Menos mal fue lejos

Se trata de, quizás, la explosión más poderosa que pueda ocurrir en el Universo. El 19 de marzo pasado, un grupo de astrónomos del satélite Swift, una misión de la Nasa, el Reino Unido e Italia, detectó una brillante explosión, a medio camino en el Universo. Se podía ver a simple vista. De inmediato dieron aviso a observatorios alrededor del planeta.
Comenzaron los estudios, que fueron reportados esta semana en la revista Nature.
Se trató de un estallido de rayos gamma (GRB por su sigla en inglés), con una característica especial: se presentó mirando a la Tierra, de ahí su brillo.
Se trató de una expulsión violenta de material estelar a 99,99995 por ciento la velocidad de la luz, lo que muestra la complejidad de uno de esos rayos.
Si uno de esos se presenta en una estrella cercana a la Tierra, a menos de 3.000 años luz, apuntando hacia acá, sería el acabose.
Menos mal fue bien lejos, a unos 7.500 millones de años luz.
La mayoría de las explosiones ocurren cuando una estrella se queda sin su combustible nuclear. Mientras el núcleo colapsa, crea un agujero negro o una estrella de neutrotes y, por procesos no entendidos aún con claridad, expulsa poderosos chorros de materia, que al encontrarse con material previamente expulsado se calienta y se genera un resplandor súper luminoso.
En la foto, cortesía del telescopio espacial Chandra, un remanente de una explosión de supernova W49B, a solo 35.000 años luz de la Tierra, que se considera resultado de una explosión de rayos gama.

Celebración por lo alto

El telescopio espacial Hubble acaba de completar su giro 100.000 alrededor de la Tierra, luego de 18 años de vida al servicio de la Astronomía y la ciencia.
Para conmemorar la ocasión, la Agencia Espacial Europea informó que el Hubble dirigió su telescopio hacia una nebulosa colorida en cercanías a la nube estelar NGC 2074 (arriba a la izquierda de la foto), en la que se encontró una región tormentosa donde se están formando estrellas, alimentado el proceso, al parecer, por la explosión de una supernova o estrella gigante que terminó su vida.
La región se encuentra en la Gran Nube de Magallanes, una galaxia satélite de nuestra Vía Láctea.
El pilar con parecido a un caballito de mar, abajo a la derecha en la foto, tiene unos 20 años luz de longitud. Fascinante vista, suministrada por la esa agencia espacial.