Los ojos: salvación para cuadripléjicos

Se acerca el día en que decenas de miles de personas con distrofia muscular, lesiones de la médula o amputados puedan interactuar con sus computadores y alrededores con solo sus ojos.

Esto gracias a un dispositivo prostético que costará menos de 40 libras esterlinas.

Se trata de un dispositivo con materiales novedosos que trabaja exactamente donde la persona mira rastreando los movimientos del ojo, permitiéndole controlar un cursor en una pantalla tal como lo hace un ratón de computador.

Fuera de ese dispositivo rastreador, un software inteligente completa la tarea.

El logro fue presentado este fin de semana en el Journal of Neural Engineering. Los investigadores del Imperial College London demostraron su funcionalidad con un grupo de personas que jugaron el tradicional Pong sin usar ningún objeto manual. Las personas pudieron además navegar por la red y escribir e mails sin las manos.

Los investigadores presentaron un video.

El dispositivo GT3D se compone de dos cámaras de consola rápidas para videojuegos, cada una con valor inferior a 20 libras que están unidas, fuera de la línea de visión, a un par de lentes que cuestan 3 libras. Las cámaras toman constantemente fotos del ojo, viendo hacia dónde señala la pupila; a partir de esto una serie de calibraciones permite saber a qué punto específico de la pantalla mira en la pantalla la persona.

Los científicos son capaces incluso de calibraciones más detalladas, por ejemplo cuán lejos está mirando la persona. Se cree que esto permitiría que el individuo controlara una silla de ruedas electrónica con simplemente mirar a dónde quiere ir o controlar un brazo prostético robótico.

El dispositivo usa solo 1 vatio y puede transmitir datos de forma inalámbrica con wi-fi o vía USB a un computador con Windows o Linux.

Aldo Faisal, del Department of Bioengineering and the Department of Computing de esa universidad tiene confianza en que el dispositivo es un gran avance hacia tener pronto una ayuda fundamental para que personas inválidas o con limitaciones físicas recuperen muchas de sus funciones y se valgan más por sí mismos.

Una prótesis movida por el cerebro

Perdió el brazo, pero no dejará de tenerlo. ¿Cómo así? Imagínense una prótesis accionada desde… ¡el cerebro! Y eso es lo que viene en camino.
Científicos del Applied Physics Laboratory de John Hopkins desarrollarán y examinarán una prótesis en humanos, usando una interfaz controlada por el cerebro.
Bajo un programa de una agencia del Departamento de Defensa de Estados Unidos, desarrollaron en 2009 dos prototipos complejos, superando los modelos existentes, casi todos nacidos por los amputados de la Segunda Guerra Mundial.
El diseño final ofrece 22 grados de movimiento, incluyendo el movimiento independiente de cada dedo, en un paquete que pesa cerca de 9 libras, tal como un brazo natural y tan diestro como éste, siendo además capaz de una agilidad mecánica sin precedentes y pudiendo responder al pensamiento de quien lo tiene, según informe en Daily Science.
Es una revolución, según Michael McLoughlin, del APL. “Ahora, en fase 3, estamos listos para ensayarlo con humanos para demostrar que el sistema puede ser operado con los pensamientos del paciente y que puede brindarles una retroalimentación sensorial devolviéndoles la sensación del tacto”.
El grupo desarrollara microrredes implantables para grabar las señales cerebrales y simular el cerebro. También conducirán experimentos y ensayos clínicos para demostrar la capacidad de usar interfaces neuronales implantables con seguridad y controlar efectivamente la prótesis, así como optimizar el control del brazo y algoritmos de retroalimentación sensorial que permitan la manipulación hábilmente a través del uso de una neuro-prótesis como extremidad.
Los científicos trabajarán con la Universidad de Pittsburgh y el California Institute of Technology. No hay que olvidar que el año pasado, en un esfuerzo por su lado, demostraron que un par de macados con pequeños chips implantados en sus cerebros pudieron operar un brazo robótica con sólo pensar en él. Unos alambres transportaban las señales a través del cráneo y luego un software las convertía en movimientos del brazo robótica.
En la imagen, un prototipo para desarrollar. Cortesía DARPA/JHUAPL/HDT Engineering Services.