Cuando Dios me deja hacer trampas

Si Dios castiga o si Dios es permisivo, he ahí la diferencia. La diferencia en materia de trampas.

La idea que se tenga de Dios influye en cuán honesta es una persona, se desprende de un estudio en el Journal for the Psychology of Religion.

Parece que creer en Dios no detiene a un estudiante de hacer trampa, a menos que crea que ese Dios castiga. Eso revela el estudio conducido por Azim F. Shariff, de la Universidad de Oregon, y Ara Norenzayan de la Universidad de British Columbia.

Los investigadores encontraron que cuando los estudiantes creían en un Dios que perdona y olvida eran más dados a hacer trampa en un examen.

El estudio forma parte de una serie destinada a entender el desarrollo cultural en cuanto a la religión como alentadora –o incluso obligante- de la conducta moral.

“En conjunto, nuestros hallazgos demuestran, al menos de manera preliminar, que las creencias religiosas tienen efecto en la conducta moral y que más que si se cree en un Dios importa es en qué clase de Dios se cree”, dijo Shariff.

En el estudio no hubo diferencias al hacer trampa entre quienes no creían en Dios y entre quienes sí, pero sí las hubo con quienes creían en un Dios castigador.