Qué logro: transplantan neuronas para curar el dolor

¿Un transplante contra el dolor? Sí. Eso es lo que hicieron científicos de la Universidad de California en San Francisco, que aliviaron el dolor crónico en ratones transplantándoles neuronas en su médula espinal, un avance que podría derivar en mejores tratamientos para el dolor neuropático, una condición persistente provocada por lesiones nerviosas, en las que el dolor se da espontáneamente al menor contacto. El estudio fue publicado en Neuron.

Las células transplantadas liberaron una señal química, el ácido gamma aminobutírico, que aplaca las neuronas escitables. Esta inhibición se pierde con frecuencia en enfermedades neurales como la epilepsia y el dolor crónico, conduciendo a una actividad neural incontrolable.

Varias drogas para el dolor crónico incrementan también la señal del ácido, “pero eso alivia los síntomas sin actuar sobre la causa”, explicó Allan Basbaum, quien condujo el estudio, citado en The Scientist. “En contraste, nuestro desarrollo restaura el control inhibitorio que el tejido lesionado pierde. Así, podemos esperar efectos más largos y quizás permanentes”.

“Este estudio es un hito”, dijo a The Scientist Hanns Zeilhofer, de la Universidad de Zurich, quien no participó en la investigación. “Demuestra un alivio impresionante del dolor. A largo plazo puede allanar el camino para una terapia celular para el dolor intratable de otra manera”.

Algunos grupos han reducido los problemas epilépticos en ratones al implantar neuronas fetales que liberan el ácido en sus cerebros. Basbaum quería ver si las mismas neuronas podían ser transplantadas con éxito en la espina para tratar el dolor crónico.

Joao Baz, postdoctor en el laboratorio de Basbaum, extrajo precursores inmaduros de neuronas liberadoras de ácido del cerebro de fetos de ratones y los inyectaron en adultos con lesiones de los nervios de la espina, cuyas garras eran muy sensibles al dolor. Las neuronas se inyectaron en una estructura de la espina que recibe la información sensorial de todo el cuerpo. La pérdida de las señales del ácido en esa región, se cree, es la base de ciertas condiciones dolorosas muy difíciles de tratar.

Las neuronas transplantadas sobrevivieron y dieron origen a células maduras liberadoras del ácido, que formaron conexiones con los circuitos locales de la espina. Al mes, la sensibilidad en los ratones había desaparecido.

Los transplantes no aliviaron los síntomas del dolor inflamatorio, causado por las lesiones en tejidos antes que en los nervios. Esto sugiere que en vez de proveer alivio general al dolor, las nuevas neuronas atacaron la causa del dolor neuropático: la carencia del ácido.

Un increíble avance.

3 en 1

Somos Neandertales. Comienza la era del Hombre de Neandertal. Su genoma fue secuenciado ya. Este se cruzó con los Homo sapiens, de modo que hubo poblaciones mixtas. La empresa 23&Me, que tiene el servicio de chequeo genético, puede examinar el genoma de una persona y determinar qué tanto de Neandertal tiene. ¿Así de primitivos? De algo venimos todos, ¿no?

Fukushima, Japón. 3 de los reactores de la planta de Fukushima en Japón, la que causó el desastre nuclear tras el tsunami de marzo, fueron enfriados al punto que ya el agua circundante no está en ebullición. En una planta nuclear los reactores usan energía al dividir los átomos para calentar agua, que produce vapor y mueve una turbina, generando electricidad. Cuando las reacciones nucleares se detienen, continúa calentando el agua por encima del punto de ebullición. Durante horas debe ser enfriado con agua circulante. Cuando la temperatura del reactor baja de 100° C, no se requiere enfriamiento con agua y el reactor se torna seguro. Eso es lo que acaba de suceder, que en términos de radiactividad no suma nada. El reporte es adaptado de Nature.

VIH. Las personas recientemente contagiadas con el ViH se benefician más si se inmediato comienza una terapia con antirretrovirales que si se pospone la terapia reveló un estudio en el Journal of Infectious Diseases. La protección así es mucho mayor.

La temida metástasis se deja ver

Cuando se logra controlar un cáncer, una preocupación grande es que no se traslade a otro sitio, la temida metástasis, cuyo mecanismo no es bien entendido.

Encontrar entonces algo que brinde un indicio de una posible diseminación, sería una bendición.

Pues bien, ayer científicos publicaron en el Journal of Clinical Investigation un marcador que puede predecir la probabilidad de que dos tipos de cáncer se extiendan a otros tejidos del cuerpo: un cáncer de hígado y unos raros tumores neuroendocrinos.

“Es un gran reporte”, dijo Fahd Al-Mulla, de Kwait University, citado por The Scientist, quien no participó en el estudio.

“Si usted puede identificar un paciente en las etapas tempranas que está en alto riesgo de progresión de la enfermedad, uno puede modificar la terapia”, opinó Stephen Hewitt, del Nacional Cancer Institute de Estados Unidos.

El primer tumor en aparecer en un paciente, el tumor primario, raramente es la causa de muerte. Más a menudo, la enfermedad se torna seria cuando las células cancerosas se apartan del tumor inicial y se diseminan a través de los vasos linfáticos y sanguíneos para formar tumores secundarios en otra parte del organismo.

En los últimos años, se han identificado biomarcadores moleculares en un puñado de cánceres, como melanoma, próstata y pulmón, pero aunque parecen tener un potencial predictivo, falta realizar ensayos clínicos para probar su verdadera utilidad.

En la imagen, un carcinoma hepatocelular, la forma más común de cáncer primario del hígado.

Ratones presas de un microbio

Se sabe que algunos microbios modifican el comportamiento. En los humanos está más que demostrado. Un caso es el Toxoplasma gondii, cuando entra al cerebro.

Un estudio publicado esta semana en Proceedings of the Nacional Academy of Sciences muestra que ciertos microbios intestinales adquiridos temprano en la vida pueden impactar el desarrollo cerebral en ratones y subsecuentemente el comportamiento.

Infecciones microbianas nocivas han sido ligadas a desórdenes del desarrollo neuronal, incluyendo el autismo y la esquizofrenia. Y los roedores infectados con patógenos microbianos antes y después del nacimiento demostraron anormalidades del comportamiento, tal como una forma de ansiedad y una función cognitiva disminuida, llevando a Rochellys Diaz Heijtz, neurobiólogo del Instituto Karolinska en Suecia y sus colegas a preguntarse si la microbiota intestinal podría incidir también en el comportamiento.

Hallaron así que los ratones libres de gérmenes parecían explorar más que los que tenían microbiota normal, aventurándose a áreas más lejanas, a la vez que pasaban más tiempo a la luz y en actividades más riesgosas, indicando que padecían de menos ansiedad que los otros.

Al mirar más de cerca los efectos en el cerebro, encontraron que los ratones sin gérmenes tenían menos modificaciones en los niveles de ciertos neurotransmisores en el stratium, la parte del cerebro involucrada en la regulación de las funciones motriz y cognitiva.

Hechos curiosos de la ciencia

Espermatozoides

Las semillas de la reproducción humana habrían aparecido hace 600 millones de años. Científicos hallaron un gen productor de espermatozoides que apareció en el alba de la evolución humana y está presente en casi todos los animales, de las anémonas marinas a las personas, sugiriendo que la célula reproductiva de los hombres evolucionó de un ancestro común. Hasta ahora, los científicos no estaban seguros de si la producción de espermatozoides evolucionó varias veces en diferentes linajes de animales o si un solo ancestro inició el proceso. La mayoría de los espermatozoides animales pasan a través de etapas similares de desarrollo, sugiriendo un origen común. El estudio publicado en Plos Genetics sugiere que un gen, Boule, surgió hace 600 millones de años y desde entonces ha sido crucial para la producción de espermatozoides, el primer gen del esperma humano que se halla conservado en insectos y mamíferos. Qué curioso.

Americanos despistados

Dos de cada cinco norteamericanos creen en el creacionismo, según una encuesta reciente de Gallup. Los encuestados creen que los humanos fueron creados en su forma actual hace unos 10.000 años por Dios, mientras 38 por ciento creen que los humanos han evolucionado durante millones de años, con Dios solamente guiando el proceso, y apenas 16 por ciento creen que Dios no metió las manos en la evolución humana, siete por ciento más que en otra encuesta de 1982. Qué curioso.

Lapicero inteligente

En el futuro, más y más productos serán capaces de interpretar lo que quienes los usen sientan y emplearán esa información de una manera útil. Miguel Bruns Alonso acaba de inventar un lapicero que puede ayudar a reducir el estrés. En experimentos, la tasa de latidos de las personas que lo usaron se redujo en promedio 5 por ciento. El lapicero detecta los movimientos nerviosos de la persona y determina si está estresada. La gente juega con estos elementos cuando está tensa. Sensores en el lapicero lo detecta y además desarrolla un contrapeso a ese movimiento mediante dispositivos electrónicos y electromagnetos para que la persona se relaje. Qué curioso.

Respire bastante para tranquilizarse

Un nuevo tratamiento para quienes padecen la sofocación que acompaña un ataque de pánico se centra en hacer que las personas respiren menos, contrario a lo que se pensaba antes. El tratamiento, que incluye una técnica para alterar la respiración, es más efectivo para aliviar los síntomas del desorden de pánico y la hiperventilación que la terapia psicológica tradicional, según estudio de Alicia Meuret en Southern Methodist University en Dallas. Qué curioso.