Un pie al servicio de la ciencia

Nigua o pulga de arena

A veces hay que experimentar en carne propia para sacar adelante una idea científica. Y eso fue lo que hizo Marlene Thielecke, estudiante de doctorado en Charité University Medicine en Berlín (Alemania). Ella, literalmente, puso su pié en nombre de la ciencia.

Mientras estudiaba en Madagascar formas de prevenir infecciones por tungiasis, se dió cuenta que algo tenía ya.

La tungiasis es provocada por una especie de pulga, nigua como se le conoce por acá (Tunga penetrans). Este diminuto insecto se abre paso en la piel de la persona. Durante dos semanas aumenta su tamaño varias veces, alcanzando los 10 milímetros. Por una abertura al fin de su cono abdominal, respira, defeca y expulsa sus huevos. La hembra muere por o general a las 4-6 semanas.

Pero entonces ¿cómo tiene sexo? ¿Cómo se reproduce? ¿Lo hace antes de ingresar al cuerpo o ya adentro?

La estudiante alemana se dio cuenta que estaba infectada. No se extrajo la nigua del pie, sino que comenzó a protegerla. Las personas atacadas por una nigua forman un pequeño círculo en la piel, se enrojece, pica y se hace doloroso y se infecta a veces. Esto es la tungiasis.

Al comienzo la nigua no le molestaba, Crecía normal, pero observó que no ponía huevos, lo que era inusual para una hembra metida en la piel y en edad madura. También vivió mucho: 2 meses. Ya el punto se le había puesto molesto, con dolor y difícilmente caminaba.

Para evitar la posibilidad de que la hembra fuese apareada mientras estaba metida en la piel del pie, usó calcetines todo el tiempo. Al final tuvo que matarla por el dolor que padecía.

De regreso a Berlín habló con su supervisor Hermann Feldmeier, experto en la enfermedad.

La falta de huevos y la larga vida pudo deberse a que nunca fue fertilizada, concluyeron en un artículo publicado en Travel Medicine and Infectious Disease.

Comprobaron aparentemente que la fertilización ocurre cuando la hembra está metida en la piel, donde deja un pequeño hueco unido a su abdomen, por donde el macho le transfiere el esperma.

¿De qué sirve el hallazgo? Por ahora de no mucho, solo para saber que el parásito puede vivir mucho dentro del cuerpo si no es fertilizado.

Y como el estudio solo se hizo con una nigua, habrá que replicarlo con muchas más para confirmar resultados.