Cuando ovula, la mujer prefiere el lindo y rudo

Las hormonas asociadas con la ovulación influencian la percepción de las mujeres sobre un hombre como potencial padre. Así, aquellos agradables terminan de últimos en las preferencias cuando de procrear se trata, según un estudio de The University of Texas en San Antonio que buscaba responder una vieja pregunta: ¿por qué las mujeres escogen chicos malos?

Kristina Durante, investigadora, explicó que “estudios previos han mostrado que en la semana cerca a la ovulación, las mujeres resultan atraídas a hombres bien parecidos, sexys y rebeldes, pero no estaba claro porqué pensaban que es sabio mantener una relación larga con esa clase de hombres”.

En el estudio, mujeres vieron perfiles online de hombres para citarse, bien fuera uno sexy o uno confiable, tanto periodos de alta como de baja fertilidad. A las participantes se les pidió indicar la contribución paternal esperada del hombre si tenían un bebé juntos basadas en cómo ayudaría a cuidar el hijo, proveerle aliment, cocinar y ayduar en las tareas del hogar. Cerca de la ovulación, las mujeres pensaban que los hombres bien parecidos contribuirían más con las obligaciones domésticas.

“Bajo la influencia hormonal de la evolución, las mujeres se engañan a sí mismas pensando que los sexys chicos malos serán compañeros dedicados y mejores padres”, dijo Durante. “Cuando miraban al sexy irresponsable a través del lente de la ovulación, Mr. Equivocado lucía exactamente como Mr. Correcto”.

En otro estudio, las mujeres interactuaban directamente con actores masculinos que desempeñaban roles de sexys poco caballerosos o de hombres serios durante la ovulación y durante momentos de baja fertilidad. De nuevo, las mujeres ovulando pensaban que el rudo podría contribuir más al cuidado del bebé, pero solo si ella era su pareja.

“Cuando se les preguntaba sobre qué tipo de papá el chico rudo sería si este fuera a tener el hijo con otra mujer, con rapidez decían que no sería bueno. Pero si era con su propio hijo, las mujeres ovulando creían que el tipo aventurero sería un gran padre”.

Muchas veces, los hombres bien parecidos y rudos son preferidos por las mujeres para relaciones de corta duración.

Viaje al espacio puede enfermar

Viajar por el espacio significaría enfrentar más amenazas de las pensadas. Aparte de las radiaciones que amenazarían la vida de los astronautas, estos enfrentarían otros peligros.

Imágenes de resonancia magnética de ojos y cerebros de 27 astronautas que pasaron prolongados periodos en el espacio revelaron anormalidades ópticas similares a las que se presentan en casos de hipertensión intracraneal por causa desconocida, una condición potencialmente peligrosa en la que aumenta la presión del cerebro.

El estudio aparece divulgado en el journal Radiology.

Un grupo de investigadores tomó las imágenes y analizó los datos de 27 astronautas, cada uno expuesto a microgravedad por un promedio de 108 días, bien en las misiones del trasbordador espacial y o en la Estación Espacial.

8 de los 27 tuvieron una segunda resonancia magnética tras una segunda misión que duró al menos 39 días.

“Los hallazgos en las imágenes muestran varias combinaciones de anormalidades tras una corta o una prolongada exposición a la microgravedad también vista en la hipertensión intracraneal idiopática”, dijo Larry Kramer, de la escuela de Medicina de la Universidad de Texas.

Entre los astronautas con más de 30 días de vida acumulada en microgravedad, se encontró expansión del líquido cefalorraquídeo alrededor del nervio óptico en 9 de los 27, aplanamiento de la parte posterior del globo ocular en 6, abultamiento del nervio óptico en 4 y cambios en la glándula pituitaria y su conexión con el cerebro en 3. La pituitaria secreta las hormonas que regulan una variedad de importantes funciones corporales.

La presión provoca aumento de la unión entre el nervio óptico y el globo ocular que puede derivar en problemas visuales.

La hipertensión intracraneal inducida pro microgravedad podría ser un factor de riesgo en un viaje prolongado.

Hasta ahora, la pérdida de mineral óseo y la atrofia muscular eran algunos de los efectos conocidos de la gravedad cero en los astronautas.

El pingüino no era como lo pintan

Olvídese. No siempre lo que fue seguirá siendo. Y lo que es, quizás dejará de serlo al evocar el pasado.

¿En qué piensa cuando le mencionan un pingüino? En ese gracioso animal que camina como tambaleándose, vestido con un elegante frac de blanco y negro.

El pingüino no era así. No al menos hace 36 millones de años. En ese entonces tenía el doble del tamaño del, pongamos un ejemplo, el pingüino emperador. Y nada de blanco y negro. Sus plumas eran como granate y grises.

Esto se desprende de un fósil encontrado en Perú, ancestro de los pingüinos, el Inkayacu paracasensis, que medía como 1,5 metros.

“Antes de este fósil, no existía evidencia de las plumas, colores y sus patas. Teníamos preguntas y esta es una manera de comenzar a responderlas”, expresó Julia Clarke, paleontóloga de The University of Texas en Austin en la Jackson School of Geosciences y cabeza de un artículo que apareció hoy viernes en la revista Science.

El fósil revela que la forma de las plumas y aletas que han hecho de estos simpáticos animales unos expertos nadadores, evolucionaron muy temprano, mientras el color de los actuales es de reciente adquisición.

Las plumas están modificadas en su forma, densamente empaquetadas y dispuestas una encima de la otra.

Los científicos hallaron que los melanosomas (orgánulos que contienen melanina, el pigmento absorbente de la luz en los animales) eran más parecidos a las de otras aves, permitiéndoles deducir la coloración de aquellos antiguos habitantes del planeta.

Determinar el color de los animales extinguidos ayuda a conocer su ecología y conducta, expresó Jacob Vinther, de Yale University, co autor.

Este fósil fue descubierto por el estudiante peruano Ali Altamirano en la Reserva Nacional de Paracas.

Dibujo cortesía The University of Texas At Austin

Ellos las prefieren así…

El cuerpo de una mujer entrega pistas sobre su estado de fertilidad, hablando en términos generales, mientras su rostro permite una mirada sobre su valor reproductivo a largo plazo.

Por eso, los hombres que buscan una relación pasajera con una mujer, están más interesados en su cuerpo, mientras que aquellos que desean algo duradero se enfocan en la cara, de acuerdo con un estudio de psicólogos de The University of Texas en Austin.

Los hallazgos sugieren que quienes buscan una relación corta poseen adaptaciones psicológicas para mirar compañeras fértiles que pueden engendrar.

“El cambio en las prioridades del hombre depende de lo que quieren en una pareja, con los rasgos del rostro tomando lugar más importante cuando la meta es una relación a largo plazo”, indicó Jaime Confer, coautor del estudio.

“El apareamiento es tema central en la máquina de la selección natural. Este estudio ayuda a clarificar las preferencias de la gente”.

Las mujeres, por su parte, no exhiben una diferencia significativa en su interés por caras o cuerpos cuando miran compañeros para relaciones cortas o duraderas, reveló el estudio publicado en Evolution and Human Behavior.

Como parte del estudio, a 375 estudiantes de universidad se les presentó una foto de otra persona, cuya cara y cuerpo estaban ocultos, persona que estaba señalada como de una relación corta o de una duradera: Los participantes pudieron mirar la cara o el cuerpo, pero no ambos.

Un 25 por ciento a los que se les dijo considerar la compañera como duradera miró su cuerpo, en contraste con el 51 por ciento que escogió el cuerpo para una a corto plazo.

El pasado me delata

Hace 95 millones de años merodeaba por lo que es hoy Texas, una extraña criatura (para nosotros). Era el Aetodactylus halli, un nuevo género y especie de lagarto volador. Sí, tal como se lee.
Así se desprende de una mandíbula descubierta, a la que le falta la mayoría de sus 54 dientes.
Se trata de un pterosaurio, un grupo de reptiles coladores comúnmente conocidos como pterodáctilos. Es, a su vez, uno de los miembros más jóvenes en el mundo de la familia de pterosaurios Ornithocheiridae, de acuerdo con el paleontólogo Timothy Myers, quien lo identificó y bautizó.
Este animal debió volado por lo que hoy es Dallas-Fort Worth durante el Cretáceo, cuando esa región debía estar en su mayor parte bajo el agua, cubierta por un extenso mar.
Los pterosaurios dentados de aquella familia fueron raros en Norteamérica, pero comunes en la fauna del Cretáceo en otras regiones del planeta.
El hallado en Texas es más joven que la mayoría de los otros Ornithocheiridae de Brasil, China e Inglaterra y cinco millones más joven que el otro de esa familia conocido en Norteamérica.
El ejemplar fue descrito por Myers en el último número del Journal of Vertebrate Paleontology.
Los pterosaurios dominaron los cielos del Triásico tardío hace más de 200 millones de años, hasta el final de Cretáceo hace cerca de 65 millones de años, cuando se extinguieron. Fueron los primeros vertebrados capaces de volar.
Dibujo de cómo debió lucir el ejemplar hallado, elaborado y cedido por Karen Carr.