Mis 10 noticias científicas de la semana (25-31)

1. Nacen muy aprendidos

Cuiden lo que dicen: los bebés pueden escuchar palabras específicas cuando están en el vientre materno y recordarlas en los días siguientes al nacimiento, reveló un estudio en Proceedings of the National Academy of Sciences. Los resultados ayudan a entender cómo el ambiente acústico temprano ayuda a moldear el cerebro. El estudio registró la actividad cerebral de los bebés al ponerles grabaciones de palabras de sus padres aún sin nacer.

2. Qué dura es la pobreza

Las preocupaciones por el dinero impiden que la persona piense bien de acuerdo con un estudio que midió el coeficiente intelectual y el control mental, investigación realizada por Anandi Mani de la Universidad de Warwick en Inglaterra. La carencia de dinero hace que la gente no prevea y piense a más corto plazo. Publicado en Science, no logró sin embargo el consenso de colegas: para algunos, como Kathryn Edin de Harvard, las madres pobres hacen milagros con el poco dinero y eso exige mucha eficiencia cerebral.

3. Dolores que cambian

La migraña puede cambiar de forma permanente la estructura del cerebro de acuerdo con un estudio aparecido en Neurology. Messous Ashina, de la Universidad de Copenhagüe informó que el meta análisis realizado muestra que no se trata de un padecimiento benigno como se ha considerado sino que puede aumentar el riesgo de lesiones cerebrales, con anormalidades y aumento del volumen cerebral. La migraña afecta del 10 al 15% de la población.

4. Ununpetio, recuérdelo

Tras experimentos exitosos, científicos de la Universidad de Lund en Suecia confirmaron lo que había anunciado hace tiempo físicos rusos: la existencia de un nuevo elemento, llamado provisionalmente ununpetio, cuyo número atómico es 115. La confirmación fue publicada en Physical Review Letters. Para el experimento se produjo un nuevo tipo de isótopo que se transformó en otras partículas mediante un proceso llamado descomposición alfa.

5. Un pariente en la distancia

A 250 años luz de nuestro Sol fue detectado en mellizo, una estrella 4.000 millones de años más vieja pero idéntica en composición. Es la estrella HIP 102152, situada hacia la constelación de Capricornio y cuyo espectro permitirá estudiarla para conocer la evolución de nuestro Sol. La estrella se encuentra en las etapas finales de su vida antes de pasar a ser una estrella gigante roja. El estudio fue de astrónomos de la Universidad de Sao Paulo con el uso del VLT de la ESO en Chile.

6. No piensa pero hará pensar

Científicos de la Universidad de Viena liderados por Juergen Knoblich desarrollaron en laboratorio un minicerebro con base en células madre inducidas pluripotentes, una estructura que alcanzó el tamaño de una arveja y que reveló diferentes áreas cerebrales. Aunque se está muy lejos de crear un cerebro completo en laboratorio, el desarrollo podría ser útil para estudiar algunas anomalías sicológicas y otros padecimientos. El estudio fue publicado en Nature.

7. Amo los cerdos

Los cazadores recolectores europeos hace 4.000 años antes de la era actual criaban cerdos de acuerdo con un estudio revelado en Nature Communications. Al parecer en esa época existían un intercambio entre agricultores y cazadores-recolectores en el que compartían animales y conocimientos. Aquellos eran los que poseían los cerdos, que fueron luego adquiridos por los segundos de acuerdo con las evidencias halladas por los investigadores de las universidades de Aberdeen y Durham.

8. Un troyano en Urano

Son muy famosos los de Júpiter, donde abundan, y hace poco se detectaron en Neptuno. Ahora astrónomos de la Universidad de British Columbia reportan el hallazgo de un asteroide troyano en el lejano Urano, El denominado 2011 QF99 podría ser parte de una gran población de objetos transeúntes atrapados temporalmente por la gravedad de los planetas más grandes del Sistema Solar. Un troyano es un asteroide que gira en la misma órbita del planeta. El asteroide hallado mide unos 60 kilómetros.

9. Cómo no lo había visto

Al analizar datos de radar de una misión aérea de la Nasa, científicos detectaron la existencia de un enorme cañón subglacial en Groenlandia, de unos 750 kilómetros de longitud y unos 800 de profundidad. Por él, hace millones de años corrió un río, cuando no existía la enorme capa de hielo sobre el piso terrestre, sugieren los investigadores. El informe apareció en la revista Science.

10. El monstruo no quiere comer

Con el telescopio espacial Chandra, en resolución de rayos X, astrónomos detectaron que el agujero negro Sagitario A en el centro de nuestra galaxia solo engulle el 1 por ciento del gas que cae hacia él, el resto es expulsado hacia afuera antes de que alcance el horizonte de sucesos del cual no podría escapar. ¿Anda lleno? Los astrónomos creen que el gas es muy caliente y difuso, siendo difícil de capturar por parte del agujero. El estudio apareció en Science.

Un troyano está cerca a la Tierra

Un troyano nos sigue. Sí, eso es lo que se dice.

El explorador Wise de la Nasa (Wide-field Infrared Survey Explorer) descubrió el primer troyano alrededor de la Tierra.

Los troyanos son asteroides que comparten órbita con un planeta cerca de puntos estables al frente o detrás. Como siempre se encuentran por delante o atrás, nunca habrá riesgo de colisión.

En nuestro Sistema Solar, los troyanos también comparten órbitas con Neptuno, Marte y Júpiter. Y dos de las lunas de Saturno la comparten con troyanos también.

Los científicos habían predicho que la Tierra debería compartirla con esta clase de asteroides, pero había sido difícil hallarlos dado que son relativamente pequeños y aparecen cerca del Sol desde el punto de vista de la Tierra.

“Estos asteroides viven más que todo en la luz del día, lo que hace difícil verlos”, dijo Martin Connors, de Athabasca University en Canadá, autor principal de un estudio que apareció esta semana en Nature.

“Finalmente encontramos un objeto porque sigue una órbita inusual que lo lleva más lejos del Sol de lo que es usual en los troyanos”.

La búsqueda de troyanos por el grupo resultó en dos candidatos. Uno es 2010 TK7, confirmado por el telescopio en Mauna Kea (Hawai). Mide unos 300 metros de diámetro. Posee una extraña órbita que traza un movimiento complejo cerca de un punto estable en el plano de la órbita de la Tierra, aunque también se mueve por encima y por debajo del plano. Se encuentra a unos 80 millones de kilómetros de distancia de nosotros.

Las mediciones sugieren que al menos en los próximos 100 años no se acercará a menos de 24 millones de kilómetros.

“Es como si la Tierra siquiera al líder”, expresó Amy Mainzer, del JPL.

Un manojo de otros asteroides también tienen órbitas similares a la de la Tierra y podrían ser candidatos a una misión de exploración robótica. 2010 TK7 no es una buena elección porque anda a mucha velocidad por debajo o por encima del plano, lo que demandaría mucho combustible.

Foto cortesía Nasa.