El planeta Mercurio se está encogiendo

Sí, Mercurio, el planeta más cercano al Sol se está encogiendo mucho más de lo que los científicos habían observado.

Se ha encogido unos 11 kilómetros desde que el Sistema Solar se formó hace unos 4.500 millones de años. El planeta se fue enfriando y se contrajo, haciéndose áspero con largas crestas montañosas curvadas similares a las arrugas de una manzana vieja.

Un nuevo censo de esas cadenas montañosas permitió detectar más y más escarpadas que antes. Esto sugiere que se ha encogido más de los 2 a 3 kilómetros que se había estimado, según Paul Byrne, científico planetario de Carnegie Institution for Science en Washington DC, quien presentó los resultados del análisis esta semana.

Este hallazgo ayuda a explicar cómo se enfrió el gran núcleo metálico del planeta y reconciliara teóricos que predecían ese mayor encogimiento y observadores que no lo habían detectado.

Desde los tres pasos del Mariner 10 sobre Mercurio en 1974-75 los científicos habían medido la altura y longitud de los escarpes para calcular cuánto había sido el encogimiento.

Este encogimiento es un producto de la peculiar composición del planeta “como un núcleo flotando en el espacio cubierto con una delgada capa”, según Byrne. La mayor parte del planeta está hecho de ese gran núcleo, que se debió enfriar rápido con el calor moviéndose hacia la superficie.

Los estudios de modelación dicen que Mercurio se ha encogido de 10 a 20 kilómetros en su vida, comparado con los 2 a 3 según los datos del Mariner.

Las últimas imágenes de la sonda Messenger con medidas de la topografía, han permitido datos más exactos. Así, se concluye por ahora que ese encogimiento debe ser de unos 11,4 kilómetros.

En la foto imagen del planeta tomada por Messenger, cortesía Nasa.

Avalancha en pequeña luna Jápeto

Aunque no se crea, los planetas, sin contar la Tierra, lógico, no están quietos. Se mueven.

Sí “vemos deslizamientos de tierra por todos lados en el Sistema Solar”, dijo Kelsi Singer, de Ciencias Planetarias y de la Tierra en Washington University, “pero la luna Jápeto (Iapetus) de Saturno tiene los deslizamientos más grandes que cualquier otro cuerpo salvo Marte”.

Esto se debe, según William McKinnon, profesor de aquella materia, a la espectacular topografía de esa luna. “No solo no es redonda, sino que las zonas de impacto son muy grandes y existe un gran borde montañoso de 20 kilómetros de altura, mucho más que el Everest”.

“O sea que su topografía se está asentando y de tanto en tanto se mueve”, agregó.

Al caer de tales alturas, el hielo alcanza gran velocidad, entonces sucede algo extraño: el coeficiente de fricción se reduce y comienza a fluir antes que tropezar, desplazándose muchos kilómetros antes de disipar la energía de la caída y detenerse por último.

Singer, McKinnon y colegas Paul M. Schenk del Lunar and Planetary Institute y Jeffrey Moore, del Ames Research Center de la Nasa, describieron las avalanchas en Nature Geoscience.

Casi todo en Jápeto es raro. Debería ser esférica, pero es más gorda en el ecuador que en los polos y tiene un conjunto de montañas muy alto de origen desconocido alrededor de la mayor parte de su ecuador.

McKinnon, que se enfoca en investigar las lunas congeladas del Sistema Solar exterior, ha observado en las imágenes enviadas por la sonda Cassini 30 avalanchas masivas, 17 hacia las paredes de los cráteres y el resto por las faldas de las montañas.

Cómo ruedan tanto no se sabe, aunque se tienen hipótesis.

No se quedan quietos, aunque lo damos por hecho, los cuerpos de nuestro Sistema Solar.

Foto de deslizamiento en Iapetus, cortesía Nasa