactúan con los adultos, jóvenes o bebés, pero no conocían cuáles señales sensoriales permitían esa discriminación por edad.

Ahora investigadores encabezados por Stephen Liberles, han descubierto una feromona hallada solo en las lágrimas de los ratones jóvenes. En los experimentos demostraron cómo esa molécula, un péptido denominado ESP-22, protegía los ratones pre púberes de la actividad de apareamiento de los adultos.

El estudio es un paso hacia el entendimiento de cómo un sistema sensorial puede regular las conductas sociales.

“Al identificar feromonas específicas y los receptores que activan, se tiene la visión de los circuitos neurales que controlan esas conductas instintivas”, dijo Liverles. “La idea es generar un conjunto de distintas feromonas que controlen distintos comportamientos. Luego se puede ver cómo el sistema olfativo las canaliza para producir la respuesta adecuada de conducta”.