Ojo con tomar medicinas y suplementos a la vez

Aunque muchos los consideran benéficos y exentos de problemas, ciertos suplementos dietéticos y herbales pueden provocar reacciones adversas en personas que están recibiendo medicinas para problemas en sus sistemas central nervioso o cardiovascular.

Estos son hallazgos claves de una extensa revisión de investigaciones, publicadas en el International Journal of Clinical Practice.

Los científicos examinaron 54 artículos y 31 estudios originales. Hallaron que los problemas más grandes eran causados por las interacciones entre las medicinas prescritas y suplementos que incluían ingredientes como el St John’s Wort, magnesio, calcio, hierro o ginkgo.

“El consumo de suplementos ha crecido mucho en las últimas dos décadas”, dijo el co-autor Hsiang-Wen Lin, del College of Pharmacy, China Medical School, Taiwán.

“En Estados Unidos, por ejemplo, se estima que más del 50% de los pacientes con enfermedades crónicas o cáncer los usan y muchos los toman al mismo tiempo que las drogas recetadas. Pese a su uso extendido, los riesgos potenciales asociados con combinar los suplementos dietéticos y herbales con otras medicinas, los que incluyen problemas cardiacos medios o severos, dolor de pecho, dolor abdominal y dolor de cabeza no se comprenden muy bien”.

Los hallazgos:

La revisión cubrió 213 suplementos y 509 medicinas prescritas, 882 interacciones suplementos-drogas descritas en términos de mecanismos y severidad.

La warfarina, insulina, aspirina-digoxina y ticlopidina tenían el mayor número de interacciones con los suplementos.

Más del 42% de las interacciones fueron causadas por suplementos alterando la farmaco-cinética de las drogas prescritas, el proceso por el cual una medicina es absorbida, distribuida, metabolizada y eliminada por el cuerpo.

Algo más del 26% del total fueron descritas como interacciones grandes.

Entre las 152 contraindicaciones identificadas, las más frecuentes involucraban el sistema gastrointestinal, el neurológico y las enfermedades genitourinarias.

Los suplementos más contraindicados fueron el aceite de linaza, la echinacea y el yohimbre (árbol africano)

“Nuestra exhaustiva revisión muestra claramente que algunos ingredientes de los suplementos tienen potencialmente interacciones dañinas que son predominantemente moderadas, dijo Lin.

También demuestra, agregó, “que los remedios herbales y botánicos tienen interacciones más documentadas con las medicinas que otros suplementos dietéticos como vitaminas, minerales y aminoácidos”.

En un editorial en la revista, el profesor emérito de Unviersity of Exeter, Edzard Ernst, Emeritus Professor, dijo que los autores proveen un estudio improtante. “Cada encuesta muestra que una gran proporción de la población busca remedios ‘naturales’ para prevenir enfermedades, toda clase de padecimientos o estados de bienestar disminuido. La mayoría de expertos están de acuerdo que el potencial de interacciones es sustancial. Pese al consenso y a la cantidad de daños provocados por las interacciones, el conocimiento actual es aún incompleto”.

El profesor cree que hay un subregistro de interacciones, lo que amerita más investigaciones.

Apetito humano extingue las ranas

(La foto de esta nota puede ser ofensiva para algunos pero la publicamos por el interés del tema).

Sí, el cambio climático. También: el hongo que las ha estado invadiendo en algunas regiones. Pero no olvidemos: el apetito humano.

Las ranas están en peligro de extinción y, ¿saben qué?, el consumo por parte de humanos en algunos países está afectándolas, de acuerdo con un reporte de varios organismos.

Las cifras son escalofriantes:

En Estados Unidos se importan en promedio, cada año, 2.280 toneladas métricas de ancas de rana, que equivalen a entre 450 millones y 1.100 millones de ranas.

El mercado asiático-americano importa 2.216 toneladas métricas de ranas vivas.

La Unión europea demanda cada año 4.600 toneladas métricas de ancas, consumidas en su mayoría en Bélgica (53%), Francia (23%) y Holanda (17).

Las cifras fueron presentadas en el informe Canapés a la Extinción: El Comercio Internacional de Ancas de Rana y su Impacto Ecológico, entregado por los grupos conservacionistas Pro Wildlife, Defenders of Wildlife y Animal Welfare Institute.

Ese apetito humano está incidiendo en la extinción de estos anfibios, básicamente de dos maneras:

Muchas ranas son recogidas en su medio natural, en algunos casos agotando poblaciones enteras; y ese gran comercio internacional es el principal medio de dispersión del temido hongo quítrido, el Batrachochytrium dendrobatidis que ha sido culpado de unas 100 extinciones de anfibios en todo el mundo.

El suministro de ranas era dominado por las ventas de India y Bangladesh, pero esos países sobreexplotaron el recurso en los años 80. La gran mayoría de ranas salvajes importadas por Estados Unidos y la Unión Europea proviene de Indonesia. También son cultivadas en China, Vietnam y Taiwán. México es otro gran proveedor de ranas vivas para Estados Unidos.

Un gran número de especies de ranas cultivadas importadas a E. U. desde Asia eran en realidad especies nativas: la rana toro americana.

Un informe de Save the Frogs indica que 62% de todas las ranas toro importadas en California desde las granjas asiáticas están infectadas con aquel hongo. Estas ranas toleran el hongo, pero lo dispersan a especies nativas.

La mayoría de anfibios presenta una tasa de mortalidad del 80% cuando el hongo llega a sus hábitats.

Y mientras que cerca de 20 especies comprenden el grueso del mercado internacional, otras 180 son consumidas en su país de origen lo que muestra la amenaza que se cierne.

¿Necesitarán los países desarrollo de las ranas para sobrevivir?