Es mejor un enemigo pequeño

Cortesía J. Podos

Es mejor malo conocido que bueno por conocer. O de cómo formar alianzas con los enemigos. De eso trata esta historia, escrita por un pequeño gorrión.

Cuando observa que en el vecindario se va a asentar un enemigo más fuerte, se une con el enemigo más débil para alejarlo.

El hallazgo fue hecho por Sarah Goodwin y su consejero Jeffrey Podos de la University of Massachusetts Amherst, y fue publicado en Biology letters.

La investigación demostró por primera vez la utilización de una señal especializada, los chirridos del gorrión para establecer periodos cortos de cooperación entre pájaros vecinos que han sido rivales.

El estudio se hizo con grabaciones y un modelo taxidérmico de una de las aves implicadas. “Típicamente vemos pájaros que responde con agresividad a esas canciones grabadas porque perciben un intruso, pero en este caso Sarah recibió una sorpresa”, dijo Podos.

Spizella passerine pasa al territorio de su rival para ayudarle cuando el enemigo es más grande que el vecino lo cual representaría una amenaza mayor.

El pájaro respondía a los chillidos más rápidos de su vecino indicando una agresión.