La foca duerme con medio foco encendido

Es sorprendente y alguna razón debe tener: las focas duermen con medio cerebro dormido y el resto en estado de alerta.

Eso reveló un estudio publicado en el Journal of Neuroscience, hecho por científicos de las universidades de California y Toronto. En él identificaron señales químicas que permiten que el cerebro esté la mitad dormido y la otra despierto, lo que ayudaría a explicar los mecanismos biológicos de esta situación.

“Las focas hacen algo biológicamente sorprendente. El lado izquierdo del cerebro puede dormir mientras el derecho está despierto. Las focas duermen así mientras permanecen en el agua, pero duermen tal como los humanos cuando están en tierra. Nuestra investigación puede explicar cómo se presenta este fenómeno único”, dijo John Peever, profesor en Toronto.

La primera autora del estudio, estudiante de doctorado Jennifer Lapierre hizo el descubrimiento al medir cómo los distintos químicos variaban en los lados durmiente y en vigilia del cerebro. Encontró que acetilcolina -un químico cerebral importante- estaba en baja cantidad en el lado durmiente, mientras los niveles eran altos en el despierto. El hallazgo sugiere que el químico puede mantener la alerta en el lado que está despierto.

El estudio mostró que otro químico importante, la serotonina, estaba presente en niveles iguales a ambos lados del cerebro estuviera la foca dormida o despierta, toda una sorpresa dado que se pensaba que este químico era el causante de la excitación cerebral.

El estudio podría tener implicaciones en el estudio de los problemas de sueño de las personas.

Falta de vitamina D provoca somnolencia

¿Somnoliento en pleno día? Quizás la siguiente podría ser la causa: un estudio sugiere que existe una elevada correlación entre el amodorramiento diurno y la vitamina D.

En pacientes con niveles normales de esa vitamina, los niveles altos y progresivos de somnolencia diurna están correlacionados inversamente con niveles progresivamente más bajos de vitamina D.

Entre pacientes con deficiencia de esa vitamina, la relación somnolencia-vitamina solo se observó en personas negras. Sorpresivamente la relación era directa con altos niveles de vitamina D asociados con mayor somnolencia.

“La relación parece ser más compleja de lo que pensábamos”, dijo David McCarty, autor principal de la investigación.

El estudio, que apareció en el Journal of Clinical Sleep Medicine, involucró series consecutivas de 81 pacientes con problemas del sueño. Todos fueron diagnosticados con desorden del sueño, que en la mayoría d ellos casos era la apnea obstructiva del sueño. El nivel de vitamina D fue medido mediante muestras de sangre y la somnolencia se determinó mediante la escala de Epworth.

Para los científicos es lógico que la raza afecte la relación dado que una mayor pigmentación de la piel es un factor conocido de riesgo por deficiencia de vitamina D.

El estudio no buscaba establecer una causalidad, pero estudios previos de los autores sugieren que niveles no óptimos de vitamina D puede provocar o contribuir a la somnolencia diurna, bien directamente o por medio de un dolor crónico.

Nacen niños con síndrome de abstinencia por medicinas

En vez del llanto sano de los recién nacidos, por los pasillos de los hospitales corre el sonido agudo de un chillido desesperado justo después de haber nacido. No es usual. ¿Qué esta sucediendo?

Es solo una señal externa de una epidemia en auge: niños nacidos con adicción a las drogas de prescripción (bajo receta médica).

Un estudio en el Journal of the American Medical Association indica que en Estados Unidos el número de neonatos sufriendo del síndrome de abstinencia neonatal creció 330% de 2000 a 2009.

En algunos estados es peor la situación, habiendo crecido hasta 2.400 en Kenctucky.

La epidemia podría ser peor pues muchos niños van a casa sin que su madre hayan reportado el uso continuo de alguna droga.

“Es una epidemia silenciosa”, dijo Audrey Tayse Haynes. secretaria de Salud y Servicios de Familia de Kentucky, citada por Sheila Eldred en Discovery news.

Las estadísticas incluyen abstinencia de todas clases de medicinas, pero los médicos lo atribuyen a las de prescripción.

Los síntomas de los niños nacidos con el síndrome de abstinencia neonatal incluyen desde desmayos a sudoración y problemas del sueño, según la enciclopedia médica ADAM. Los médicos pueden prescribir drogas similares a las que la madre usó en el embarazo y poco a poco retirarlas. Aún incluso después de retirarlas, muchos enfrentan problemas de salud y desarrollo de nacimiento prematuro.

Mientras que los niños del crac nacen con mayor frecuencia en hogares de bajos ingresos, esta ola parece cruzar las barreras raciales y socioeconómicas. Madres de hijos nacidos con problemas de drogas pueden enfrentar la pérdida de la custodia o sor sometidas a tratamiento.

“Estos niños no lloran como bebés normales, ellos chillan”, dijo al Sun Sentinel el fiscal general de Florida, Pam Bondi. “Una vez ves un niño de estos, cambia tu vida”.

Experiencias cercanas a la muerte son… un sueño

No es extraño encontrarse con alguien que afirma haber tenido una experiencia cercana a la muerte, viajando por un túnel, viendo una luz intensa. Algunos ven hasta el demonio.

En ejercicios en el the Out-Of-Body Experience Research Center en Los Ángeles se demuestra que esas visiones deben ser producto de la mente humana antes que un fenómeno supranatural.

En ese centro, cuatro grupos de 10 a 20 voluntarios fueron entrenados para realizar una serie de pasos mentales despertándose durante la noche, lo que podía conducirlos a tener esas experiencias fuera del cuerpo. Si eran capaces de ‘separarse de su cuerpo’, eran condicionados a intentar soñar que flotaban en un túnel hacia una luz brillante. 18 de los voluntarios dijeron que soñaron eso.

“Algunos de los sujetos en el test no solo lograron reproducir un vuelo fuera del cuerpo a través de un túnel, sino que gozaron con el éxtasis típica de la experiencia e incluso fueron hacia esa luz y se encontraron allí con los parientes muertos”, dijo Michael Raduga. cabeza del centro, en un boletín de prensa sobre el trabajo que no ha sido publicado aún en una revista especializada.

Es tan común hablar de estas experiencias que se estima que más de 8 millones de norteamericanos han tenido una experiencia cercana a la muerte y se dan con mayor frecuencia durante los estados de sueño inducido por la anestesia según el centro.

Un trabajo previo de neurólogos, incluyendo a Kevin Nelson de la Universidad de Kentucky, sugiere que esas experiencias son generadas en realidad por los mismos mecanismos que provocan los sueños lúcidos. El trabajo ha mostrado que ambos tipos de experiencias surgen cuando la región prefrontal dorsolateral del cerebro, nuestro centro de la lógica, que usualmente es muy activa solo cuando estamos en vigilia, se hace activa durante la fase REM del sueño, permitiendo sueños extremamente vívidos que parecen haber sucedido en la vida real. Nelson llama frontera de la conciencia el estado de transición entre el sueño y el estar despierto y cree que es en ese estado mixto que los sueños vívidos y las experiencias cercanas a la muerte se presentan.

El estudio de Raduga fue diseñado con el trabajo de Nelson como norte. Los voluntarios que generaron con éxito aquellas experiencias las describieron y una de ellas dijo que “fui capaz de salir de mi cuerpo, quería ver el túnel y de inmediato apareció frente a mí. Una vez volé hacia el final de este vi a mi fallecido esposo en espíritu. Hablamos por varios minutos. Sus palabras, roces, maneras y sentimientos eran reales, justo como durante su vida. Luego, cuando vi que era tiempo de irme, fui por el túnel, salté y aterricé suave en mi cuerpo”.

Nelson dijo que los resultados de este estudio deben ser tomados con cautela, hasta tanto sea revisado por expertos.

Tal parece que las experiencias cercanas a la muerte son sueños muy intensos hiperreales inducidos por narcosis o daños cerebrales en el proceso de muerte. Para Raduga, no son evidencia de vida después de la muerte.

Aprender mientras se duerme

Dormir no es descansar solamente, dormir es aprender también según nuevos estudios.

Las personas pueden estar aprendiendo mientras duermen, una forma inconsciente de memoria no bien comprendida aún, según un estudio de Michigan State University publicado en el Journal of Experimental Psychology: General.

“Especulamos que podemos estar investigando una forma separada de memoria, distinta de los tradicionales sistemas de memoria”, dijo Kimberly Fenn, profesora de Psicología y cabeza del proyecto.

“Existe evidencia sustancial de que durante el sueño, su cerebro está procesando información sin que usted sepa y esta habilidad puede contribuir a la memoria en estado de vigilia”.

En el estudio, con más de 250 personas, Fenn y Zach Hambrick, profesor también, se sugiere que las personas derivan diferentes efectos de esta capacidad de memoria del sueño, con algunos recuerdos mejorando de manera dramática mientras otros no. Esta habilidad es una nueva y previamente no definida forma de memoria.

“Usted y yo podíamos ir a la cama al mismo tiempo y tener la misma cantidad de sueño”, dijo Fenn,”pero mientras su memoria puede aumentar mucho, puede que no haya cambios en la mía”. La mayoría de las personas muestran mejoría, agregó.

Fenn cree que el potencial de esta capacidad de memoria no está siendo recogida en los tests tradicionales de inteligencia y aptitud.

“Este es el primer paso para investigar si el potencial de esta nueva memoria se relaciona con resultados como el del aprendizaje en el aula de clases”.

Esto refuerza además la necesidad de una noche de descanso reparador en un mundo en el que las personas reportan continuamente que disminuye el número de horas de sueño.

“Con solo mejorar el suelo se podría incrementar el desempeño en el salón de clases”.

Ojo: A veces sólo un pedazo del cerebro se duerme

Eso nos ha pasado a todos y tiene ahora una explicación. ¿Ha guardado la leche en la despensa y las galletas o el cereal en la nevera? ¿Se le perdieron las llaves que tenía hace un minuto?

Bueno, eso pasa porque una parte de su cerebro… ¡está durmiendo!

¿Cómo así? Tras no haber dormido bien, aunque el cerebro está despierto algunas células se echan una siesta para descansar. Esa breve desconexión hace que uno pierda noción de lo que hace.

Eso fue lo que descubrieron científicos de la Universidad de Wisconsin-Madison en Estados Unidos.

“Incluso antes de que usted se sienta fatigado, hay señales en el cerebro de que debería dejar de hacer ciertas actividades que exijan un estado vigilia, de atención y alerta”, expresó Chiara Cirelli, profesora de Psiquiatría. “Grupos específicos de neuronas pueden dormirse, con consecuencias negativas para el desempeño”.

Hasta ahora se creía que la falta de sueño afectaba todo el cerebro.

“Sabemos que cuando estamos somnolientos cometemos errores, nuestra atención vaga y se pierde nuestra vigilancia”, dijo Cirelli. Mediante encefalogramas pudieron detectar que aún cuando las personas están despiertas pueden experimentar periodos cortos de microsueño.

Se pensaba que tales periodos de microsueño eran la causa más probable de dormirse mientras se conduce un auto, pero la nueva investigación halló que aún antes de ese estado, el cerebro presenta una actividad como de sueño que lo inhabilita, explicó la investigadora.

El estudio con ratas fue presentado en Nature. A grupos de roedores se les implantaron dispositivos en ciertas áreas del cerebro. Tras mantenerlas despiertas por buen rato, los dispositivos mostraron áreas de sueño local, a pesar de la apariencia del animal de estar despierto y activo.

En la foto de Giulio Tononi, ratas que se mantuvieron despiertas para medir su actividad cerebral.

Dormir regenera disco duro del cerebro para aprender más

Si quiere aprender, duerma. Y no es que se duerma en los laureles.

Con frecuencia, estudiantes que deben presentar una prueba no coinciden qué es lo más conveniente: si trasnochar y hasta amanecer estudiando o si dormir y levantarse temprano.

A favor de esta última opción viene un estudio de la Universidad de California en Berkeley: dormir siquiera media noche ayuda a recargar la capacidad de aprendizaje del cerebro.

Los científicos encontraron evidencia sólida de que en regiones cerebrales claves se suceden estallidos de unas ondas que las irradian con la función de limpiar el camino del aprendizaje. Estos impulsos eléctricos ayudan a cambiar cierta clase de memorias del hipocampo, que tiene un espacio limitado de almacenamiento, hacia el, por decirle así, disco duro de la corteza prefrontal.

Esas ondas son impulsos que se pueden ver mediante electroencefalogramas durante la fase 2 del sueño y se pueden presentar hasta 1.000 veces en una noche.

Al realizar aquella tarea, se libera espacio en el hipocampo para almacenar datos frescos.

“Estas piezas del rompecabezas cuentan una historia consistente, que las ondas durante el sueño predicen el refrescamiento del aprendizaje”, dijo Matthew Walker, profesor de Psicología y Neurociencias en Berkeley y autor senior del estudio, que fue publicado en Current Biology.

El estudio halló que esa red de ondas sucede con mayor probabilidad durante la fase 2 del sueño no REM (rapid eye movement como se le conoce), que se da antes de alcanzar el sueño más profundo y el estado de los sueños REM. Esto estado profundo sin sueños responde por cerca de la mitad de las horas que se duerme y se presenta con mayor frecuencia durante la segunda mitad de la noche, o en la última parte del periodo durante el cual dormimos.

Quien no duerme bien, malas decisiones financieras toma

Si quiere mantenerse sabio y quizás no perder su trabajo, no tome decisiones cuando no haya dormido lo suficiente.

Científicos de Duke University mostraron, mediante imágenes de resonancia, que una noche sin dormir conduce a una mayor actividad cerebral en regiones que evalúan los resultados positivos, llevando además esa noche de vigilia a una menor actividad en las áreas cerebrales que procesan los resultados negativos.

En un estudio, individuos privados del sueño tendían a hacer elecciones que enfatizaban las ganancias monetarias y era menos probable que realizan elecciones que redujeran las pérdidas. Aunque no fue real con todos los sujetos, el resultado es para tener en cuenta.

Se ha demostrado antes que la falta de un sueño adecuado afecta nuestra capacidad de tomar decisiones, pero esto se ha atribuido con frecuencia a los efectos en la atención y la memoria, y a la incapacidad de integrar la retroalimentación de la manera adecuada.

Este, según los autores, es el primer estudio que parece demostrar que no dormir bien puede cambiar la manera como el cerebro considera el valor económico, independiente de sus efectos en la atención vigilante.

El estudio demuestra también que la privación del sueño incrementa la sensibilidad a las recompensas positivas mientras disminuye la sensibilidad a las consecuencias negativas.

Los investigadores examinaron 29 voluntarios adultos con edad promedio de 22 años para averiguar cómo no dormir bien puede afectar la toma de decisiones. El estudio fue publicado en Neuroscience.

“Aún si alguien toma decisiones financieras riesgosas pero que suenan bien, tras una noche de sueño normal, no es garantía de que esa persona no lo expondrá a usted a un riesgo inconveniente si se priva de dormir”, dijo Michael Chee, coautor y profesor en el Neurobehavioral Disorders Program en Duke-Nus en Singapur.

Cuando lleguen sus empleados, pregúnteles si durmieron bien o…

Descubrimientos curiosos

La tranquilidad es vital. Un análisis de 14.000 hogares en el Reino Unido encontró que las personas que dormían mejor eran aquellas con altos niveles de educación y que estaban casadas. También el tipo de trabajo que desarrollan afecta el sueño, con aquellos en actividades rutinarias reportando un peor dormir que aquellos en ocupaciones profesionales. Sara Arber, profesora de la Universidad de Surrey que analizó los hallazgos, dijo que “dados los vínculos entre sueño, las circunstancias sociales y económicas y la mala salud hallados en este estudio, las campañas de promoción social deberían abrir la posibilidad de que los problemas del sueño en los desfavorecidos de la sociedad puede ser un factor que incide en la deficiente salud”. Bien curioso.

Calcetines. Tim Blackmore y colegas analizaron en The Foot el efecto de las medias sobre las fuerzas de reacción vertical y anteroposterior al piso al caminar y al correr. Es decir, si protegían contra la presión experimentada al caminar. Estudios previos indicaban que las medias pueden proteger contra heridas por la absorción y/o redistribución de las fuerzas de impacto, pero no se hacía estudiado mucho el efecto de las medidas deportivas. Al caminar, las medias especiales eran mejores que caminar descalzos, pero a los 5.000 metros sus efectos disminuían. Todo nos lo venden perfecto. Curioso.

La porción del cerebro responsable de la lectura visual no requiere del todo visión, según un estudio publicado en Current Biology. Estudios con imágenes cerebrales de personas ciegas mientras leían palabras en Braille, mostraron actividad precisamente de la misma parte del cerebro que se activa cuando alguien que ve lee. El hallazgo desafía aquellos textos que dicen que el cerebro está dividido en regiones especializadas para procesar información que proviene de un sentido u otro, dijeron los investigadores. “Un área cerebral puede cumplir una función única, en este caso leer a pesar de que forma llegan los impulsos sensoriales” dijo uno de los investigadores. Muy curioso.

Cualquier papá afirma que criar un hijo es una labor intelectual y emocionalmente llenadora. A pesar de su sacrificio profesional, de las dificultades financieras y de la reducción en la satisfacción marital, muchos padres siempre insisten en que sus niños son una fuente esencial de felicidad y plenitud en sus vidas. Un nuevo estudio en Psychological Science sugiere que los padres crean ese cuadro rosa del goce parental como una manera de justificar toda la inversión que sus hijos necesitan. Curioso.

Resultados curiosos de la ciencia

Gigante o enano. Otro estudio publicado en el American Journal of Human Genetics, adicionó más genes a las variantes que determinan la estatura de una persona, genes que no habían sido relacionados previamente. Aunque las variables ambientales, como alimentación y ejercicio, pueden impactar ese rasgo, la estatura es determinada básicamente por alelos específicos que una persona hereda. Se piensa que la estatura es influenciada por variantes en un gran número de genes, aunque se cree que cada una tiene un pequeño impacto. La genética de la estatura no es comprendida aún. Se requerirán grandes muestras de población para tener un panorama más completo, según Hakon Hakonarson, del Hospital de niños de Filadelfia. Bien curioso.

¿Cómo evita una planta fertilizarse con su polen? Las matas de tomate utilizan mecanismos bioquímicos similares para rechazar el polen de sus propias flores como el de otras plantas extrañas pero emparentadas, reportaron científicos de la Universidad de California en Davis, que identificaron un gen del polen del tomate que codifica una proteína muy similar a una proteína que se cree tiene un papel en la prevención de la autofertilización en las petunias. Ese gen también muestra un rol en el bloqueo de la fertilización cruzada de especies, se informó en el artículo aparecido en Science. Muy curioso.

Machismo. Las madres que trabajan tienen dos y media más probabilidades que los papás en igual condición de interrumpir su sueño para cuidar de alguien, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Michigan que encontró además que la interrupción del sueño en ellas dura más, un promedio de 44 minutos, frente a 30 de los hombres. Esta situación puede afectar más su salud, indicó Sarah Burgard, investigadora, y afectar la igualdad de género en ingresos y el avance profesional. Curioso.

El ejercicio consistente ha sido asociado con un menor riesgo de morir de cáncer de colon, según un estudio de científicos del Siteman Cancer Center y el Barnes-Jewish Hospital. Kathleen Wolin, primer autor de la investigaión publicada en el Cancer Epidemiology Biomarkers & Prevention, expresó que quienes hacen ejercicio continuamente durante la edad adulta tienen un menor riesgo que aquellos que son sedentarios. Para ella nunca es tarde para comenzar. Más que curioso.