¿Para qué es esa oreja tan grande? ¡Para oírte mejor!

Por favor una oreja. Sí, como lo lee. Científicos dieron un paso más hacia el desarrollo de una oreja humana a partir de las células del paciente.

En este avance crearon una oreja tipo humano pero a partir de tejido animal. Una oreja con la flexibilidad de una real, de acuerdo con los investigadores del Massachusetts General Hospital en Boston.

Una técnica que algún día podría ser verdadera ayuda para personas que pierden la oreja o la tengan deforme.

En un desarrollo previo, habían creado una oreja artificial del tamaño de la de un bebé, en un ratón.

En el último avance, publicado en el Journal of the Royal Society Interface, tomaron tejido vivo de vacas y ovejas y lo cultivaron sobre una matriz de alambre flexible con la forma en 3D de una oreja humana real.

Esta fue implantada en una rata cuyo sistema inmunitario habían suprimido permitiendo que creciera.

“Demostramos la primera oreja del tamaño de un humano adulto en un modelo de rata”, explicó a la BBC Thomas Cervantes, quien encabezó el logro.

Es importante por varias razones, dijo. Una, pudieron mantener la forma de la oreja luego de 12 semanas de crecimiento en la rata. Y se pudo mantener la flexibilidad natural del cartílago.

Las células crecieron en un alambre de titanio modelado con las dimensiones reales de una oreja humana. El trabajo revela que en teoría es posible cultivar suficientes células, al menos en animales, para lograr una oreja humana.

“En un modelo clínico, lo que haríamos sería recolectar una pequeña muestra de cartílago del paciente, expandirla y realizar el mismo proceso”, dijo Cervantes.

En unos cinco años podrían realizarse los primeros ensayos clínicos en humanos.

Con orina se fabrican dientes naturales

Si la falta de un diente arruina su sonrisa, recuerde su orina. Sí, científicos chinos dijeron haber producido dientes a partir de células madre de la orina humana, implantándolos en el riñón de ratones. Sí, así fue.

Duanqing Pei, de la Academia China de Ciencias en Guangzhou y colegas tomaron células madre de la orina, las mezclaron con células de tejido conectivo de ratón y lo cultivaron por dos días antes de implantarlo en la capa exterior de un riñón del roedor. Allí se transformaron en tejido dental epitelial, que se convierte en el esmalte, mientras el resto se formó a partir de las células del ratón.

Pei dijo que el método para crear dientes con solo células humanas “puede ser diseñado con facilidad”.

Para Mark Bartold, de la Universidad de Adelaida en Australia, el trabajo es promisorio, pero darle forma al diente será un problema. “No se necesita ser genio para saber las diferencias entre un incisivo y un molar”.

Eso, agregó, será problemático porque aún no se entiende qué participa en su desarrollo.

Pei está de acuerdo pero dice que tener un remplazo natural en el sitio correcto en la boca puede ser benéfico. El diente que crearon, dijo, es más suave que uno real, pero pudo deberse a que no se ha perfeccionado la técnica. “No teníamos los estímulos físico de una boca”.

Aunque para Bartdold, citado por New Scientist, hoy hay muy buenos implantes dentales de titanio, el trabajo es útil para entender el desarrollo de los dientes, que podría ayudar en el área de la medicina regenerativa.

“El diente, créase o no, ha sido usado por décadas como una herramienta magnífica para entender la biología del desarrollo”.

¿Por qué la orina? Es el mejor medio, según Pei.

El artículo aparecerá en Cell Regeneration.