Un calamar se despedaza para defenderse

Ni el mejor luchador tendría tantas armas para defenderse, tantas que se quedaría corto el mejor de los guionistas.

Una especie de calamar hasta se desprende de las puntas de sus brazos, que iluminadas despistan al depredador mientras él huye o se vale de otra táctica.

Eso fue lo que llamó la atención de Stephanie Bush, del Monterey Bay Aquarium Research Institute, que ha estado estudiando estos animales por años y ha filmado 84 mediante vehículos a control remoto y revisado 21 más mediante fotos.

Los calamares tienen normalmente 8 brazos que termina en una punta, pero ¼ de los que vio tenían al menos uno más corto, que carecía de la punta. Otros habían perdido varias y en algunas sumergidas del vehículo encontró las puntas zafadas de los brazos, hundiéndose lentamente.

Se sabe que pescadores han hecho similares reportes de especimenes de O. deletron sin puntas en sus brazos.

Quería decir que este calamar podía desprenderse de las puntas, lo que se confirmó en laboratorio.. Incluso cuando el vehículo estaba recogiendo especimenes, uno quebró dos de sus puntas. En el laboratorio 7 de 11 lo hicieron.

Un aspecto llamativo es que el desprendimiento se da en distintos puntos del brazo, necesitando siempre alguna tensión o algo para agarrar. Una vez desprendidas, las puntas seguían golpeando por unos 10 segundos, mientras resplandecían vigorosamente gracias a los órganos productores de luz en sus puntas.

Uno de los ejemplares liberaba tinta cuando se desprendía de sus puntas.

Tal parece que ese desprendimiento es una táctica para confundir a su depredador, una habilidad que puede usar para atacar. Cuando Bush los amenazó con un cepillo, varios lo atacaron y 5 rompieron sus brazos mientras agarraban el cepillo. Los brazos resplandecían mientas agarraban el elemento y los calamares se escabullían.

Algunos pulpos también se desprenden de sus brazos, pero lo hacen desde la base, no como este calamar en el que el desprendimiento es parte del arsenal defensivo, que incluye camuflaje, lanzamiento de chorros, tinta y la emisión de luz.

La amputación parece algo drástico. Los brazos pueden crecer de nuevo, pero toma su tiempo y podría haber problemas para proveerse la comida. Por eso los calamares solo se desprenden de la punta.

Enseñanzas del mundo marino.

El estudio fue publicado en MEPS y un video puede verse acá.

Foto cortesía

La liebre salió muy lista

Un estratega de la defensa: las llamadas liebres de mar sí que son listas a la hora de enfrentar los depredadores, de acuerdo con un estudio de Michiya Kamio de la Universidad de Tokio.
Este animal marino, llamado así por su estructura semejante a las orejas de una liebre, convierte el pigmento de su alimento en una arma química.
Es la primera vez que se describe un animal que toma un pigmento fotosintético de su dieta, convirtiéndolo en una molécula que puede enceguecer a sus atacantes, según el reporte que aparece en Animal Behaviour.
Algunos animales crean toxinas al comer alimentos tóxicos, como los gusanos Monarca, que ingieren plantas lechosas venenosas, convirtiéndose en tóxicos para los pájaros. Pero convertir un pigmento benigno de alga en un compuesto tóxico, no se había observado.
Estas liebres viven cerca de las costas. Poseen tentáculos que semejan las orejas de la liebre pero no tienen una concha para protegerse. Son lentos y suaves. Por eso deben idearse algo para sobrevivir en su ambiente y no perecer por ataques de depredadores como los cangrejos y las langostas. Por eso, al enfrentarse con ellos, expelen una sustancia, combinación de tinta púrpura oscura y de opalina, que afectan sus enemigos.