Ciencia de la buena: mis 10 noticias científicas de la semana (24-1)

Extracción del diente del tumor cortesía NEJM

1. Tengo un diente en el cerebro

Aunque los médicos sospechaban ya que el craniofaringioma, un raro tumor cerebral que puede crecer hasta el tamaño de una bola de golf se formaba con las mismas células que configuran los dientes, no esperaban hallar esto: en un niño de 4 meses detectaron que su cabeza crecía más rápido. Al practicar una escanografía detectaron un tumor y dentro de este algo raro: un diente. El bebé fue sometido a operación y le extrajeron eso precisamente: un diente, convirtiéndose quizás en el primer paciente en el mundo en tener una pieza dental en sitio distinto a la mandíbula. El caso fue presentado en el New England Journal of Medicine.

2. Mi papá me enloqueció

De hace tiempo se conoce que los hijos de una madre de más edad pueden tener complicaciones, pero ahora también crece el número de evidencias de que los padres que conciben en una edad adulta pueden impactar de manera negativa la salud del hijo. En un estudio del Instituto Karolinska en Suecia, publicado en Jama Psychiatry, se encontró que los descendientes de padres que los habían concebidos a los 45 o más años tenían mayor riesgo de desórdenes mentales como hiperactividad, bipolaridad, sicosis, abuso de sustancias e intentos de suicidio.

3. La primera piedra de veras

Científicos hallaron el más antiguo fragmento de roca encontrado hasta ahora en la Tierra: tiene 4.375 millones de antigüedad y se formó cuando el planeta solo tenía unos 165 millones de años. Es un pequeñísimo cristal de circón encontrado en Australia. La datación se logró con el análisis de algunos átomos. La confirmación de la edad puede tener implicaciones para los modelos sobre esa Tierra inicial. Los elementos en el circón tomado de la formación Jack Hills sugiere que provienen de un ambiente rico en agua de rocas como granodiorita o tonalita, lo que sugiere que la tierra primigenia era húmeda. El estudio apareció en Nature Geoscience.

4. Y la piel se oscureció

Fue la selección natural. El 80% de las personas con albinismo en África ecuatorial padecen cáncer de piel y mueren a temprana edad. Así, un estudio presentado en Proceedings of the Royal Society B precisa que por esa razón los humanos desarrollaron piel negra, un rasgo que debió adquirirse hace 1,2 a 1,8 millones de años, cuando nuestros ancestros aún vivían en esa región africana. Cuando perdieron el pelo que cubría todo el cuerpo, apareció luego la piel oscura pare reducir los nocivos efectos del sol.

5. Las gallinas y la materia

No solo su carne es apetitosa, como lo son sus huevos. Las gallinas aportan algo más a la humanidad: sus ojos. Científicos reportaron en Physical Review E un una inusual disposición de células en el ojo que constituye la primera ocurrencia biológica conocida de un potencial nuevo estado de la materia conocido como hiperuniformidad desordenada. Esa clase de materiales tienen propiedades únicas para transmitir y controlar las ondas de luz.

6. Qué cantidad de mundos

De un golpe la cuenta se trepó. La Nasa informó la confirmación de otros 715 planetas extrasolares detectados por el ahora averiado observatorio espacial Kepler. Con esto suman ya más de 1.700 planetas hallados en otros mundos. Del nuevo grupo, 4 están en zona de habitabilidad, donde el agua líquida es posible, pero no se ha estudiado aún si reúnen otras características para poseerla. De hecho menos del 0,5% de todos los exoplanetas hallados han sido estudiados con más profundidad.

7. Explosión en la Luna

Fue un destello repentino visible desde la Tierra, pero ocurrió en la Luna. Sí, el 11 de septiembre pasado una roca de 60 a 140 centímetros chocó con la superficie lunar a una velocidad de 61.000 kilómetros por hora, produciendo una explosión de unas 15 toneladas de TNT, revelaron astrónomos en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. Fue 3 veces más potente que el evento similar más poderoso que se había observado hasta ahora. El meteorito produjo un cráter de 40 metros.

8. La lora generosa

Un estudio con una lora gris llamada Griffin sugiere que pueden aprender los beneficios de la reciprocidad, según el artículo aparecido en Animal Cognition. En un experimento, continuamente la lora favorecía la opción de compartir con dos personas en distinta ocasión. En una prueba para escoger tazas de colores con distintas opciones, casi siempre escogía la que representaba una recompensa para ella y su compañero, desechando la que la beneficiaba a ella o a él. Griffin había observado primero a la persona eligiendo la opción de mutuo beneficio. Dado que fue con un solo individuo, el estudio debe replicarse en una población mayor.

9. Existe la gota cuántica

Físicos reportaron en Nature el hallazgo de una nueva cuasipartícula conductora, un manojo de partículas pequeñísimas que brevemente se condensan en una gota tipo líquido. Las cuasipartículas están compuestas de partículas más pequeñas que pueden ser creadas dentro de materiales sólidos y actuar de una manera predecible. La nueva, llamada gota de cuanto (quantum) por sus características cuánticas, es un complejo microscópico de electrones y agujeros en una nueva disposición o arreglo. Su tiempo de vida es de 25 picosegundos (billonésimas de segundo).

10. Un buen examen prenatal

Hay una manera mejor de determinar si un feto viene con el síndrome de Down que las muestras sanguíneas y el ultrasonido. Un estudio en el New England Journal of Medicine encontró que la secuenciación del ADN del plasma materno libre de células (cfDNA) ofrece menos falsos positivos y una mayor tasa predictiva por las trisomías 21 y 18 (síndromes Down y Edwards). Hoy esa prueba se usa más en embarazos de alto riesgo y no en todos. Hoy las pruebas sanguíneas tienen una precisión de apenas el 4% mientras el cfDNA la eleva al 40.

Y la Luna hizo ¡pum!

Fue como una explosión de 15 toneladas de TNT, producida por una roca de casi 1,40 metros. Una explosión tan fuerte que pudo verse… en la Tierra.

Sí. En septiembre 11 de 2013 golpeó la Luna una roca. El impacto fue tan grande que produjo un cráter de unos 40 metros de diámetro. Y aunque han pasado varios meses, los análisis demoraron y el resultado fue divulgado este lunes en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

Ha sido el meteorito más brillante observado en la superficie lunar. Fue tan brillante, visto desde la Tierra, como la estrella Polar, por lo que cualquiera que hubiese estado mirando la Luna en ese instante lo hubiera notado.

“En ese momento entendí que había presenciado un evento raro y extraordinario”, dijo José Madiedo, profesor de la Universidad de Huelva. Observó la colisión con dos telescopios lunares al sur de España, que son parte del Sistema de Detección y Análisis de Impactos en la Luna (Midas).

La roca golpeó a una velocidad de 61.000 kilómetros por hora en una zona antigua llena de lava conocida como Mare Nubium. Debió tratarse de una roca de unos 400 kilos y de 60 a 140 centímetros de diámetro.

Si hubiera golpeado la Tierra no hubiera amenazado gente en la superficie pero sí hubiera sido un bólido muy llamativo. Como la Luna carece de una atmósfera como la nuestra, el golpe fue duro.

La explosión que liberó una energía equivalente a unas 15 toneladas de TNT fue al menos 3 veces más poderosa que el evento similar observado previamente, una explosión el 17 de marzo de 2013, cuando una roca cavó un cráter de unos 20 metros cuando cayó a unos 90.000 kilómetros por hora.

Los destellos de esa colisiones duran una fracción de segundo, pero el visto por Madiedo duró 8 segundos según dijo.

Desde 2005 el programa de observación de impactos lunares ha observado más de 300 caídas de meteoritos en la superficie de nuestro satélite.

¡Un totazo en la Luna!

Imágenes del golpe en la Luna, vía Nasa

fMenos mal no había personas por allí: la Nasa detectó una gran explosión en la Luna. No es que se haya estrellado una nave alienígena ni caído una de las pocas sondas que merodean hoy por nuestro satélite natural.

No. Lo que sucedió fue que cayó un meteorito de más de 25 centímetros de diámetro, lo que permitió que la Nasa, que lleva 8 años monitoreando la Luna para detectar caída de cuerpos, viera la más poderosa explosión de este lapso.

“El 17 de marzo de 2013 un objeto como una roca golpeó la superficie lunar en el mar Imbrium”, dijo Bill Cooke, de la Oficina de Ambientes Meteoroides de la agencia espacial. “Explotó en un flash casi 10 veces tan brillante como cualquier objeto visto antes”.

Si alguien hubiese estado mirando la Luna en ese momento, incluso sin telescopio, hubiera visto el destello.

Ron Suggs, analista del Centro de Vuelos Espaciales Marshall, fue el primero en advertir el impacto en un video digital grabado por uno de los telescopios de 14 pulgadas del programa. “Apareció de repente, era muy brillante”, dijo.

El meteorito de unos 40 kilos golpeó la Luna desplazándose a una velocidad de 90.000 kilómetros por hora, lo que produjo una explosión de al menos 5 toneladas de TNT.

Quizás el impacto fue parte de un evento más grande, según Cooke. “La noche del 17 de marzo, la Nasa y las cámaras de la Universidad de Western Ontario registraron un número inusual de meteoros penetrando a la Tierra”, dijo. “Esos bólidos viajaban en órbitas casi idénticas entre la Tierra y el cinturón de asteroides. Eso significa que la Tierra y la Luna fueron golpeadas por meteoritos casi al tiempo”.

Los controladores de la misión Lunar Reconnaissance Orbiter fueron advertidos del hecho. El impacto debió crear un cráter de unos 20 metros que debe ser observado con facilidad por esa sonda.

A diferencia de la Tierra que cuenta con una atmósfera que la protege, la Luna está expuesta. Muchos objetos, por lo tanto, caen sobre su superficie. Desde 2005 se han detectado más de 300 meteoritos, todos menores al impacto de hace 2 meses.

La mayoría de esos meteoros lunares provino de corrientes conocidas como las Perseidas y Leónidas, el resto son meteoritos esporádicos, restos de cometas y asteroides de origen desconocido.