Pobres mueren ahogados, los ricos recalentados (serie cambio climático 2)

Desastre invernal en Manatí, Atlántico, 2011. Foto Henry Agudelo

Planeta estremecido: en los últimos 20 años, 90% de los grandes desastres naturales han sido causados por 6.457 inundaciones, tormentas, olas de calor, sequías y otros fenómenos relacionados con el clima.

Eso dice un nuevo reporte de Naciones Unidas una semana antes de que se inicie la Conferencia de las Partes de la Conferencia sobre el Cambio Climático en París.

Los 6 países más golpeados por esos eventos son Estados Unidos (472), China (441), India (288), Filipinas (274) e Indonesia (163).

El tema va en serio: el cambio climático hace de las suyas.

Desde la primera Conferencia de las Partes en 1995 se han perdido en esos eventos 606.000 vidas y 4.100 millones han quedo heridos, sin hogar o han requerido asistencia.

El reporte de Naciones Unidas subraya algunos vacíos en la información, advirtiendo que las pérdidas económicas por desastres climáticos son mucho más altas que los US$1.891 billones, que responden por el 71% de todas las pérdidas atribuidas a amenazas naturales en estos 20 años. Solo 35% de los registros incluyen información sobre las pérdidas económicas.

Para la agencia de Naciones Unidas las reales pérdidas, incluyendo terremotos y tsunamis, son de 250 a 300 billones cada año.

Margareta Wahlström, directora de la oficina de Reducción de Riesgos por Desastres de Naciones Unidas, dijo que “el tiempo y el clima son grandes detonantes del riesgo de desastres y este reporte demuestra que el mundo está pagando un alto precio en vidas. Las pérdidas económicas son un gran reto para muchos de los países menos desarrollados que combaten el cambio climático y la pobreza”.

Un acuerdo en la COP 21 de París podría significar un alivio a largo plazo al disminuir las emisiones de gases de invernadero, pero por ahora la necesidad es reducir niveles existentes de riesgo y evitar nuevos asegurando que las inversiones privadas y públicas estén informadas del riesgo y no aumenten la exposición de la gente y recursos económicos a las amenazas naturales en llanuras de inundación, zonas costeras bajas y otros sitios destinados a asentamientos naturales”.

El reporte trae datos significativos:

Asia responde por el mayor número de impactos con 332.000 muertes y 3.700 millones de personas afectadas. Esto incluye 138.000 muertes por el ciclón Nargis en Myanmar en 2008.

En promedio cada año a partir de 2005 se produjeron 335 desastres relacionados con el clima, un incremento de 14% desde 1995 a 2004 y casi el doble de lo registrado entre 1985 y 1995.

Durante el periodo del reporte, 87 millones de hogares fueron averiados o destruidos.

Las inundaciones responden por el 47% de todos los desastres climáticos, afectando 2.300 millones de personas y matando 157.000. Las tormentas son las más mortíferas, con 247.000 víctimas o 40% de las muertes por el clima, con 89% de ellas ocurriendo en países de bajos ingresos.

Las olas de calor produjeron 148.000 muertos de los 164.000 debidos a temperaturas extremas y 92% de ellos en países de altos ingresos, el 90% en Europa.

Las sequías afectaron más África que a otro continente. Hubo 136 eventos entre 1995 y 2015, 77 de ellas en África oriental.

Nota: esta información es parte del cubrimiento de la Cumbre del Cambio Climático en París, COP 21, del 30 de noviembre al 11 de diciembre.

Las 10 noticias científicas de la semana

Supercomputador con el que se midió la masa. F. Jülich

1. La pequeña gran diferencia

El que el neutrón sea más masivo que el protón es la razón por la cual el núcleo atómico tiene exactamente las propiedades que permiten nuestra existencia. 80 años luego del descubrimiento del neutrón, científicos calcularon con mayor exactitud la diferencia de masa entre neutrón y protón, una diferencia de solo 0,14%. Esa diferencia explica porqué los neutrones libres decaen en unos 10 minutos mientras los protones, bloques constitutivos de la materia, permanecen estables por un periodo ilimitado. El estudio apareció en Science.

2. No crezcas más

Detente, no crezcas más. Lo que parece tan simple ha sido un gran acertijo para la ciencia: cómo un organismo sabe hasta dónde crecer y los órganos hasta dónde. En un estudio en Nature Communications investigadores ayudan en la respuesta al mostrar que en las moscas de las frutas el tamaño y la precisión del patrón dependen de la cantidad de recursos reproductivos que las madres invierten en el proceso antes de que el huevo salga del ovario. El tamaño depende de la cantidad de la expansión inicial del tejido en el ovario.

3. Nube en centro galaxia

Una gran nube de polvo en el centro de nuestra galaxia pasó cerca del agujero negro sin que hubiera sufrido severas consecuencias, según científicos. La nube, denominada G2, debió pasar por el punto de máximo acercamiento en mayo de 2014. Estudios anteriores y uno nuevo demuestran que no colapsó estirándose como se suponía. Esto sugiere que debe orbitar un cuerpo muy denso. El estudio apareció en Astrophysical Journal Letters.

4. Otro problema climático

La corriente del Golfo es uno de los sistemas de transporte de calor más importantes, llevando agua caliente al norte y fría al sur, incidiendo en los patrones climáticos. Un estudio demostró que se está haciendo más lenta, quizás por el derretimiento de Groenlandia por razones antrópicas, con lo que se impactan no solo ecosistemas marinos sino que afectaría el nivel del mar en zonas de Norteamérica y Europa. El estudio aparecerá en Nature Climate Change.

5. No es tan pegajosa

La materia oscura no reduce velocidad cuando choca con otra componente similar, lo que sugiere que interactúa menos consigo misma de lo que se había pensado. El nuevo análisis se basó en observaciones de los telescopios espaciales Hubble y Chandra. La materia oscura es transparente y solo se observa cuando dobla el espacio visto con la técnica de lentes gravitacionales. El estudio analizó 72 colisiones de cúmulos de galaxias, en las cuales se puede estudiar esa materia.

6. Nitrógeno marciano

En muestras de 3 sitios distintos, científicos encontraron formas de nitrógeno sobre la superficie marciana, lo que sugiere que pudo existir un ciclo del nitrógeno en algún momento del pasado en el planeta rojo, un avance para tratar de responder la pregunta que hace siglos se formula el ser humano: ¿hubo o hay vida en Marte? El estudio apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences.

7. La rana desconcertante

En la reserva Las Gralarias en Ecuador científicos reportaron el hallazgo de una rana del tamaño de una uña que cambia de piel en cuestión de solo 3 minutos: de una apariencia espinosa a otra lisa. El hallazgo fue presentado en el Zoological Journal de la Sociedad de Linneo. La rana es la Pristimantis mutabilis dada su gran capacidad para mutar su apariencia.

8. Son más las tormentas fuertes

El aumento de la lluvia en el Trópico está relacionado con el cambio de las tormentas y no por el número de estas reveló un estudio de la Nasa presentado en Nature. Es decir, hay más grandes tormentas en las cuales cae más lluvia y no un aumento de tormentas. Tormentas más grandes y organizadas y menos pequeñas y desorganizadas en palabras de uno de los autores. El clima cambió.

9. Qué salamandra

En lo que hoy es Portugal hallaron restos de un enorme animal tipo cocodrilo que vivió hace cerca de 220 millones de años, un anfibio de amplia distribución en latitudes bajas y que debió ser eximio depredador. Es pariente lejano de las salamandras actuales. Crecía hasta 2 metros y vivía en lagos y pantanos en el Triásico tardío. Megafauna como mucha de la de entonces. La mayoría de esos grandes anfibios fue borrada durante la extinción masiva de hace 201 millones de años aproximadamente. El estudio apareción en el Journal of Vertebrate Paleontology

10. La gripe que sí mata

Aunque la mayoría de las personas se recuperan a la semana de una fuerte gripe o influenza, algunos sucumben. Sí, mueren. Un estudio presentado en Science reveló el hallazgo de una mutación desconocida hasta ahora que provoca el mal funcionamiento del sistema inmunitario. Se basó en el análisis del genoma de una niña de 2,5 años que falleció por esa razón. La influenza puede matar por otras comorbilidades como enfermedad pulmonar, peor la mayoría de casos fatales ha permanecido sin explicación. Esta es una.

Se acelera el aumento en el nivel del mar

Erosión costera en Turbo. Foto Henry Agudelo

El mar está subiendo. El nivel aumenta de manera acelerada. Ha ocurrido de 1990 a la fecha a un paso dos veces mayor a lo que sucedía antes. Eso indica una investigación publicada en Nature.

Mientras estudios previos sostenían que en el siglo XX el aumento del nivel del mar tuvo un ritmo anual de 1,5 a 1,8 milímetros, pero el nuevo estudio dice que fue de 1,2.

En los últimos 20 años fue de 3 milímetros año.

El derretimiento de los casquetes y áreas congeladas del planeta así como la expansión térmica de los océanos atizados por el calentamiento global son causa directa.

Los estimativos nuevos se basan en un modelo desarrollado por los investigadores, que toma en cuenta un conjunto global de observaciones, considerando además cómo están contribuyendo las distintas capas de hielo al aumento.

Lo hallado fue una sorpresa, pues esperaban un aumento similar al que decían los estudios previos, de 1,5 a 1,8 milímetros año.

El aumento del nivel del mar incide en la potencia de las tormentas, de las mareas y por ende en la erosión costera, notable en distintas áreas del planeta y, en Colombia, muy sentida sobre la costa norte en sectores de Antioquia, Córdoba, Sucre, Atlántico, Magdalena, Bolívar y La Guajira.

Las enanas marrón son tormentosas

Las enanas más cercanas a la Tierra, cortesía Wise

Son mundos misteriosos con mucho por revelar aún. Son mundos ‘oscuros’ que hoy no parecen tan escasos como ayer.

Sí, las enanas marrón. Objetos fríos. Ni tan grandes para ser estrellas ni tan pequeños como Júpiter. Y son noticia porque nuevas observaciones del telescopio Spitzer de la Nasa sugieren que en ellas también hay tormentas y un clima nublado, como en Júpiter.

“Mientras rotan sobre su eje, la alternancia de lo que creemos son regiones libres de nubes y otras nubladas producen una variación periódica en el brillo que podemos observar”, explicó Stanimir Metchev, de Western University en Ontario. “Hay señales de parches en la cobertura de nubes”.

Las enanas marrón (brown dwarfs) se forman como las estrellas, pero carecen de la masa para la fusión de átomos. Son como los parientes mayores de Júpiter: entre 13 y 90 masas del planeta, solo 1/10 de la masa solar. Son muy frías, siendo su detección todo un reto por lo que se acude a observatorios en infrarrojo.

Los científicos piensan que las regiones nubladas de estas enanas toman la forma de tormentas acompañadas por vientos y, posiblemente, por rayos más violentos de los que se observan en Júpiter o cualquier otro planeta del Sistema Solar.

Las observadas hasta ahora son muy calientes para que exista lluvia de agua, creyéndose que la lluvia en esas tormentas está constituida por arena caliente, hierro derretido o ambos.

Para el estudio el Spitzer, que trabaja en infrarrojo, observó 44 enanas mientras rotaban sobre su eje por más de 20 horas.

Casi todas, si no todas, presentan tormentas.

En el estudio se detectó además que las enanas marrón rotan más despacio de lo que se había medido.

En 2013 se anunció el descubrimiento de las enanas marrones más cercanas a la Tierra: un par a tan solo 6,5 años luz, el tercer sistema más cercano a nosotros tras Alfa Centauri y la estrella de Barnard.