Le pegaron una patada a un agujero negro

En el centro la galaxia y el objeto desplazado. Cortesía Nasa

Cosa extraña: ¿un agujero negro expulsado de su galaxia? ¿Hizo algo malo? ¿Qué pasó? ¿Le dieron una patada? O, quizás, ¿se trata de una enorme estrella que murió?

Cualquiera de esas posibilidades está abierta. Lo cierto es que astrónomos descubrieron una fuente inusual de luz en una galaxia a 90 millones de años luz de nosotros.

Las propiedades sugieren que sería un agujero que está a unos 2.600 años luz del centro de su galaxia, donde debería estar. Pero no se descarta que esa fuente, denominada SDSS 1133 podría ser el remanente de una estrella masiva que explotó por un breve periodo de tiempo antes de destruirse en una explosión de supernova.

De objetos curiosos, sorprendentes y aún no entendidos bien está lleno el universo.

“Con los datos que poseemos no podemos distinguir entre esos dos escenarios”, según Michael Koss, astrónomo del Federal Institute of Technology de Suiza, líder del estudio.

“Un descubrimiento sorprendente hecho con el satélite Swift de la Nasa es que el brillo del objeto ha cambiado poco en la luz ultravioleta y en la óptica en una década, lo cual no es típico de un remanente joven de supernova”.

En el estudio publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, Koss y colegas reportan que la fuente ha brillado mucho en la luz visible en los últimos 6 meses, una tendencia que de continuar reforzaría la hipótesis del agujero negro. Para un mejor análisis se planea observarlo en ultravioleta con los equipos del Hubble el año próximo.

Sea lo que sea, SDSS 1133 es persistente: lo encontraron en registros que datan de hace más de 60 años

El objeto es parte de la galaxia enana Markarian 177, en la Osa Mayor.

Imágenes con el telescopio Keck en Hawai revelaron que tiene menos de 40 años luz de longitud y el centro de su galaxia muestra evidencias de una intensa formación estelar y otros rasgos que sugieren alteraciones recientes.

“Sospechamos que estamos viendo el resultado de la fusión de dos galaxias pequeñas y sus agujeros negros centrales”, dijo la coautora Laura Blecha, de la Universidad de Maryland, experta en simulación de fusiones y ‘expulsiones’ en la mezcla de agujeros negros.

Las 10 noticias científicas de la semana (29-3)

1. La amenazada vida del guepardo

Es el animal terrestre más veloz, pero de 100.000 individuos que había en 1900 solo quedan menos de 10.000 ¿A qué se debe el declive? Científicos decían que se debía a que este eximio cazador no es más fuerte que otros como la hiena y los leones, que le quitaban las presas luego de ese gran gasto energético en su cacería. Un estudio aparecido en Science sugiere que esa no es la razón, pues al analizar se encontró que para que la población diezmara se requeriría que los competidores le quitaran 50% o más de las presas que cazan, lo cual no es el caso. La culpa, ahora parece clara: la pérdida de hábitat y, como es usual hoy, la intervención humana. Foto cortesía Johnny Wilson.

2. Bienvenido: Escuela de reptiles

Un estudio publicado en Animal Cognition reveló por primera vez que los reptiles pueden aprender nuevas habilidades a través de la imitación real de la conducta de otros. No se trata de emulación sino de imitar: no solo el individuo copia lo que ve sino que entiende la intención detrás de la acción. Aprendizaje social que no se había reportado en estos animales. El estudio se realizó con dragones barbados (Pogona vitticeps).

3.Una superexplosión

Fue como el acabose. Y debió serlo en su entorno, pero menos mal estamos a 60 años luz. El satélite Swift de la Nasa detectó la secuencia más potente, caliente y fuerte de una llamarada solar jamás detectada, en una vecina enana roja. La serie fue 10.000 veces más potente que cualquiera registrada hasta hoy. Alcanzó temperaturas de 200 millones de grados Celsius, más de 12 veces más caliente que el centro del Sol. La superllamarada provino de una de las dos estrellas del sistema binario DG CVn. La detección se hizo el 23 de abril pasado.

4. Genes que vuelan bien

Si quiere saber para dónde van las mariposas, estudie sus genes. Bueno, no exactamente así, pero científicos publicaron en Nature que secuenciaron el genoma de 101 mariposas monarca de todo el globo, incluidas aquellas que no migran. La migración de estos insectos es una maravilla y ha intrigado a la ciencia. Los investigadores identificaron genes específicos que mejoran la función muscular en el vuelo sugiriendo que las grandes distancias que cubren en su viaje pudieron ayudar a seleccionar esos rasgos requeridos para volar con suma eficiencia. También hallaron un gen relacionado con su coloración, gen que no se había relacionado antes con la pigmentación.

5. Mi primo, el planeta

Se han hallado planetas girando en torno a una estrella, que son la mayoría de los detectados hasta ahora. U otros que orbitan una estrella de un sistema binario de estrellas. Por primera vez se encontraron dos planetas enormes tipo Júpiter, cada uno girando alrededor de las estrellas de un sistema binario Wasp-94A y Wasp-94B. Un nuevo abanico de posibilidades. El estudio apareció en Astronomy and Astrophysics.

6. Revirtiendo el alzheimer

Un pequeño estudio mostró que una novedosa técnica mejoró la capacidad mental en 9 de 10 pacientes con alzheimer en un período de 3 a 6 meses. Fue publicado en Aging. Se trata de un programa terapéutico de unos 14 elementos, del yoga a la reducción de carbohidratos, vitamina D3, aceite de pescado, melatonina entre otros. El programa fue desarrollado de Dale Bredesen, de la Universidad de California. Aunque pequeña la muestra, será replicada en grupos más grandes.

7. Los lentes de la invisibilidad

Científicos de la Universidad de Rochester desarrollaron un dispositivo para ocultar cosas a la vista, una clase de lentes que actúan en diferentes longitudes de onda de la luz y permiten que ‘desaparezca’ lo que se mira’. Los materiales usados, dijeron los investigadores, son ordinarios y baratos. El dispositivo dobla la luz y la envía a su centro, por lo que no es perfecto, teniendo la región invisibilizada forma de dona, un problema en el que ya trabajan. El avance fue presentado en Optics Express.

8. Pensé que era un árbol

Decenas de miles de murciélagos mueren contra las aspas de los montajes de energía eólica, una situación que preocupa a los investigadores. La mortalidad aumenta cuando hay poco viento. La mayoría de las víctimas son murciélagos que habitan en los árboles. Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences reveló que estos mamíferos son atraídos hacia las turbinas porque al parecer las ven como árboles, conclusión obtenida luego de analizar distintas variables y condiciones. Los casos de murciélagos de cuevas que mueren en las aspas son muchos menos.

9. Daños colaterales

No es extraño que en casos de neumonía se presenten fallas cardiacas, una relación que no se había esclarecido… hasta ahora. Investigadores hallaron pruebas sólidas de que la bacteria Streptococcus pneumoniae, la casa más común de adquirir neumonía, deja pequeñísimas lesiones en el corazón, que fueron detectadas en ratones, monos macacos y en autopsias en humanos. El estudio fue publicado en Plos Pathogen.

10. Encuentran la cuna del VIH

Una investigación liderada por científicos de las Universidades de Oxford y Leuven reconstruyó la historia genética del VIH-1 grupo M, que provocó la pandemia que se diseminó por todo el globo terráqueo. El resultado: se originó en Kinshasa (República Democrática del Congo) hacia 1920, con una seguridad del 95% que ocurrió entre 1909 y 1930. El VIH se ha transmitido de los grandes simios a los humanos al menos 13 veces pero solo una de esas originó la pandemia que ha infectado a más de 75 millones de personas. Entre 1920 y 1950 se juntaron varios factores como el crecimiento urbano, el desarrollo de los ferrocarriles en la colonia belga y cambios en el comercio sexual, que dieron paso a la presencia del VIH y su transmisión inicialmente a África y luego a todo el mundo. El estudio se publicó en Science.