El pájaro traicionado canta su pesar

No solo a las personas nos duela la traición de la pareja. A otros animales también. Y en el caso de las aves, el gorrión Petronia lo acaba de confirmar.

Estos pájaros revelan su edad y su éxito reproductivo a través de las canciones y reaccionan ante la infidelidad con una canción a mayor volumen.

El canto de los machos en los pájaros cantores tiene múltiples facetas y dos funciones principales: repeler rivales y atraer pareja. A menudo las hembras ponen atención a ciertos rasgos de la canción, como sílabas especiales, para evaluar la calidad del macho.

Investigadores del Max Planck Institute for Ornithology en Seewiesen y la Universidad de Copenhague acaban de determinar que el tempo, el tono y la amplitud de la canción reflejan el éxito reproductivo en esos gorriones.

Para sorpresa, lo machos más exitosos y de mayor edad cantaban sus canciones en tono más alto y menor tempo que otros machos. Sin embargo, los mayores pierden la paternidad con más frecuencia en su propio nido, pero lo pueden compensar con un número más alto de descendientes por fuera de la pareja, derivando en un gran éxito reproductivo. Los machos traicionados, independiente de si eran jóvenes o adultos, cantaban más alto, quizás en respuesta a la ausencia de su pareja infiel.

Foto cortesía MPI for Ornithology-H. Brumm

Los mujeres los prefieren por su piel

Una piel atractiva puede ser, en cuestiones de amor y sexo, la diferencia entre ganadores y perdedores, de acuerdo con una investigación en Malasia.

En ella, las mujeres encontraron que los hombres con un tono de piel más saludable eran más atractivos para ellas que aquellos con una cara bien masculina.

Diversos estudios han demostrado que las mujeres heterosexuales hallan más atractivos los hombres con rostro bien masculino, o sea con cara relativamente larga, una línea de mandíbula bien definida, cejas pobladas y mejillas prominentes, en particular durante la ovulación.

Los científicos han propuesto que las mujeres eligen instintivamente hombres con rasgos masculinos porque son un indicador de buena salud, la que podría ser transmitida a sus hijos.

Ian Stephen, psicólogo de la Universidad de Nottingham en Malasia, había determinado antes que la piel bronceada o dorada era también señal de buena salud y que las personas tendían a hallarlas atractivas. ¿A quién preferían entonces: a un macho-macho o a uno con piel dorada?

Para averiguarlo, con sus colegas tomó fotografías de rostros de 34 hombres blancos y 41 morenos. Midieron luego el color en sus caras y mediante un programa de computador establecieron la masculinidad.

Mostraron enseguida las fotos a 32 y 30 mujeres blancas y morenas, que calificaron cuán atractivos les parecían.

Hallaron que la masculinidad facial no era tan importante para ellas como el tono de la piel de su grupo étnico; no vieron una asociación entre masculinidad y atracción, pero sí entre el tono de la piel y la atracción.

El color era importante para las personas del mismo grupo étnico, sugiriendo que no distinguían esa cualidad en hombres de otro grupo.

No es solo lo bonito, es la calidad.

El estudio fue publicado en Evolution and Human Behavior.