Resumen científico de la semana

La férula en impresión 3D. Cortesía U. Michigan

1. Bebés a salvo con tecnología 3D

Un bebé que ahora tiene 3 años nación con traqueobroncomalacia, que hace que las vías aéreas colapsen periódicamente impidiendo respirar bien. La expectativa de vida es poca, aparte del sufrimiento. Científicos revelaron en Science Translational Medicine que usaron un dispositivo de impresión 3D que permite mantener bien los canales. El niño tiene un futuro promisorio, se evitaron cirugías complicadas, estar conectado a un ventilador y la traqueotomía. El procedimiento fue repetido luego con otros 2 pacientes, cada uno con una impresión de férula 3D personalizada. Un gran avance.

2. Clima amenazante

Una de cada seis especies del planeta enfrentan la extinción debido al cambio climático si las emisiones de carbono continúan al ritmo actual sugiere un estudio en Science, con un mayor riesgo en Suramédica, Australia y Nueva Zelanda donde el encogimiento de los hábitats y las barreras para la migración constituyen un problema adicional. Se halló que 16% de las especies tienen un gran riesgo.

3. Para verte mejor

Un estudio en Corea del Sur ha sido el primero en probar la seguridad de una terapia con células madre embrionarias para detener la progresión de enfermedades degenerativas del ojo. Los pacientes padecían degeneración macular progresiva por la edad y no presentaron efectos laterales, lo que demuestra que es una aproximación segura. El estudio apareció en Stem Cell Reports. Los cuatro pacientes registraron una mejoría visual.

4. Genes que enferman

Con el estudio de los exomas, partes codificantes de los genes, de más de 8.500 personas, científicos están analizando mutaciones naturales que inactivan un gen, con lo cual se determina el riesgo de las personas de padecer cierta enfermedad y se ayuda a desarrollar medicinas eficaces, personalizadas. Un resultado parcial reveló 8 nuevas relaciones entre genes y enfermedad, como un gen relacionado con la diabetes tipo 1, otro con una función pulmonar reducida. El avance fue publicado en Nature Genetics

5. Manual para quebrar nueces

Se sabía que los capuchinos barbados usan piedras para reventar las nueces. Un nuevo estudio en Current Biology va más allá y muestra la habilidad que poseen. No es golpear y listo. No, saben con qué fuerza hacerlo según la forma de la nuez y su consistencia, golpeando con menos fuerza si la caparazón es más débil. Un nivel de destreza no probado antes en micos.

6. Conductas apagadas

Científicos desarrollaron un método no invasivo para activar y desactivar neuronas asociadas con determinada conducta, como el comer vorazmente, lo cual lograron enfocándose en la superficie de dos células receptoras distintas responsables de activar señales químicas específicas que controlan los comportamientos complejos en el cerebro. El estudio apareció en Neuron. Una herramienta para comprender mejor el funcionamiento cerebral.

7. Los pilares en 3D

Una imagen en 3D de los famosos Pilares de la Creación en la nebulosa del Águila, Messier, 16, permitió detectar varios detalles, como un chorro proveniente de una joven estrella. La intensa radiación y el viento estelar de las estrellas más brillantes los han esculpido y harán que se desintegren en unos 3 millones de años según el estudio aparecido en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

8. Un enano sorprendente

Fotografías tomadas por la nave Nuevos Horizontes a 113 millones de kilómetros reveló rasgos de Plutón no conocidos hasta ahora, como aspectos oscuros y brillantes en su superficie que sugieren la existencia de casquetes polares. La nave llegará a ese planeta menor en julio. En las fotos divulgadas por la Nasa también se aprecia la luna mayor de ese sistema, Caronte.

9. Capturando carbono

Un estudio publicado en Nature Communications reveló que el 1% de las especies de plantas de la Amazonia capturan el 50% del carbono. Son unas 200 de 16.000, en su mayoría árboles grandes con diámetro de al menos 70 centímetros. Un estudio que muestra el impacto que podría generarse de perderse esas especies aunque otras podrían asumir el rol.

10. Las 3 nuevas supertierras

A solo 54 años luz en torno a la estrella HD 7924 giran varios planetas reveló un artículo publicado en el Astrophysical Journal. Son 3 planetas, que orbitan muy cerca a la estrella (órbitas de 5, 15 y 24 días) y son considerados supertierras, con masas 7 a 8 veces la terrestre. El descubrimiento es otro aporte de la misión Kepler. Un hallazgo que confirma la existencia de planetas en casi cualquier estrella.

Las 10 noticias científicas de la semana (20-24)

1. Cometas en la lejanía

Increíble llegar a ver hasta allá, pero astrónomos reportaron haber descubierto dos familias de cometas en el sistema alrededor de la estrella Beta Pictoris. Se basaron en miles de observaciones de ese sistema. Esa estrella alberga un sistema planetario similar al nuestro unos pocos millones de años tras su formación. La primera familia son cometas que giran alrededor del planeta Beta Pictoris b, mientras la otra orbita mucho más lejos y parece haberse originado en el rompimiento de varios cuerpos, similar a la familia de cometas Kreutz en nuestro sistema. El estudio apareció en Nature. Los cometas son similares a los nuestros según análisis del espectro.

2. Bienvenido, señor Colón

Los polinesios de la Isla de Pascua y los nativos de Suramérica se conocieron y mezclaron antes de que los europeos viajaran por e Pacífico según un estudio genético de actuales habitantes de esa isla. En Current Biology científicos argumentan que los genes del contacto data de antes de 1500, 3 siglos después de que los polinesios poblaran la isla, conocida también como Rapa Nui, famosa por sus estatuas de piedra. Los polinesios debieron viajar a Suramérica y luego regresar a casa, quizás con mujeres aborígenes americanas.

3. La vida en acción

Una nueva técnica de microscopios desarrollada por el ganador del Nobel de Química de este año, Eric Betzig, permite imágenes en 3D con gran detalle de la actividad de moléculas, células y embriones. Se basa en iluminar secciones delgadísimas de la muestra usando un plano de luz, permitiendo ver el movimiento de moléculas solas minimizando el daño a las células. El avance fue publicado en Science.

4. De esos genes viejos

El genoma más antiguo de un humano fue secuenciado y presentado en la revista Nature. Perteneció a un individuo que vivió hace 45.00 años en Siberia antes o en la separación de las poblaciones de Eurasia occidental y oriental. Este macho tenía el mismo nivel de ancestría neandertal que los modernos euroasiáticos. El análisis indica que esos genes llegaron a su población 7.000 a 13.000 años antes de que viviera. Esto sugiere que el apareamiento entre neandertales y humanos modernos ocurrió hace 50.000 a 60.000 años coincidiendo con la expansión de los humanos modernos en Europa y posiblemente en Asia

5. Los primeros que lo hicieron

Científicos hallaron evidencias de que los primeros animales que copularon fueron unos peces de mandíbulas, placodermos antiarquios, que vivieron en el devónico hace más de 360 millones de años. Los antiarquios han sido hallados en Escocia, China y Estonia. No se tenían indicios de que la copulación se hubiera producido tan al comienzo de los vertebrados. El estudio apareció online en Nature lo que sugiere que la fertilización externa en peces pudo presentarse después.

6. Tuberculosis galopante

La Organización Mundial de la Salud publicó el Reporte Mundial de la Tuberculosis 2014 en el que se revela que en 2013 hubo más de 9 millones de casos nuevos reportados por más de 200 países. El número de casos fue 400.000 más que el reporte previo, lo que se explicaría por un mayor reporte. La tuberculosis mata más de 1.500.000 personas al año, siendo segunda causa en enfermedades infecciosas tras el VIH. Una crisis silenciosa.

7. Un mundo en la altura

Costumbre vieja y la de andar en las Alturas. Científicos reportaron en Science evidencias del más antiguo asentamiento humano en las alturas, a casi 4.500 metros sobre el nivel del mar. Data de hace unos 12.000 años y fue hallado en Los Andes de Perú. Esto sugiere que la adaptación de los humanos a vivir en zonas altas ocurrió mucho antes de lo creído. Los sitos estudiados fueron Cuncaicha, con restos de animales, herramientas y raíces comidas, y Pucuncho, donde habitaba la llama y era sitio de cacería y hubo presencia humana tan solo 2.000 años después de haber entrado a Suramérica.

8. Se aclara la materia

Astrónomos reportaron la presunta detección de materia oscura proveniente del Sol e interactuante con e campo magnético de la Tierra. Se trataría de axiones, partículas de las que se ha sugerido está constituida esa materia, que compone el 85% de toda la materia del universo y que ha sido difícil detectar. El artículo fue publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. De ser confirmado, sería uno de los hitos de la Astronomía de todos los tiempos.

9. Ganándole al cáncer

En Science Translational Medicine científicos reportaron una nueva medicina, OTS964, que puede erradicar el cáncer agresivo de pulmón en ratones. Suministrada como pastilla o inyección inhibe la acción de una proteína que es sobreproducida por varios tipos de tumores, incluyendo pulmón y seo. Cuando se ingería presentaba limitada toxicidad y era bien tolerada; inyectada intravenosa dentro de un liposoma no producía efectos colaterales. Ensayos en humanos comenzarán en el segundo semestre de 2015.

10. Arroz venenoso

Las cosas de la naturaleza. El arroz contiene arsénico. Consumido en grandes cantidades durante mucho tiempo puede producir cáncer y lesiones de la piel. Lo sorprendente es que por fortuna existen proteínas que evitan que acumule más del mortal elemento. Se trata de las proteínas transportadoras OsABCC1, que secuestran el arsénico en los vacuolos, gracias a lo cual permanece en esos basureros celulares y no va a los apetitosos granos demostró un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

El Sahara estuvo pegado a Suramérica

Qué rico el desierto del Sahara con un mar. Y sí, eso fue lo que pudo tener hace 130 millones de años: estuvo bañado por lo que pudo ser el océano Atlántico Sahariano.

Eso sugiere un nuevo estudio publicado en Geology.

Quiere decir que la forma de los continentes era muy diferente a la actual y que cuando se dividieron tras el rompimiento del supercontinente Gondwana el Sahara quedó anclado a Suramérica.

Y es que cuando se habla de los continentes lo más común es pensar que siempre han estado como hoy. No es así, se mueven. Han variado mucho durante la historia geológica del planeta y lo siguen haciendo. En 250 millones de años, por ejemplo, África se unirá con Europa y Australia se desplazará al norte para juntarse con Asia según un informe de la Nasa.

Bien, en el nuevo estudio se recuerda que durante cientos de millones de años Suramérica, África, Antártida, Australia e India estuvieron juntos en Gondwana y luego, por una causa aún en estudio, se comenzaron a dividir.

Christian Heine, de la Universidad de Sidney y Sascha Brune del GFZ analizaron las márgenes continentales actuales del Atlántico sur y la estructura bajo la superficie del sistema del Rift en África occidental que va de Nigeria hacia Libia, concluyendo según las modelaciones que por esa zona se partió África, provocando que lo que hoy es el Sahara se desplazara con Suramérica

Un estudio que, se verifique o no, recuerda el movimiento continuo y lento de los continentes.

En el dibujo se muestra cómo debió lucir el Sahara pegado a Suramérica.

Un increíble viaje de 11.000 kilómetros sin paradas

No los reabastecen con gasolina en pleno vuelo. Tampoco aterrizan en cualquier pedazo de tierra. Van, impulsados por su sentido, en el más largo recorrido sin escalas de una ave: 11.000 kilómetros entre Alaska y Nueva Zelanda.

Las aves migratorias dependen del límite de su resistencia para estos viajes, considerados titánicos por las distancias que cubren.

Hace más de un siglo, los ornitólogos dudaban que un viaje de 860 kilómetros a través del Golfo de México fuera posible para los colibríes. Luego la evidencia circunstancial y la más directa reveló que ese Golfo era una simple parada de las aves migratorias y que algunas eran capaces de volar sin escalas por 5.000 kilómetros.

En 2009, Gill et al entregaron evidencia directa de que una ave playera, la aguja colipinta (Limosa lapponica), hacía su viaje de Alaska a Nueva Zelanda, 11.000 kilómetros sin detenerse durante los ochos días del periplo.

Una maratón migratoria extraordinaria que hace que los científicos se pregunten más acerca de la teoría aerodinámica y la resistencia fisiológica de las aves.

En un reciente estudio en Plos Biology, Anders Hedenström, de Lund University en Suecia, analizó cuáles podrían ser los límites para un vuelo sin escalas.

No cree que la marca que ostenta esta avecilla pueda ser rota, incluso por razones simples: las limitaciones físicas de la Tierra no ofrecen una combinación de un lugar ecológicamente adecuado y áreas invernales lo suficientemente alejadas que demandaran vuelos más largos.

Esta ave de pico a cola mide unos 37 a 41 centímetros y la envergadura alar es de 70-80 centímetros, siendo más pesadas las hembras, de 260 a 630 gramos, frente a 190-400 de los machos.

Hay una migración más larga que la de la aguja colipinta, la que realiza por ejemplo el playerito pectoral (Calidris melanotos), que cría en Siberia central y pasa el invierno en Suramérica, una distancia de 16.000 kilómetros, pero que cubre en al menos dos etapas.

El charrán ártico (Sterna paradisaea) cubre la impresionante distancia de 24.000 kilómetros de la Antártica a Groenlandia en 40 días, pero se alimentan en el mar mientras viajan.

La medición de Gill y su equipo pudo hacerse mediante satélite, pues otras en el pasado se han basado en evidencia empírica: el tiempo entre la partida y la llegada a la meta.

Esto permitió ver hace poco que el correlimos aluminado realiza un viaje parecido al de la aguja colipinta, que mantiene su récord por ahora.

En su estudio, Hedenström analiza el consumo de energía de algunas aves y el diseño corporal. En su viaje, la agujita consume 0,41 de su masa por hora, uno de los rangos más bajos.

El canguro que nació donde no es

¡Pues claro! Sí, así de sencillo, porque no sería fácil en que hubieran pegado un brinco. Esa respuesta sería adecuada para la pregunta: ¿son los canguros originarios del continente australiano?
Los simpáticos animales, marsupiales que son el símbolo de Australia ante el mundo, surgieron en… ¡Suramérica!
Eso lo demuestra un estudio de esos que está de moda hace algunos años: el rastreo genético. Los canguros y las zarigüeyas se originaron en Suramérica, como los marsupiales. Los primeros sólo existen hoy en Australia, pero de los últimos hay múltiples especies en Suramérica en la actualidad.
“Los dos genomas marsupiales recientemente secuenciados de la zarigüeya suramericana (Monodelphis domestica) y del canguro tammar australiano (Macropus eugenii) entregan una oportunidad única para resolver la relación entre los marsupiales”, según investigadores encabezados por Maria A Nilsson de la Universidad de Munster en Alemania, escribieron en un artículo aparecido el martes en Plos Biology.
La zarigüeya (opossum) suramericana parece un largo y peludo ratón, mientras el wallaby australiano es un pequeño miembro de la familia de los canguros que salta sobre sus dos patas.
Al analizar los genes de ambos, en especial por los marcadores genéticos llamados retroposones, que revelan cuánto comparten dos genomas.
Encontraron que estos animales, miembros vivientes de la familia marsupial, debieron haberse originado de una rama de los mamíferos, porque poseen patrones de retroposones que no poseen otros mamíferos.
Así, los resultados sugieren que los marsupiales se derivan de un ancestro común en Suramérica y se produjo una gran división hace mucho cuando Suramérica, la Antártica y Australia estaban conectadas como parte de la gran masa terrestre llamada Gondwana.
El hallazgo va contra ideas previas de que los marsupiales se originaron en Australia. Según esta concepción, algunos grupos de marsupiales se habrían dividido cuando las masas de esos continentes se separaron hace cerca de 80 millones de años. Como no se han hallado evidencias fósiles de ese grupo que daten de esa época, es difícil de probar.