Makemake tiene una ‘hija’

Makemake con su luna (señalada por la flecha). Foto Hubble

Makemake con su luna (señalada por la flecha). Foto Hubble

En las afueras del Sistema Solar, más allá de Plutón reside otro planeta enano, Makemake, descubierto en 2005 y bautizado en honor a una deidad de la gente de la Isla de Pascua.

En esa región del cinturón de Kuiper, astrónomos acaban de detectar la presencia de una luna alrededor de aquel planeta menor, un satélite de solo 160 kilómetros de diámetro, frente a los 1.400 de Makemake.

Se trata de un cuerpo oscuro, unas 1.300 veces más tenue que el planeta enano.

El cinturón es una zona repleta de restos de material congelado de la formación del Sistema Solar hace cerca de 4.500 millones de años. Algunos de los cuerpos allí tienen satélites, pero este es el primero alrededor de de Makemake, uno de los 5 planetas enanos reconocidos por la Unión Astronómica Internacional.

La luna fue detectada en abril del año pasado con una cámara del telescopio Hubble especial para detectar objetos tenues cerca a otros brillantes. El hallazgo fue anunciada en una circular de Planetas Menores (Minor Planet).

El satélite está inmerso en el brillo de Makemake, que aunque tenue debido a la lejanía del Sol, al cual orbita cada 308 años nuestros dificulta su visibilidad.

Makemake tiene su mayor acercamiento al Sol a unas 38 veces la distancia Tierra-Sol.

El descubrimiento de una luna. Calculando su órbita se puede calcular la masa del sistema y tener pistas sobre su evolución.

Además se podrán hacer comparaciones con Plutón y determinar si tienen composición similar.

Con nuevas observaciones se precisará su órbita, que si es circular sería de unos 12 días.

Al determinar la forma de la órbita permitirá resolver el origen de la luna. Una órbita circular estrecha significa que fue producto de la colisión entre Makemake y otro objeto. Si es elongada, podría ser un objeto capturado por el planeta enano. Cualquiera de las dos posibilidades debió ocurrir hace miles de millones de años.

Datos de un mundo raro

Plutón. Este pequeño cuerpo, considerado por más de 80 años como planeta, fue degradado por la Unión Astronómica Internacional a planea menor. Una sonda norteamericana, Nuevos Horizontes, se dirige hacia ese confín del Sistema Solar, para estudiarlo.
Con el gran telescopio europeo en La Silla (Chile) científicos encontraron inesperadas altas cantidades de metano en la atmósfera, que es al menos 40 grados más caliente que la superficie, aunque es de todas maneras un gélido mundo a menos 180 grados centígrados.
Plutón, que es un quinto del tamaño de la tierra, está compuesto en esencia de roca y hielo. Está unas 40 veces más lejos del sol que la Tierra. Desde los años 80 se sabe que tiene una tenue atmósfera, una envoltura básicamente de nitrógeno con trazas de metano y quizás monóxido de carbono.
En su viaje de 248 años alrededor del Sol, la atmósfera, cuando se aleja, se congela y cae al piso. Al acercarse a su estrella, el hielo se sublima y aparece el gas.
Con el telescopio se logró algo que parecía imposible: medir con precisión rastros de gas en una atmósfera tan lejana y 100.000 veces más tenue que la terrestre.
En la imagen, un dibujo de cómo podría lucir la superficie de Plutón. Cortesía ESO