Resumen científico de la semana (abril 5-9)

Lunes: teléfonos inteligentes bien estúpidos

Qué tan inteligentes pueden ser los teléfonos inteligentes. Hoy esta clase de celulares andan en las manos de millones de personas. Pero, ¿son seguros?
Suponga que usted es un criminal que quiere monitorear al escondido a alguien. ¿Qué hacer? Pues el celular es la respuesta.
Pocos dueños de celulares inteligentes entienden que las mismas características que los hacen tan útiles permiten que entre un hacker.
Dos investigadores de Rutgers University, Vinod Ganapathy y Liviu Iftode, con apoyo de la National Science Foundation, retó a unos estudiantes para que hackearan un teléfono inteligente.
Para eso utilizaron rootkits, una seria amenaza para los computadores porque atacan el sistema operativo mismo. Los computadores están protegidos por el virtual machine monitor, pero los celulares no por su tamaño y energía limitados no, siéndoles difícil detectar un ataque de los rootkits.
Una vez adentro, los investigadores secuestraron el celular con sólo enviar un mensaje, con lo que pudieron encender el micrófono, permitiéndoles escuchar lo que se hablaba
Otro ataque entrenó al teléfono para usar su GPS y reportar el sitio exacto de ubicación, sin conocimiento del propietario, e incluso pudieron agotar la batería rápido dejándolo sin servicio.
¿Inteligente quién? Dibujoi cortesía.

Martes: químicos ponen en riesgo las niñas

La exposición a tres clases de químicos comunes, fenoles, talatos y fitoestrógenos, puede interrumpir el tiempo de desarrollo de la pubertad en niñas y poner en riesgo su salud en el futuro, revelaron científicos de Mount Sinai School of Medicine en un estudio publicado en Environmental Health Perspectives.
“La investigación mostró que el desarrollo inicial de la pubertad en las niñas puede tener efectos sociales y médicos adversos, incluyendo cáncer y diabetes”, dijo Mary Wolff, profesora en esa escuela.
Esos tres químicos están entre los químicos conocidos como interruptores endocrinos, que interfieren con el sistema endocrino o de hormonas del cuerpo. Y se encuentran en un amplio rango de productos, como esmaltes para las uñas, en cosméticos, perfumes, lociones y champús, en los que portan la fragancia. Algunos son empleados para incrementar la flexibilidad y durabilidad de plásticos como el PVC o se incluyen como cobertura en suplementos nutricionales o medicinas.
El estudio se efectuó con 1.151 niñas de 6 a 8 años. Se les practicaron varios exámenes de orina y se encontraron esos elementos y que la exposición a ciertos químicos era asociada con el desarrollo temprano del cáncer de seno.
Los falatos, dos fitoestrógenos y un fenol fueron asociados con una pubertad tardía. Sin embargo, los falatos de productos personales como lociones y champú se relacionan con un desarrollo prematuro de senos y el vello púbico.

Miércoles: descubren ciudad clasista

Arqueólogos de la Universidad of Chicago’s Oriental Institute, junto a colegas sirios, descubren las pistas de una sociedad prehistórica que tuvo vida urbana en el Medio Oriente, antes de la invención de la rueda.
En la colina de Tell Zeidan en el valle del río Éufrates cerca de Raqqa, Siria, que no ha sido excavada en 6.00 años, se están encontrando vestigios de una sociedad rica en comercio, cobre, metalurgia y producción de artesanías, lo que indica que está entre las primeras sociedades del Medio Oriente en desarrollar clases sociales de acuerdo con el poder y la riqueza.
Tell Zeidan data de 6.000 a 4.000 años antes de Cristo. Es uno de los sitios más grandes de la cultura Ubaid al norte de Mesopotamia.
Los arqueólogos han encontrado evidencias de sellos de piedra para marcar la propiedad de los bienes y artículos culturalmente significantes.
Con una extensión de 31 acres, Tell Zeidan estaba situada donde se juntan los ríos Balikh y el Éufrates en la Siria actual. Fue cruce de grandes y antiguas rutas de comercio en Mesopotamia, que seguían el curso del valle del río Éufrates.
En la foto de Gil Stein se aprecia un jarrón del periodo Halaf, de hace cerca de 5.400 años antes de Cristo.

Jueves: ¡un eclipse de 2 años!

Una hora o algo así, dura un eclipse de Luna. Si es total de Sol, pocos minutos. Pero ¿un eclipse de dos años?
Extraño, pero verdad. Y lo mejor es que aunque desde 1821, cuando se conocía el fenómeno, parece que al fin se descubrió la razón.
Epsilon Aurigae es una brillante estrella, un sistema binario. Cada 77,1 años, entra en eclipse. ¿Qué monstruo es capaz de ocultar una estrella durante dos años?
Astrónomos de las Universidades de Denver, Michigan y Georgia, enfilaron baterías a mirar el sistema, que entró en eclipse desde agosto pasado y reportaron lo encontrado en Nature letters.
Mediante una técnica de interferometría, que incorpora control computarizado y conexiones láser entre varios telescopios para obtener la señal equivalente a uno bien grande, se pudo fotografiar el sistema (como tomar imagen en detalle de una moneda a una distancia de 15.000 kilómetros).
Se encontró que el eclipse no es producido por un monstruoso planeta ni ningún otro cuerpo descomunal. No. Se trata de un disco de material, eso sí, enorme, que se extiende por 1.500 millones de kilómetros (como la órbita de Júpiter), un disco similar al que debió existir en nuestro Sistema Solar cuando los planetas comenzaron a formarse alrededor de un Sol muy niño entonces. Imagen cortesía NSF.

Viernes: no conocíamos este pariente

Dos esqueletos parciales desenterrados en una cueva en Sudáfrica pertenecen a una especie de homínido no clasificada que arroja luces sobre la evolución de nuestra propia especie, Homo sapiens, según un grupo internacional de investigadores.
Se trata de Australopithecus sediba, que caminaba erecto que compartía varios rasgos físicos con la primera especie Homo conocida.
Los fósiles datan de hace entre 1,95 y 1,78 millones de años, y fueron presentados en Science.
Se ha podido determinar que era un homínido con una estructura ósea similar a la del Homo más antiguo, pero que la empleó más como un Australopithecus, como la famosa Lucy lo habría hecho, aunque este homínido apareció un millón de años después de Lucy y sus características indican que la transición hacia el género homo ocurrió en etapas lentas.
“No es posible establecer la posición filogenética precisa de Austalopithecus sediba en relación con varias especies asignadas al Homo primitivo”, según Lee Berger, uno de los autores principales de uno de los reportes. “Podemos concluir que…esta nueva especie comparte más características derivadas con el Homo primitivo que con cualquier otra especie austalopitheca conocida, y por tanto representa un ancestro candidato para el género, o un grupo hermano a un ancestro cercano que persistió durante cierto tiempo
tras la primera aparición de Homo”. Foto cortesía Science.

Cuando su niño juega como una niña…

Ni antes de nacer estamos protegidos. Si su niño juega más con muñecas que con carritos, no es que sea anormal. Resulta que fue víctima de una exposición inconsciente de su madre a ciertos químicos.
La exposición en el útero a una familia común de químicos industriales puede perturbar sutilmente las preferencias de un muchacho por cierto tipo de juegos infantiles que se piensa están conectados al cerebro, reveló un estudio.
Los talatos (phtalates) son solventes y suavizadores plásticos muy empleados.
En la investigación se encontró que a mayor exposición fetal de los niños a ciertos talatos, con menor frecuencia se involucraban en juegos típicamente masculinos.
Los juegos de las niñas no se veían afectados, según el estudio, que será publicado próximamente en el International Journal of Andrology.
La razón por la que a los niños les gustan los carros y a las niñas las muñecas se relaciona con diferencias fetales en el desarrollo del cerebro, explica Heather Patisaul, neuroendocrinólogo en North Carolina State University en Raleigh. Los hombres se desarrollan distinto a las mujeres, en lo físico y en su comportamiento a través de la programación de los andrógenos, hormonas masculinas como la testosterona, dijo la científica. En los animales, algo que disminuya las señales de testosterona durante el desarrollo fetal, como un químico o un defecto genético, puede activar una sutil desmaculinización en los machos.
Como los talatos pueden desencadenar una actividad anti-androgénica, Shanna Swan, de la Escuela de Medicina y Odontología de la Universidad de Rochester en Nueva York, y sus colegas, investigaron si las conductas programadas por la testosterona en los niños podían ser disminuida por la exposición fetal a los contaminantes.
Los investigadores midieron la exposición de las madres a los talatos en los últimos tres meses de embarazo y tres a seis años después les preguntaron si sus hijos jugaban más con muñecos o usaban ropa de niñas o se envolvían en juegos más neutros como acertijos o deportes.
Los niños con mayor exposición a los talatos, en especial al dithylhexyl phtalate o DEHP, tendían a jugar menos con carros y armas.