Mis 10 noticias científicas de la semana

1. El riñón artificial que orina

Un estudio publicado en Nature Medicine presentó el primer riñón artificial que trasplantado a ratas, produjo orinas, así aun se deban superar obstáculos. Todo un logro. El órgano fue producido a partir de células en una matriz de riñón. Al usar células del mismo individuo solas o mezcladas con las de un donante se evita el rechazo. Cuando se superen algunas dificultades podría ser una opción para el demandado trasplante de riñón.

2. La bebida de la dicha

Parece que no es el contenido. El solo sabor de la cerveza hace que se sienta la necesidad de beber, lo que podría, de paso aumentar el riesgo de alcoholismo. Sí, un estudio aparecido en Neuropsychopharmacology mostró que solo un tris de cerveza es capaz de acelerar la liberación del receptor dopamina en el centro de recompensa del cerebro, lo que es más evidente en personas con parientes alcohólicos. ¡Salud!

3. Tres alegres super Tierras

De la misión Kepler se reportó esta semana el hallazgo de dos nuevos sistemas planetarios con 3 super Tierras en la llamada zona habitable. Se trata de Kepler-62 y Kepler-69. El primero con 5 planetas, el segundo con 2. Kepler-62e, Kepler-62f y Kepler-69 son planetas más grandes que la Tierra en la llamada zona habitable, aquella situada a la distancia suficiente de la estrella para tener agua líquida, aunque estar en esa zona no significa que halla vida. Lo llamativo es que Kepler-62f es solo un 40% más grande que nuestro planeta, siendo el primero de ese tamaño en ser descubierto en la aquella zona.

4. Testigos de una gran explosión

Científicos de la Universidad de Washington en San Luis hallaron en un meteorito dos granos de silicato (SiO2) el constituyente más común de la arena. Los silicatos son de los pocos minerales que se condensan en atmósferas estelares. Parecen provenir de una gran estrella que explotó al final de sus días, contrario a otros 5 granos encontrados que señalan hacia una enana roja. Aunque aquellos 2 granos llevaron en distintos meteoritos su composición es idéntica, por lo que se cree provienen de la misma supernova. El estudio será publicado en Astrophysical Journal Letters y en Science.

5. La misteriosa circuncisión

Un pene circuncidado es más hostil a las bacterias anaeróbicas que el que no lo está según un estudio publicado en mBio. Este sugiere que el cambio en la composición microbiana del pene podría explicar uno de los sorprendentes hallazgos de los últimos años: porqué la circuncisión reduce el riesgo de infección por VIH de los hombres. Aunque el microbioma varía en todos los penes, aquellos circuncidados presentan la mayor variación, por lo que esa pequeña cirugía de remoción del prepucio parece seleccionar el tipo de bacterias que pueden vivir en esa zona de los genitales masculinos.

6. Galaxias con mucha Alma

La recientemente inaugurada red de radiotelescopios Alma en el desierto de Atacama trabaja rápido. Acaba de revelar la localización de 100 de las más fértiles galaxias del universo primigenio, en donde la tasa de formación de estrellas es elevada. En observaciones con otros instrumentos las galaxias aparecían como una sola burbuja, pero con Alma se pudo ver que son distintas estructuras según el estudio liderado por el Instituto Max Planck para la Astronomía.

7. El pez antediluviano

Se creía extinguido pero en 1938 se halló un pez celacanto que se pensaba había desaparecido hace 70 millones de años. Ahora científicos reportaron en Nature la secuenciación del genoma de uno de sus exponentes, Latimeria chalumnae. Esos peces compartieron la Tierra con los gigantes dinosaurios durante el Cretáceo. Se encontró que está más emparentado con nosotros los humanos que con los peces de aleta de espinas.

8. La detección del autismo

Científicos de Case Western Reserve University desarrollaron un método eficiente para diagnosticar autismo en niños según estudio aparecido en Plos One. Mediante el registro de la actividad cerebral detectaron patrones que permitieron determinar el autismo en el 94% de las veces, un método que podría confirmar el diagnóstico clínico según los autores.

9. Macabra combinación

El alto consumo de sal más el Helicobacter pylori en el estómago aumenta el riesgo de cáncer gástrico según estudio aparecido en Infection and Inmunity. En él, animales con el H. pylori sometidos a dieta alta en sal desarrollaron cáncer, mientras que solo 58% de aquellos con una dieta normal. Parece que el cáncer gástrico requiere en estos casos la presencia de una oncoproteína bacterial presente en el H. pylori. Combinación asustadora.

10. ¿Quién quiere hielo?

Un estudio publicado en Nature Geoscience indicó que el derretimiento del hielo en el verano en la península Antártica se ha incrementado por 10 en el último milenio. Eso significa que aún un leve aumento en la temperatura tendría un efecto grande en el descongelamiento del hielo, indicaron los autores.

Detectan cometas en otros sistemas planetarios

No solo nuestro Sistema Solar tiene cometas, sino que estos viajeros del tiempo podrían existir en otros sistemas planetarios, de acuerdo con revelaciones del telescopio espacial europeo Herschel.

El instrumento descubrió extensos cinturones de cometas alrededor de dos sistemas planetarios que poseen planetas hasta del tamaño de Neptuno.

Los cometas, como en nuestro caso, podrían estar irrigando el agua, fuente de vida, en algunos de esos planetas.

En un estudio anterior del Herschel, científicos habían hallado que el cinturón de polvo alrededor de la estrella Fomalhaut debía ser mantenido por colisiones entre cometas.

El nuevo estudio sugiere que los sistemas GJ 581 y 61 Vir tienen grandes cantidades de restos cometarios. El telescopio detectó señales de polvo frío a -200° C en cantidades que significan que esos sistemas deben tener al menos 10 veces más cometas que el cinturón de Kuiper en nuestro Sistema Solar.

GJ 581, o Gliese 581, es una estrella enana tipo M, el tipo más común de estrellas en la galaxia. Se ha demostrado que posee al menos 4 planetas, incluido uno en la zona habitable, en el que podría existir agua líquida.

Y se han confirmado dos planetas alrededor de 61 Vir, una estrella tipo G, solo un poco menos masiva que nuestro Sol.

Los planetas en esos sistemas son súper Tierras, con de 2 a 18 veces la masa de la Tierra.

Para sorpresa, no hay evidencias de planetas tipo Júpiter ni Saturno.

Se cree que el juego gravitacional entre Júpiter y Saturno en nuestro Sistema es responsable de haber alterado el una vez muy poblado cinturón de Kuiper, enviando una gran cantidad de cometas hacia los planetas interiores en un evento cataclísmico que duró varios millones de años.

Los nuevos hallazgos muestran cinturones tipo Kuiper mucho más densos con planetas menos masivos, expresó Mark Wyatt, de la Universidad de Cambridge, líder del paper sobre Vir 61.

Los cometas, se cree hoy, fueron vitales para la Tierra al depositar enormes cantidades de agua en ella. ¿Será igual en esos lejanos mundos?

Gliese 581 se halla a unos 20,5 años luz de nosotros; Vir 61 está a unos 27,8 años luz; y Fomalhaut a unos 25 años luz.

En el gráfico de la ESA se observa cómo serían esos cinturones densamente poblados con cometas.

Habría más de 100.000 millones de planetas

Tras seis años de búsqueda en los que se cartografiaron millones de estrellas en la Vía Láctea para calcular el número de exoplanetas permitió concluir que antes que escasos son comunes y debe haber al menos 100.000 millones.

En promedio cada estrella en la Vía Láctea tiene un planeta. Los métodos más usados para la detección sugerían que del 17 al 30 por ciento de las estrellas tipo Sol poseen un planeta. ¿Pero y con otros métodos?

Arnaud Cassan y colegas usaron la técnica de microlentes gravitacionales para sondear la existencia de planetas orbitando a entre 0,5 y 10 veces la distancia Tierra-Sol, hallando que alrededor de un 17% de las estrellas albergan planetas tipo Júpiter, un 52% poseen planetas tipo Neptuno y cerca del 62% de las estrellas poseen súper-Tierras.

La investigación apareció publicada en Nature y fue realizada por un equipo internacional de astrónomos, entre ellos 3 del equipo del Observatorio Europeo austral (ESO), que empleó la técnica de microlentes gravitacionales.

Hasta el momento, luego de 16 años de búsqueda, se han encontrado algo más de 700 planetas confirmados, habiéndose iniciado el estudio de los espectros y las atmósferas. Hay más de 1.000 en proceso de confirmación.

La técnica usada ha sido el tránsito y la atracción gravitacional, pero con la de microlentes gravitacionales se puede detectar un rango más amplio de masas y planetas más alejados de sus estrellas.

Para Arnaud Cassan (del Instituto de Astrofísica de París), “estos datos muestran que los planetas son más comunes que las estrellas en nuestra galaxia. También encontramos que los planetas más ligeros, como las súper-Tierras o los Neptunos fríos, deben ser más comunes que los planetas pesados.”

Con esa técnica se detectan exoplanetas por el modo en que el campo gravitacional de su estrella anfitriona, combinado con el de los posibles planetas, actúa como una lente, magnificando la luz de la estrella de fondo. Si la estrella que actúa como una lente tiene un planeta en su órbita, el planeta puede contribuir a la hora de detectar el efecto de iluminación de la estrella de fondo.

Las microlentes son herramientas poderosas, con el potencial de detectar exoplanetas que, de otra manera, podrían no haber sido descubiertos jamás. Pero, para utilizar la técnica de microlente y ver algo, se requiere de un alineamiento poco común entre una estrella de fondo y otra que haga de lente. Y, para detector un planeta durante el acontecimiento, también se necesita una coincidencia adicional de alineamiento de la órbita del propio planeta.

Pese a que, por todos estos motivos, sea una tarea difícil encontrar un planeta utilizando esta técnica de microlentes, los datos de estos seis años utilizados en los análisis permitieron la detección de tres exoplanetas: una súper-Tierra, y planetas con masas comparables a las de Neptuno y Júpiter.

Al detectar estos tres planetas, o los astrónomos fueron muy afortunados o, sencillamente, los planetas son tan abundantes en la Vía Láctea que era algo prácticamente inevitable.

Los astrónomos combinaron la información relacionada con estas tres detecciones positivas de exoplanetas con otras siete detecciones llevadas a cabo antes, así como con un número de no detecciones en los datos obtenidos durante seis años.

El cartografiado era sensible a la detección de planetas que estuvieran a una distancia de su estrella de entre 75 millones de kilómetros y 1.500 millones de kilómetros (en el Sistema Solar este rango incluye todos los planetas desde Venus a Saturno) y con rangos de masas que van de cinco veces la masa de la Tierra hasta diez veces la de Júpiter.

La combinación de los resultados sugiere firmemente que el porcentaje de planetas alrededor de estrellas es mayor que uno. Más que la excepción, son la norma.

“Antes creíamos que la Tierra podría ser única en nuestra galaxia. Pero ahora parece que, literalmente, hay miles de millones de planetas con masas similares a la de la Tierra orbitando estrellas en la Vía Láctea,” concluye Daniel Kubas, coautor de este artículo.

Nota: Una súper-Tierra tiene una masa de entre dos y diez veces la masa de la Tierra. Hasta ahora se ha publicado el hallazgo de doce planetas utilizando las microlentes con varias estrategias observacionales.

Fuente: ESO-Nature

Cortesía imagen: ESO