Hacia la ‘feminización’ de las tortugas

Una tortuga verde inmadura. Foto Camryn-Allen

Otro mal del cambio climático: la feminización. Sí, tal como lo lee… pero no de humanos. De las tortugas.

Es que científicos establecieron la relación de machos y hembras de un grupo de tortugas verdes, estudio que sugiere que pueden ser vulnerables a la feminización debido al aumento de la temperatura que viene con el cambio climático.

El sexto de estos reptiles es determinado por las temperaturas durante la incubación en las playas donde anidan las madres, con una arena más caliente produciendo más hembras.

En el estudio publicado en Plos One los científicos se centraron en las Chelonia mydas, en San Diego, Estados Unidos, las cuales han estudiado durante 25 años, encontrando que hay mayoría de hembras.

Establecer el sexo de estos animales marinos amenazados es importante para su conservación al conocer las tendencias de anidación y la abundancia de la población.

Los investigadores usaron un método para determinar el sexo de las tortugas inmaduras y tener así mayor exactitud. Eso no es fácil dado que el sexo solo es visible cuando adquieren la madurez.

Los resultados sugieren una relación de 2,83 hembras por cada adulto entre las 69 tortugas marinas examinadas.

Varios factores pueden explicar esa tendencia, pero la más probable se debe a las condiciones de los huevos, lo que revelaría que es el cambio climático el responsable.

Las tortugas que cazan en la bahía de San Diego pertenecen a la población de anidación de México. Cuando están maduras sexualmente van a Michoacán, al archipiélago Revilladiego para aparearse y hacer los nidos.

Que haya más hembras podría ser benéfico para la recuperación de especies por el potencial reproductivo. Pero si el fenómeno crece, podría no haber suficientes machos para mantener la diversidad genética. A menos que las tortugas cambien hábitos, por ejemplo anidando antes para evitar una temperatura mayor, los escenarios de cambio climático sugieren que algunas poblaciones de tortugas estarían compuestas casi todas por hembras en los próximos 10 a 15 años.