Estudio dice que habría detectado el punto G

El esquivo punto G habría aparecido por fin. Esto, de acuerdo con lo que reclama Adam Ostrzenski, del Instituto de Ginecología en San Petersburgo (Florida).

Un estudio que presentó en la edición del 25 de abril de The Journal of Sexual Medicine dice que ese punto, clave en el placer sexual femenino, mide casi 1 centímetro de largo y casi 3 milímetros de ancho y se hallaría en la zona anterior (parte frontal del cuerpo) de la vagina.

“Es una estructura tipo uva. Nada se le parece”, dijo el especialista.

Para su hallazgo, Ostrzenski examinó el cadáver de una anciana de 83 años que había muerto de un trauma en la cabeza.

La estructura que detectó se encontraba situada dentro de un saco de tejido protector. Cuando lo removió, resección que le tomó 7 horas, el tejido se extendió como un acordeón, relató, porque la estructura está compuesta de tejido eréctil.

Aunque está convencido del hallazgo del mítico punto G, ese que les brindaría el máximo placer a las mujeres durante una relación sexual, no todos están convencidos dice una nota en LiveScience.

Amichai Kilchevsky, urólogo de Yale-New Haven Hospital en Connecticut, piensa que el estudio aporta al debate pero no trae nada nuevo. Este urólogo hizo un análisis de 60 años de estudios sobre el punto G y no encontró pruebas de su existencia. Cerca de una docena de estudios de los que revisó se hicieron en cadáveres, algunos incluyendo 20 a 30 cuerpos, pero los resultados nunca fueron concluyentes, eran mixtos.

El estudio de Ostrzenski solo incluyó un cuerpo, pero no pudo estudiar al microscopio la estructura hallada.

Un estudio más profundo, que no hizo por falta de autorización, hubiera aportado quizás más luces, incluso la posible presencia de químicos asociados con la excitación femenina.

Pelea entre humanos hace 126.000 años

Que la humanidad se ha dado duro siempre no queda duda a la luz de un hallazgo presentado hoy en Proceedings of the National Academy of Sciences.

El estudio de un cráneo humano de Asia oriental de del Pleistoceno medio hallado en Maba, China, revela un caso de agresión entre personas que produjo un trauma craneal hace 126.000 años.

El estudio sugiere que una hendidura de 14 milímetros, una lesión que selló con una depresión ósea hacia el cerebro fue el producto de un trauma forzado por un accidente o, más probable, por una agresión de otro humano.

“Esta herida es muy similar a la que se observa hoy cuando alguien es golpeado con un objeto pesado. Es parecido a un pequeño episodio conocido de la Edad de Hielo y podría ser el primer caso documentado de agresión entre personas y de trauma inducido por humanos”, según Lynne Schepartz, profesor del School of Anatomical Sciences en la University of the Witwatersrand, uno de los coautores del paper.

Lógico, del incidente no se pueden conocer más detalles: si fue premeditado, por una discusión o qué.

El hallazgo y estudio de lesiones traumáticas en fósiles humanos interesa por cuanto permite evaluar el riesgo relativo de lesiones en distintos grupos, la localización del trauma y las implicaciones de comportamiento.

Ayuda además a identificar y entender algunas de las primeras manifestaciones conocidas de agresión interhumana.

En la foto se aprecia la localización de la lesión en el cráneo, el hundimiento del hueso. Cortesía University of the Witwatersrand