Revelan ingenio de seres de hace 300.000 años

El surgimiento del hombre moderno, Homo sapiens, data de hace 200.000 años, uno más, uno menos, pero eso no quita lo valiente de sus antepasados.

Hallazgos de la Edad de Piedra en un sitio del centro-norte de Alemania acaba de revelar las armás más antiguas hasta ahora, reportaron arqueólogos de la Universidad de Tübingen.

Fueron herramientas y armas que empelaron nuestros ancestros hace 300.000 años. En el sitio se encontraron lanzas, herramientas y restos de animales, lo que demuestra que en aquel entonces esos primitivos pobladores se defendían bien para obtener su comida o quizás también para protegerse de ataques.

Se trataba de homos habilidosos muy adaptados a su ambiente, con una capacidad de pensamiento abstracto y planeación compleja comparable a los nuestros.

El trabajo investigativo es encabezado por el profesor Nicholas Conard y las excavaciones -supervisadas por Jordi Serangeli también del Instituto de Prehistoria- son hechas en una mina de carbón en Schöningen desde 2008.

En la mina se encontraron bien preservados huesos de grandes mamíferos como elefantes, rinocerontes, caballos y leones, así como de reptiles y anfibios. También están bien conservados restos de árboles como el pino, con sus conos y hojas.

Hasta que la mina comenzó a ser explotada hace 30 años, todo estaba bajo el agua.

Uno de los hallazgos más importantes de los últimos 3 años han sido los restos de búfalo de agua en el contexto de una habitación humana, uno de los uros más antiguos de Europa central (un ancestro del ganado) y concentraciones de artefactos de piedra, huesos y madera.

Fue así como se pudo examinar el paisaje entero en vez de solo un sitio.

Una mirada a un pasado con muchas puertas aún cerradas.

Foto de una lanza de hace 300.000 años, cortesía N. Conard-U. Tübingen

La muerte las sorprendió apareándose

No parece agradable quedar preservado para la posteridad mientras… se aparea. Así solo queden los huesos.

Así quedaron, preservados durante millones de años, varias tortugas que se estaban apareando hace 47 millones de años cuando la muerte las sorprendió por razón desconocida.

El hallazgo fue revelado en Biology letters. Se trata de 9 parejas de tortugas acuáticas que perecieron en esa situación, el primer registro que se halla entre vertebrados.

Más allá de sentir lástima por tan desafortunado desenlace, los fósiles proveen pistas sobre el ambiente en que vivieron.

Las antiguas tortugas fueron encontradas en el sitio Messel en Alemania, donde se han hallado miles de fósiles, desde roedores modernos a caballos enanos, así como insectos y plumas que conservan señas de su color original.

El punto donde se encontraron las tortugas contiene sedimentos lacustres de hace 47 millones de años más o menos, dijo Walter Joyce, paleontólogo de vertebrados en la University of Tübingen.

Solo las tortugas se encontraron en pares. En 7 de los 9 pares las tortugas están en contacto directo por el borde de sus caparazones, justo arriba de las colas y en 2 de esas parejas la cola del macho está debajo de la caparazón de la hembra en posición de apareamiento.

Cura para la ceguera está en camino

Lo que era utopía hace tan solo pocos años, parece realidad que vuela como los aviones sobre el Atlántico.

Tratamientos prometedores para aquellos ciegos por una forma hereditaria de una enfermedad que daña la retina se están expandiendo por toda Europa y comenzaron a cruzar el océano ofreciendo una luz de esperanza para miles de personas con esa condición: retinosis pigmentaria, que afecta más de 1.500.000 personas en el planeta y que destruye los fotorreceptores de la retina, las células conos y bastones que convierten la luz en señales eléctricas que son transmitidas vía nervio óptico a la corteza visual del cerebro para su procesamiento.

Hasta ahora no hay tratamiento efectivo, pero científicos están dando grandes pasos para remediar la condición mediante implantes para estimular los nervios aún activos en la retina, la capa de tejido detrás del interior del ojo.

A mediados de noviembre, Retina Implant, AG, obtuvo aprobación para extender la prolongada fase II de ensayos clínicos con humanos de su implante de retina más allá de su natal Tübingen (Alemania), a 5 nuevos sitios: Oxford, Londres y Budapest, con dos localidades adicionales en Alemania.

El implante es un chip microelectrónico de 3 x 3 milímetros con cerca de 1.500 fotodiodos sensibles a la luz, amplificadores y electrodos insertados quirúrgicamente debajo de la fóvea (que contiene los conos) en la región de la mácula en la retina. La fóvea permite la claridad de la visión de la que depende la gente para leer, ver televisión y conducir. El chip ayuda a generar visión parcial al estimular las células nerviosas intactas en la retina. Los impulsos nerviosos de estas células son conducidos por el nervio óptico a la corteza visual, donde originan la impresión de la vista.

Hasta ahora, algunos pacientes reportan que tienen un campo estrecho de la visión parcialmente restaurado, proveyéndoles con suficiente precisión para localizar fuentes de luz como ventanas, lámparas y para detectar objetos iluminados contra fondos oscuros. La fuente energética del chip se implanta bajo la piel detrás de la oreja, conectada por medio de un cable.

Para quienes padecen retinitas pigmentosa, el dispositivo crea una pequeña ventana en blanco y negro hacia el mundo, según Eberhart Zrenner, cofundador de la compañía, citado por Scientific American, jefe además del Institute for Ophthalmic Research de la Universidad de Tübingen. Retina Implant ha colocado con éxito el chip debajo de la retina de 9 pacientes desde 2010.

La esperanza es poder, en poco tiempo ampliar el campo de vista de las personas con los fotodiodos, pero la capacidad para producir colores firmes no parece posible por ahora.

Bajas pasiones dominan al camarón

Si hay algún animal aparte del humano en el que las bajas pasiones salgan a flote, aunque esté en el fondo del mar, es el camarón limpiador.

Este crustáceo hermafrodita, Lysmata amboinensis vive por lo general en parejas monógamas, pero las pasiones oscuras minan su estructura social.

Una investigación publicada en Frontiers in Zoology, de BioMed Central, reveló que ese camarón, en cualquier grupo mayor de dos, se atacan furiosamente hasta que vuelva a quedar conformada una pareja.

Este camarón deriva su nombre de la costumbre de limpiar de parásitos otros organismos.

El camarón es un protándrico hermafrodita simultáneo. Esto significa que comienzan su vida como machos, pero a medida que crecen desarrollan también los órganos reproductivos femeninos. Sin embargo, mientras aún son tanto macho como hembra, no se pueden autofertilizar.

El momento del sexo es complicado. Los individuos apareándose como hembras solo pueden hacerlo en unas pocas horas tras mudar, pero son capaces de reproducirse como machos el resto del tiempo (incluso incubando los huevos).

Estos camarones sobreviven comiendo parásitos de la piel muerta de unos peces del Pacífico-Índico o del Mar Rojo. Como pago por su tratamiento de belleza, los peces no se los comen.

Janine Wong y Nico Michiels, de la University of Tübingen separaron camarones limpiadores en acuarios en grupos de dos, tres o cuatro. Para reducir la competición por los recursos, los camarones en cada tanque eran de tamaño similar, tenían acceso limitado a comida y cada uno tenía el mismo volumen de agua y un palo.

Luego de 42 días, los científicos hallaron que en todos los grupos más grandes que la pareja, uno o más camarones habían sido atacados y muertos. El camarón era muerto durante la noche, justo tras mudar de piel, cuando menos capacidad de defensa tiene.

Wong explicó que “en la monogamia en la naturaleza solo se sabe de este camarón que ha adoptado este estilo de vida de limpieza simbiótica. Para ellos, la competencia por alimentos es quizás la fuerza detrás de la monogamia y como el tamaño corporal está ligado al número de huevos puestos, un gran número reduciría el potencial individual de generar descendientes.

Al confirmar la hipótesis se hallaron con que la muda de piel se pospone en los grupos más grandes, a pesar de la libre disponibilidad de alimento, y que una vez el grupo se ha reducido en tamaño, la tasa de muda aumentó en el otro camarón.

Foto cortesía.

Hágale rápido, por favor

Cuánto nos falta por conocer de los secretos de la naturaleza. ¿Sabía que las plantas que crecen más despacio permanecen frescas por más tiempo?

Pues así es. Y la historia, resumida, es como sigue:

En un estudio publicado en PLos Biology, journal de acceso abierto al público, científicos del Instituto Max Planck  para el Progreso de la Biología en Tübingen (Alemania) demostraron que ciertas secciones pequeñas de los genes, llamadas microARN, coordinan el crecimiento y el envejecimiento de las plantas. Esos microARN  inhiben ciertos reguladores conocidos como factores de transcripción. Estos factores influyen en la producción del ácido jasmónico, una hormona de la planta. Mientras existan más microARN, será más bajo el número de factores de transcripción activos y más pequeña la cantidad de aquel ácido, que es producido por la planta. Esta, por lo tanto, crece más despacio, dado que esa hormona es importante en los procesos de envejecimiento de la planta.

Por primera vez los investigadores tuvieron éxito la relación antagónica del crecimiento y envejecimiento en plantas. Y dado que la cantidad de microARN puede ser controlada mediante métodos genéticos, sería posible en un futuro cultivar plantas que vivan más y crezcan más rápido.

Interesante, ¿verdad?

En la foto la planta estudiada, Arabidopsis thaliana, cortesía del Instituto Max Planck .