El cirujano es… ¡un robot!

La cirugía en cerdos. Foto cortesía Sheikh Zayed Institute

La cirugía en cerdos. Foto cortesía Sheikh Zayed Institute

¿Cómo estuvo la operación, señor Robot?

Y lo que parece un chiste está cada vez más cerca de convertirse en realidad. Científicos y cirujanos del Sheikh Zayed Institute for Pediatric Surgical Innovation at Children’s National Health System acaban de demostrar que una cirugía de tejidos blandos con un robot autónomo supervisado en un sujeto vivo, en este caso un cerdo, es posible y sobrepasa las técnicas clínicas estándares en un ambiente de hospital.

El avance fue publicado en Science Translational Medicine. Allí se reportaron los resultados de cirugías en tejido porcino inanimado y vivo mediante técnica robótica, el STAR (Smart Tisue Autonomous Robot), desarrollado en ese centro.

Esa tecnología remueve las manos del cirujano, que solo actúa como supervisor. La cirugía y las suturas son realizadas por el sistema robótico.

Los tejidos blandos son aquellos que conecta, soportan o rodean otras estructuras u órganos como tendones, ligamentos, piel, tejidos fibrosos, grasa, membranas sinoviales, músculos, nervios y vasos sanguíneos.

El resultado demuestra que hay un potencial alto para usar robots autónomos que mejoran la eficacia, consistencia, resultados y accesibilidad de estas técnicas quirúrgicas, en palabras de los investigadores

La intención de esta demostración no es remplazar los cirujanos, sino expandir la capacidad humana a través de una visión mayor, destreza e inteligencia complementaria de la máquina para mejores resultados quirúrgicos”, explicó Peter C. Kim, de ese centro médico.

Las cirugías asistidas por robots han aumentado, pero las cirugías de tejidos blandos se mantienen manuales por los cambios plásticos y de elasticidad en estos tejidos que se pueden presentar en una operación, que requiere que el cirujano realice continuos ajustes.

Tacones altos afectan los tendones

Sensuales. Por ellos se mueren no pocas mujeres. Tacones altos. ¿Qué tienen de especial? Lo saben ellas y…sus pies. Pero la ciencia también ha descubierto un secreto: afectan los músculos de la pantorrilla.
No es reciente que los científicos descubrieron que mantener una extremidad en una posición más corta durante un periodo prolongado, los músculos se acortan también.
Al caminar en tacones de al menos 5 centímetros, las mujeres se apoyan en la punta de sus dedos y el talón queda menos estirado.
Todo esto llevó a Marco Narici, de Manchester Metropolitan University a buscar responder la pregunta sobre el acortamiento de los músculos.
Como anécdota, reportó en el Journal of Expermental Biology, que en los 50 las secretarias se quejaban de molestias que sentían cuando se quitaban sus tacones y caminaban descalzas o con zapatos bajos.
Junto con su colega Robert Csapo, de la Universidad de Viena (Austria) analizaron 80 mujeres de 20 a 50 años que hubieran usado tacones altos durante al menos dos años.
Al medir los músculos con resonancia magnética, no encontraron diferencias con respecto a las que calzaban zapatos bajos.
Al utilizar ultrasonido para medir las fibras de los músculos, sí hallaron diferencias.
Si esto era correcto, los músculos se tendrían que contraer más para tener la misma longitud de las fibras, con lo cual los músculos de las fanáticas de los tacones altos podrían dejar de funcionar correctamente y producirían menos fuerza. ¿Les sería más difícil caminar eficientemente?
Analizaron entonces los tendones que unen los músculos al talón. Al analizar el tendón de Aquiles encontraron que no se había estirado para compensar el acortamiento de los músculos. Sin embargo el tendón era más grueso e inflexible, con lo cual compensaba el acortamiento de las fibras musculares, permitiéndoles a las mujeres caminar bien con tacones, pero sentir molestias al caminar con zapatos bajos.
¿Deben dejar de usar tacones estas mujeres? No, dice Nairici. Pero deben considerar hacer algunos ejercicios de estiramiento para evitar esas molestias al descalzarse.

Embelleciéndose con tabaco

No mijita, si me rellenaron con tabaco. Y eso que no fumo. Lo que parece un chiste, quizás un día no muy lejano sea parte de la vida diaria.
Y a diferencia de los fumadores, cuyo olor aleja diablos sedientos, seguro que ese no será un problema.
Sí, el tabaco podría ser utilizado para fines cosméticos, según hallazgos publicados en Biomacromolecules y retomado en LiveScience.
Entre las personas obsesionadas con la belleza, el problema número uno de fumar es que envejece la piel, aunque seguro el cáncer de pulmón enflaquece y afea más.
El científico Oded Shoseyov, de la Universidad Hebrea de Jerusalén se ha ideado la manera de obtener plantas de tabaco que producen colágeno similar al humano. El colágeno es la principal proteína de la piel, tendones, cartílagos, huesos y tejido conectivo. Usualmente declina durante el proceso normal de envejecimiento, permitiendo las bolsas en las mejillas y las arrugas.
Aunque es usado para fines médicos, como para arreglos de los huesos y el corazón, el nuevo colágeno podría ser empleado algún día con fines cosméticos.
“Este es un colágeno único”, dijo Noa Lapido, vicepresidente de CollPlant, la compañía que manejará las patentes que provienen del laboratorio de Shoseyov. “Es muy, pero muy similar al humano y como no ha estado en contacto con animales, es mucho mejor y seguro que otros colágenos en uso”.
Aunque el nuevo sería mucho más caro que los existentes, en un futuro su precio sería mucho menor.
Con tabaco, por favor.