Cómo sobrevivir en las alturas

No resulta fácil vivir a 4.400 metros sobre el nivel del mar. Un desafío que cumplen día a día los tibetanos la meseta del Tíbet donde viven. ¿Cómo lo logran?

Distintos estudios han tenido aproximaciones a esa hazaña. No todas las personas sobrevivirían en tal elevación donde el aire se hace delgado. Una nueva investigación liderada por la Universidad de Utah y publicada en Nature Genetics aporta luces.

Al parecer, una simple variación en un par de bases del ADN que data de hace unos 8.000 años es la causa de esa adaptación a la altura.

Tras un dispendioso estudio con más de 90 tibetanos se encontró que hace cerca de 8.000 años el gen EGLN1 cambió en un solo par de bases, un tiempo muy corto en la historia evolutiva de los humanos.

Hoy 88% de los tibetanos tienen la variación genética, que está casi ausente en los habitantes de las tierras bajas de Asia.

Con científicos de otros lugares del planeta, Josef Prchal, M.D., autor senior de la investigación, analizó la ventaja de esa mutación. En aquellos sin esa adaptación, el oxígeno bajo hace que la sangre se engruese lo que puede causar complicaciones como insuficiencia cardíaca. La variante identificada protege a los tibetanos disminuyendo la sobre respuesta al poco oxígeno.

La adaptación probablemente provoque otros cambios en el cuerpo que aún tienen que entenderse. Es una de las varias modificaciones genéticas que colectivamente permiten la vida en grandes alturas.

Curiosidades científicas

En las altiplanicies del Tibet, consideradas el techo del mundo, las plantas están floreciendo más tarde en la primavera, acortando el tiempo de los cultivos, lo que podría poner en peligro a miles de nómadas que viven de la ganadería. El patrón de florecimiento es diferente al de otras partes: en Europa, por ejemplo, en 2000 las plantas florecieron 8 días antes que como fue en 1971 y el cambio de color de las hojas en otoño se presentó 3 a 4 días antes de lo usual, reveló Juanchu Xu, autor del estudio aparecido en PNAS. En El Tibet las plantas de estepas vieron recordado su periodo en un mes, mientras las de las pasturas unas tres semanas. Cosas del cambio climático. Qué curioso.

Triclosán, un compuesto presente en jabones y muchos otros productos como calcetines y pasta dental, parece afectar el embarazo, pues podría interferir el estrógeno sulfotransferasa, que ayuda a metabolizar la hormona y transportarla al feto en desarrollo. Puede ser un elemento peligroso si llega a la placenta, explicó Margaret James, profesora en University of Florida College of Pharmacy. Qué curioso.

Los adultos que nacieron sordos reaccionan con mayor rapidez ante los objetos situados en el límite de su campo visual que quienes sí escuchan según un estudio de University of Sheffield. El test demostró cómo la visión periférica se desarrolla en los limitados auditivos de la infancia a la edad adulta. Los niños que nacieron sordos reaccionan con más lentitud que los niños con buena audición, pero eso se revierte con el tiempo dice el estudio publicado en Development Science. Qué curioso.

Lo que fuera una fértil tierra, sumergida hoy en el Golfo Pérsico puede haber sudo el hogar de una de las primera poblaciones de humanos fuera de África, según un artículo publicado en Current Anthhropology. Jeffrey Rose, arqueólogo e investigador de University of Birmingham en el Reino Unido, dice que el área pudo ser ocupada por humanos antes de que quedara sumergida hace unos 8.000 años. En la línea de costa se han encontrado evidencias, en los últimos años, de posibles asentamientos. Esa región estuvo encima del nivel del mar desde hace cerca de 75.000 años hasta que se hundió. Qué curioso.