¿Había vida cuando el universo estaba chiquito?

Los extraterrestres pudieron existir en el pasado lejano. Bueno, quizás ellos no, pero sí la vida en alguna otra forma. Pudo darse en la infancia del universo de acuerdo con un nuevo estudio.

Una serie de cálculos sugiere que el agua líquida, prerrequisito para la vida que conocemos, pudo haber estado en planetas rocosos solo 15 millones de años tras el Big Bang.

Eso deduce Abraham Loeb, astrofísico en Harvard, al analizar que en el universo temprano la energía requerida para mantener agua líquida podía provenir de la radiación cósmica de fondo de microondas en vez de estrellas. Hoy la temperatura de esa reliquia de radiación es de solo 2,7 K, pero unos 15 millones de años tras el Big Bang era de 300 K. Loeb puso su estudio en arXiv.com.

Los planetas rocosos, agregó, pudieron existir entonces entonces en puntos donde la materia era excepcionalmente densa, conduciendo a la formación de estrellas masivas de corta vida que enriquecieron tales áreas con los elementos necesarios para hacer planetas.

Para Loeb habría habido una época habitable de 2 a 3 millones de años durante los cuales los planetas pudieron contener agua líquida independiente de la distancia a la estrella. “El universo entero fue una vez una incubadora de vida”.

Los cálculos también desafían el principio antrópico, una línea de razonamiento que es invocada para explicar porqué ciertos parámetros físicos parecen estar dispuestos en valores precisos requeridos para la vida: el universo es como es porque existen seres para observarlo. El principio es consistente con la idea de un multiverso. Si varios universos existen, cada uno basado en parámetros distintos entonces los seres inteligentes no deberían sorprenderse de hallarse a sí mismos en uno de esos parámetros adecuados para la vida.

¿Válidos los cálculos? Quedan al escrutinio de los expertos pero es una hipótesis llamativa aunque difícil de comprobar: esa vida ya no está…

Analizan el objeto más frío del universo

Cortesía B. Saxton/NRAO/Nasa

No hay objeto más frío en el universo que la nebulosa del Bumerán, que a solo 1 grado Kelvin es más fría incluso que el resplandor que sucedió al Big Bang, que es la temperatura natural del espacio.

Astrónomos usaron el telescopio Alma en Atacama para tomar una nueva mirada a ese objeto intrigante para aprender más sobre sus gélidas propiedades y determinar su verdadera forma, que tiene apariencia fantasmagórica.

Vista desde tierra, la nebulosa parece más larga por un lado, por lo que obtuvo su nombre. Vista con el telescopio Hubble, se apreciaba una estructura como un arco. Pero al verla con el Alma (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) se aprecia que los dos lóbulos parecen un truco de la luz al ver en la luz visible.

“Este objeto ultra frío es muy intrigante y estamos aprendiendo más de su estructura con Alma”, dijo Raghvendra Sahai, científico del JPL de la Nasa y cabeza del artículo publicado en el Astrophysical Journal.

“Lo que parecía como un doble lóbulo o forma de bumerán visto con telescopios en Tierra, es realmente una estructura mucho más amplia que se expande con mucha rapidez por el espacio”.

La nebulosa, a unos 5.000 años luz hacia la constelación del Centauro es un ejemplo relativamente joven de una nebulosa planetaria, que contrario a su nombre son la fase final de una estrella como el Sol, en la que expulsa sus capas externas. Lo que permanece en el centro son enanas blancas que emiten luz ultravioleta intensa que hace que el gas en la nebulosa resplandezca y emita colores brillantes.

La del bumerán es una nebulosa pre-planetaria, representando una etapa en la vida estelar previa a la fase de nebulosa cuando la estrella central no es aún tan caliente para emitir radiación ultravioleta para producir el consabido resplandor. En esta etapa es vista por la reflexión de la luz de la estrella en los granos de polvo.

El flujo de gas de esta estrella particular se está expandiendo muy rápido y enfriando en el proceso. Es similar al principio como los refrigeradores usan gas en expansión para producir temperaturas frías.

La temperatura del gas en la nebulosa fue tomada mirando cómo absorbía la radiación cósmica de microondas de fondo, que tiene una temperatura uniforme de 2,8 grados Kelvin.

Mis 10 noticias científicas de la semana (22-28)

1. Qué montonera

A solo 4 años luz de nosotros se encuentra la estrella más cercana, Próxima centauri. Bueno, en ese espacio cabría la galaxia que con más de 10.000 soles fue detectada por astrónomos de la Universidad de Michigan. Se encuentra a solo 54 millones de años luz de la Tierra y dentro de sus características está que cerca de la mitad de su masa se encuentra en un radio de solo 80 años luz, lo que establece una densidad estelar 15.000 veces mayor que la existente en nuestro vecindario en la Vía Láctea.

2. El ritmo lento de la cafeína

Un estudio publicado en Plos One en ratones sugiere que cuando a ratas jóvenes se les suministraba cafeína el desarrollo cerebral se hace lento, una voz de alerta dado que el consumo de ese compuesto ha aumentado más del 70 por ciento en los últimos 30 años según los autores, que advirtieron que la dosis dada equivalía a 3 o 4 tazas de café en personas. Más leña para el debate.

3. Esta sí que es una buena siesta

Un estudio presentado en Nature Neuroscience mostró que una siesta aromatizada puede borrar recuerdos traumáticos. Mientras dormían, voluntarios sometidos a escenas de terror asociadas con un olor, fueron expuestos a este y al despertar sentían menos miedo. Al medirse la actividad cerebral también había cambios. Una esperanza para tratar desórdenes como el estrés postraumático.

4. Chorros de sudor

El primer capítulo del quinto reporte del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático reiteró que el calentamiento del planeta se mantiene a la vez que las concentraciones en la atmósfera de gases de invernadero alcanzan niveles no vistos en los últimos 800.000 años. Al ritmo actual de emisiones en 2040 se copará la capacidad del planeta a fin de que la temperatura no aumente más de 2 grados con respecto a la era preindustrial.

5. A cogerlo de la cola

El cometa ISON pasará por Marte el lunes próximo y será la ocasión para iniciar en firme el seguimiento que anuncian organizaciones entes astronómicas. Esta semana se reveló que puede ser visto ahora con telescopios antes del amanecer y que la vista continuará durante las próximas semanas. Pese a distintos informes, aún no se sabe si tendrá tanto brillo como para ser observado a simple vista si sobrevive a su encuentro con el Sol a fines de noviembre.

6. Comer o no comer

Al alterar las conexiones entre neuronas en el interior del cerebro, científicos hicieron que ratones llenos se mantuvieran comiendo mientras que ratones hambrientos rechazaban el alimento. Así, al identificar los grupos precisos de células que provocan hambre y otros que los cortan, se puede clarificar la intrincada red que controla en el cerebro la alimentación, de acuerdo con el estudio aparecido en Science.

7. La Luna es un imán

Se ha sabido que la Luna afecta algunos ritmos biológicos y ahora un estudio sugiere que controla la cadencia de al menos dos relojes biológicos: uno activado por las mareas y otro por la luz lunar. Los efectos fueron descubiertos en criaturas marinas de acuerdo con el estudio publicado en Cell Reports. Estos relojes trabajan de manera independiente del reloj circadiano, que sincroniza los ritmos diarios con el Sol. Lunáticos.

8. Los microbios os delatarán

El microbioma de los cadáveres podría ayudar a los detectives a determinar cuándo murió una persona reportaron científicos en eLife. En un estudio lograron cerrar la ventana de fallecimiento de ratones a solo 3 días gracias al análisis de los microbios presentes sobre y dentro del cuerpo, logrado mediante la secuenciación del ADN.

9. Marcianos mojados

Aunque un estudio dijo la semana pasada que no hay metano hoy en la atmósfera marciana como para sospechar la existencia de vida, un nuevo artículo en Science acaba de revelar que en la primera muestra de suelo analizada por el robot Curiosity se encontró un porcentaje de agua. Es un 2%, lo que se considera una cantidad alta. La muestra emitió dióxido de carbono, oxígeno y compuestas azufrados al ser calentada.

10. Qué luz tan extraña

Científicos del MIT y Harvard lograron juntar fotones para formar moléculas, un estado de la materia que hasta ahora había solo había sido expuesto por la teoría. El artículo publicado en Nature indica que el descubrimiento va contra el conocimiento tenido por mucho tiempo sobre la naturaleza de la luz. Los fotones han sido descritos como partículas sin masa que no interactúan entre sí. Lo que se hizo fue crear un medio para que interactuaran, dijo Mikhail Lukin, uno de los autores.

Mis 10 noticias científicas de la semana (1-7)

Tomado de Avatar

1. Luna, lunera, cascabelerea

En un paper aceptado para publicación en Astrophysical Journal Letters, Jorge Iván Zuluaga, astrónomo director del pregrado de Astronomía de la Universidad de Antioquia y Rene Heller, de Macmaster Unviersity en Canadá, estudiaron la posible habitabilidad de lunas alrededor de planetas en otros sistemas solares, una posibilidad que se ha venido comentando en los dos últimos años. Para los científicos, es muy poco probable que se pueda dar la vida en esos satélites a menos que estén protegidos magnéticamente de la radiación cósmica, para lo cual tendrían que estar muy cerca de sus planetas y entonces serían muy calientes.

2. Tan parecidos pero tan diferentes

Quien diga que delfines y murciélagos son muy parecidos, sería objeto de burlas. Pero parece que tienen cosas en común. Un estudio de Queen Mary University publicado en Nature sugiere que el sistema de ecolocalización en ambos tiene raíces genéticas similares, un proceso conocido como evolución convergente. En el estudio compararon 22 secuencias genéticas de 22 mamíferos, incluidos delfines y murciélagos, que desarrollaron de manera independiente la ecolocalización y hallaron convergencias en casi 200 regiones genómicas.

3. Una sorpresa en el fondo del mar

Tan grandes solo se conocían en Marte y, desde el año pasado, en el gran asteroide Vesta en el cinturón principal entre Marte y Júpiter. En el Océano Pacífico científicos reportaron la existencia de un enorme volcán tan extenso y grande como las islas británicas, situado a unos 1.600 kilómetros al este de Japón, según el reporte presentado en Nature Geoscience. Se trata de Tamu Massif, el rasgo más sobresaliente de la cadena montañosa Shatsky Rise formada hace 130 a 145 millones de años.

4. Qué frío tan horrible

Como si hubiera faltado frío en la última Edad de Hielo hace unos 13.000 años, un asteroide golpeó la Tierra y ayudó a enfriar más el clima, causando lo que se conoce como la Dryas reciente, una variación extrema del clima en menos de 100 años, reveló un estudio publicado en PNAS. Las evidencias serían fragmentos rocosos en Quebec. Canadá, de la explosión que sucedió tan lejos como en Pensilvania, Estados Unidos. El hallazgo sin embargo no convence aún a toda la comunidad científica.

5. Ancianos jugadores

No lo harán por vicio incontrolable y tampoco son degenerados. No. Un estudio publicado en Nature sugiere que las personas de edad que jueguen videojuegos mejoran la capacidad de realizar varias acciones a la vez (multitask), una mejoría que duró hasta seis meses. Distintos estudios sobre el tema, relacionados con detener el declive cognitivo han arrojado resultados mixtos, pero este se centró en una sola habilidad.

6. Para oírte mejor

Son muy pequeñas, de solo 1 centímetro, pero a esa especialidad le suman otra: las ranas Gardiner de las islas Seychelles escuchan por… la boca. Sí, como carecen de oído medio y por lo tanto de tímpano y los 3 huesecillos, la boca les sirve para escuchar. Por la cavidad bucal entran las ondas acústicas para hacer vibrar la estructura ósea que da hacia el oído interno. Tal parece que guardan un rasgo adquirido cuando vivían en el continente antiguo Gondwana. El estudio fue publicado en PNAS.

7. Aquí la Luna

En un mes debe llegar a la Luna la sonda Ladee de la Nasa, con el fin de estudiar durante 100 días la composición de la delgada atmósfera lunar y el polvo en ella, con lo que se resolverán acertijos como la luz coloreada observada en misiones Apolo. La nave se insertará en una órbita baja, por lo que necesitará más energía, debido a lo cual el viaje hacia el satélite natural tardará más: así se ahorrará energía informó la agencia espacial.

8. Qué tiempos aquellos

Científicos encontraron en una roca en Eastern Cape, Sudáfrica, lo que es el primer vestigio de un invertebrado en el supercontinente Gondwana. Se trata de un escorpión que vivió hace cerca de 350 millones de años. Cuando la masa continental del planeta se partió, Gondwana estuvo en el sur. De esa parte no se habían encontrado señales de animales, al contrario de su contraparte norteña, Laurasia. El escorpión fue de los primeros colonizadores de tierra firme en Gondwana,, cuando los animales comenzaban a salir de las aguas del océano. El estudio fue publicado en African Invertebrate.

9. Se calentó el parche

En busca de cuerpos fríos en el universo, astrónomos encontraron hace dos años, gracias al telescopio espacial Wise de Nasa, una nueva clase, unas enanas cafés, aunque no se pudo determina con exactitud la temperatura. Un nuevo estudio reveló que son algo menos frías de lo que se creía: su temperatura es entre 120 y 175 grados centígrados. Estos cuerpos, algunas veces llamados estrellas fallidas, son los cuerpos celestes libres más fríos: para alcanzar las bajas temperaturas luego de enfriarse por miles de millones de años quiere decir que solo pueden tener de 5 a 20 veces la masa de Júpiter. Su única fuente de energía es la contracción gravitacional. El estudio fue publicado en Science.

10. Flaco: contagiame

Qué sorpresa: parece que ser delgado puede ser… contagioso. Sí, una bacteria intestinal de personas puede invadir los intestinos de ratones que portan microbios de personas obesas y las invasoras logran que los ratones no engorden, según estudio publicado en Science. Como todo lo bueno tiene su problema, los beneficios tienen un inconveniente: los microbios invasores solo actúan cuando el ratón come alimentos sanos. Incluso la bacteria bloqueadora de grasa no puede luchar contra una dieta mala, sugiere el líder del estudio, Jeffrey Gordon, microbiólogo de la Universidad de Washington en San Luis.

Mis 10 noticias científicas de la semana (4-10)

1. Tatequieto al parásito

Una vacuna experimental contra la malaria ha probado ser segura, generar respuesta inmunitaria y ofrecer protección contra la malaria en personas adultas sanas, según un estudio publicado en Science. La vacuna, conocida como PfSPZ, fue desarrollada por científicos en Sanabria Inc y la evaluación clínica conducida por investigadores del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos. La vacuna está compuesta de esporozoitos vivos pero debilitados de las especies de Plasmodium falcíparum, la forma más mortal de los parásitos de la enfermedad. La fase 1 se cumplió con 57 pacientes. Extrañamente es administrada vía intravenosa. Siguen estudios sobre dosis y la mejor vía de aplicación.

2. Feliz cumple, míster robot

Pocos se dan ese lujo: haber alcanzado sus objetivos sin terminar de trabajar. Eso le pasa el robot Curiosity, que acaba de cumplir un año explorando Marte. En este tiempo analizó muestras del suelo y rocas y confirmó que en el planeta rojo sí hubo condiciones para albergar vida. El explorador ha caminado más de 1.600 metros en el cráter Gale y ahora sube las colinas del monte Sharp, donde continuará su trabajo. ¡Un ganador!

3. De tal palo tal astilla

Un informe conjunto del Ministerio del Medio Ambiente y el Ideam reveló que la deforestación en Colombia se redujo unas 90.000 hectáreas cada uno de los dos últimos años, al pasar de casi 240.000 a 147.000 hectáreas, una tasa aún alta. Sí, fueron 300.000 hectáreas deforestadas en 2011 y 2012. La mayor devastación se produjo en la Amazonia aunque hay otros focos fuertes. La buena noticia es que en el Chocó se ha reducido.

4. Un planeta todo tierno

Alrededor de la estrella GJ 504 gira un planeta, mucho más alejado de su sol que Neptuno del nuestro. Fue fotografiado por el telescopio Subaru en Hawai. La información obtenida reporta que es un planeta de color rosado, con pocas nubes según los primeros análisis. El sistema se encuentra a 57 años luz de nosotros y es invivible: la temperatura es de unos 237 grados centígrados.

5. Con los ojos se puede hablar

Yacen en su cama sin poder moverse, están vivos pero aislados, incapaces de comunicarse con el mundo. Científicos han encontrado una manera de utilizar el ensanchamiento y encogimiento de las pupilas para enviar mensajes, lo que podría ser una esperanza para estas personas. Un estudio de 1964 había demostrado que las pupilas se dilatan al resolver un problema aritmético, lo que fue recogido por los investigadores. Con una cámara y un computador se percibe ese movimiento al responder sí o no con un problema como guía, según mostraron con voluntarios que respondían a sus inquietudes. El estudio fue divulgado en Current Biology.

6. Cuando calienta el Sol aquí en la playa

Un informe internacional reveló que 2012 estuvo entre los 10 años más calientes desde que se llevan registros del clima en las últimas décadas de los 1800. En países como Estados Unidos y Argentina fue el año más caliente. La temperatura de la tierra y el mar y ambas combinadas estuvo al alza. Esto se reflejó en eventos como el gran deshielo del Ártico y de Groenlandia. Según la base de datos que se utilice, fue el octavo o el noveno año más caliente.

7. Es que me da una pereza

Los perros bostezan por contagio cuando ven a alguien bostezando, pero bostezan más cuando quien bosteza es su tenedor y no un extraño reveló un estudio de Teresa Romero y colegas publicado en Plos One. Esto, a decir de la investigadora, sugiere que el bostezo en perros está conectado emocionalmente de manera similar al de los humanos.

8. Esta droga sí sirvió

Una droga experimental mostró protección para la diabetes tipo 1 a la mitad de los pacientes en los ensayos clínicos fase 2, según un estudio publicado en Diabetes. Los pacientes se beneficiaban más de ella cuando aún tenían relativo buen control de los niveles de azúcar en la sangre y solo necesidad moderada de insulina. La droga, teplizumab, sería entonces efectiva en personas con diabetes en sus estados iniciales, lo que realza la importancia de una pronta detección.

9. El remedio chino que mata

El ácido aristolóquico, un compuesto hallado en las plantas Aristolachia usadas por los remedios herbales de la medicina tradicional china es un carcinógeno muy poderoso que provoca más mutaciones que el tabaco o los rayos ultravioleta, confirmó una investigación del Instituto del Genoma en Washington University. En los 90 se había comenzado a sospechar de su incidencia en cánceres del tracto urinario superior, lo que ahora se confirma. Abran los ojos con los remedios chinos.

10. A veces hay que jugar con los virus

De nuevo el debate. Gran revuelo en 2011 cuando científicos anunciaron que habían modificado en laboratorio el virus de la influenza H5N1. Ahora, en Science y Nature al tiempo, un grupo de 22 científicos que trabajan con influenza expusieron cómo actuar y manejar el H7N9, una nueva cepa que ya tiene el primer caso de transmisión entre humanos. ¿Se debe hacer? Nada lo detendrá.

2012: entre los 10 años más calientes

Esta tendencia no la detiene nadie: 2012 estuvo entre los 10 años más calientes del registro histórico según informe de la American Meteorological Society recopilado por 384 científicos de 52 países.

“Varios de los eventos que hicieron de 2012 un año interesante son parte de tendencias de largo plazo que vemos en un clima cambiante como niveles de dióxido de carbono al alza, aumento en el nivel del mar, derretimiento del hielo del Ártico, y nuestro planeta como un todo se está haciendo más caliente”, expresó Kathryn D. Sullivan, de la National Oceanographic and Atmospheric Administration de Estados Unidos.

El hielo del Ártico, por ejemplo, se contrajo al nivel mínimo en los 34 años de registro satelital y más del 97% del hielo de Groenlandia sufrió algún tipo de derretimiento, cuatro veces mayor al promedio 1981-2010.

Algunos datos del informe:

-2012 fue uno de los 10 años más calientes de la historia, situándose 8° o 9° según los datos usados. En Argentina y Estados Unidos fue el año más caliente de la historia (los primeros registros datan de 1870).

-La temperatura en tierra fue 0-24 a 0,29°C mayor en 2012.

-La temperatura combinada tierra-mar fue 0,14 a 0,17°C mayor en 2012.

-El Ártico se calienta al doble de la tasa en latitudes bajas. En septiembre se tuvo el mínimo registro de la era satelital.

-La capa de hielo de la Antártida fue 0,5 mayor a los máximos registros históricos.

– La temperatura superficial del mar fue la 11 más caliente del récord.

-El nivel del mar alcanzó niveles históricos: ha aumenta 3.2 ± 0.4 milímetros al año en las 2 últimas décadas.

-La temperatura del planeta aumenta hoy a un ritmo de 0,16°C decadal desde 1970.

Si va a escalar el Everest, apúrese

Si va a escalar el Everest, no tarde mucho en cristalizar sus planes: también se está descongelando. En el Encuentro de las Américas en Cancún, investigadores dijeron que el derretimiento de los glaciares también toca la mítica montaña.

Los glaciares en la región del Everest se han encogido 13% en los últimos 50 años y la línea de nieve ha subido 180 metros hacia la cima, indicó Sudeep Thakuri, de la Universidad de Milán en Italia.

Esa montaña, situada en los Himalayas en la frontera entre China y Nepal, tiene una altura de 8.848 metros.

Thakuri y colegas siguieron los cambios en los glaciares, la temperatura y la lluvia en el Everest y sus alrededores del Sagarmatha National Park. Allí los glaciares han retrocedido unos 400 metros desde 1962. Más recientemente, la precipitación se ha reducido 100 milímetros y la temperatura ha subido 0,6°C desde 1992.

Se sospecha que el derretimiento se debe al calentamiento global.

No todos glaciares de la región se están derritiendo. En las montañas Karakoram en la frontera entre China-India y Pakistán parece que se mantienen o incluso crecen, pero el descongelamiento de los glaciares en el resto del Himalaya atraen la atención de muchos investigadores: proveen agua para cerca de 1.500 millones de personas.

De cómo se ha ido calentando este planeta

De 1971 a 2000 las tierras de todo el planeta estuvieron más calientes que en los últimos 1.400 años según un estudio publicado en Nature Geoscience.

En el trabajo, en el que participaron 80 científicos alrededor del mundo es el primero que analiza cambios en la temperatura continental durante 2.000 años, entregando luces dentro de los cambios climáticos regionales del Imperio Romano a nuestros días.

Los datos indican que las masas terrestres se estuvieron enfriando hasta que el cambio climático de origen antropogénico reversaron ese patrón de larga duración a fines del siglo 19.

“Hace solo unos años habríamos apostado por una sola serie mundial de temperatura”, según Ulf Büntgen, del Swiss Federal Research Institute y del grupo Pages. “Hoy sabemos cuán importantes es entender mejor las diferencias regionales”.

Los investigadores reconstruyeron las temperaturas continentales a través de todos los continentes con excepción de África, donde aún se carece de muchos datos.

“Periodos distintivos como el periodo medieval cálido o la pequeña edad de hielo se dieron pero no presentan un patrón uniforme”, indicó Heinz Wanner, de la Universidad de Berna, coautor.

Al analizar los datos con intervalos de 30 años permitieron a los científicos advertir que el periodo más reciente, 1971-2000, tiene el título del más caliente. Al hacer zoom al campo continental, se encontró una imagen distinta. Por ejemplo, las temperaturas en Europa del año 21 al 80 pueden rivalizar con las de 1971-2000. Pero globalmente la pintura permanece lo mismo: 1.000 años de enfriamiento remplazados súbitamente por un calentamiento comenzando a finales de los años 1900.

Los climatólogos dicen que las temperaturas han subido 0,8 grados en los últimos 100 años en tierra y mar debido a la combustión de combustibles fósiles, la deforestación y otros cambios en el uso de la tierra, y por la agricultura industrial. Incluso, la primera década del siglo 21 ha sido la más caliente desde fines del siglo 19.

Habría muchas Tierras aquí cerquitica

A solo 13 años luz podría estar el planeta tipo Tierra más cercano a nosotros, revelaron astrónomos del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics (CfA) que usaron datos del telescopio espacial Kepler de la Nasa.

Los científicos encontraron 3 candidatos a planetas como el nuestro orbitando estrellas enanas rojas, que son mayoría en la galaxia.

“Pensábamos que tendríamos que buscar en distancias lejanas para encotnrar un planeta tipo Tierra. Ahora entendemos que otra Tierra está quizás en nuestro propio patio, esperando ser descubierta”, dijo Courney Dressing, líder del grupo.

Las enanas rojas son más pequeñas, frías y débiles que nuestro Sol. En promedio son solo 1/3 del tamaño del Sol y 1/1000 de brillantes. Ninguna es visible al ojo desnudo.

A pesar de su oscuridad, estas estrellas son buenos sitios para buscar otra Tierra. De 4 estrellas en nuestra galaxia, 3 son enanas rojas, siendo al menos 75.000 millones. Al ser más pequeña, ver un planeta en tránsitop por delante de alguna indicaría que es más pequeño también y como debería estar más cercano para estar en la zona habitable y recibir calor suficiente de la débil estrella, es más probable un tránsito desde nuestro punto de vista.

Del objetivo del telescopio Kepler de identificar estrellas con planetas en una pequeña región del espacio, alrededor de 150.000 estrellas, Dressing calculó tamaños y temperaturas y encontró que la mayoría son más pequeñas y frías de lo pensado.

Identificó 95 candidatos a planeta orbitando enanas rojas. Esto implica que al menos 60% de tales estrellas tienen planetas más pequeños que Neptuno, pero la mayoría no tienen el tamaño ni la temperatura para ser considerados Tierras. 3 candidatos sí lo parecen, lo que indica que 6% de todas las enanas rojas podrían tener una Tierra.

“Ahora conocemos la tasa de ocurrencia de planetas habitables alrededor de las estrellas más comunes en la galaxia”, dijo David Charbonneau (CfA), coautor del estudio.

“Esa tasa implia que será más fácil buscar vida más allá del Sistema Solar de lo que creíamos”.

Nuestro Sol está rodeado de un enjambre de enanas rojas. Cerca del 75% de las estrellas más cercanas con de esas enanas. Como 6% de ellas deberían tener planetas habitables, el mundo tipo Tierra más cercano probablemente esté a unos 13 años luz.

Tal mundo podría ser distinto al nuestro. Al orbitar tan cerca a la estrella podría estar unido tormentosamente, pero eso no prohíbe la existencia de vida pues una atmósfera gruesa y un océano profundo podría transportar el calor alrededor del planeta. Y como las enanas rojas emiten fuertes llamaradas de luz ultravioleta, una atmósfera podría proteger la vida en la superficie para que evolucionara.

Y como las enanas rojas viven más que estrellas como el Sol, surge la posibilidad de que el planeta tuviera vida más antigua que la nuestra y de pronto más evolucionada.

Los 3 candidatos a planetas en la zona habitable identificados en el estudio son KOI (Kepler Objetc of Interest) 1422.02 con un 90% el tamaño de la Tierra y una órbita de 20 días; KOI 2626.01 con 1,4 veces el tamaño terrestre y órbita de 38 días; y KOI 854.01, de 1,7 veces el tamaño de la Tierra en uina órbita de 56 días. Todos están situados a entre 300 y 600 años luz.

Los resultados del estudio serán publicados en The Astrophysical Journal.

En el dibujo de David Aguilar del CfA, un planeta con dos lunas orbitando alrededor de una enana roja.

Así morirán Júpiter y… la Tierra

Júpiter. conocido por su alta radiación y espectaculares tormentas atmosféricas, es un planeta relativamente fresco en comparación con mundos de similar tamaño, según los astrónomos. Pero esto no será para siempre.

En algunos miles de millones de años, nuestro Sol, al entrar en su fase de gigante roja (como se ve en el dibujo) se expandirá unas 100 veces su tamaño actual, recortando su distancia al gran planeta de 765 a unos 500 millones de kilómetros, lo que hará que Júpiter brille como una parrilla de estufa.

Esto sugiere un nuevo estudio presentado en The Astrophysical Journal.

Una vez el Sol agote su combustible de hidrógeno, la expansión aumentará la temperatura de la superficie del planeta a más de 1.000 K, no como la plétora de Júpiteres calientes en otros sitios de la galaxia conocidos por orbitar sus estrellas en solo horas.

Bueno, ¿y qué nos pasará en la Tierra? Al expandirse el Sol 100 veces su tamaño presente y con la Tierra en su órbita actual, el Sol la absorberá.

Ese es un punto no olvidado en el estudio de David Spiegel, astrofísico del Institute for Advanced Study in Princeton, New Jersey.

“Mi apuesta es que la Tierra será tragada por el Sol, pero Júpiter no”.

Dibujo del Sol en su fase de gigante rojo, M Weiss-Nasa