Sí: trabajar o descansar sentados ¡mata!

Levantarse de su asiento con mayor frecuencia podría reducir el riesgo de morir en los próximos 3 años, independiente de si usted realiza ejercicio.

Sí, un estudio de más de 200.000 personas publicado en Archives of Internal Medicine halló que los adultos que permanecen sentados 11 o más horas al día tenían un riesgo un 40% mayor de morir en los 3 años siguientes que aquellos que estaban sentados menos tiempo. Esto tras considerar actividad, física, peso y estado de salud.

“Estos resultados tienen implicaciones importantes en salud pública”, dijo Hidde van der Ploeg, cabeza de la investigación, de la escuela de salud pública de la Universidad de Sidney (Australia).

“La caminada matutina o la ida al gimnasio son aún necesarias, pero es también importante evitar estar sentados mucho tiempo. Nuestro estudio sugiere que el tiempo que la persona pasa sentada en el hogar, el trabajo y el tráfico debería reducirse permaneciendo más tiempo parado o caminando”.

Las personas inactivas que permanecían sentadas tenían más del doble de riesgo de morir en los 3 años siguientes que aquellos activos que se sentaban menos. Y entre el grupo de inactivos, aquellos que se sentaban más tenían cerca de 1/3 de mayor chance de morir que aquellos que estaban sentados menos tiempo.

El tamaño de la muestra y el centrarse en el tiempo de sentado es un buen contribuyente a la creciente evidencia de los efectos de estar sentados mucho tiempo.

Los adultos promedio pasan 90% de su tiempo de ocio sentados y menos de la mitad siguen las recomendaciones de actividad física de la Organización Mundial de la Salud.

Tony Thirwell, de la National Heart Fundation Australia, recordó que permanecer ianctivo es un gran factor de riesgo para la enfermedad cardiovascular y es responsable de más de 17 millones de muertes al año en todo el mundo.

Las personas que permanecen menos tiempo viendo televisión, usando computadores y juegos electrónicos tienen mejor salud que aquellos que pasan más tiempo en esas actividades durante su tiempo de ocio.

De la vida diaria: gasolineras y salud

La moda está. Por el motivo que sea. A veces hacen falta. En otras no. Las estaciones de servicio o gasolineras. En medio de sitios residenciales son un problema… para la salud.

Investigadores de la Universidad de Murcia en España estudiaron los efectos de la contaminación de esas estaciones que son potencialmente peligrosas para la salud, efectos que se pueden notar en edificaciones a menos de 100 metros de distancia de esos centros.

“Algunos compuestos orgánicos aéreos, como el benceno, que incrementa el riesgo de cáncer, han sido registrados en estaciones a niveles por encima de los de áreas urbanas donde el tráfico es la fuente primaria de tal emisión”, indicó Marta Doval, coautora del estudio.

Publicado en el Journal of Environmental Management, el estudio muestra que el aire en esas estaciones y en los alrededores es afectado por las emisiones del combustible que se evapora de los vehículos cuando se llena el tanque y por los regueros.

El equipo investigador midió los niveles de los contaminantes típicos del tráfico en diferentes partes del área urbana de Murcia, y calculó los cocientes para los niveles del compuesto aromático (benceno) y de un hidrocarburo (n-hexano) en tres estaciones de servicio (cerca de los puntos de bombeo y en áreas vecinas) para hallar la distancia a la cual las estaciones no tendrían impacto.

“En los tres casos estudiados obtuvimos distancias máximas de influencia cercanas a los 100 metros, aunque la distancia promedio sobre la cual esta contaminación tiene un efecto es alrededor de 50 metros”, dijo Enrique González, el director del grupo.

Las distancias, sin embargo, dependen del número de bombas, la cantidad de combustible que entregan, la intensidad del tráfico, la estructura del vecindario y las condiciones del clima.

“A mayor contaminación de los alrededores como resultado de otras causas (tráfico), menor impacto de los dos contaminantes en la estación”.

El estudio revela que se debe guardar una distancia mínima de 50 metros entre las estaciones y las casas y de 100 metros para sitios especialmente vulnerables como hospitales, centros de salud, escuela y casas para ancianos.