¿Será el segundo mamífero en desaparecer del país?

El mico bonito, del tamaño de un gato. Foto Universidad Nacional

Un tití del Caquetá cuyo linaje lleva 1 millón de años sobre el planeta en solo 10 años ha sido acorralado por el hombre al punto de que podría convertirse en el segundo mamífero en extinguirse, tras la foca del Caribe Neomachus tropicalis.

Eso dice una investigación liderada por los biólogos Javier García y Manuel Hoyos de la Universidad Nacional, junto a otros expertos.

A la vez que se anunció su posible desaparición, se encontró que el tití Callicebus caquetensis es una nueva especie endémica del sur del país.

De no detenerse la deforestación en ese departamento, donde la ganadería ha venido ganando espacio sin freno, el también llamado mico bonito desaparecerá en pocos años.

Una de las maneras de protegerlo sería extender los parques nacionales la Paya y Serranía de los Churumbelos de modo que se conecten zonas de bosque hoy aisladas y de las cuales estos monos no pueden salir.

El área de distribución de este primate es un conjunto de bosques de unas 120.000 hectáreas, un área muy pequeña. El mono no se adentra hacia la profundidad de la selva, otra amenaza adicional.

El reporte d ella Nacional indica que “a pesar de llevar una vida dura y difícil, son monos muy tranquilos a los que les gusta vivir en familia. Es común ver cómo padres e hijos permanecen agarrados de sus colas durante horas, acicalándose, acariciándose y fortaleciendo una unidad familiar compacta que se afianza porque, además, los “jefes de hogar” tienen una sola pareja para toda la vida (son monógamos)”.

Es frugívoro aunque también se alimenta de plantas que crecen en el dosel de esa selva, que hace parte de la amazonia colombiana.

Aunque algunos opinaban que se trataba de monos Callicebus ornatus o Callicebus discolor, los análisis genéticos revelaron que es una especie diferente, que por distintas razones quedó aislada y fijó su identidad taxonómica.

Pese a que son pocos los individuos que quedan, son grandes dispersores de semillas.

El estudio será sometido a publicación internacional.

Isla de San Andrés se vuelve de plástico

Playa de San Andrés. Foto Manuel Saldarriaga

No solo hay muchas personas plásticas. El mundo está lleno de él. En las ciudades. En los océanos. Y en las playas de San Andrés.

En un estudio Yuly Vargas, de la Universidad Nacional sede Medellín, realizado durante 10 semanas, recogió 186 kilos de residuos sólidos en el litoral costero Genny Bay, en Spratt Bight, Sound Bay y frente a Tom Hooker.

Para el estudio, se ubicaron dos trayectos de muestreo de 50 metros de largo y uno de ancho, paralelos a la costa y otro en el área de recreación.

En las 3 playas el material más común fue el plástico, del 84 al 89% del total, aunque en Genny Bay fue el vidrio con 53%, seguido del plástico con el 42%.

También se recolectaron desechos orgánicos, cigarrillo, madera y hasta muebles y electrodomésticos.

El resultado muestra que hay un alto grado de amenaza para la vida marina en esta región del país. Se sabe que aves, tortugas, delfines, peces y otros organismos ingieren plástico al confundirlo con alimentos, que les puede provocar sofocamiento y la muerte.

Aunque las playas son aseadas cada día, las basuras se acumulan por el consumo de los usuarios. En 2013 más de 678.000 turistas visitaron la isla.

El pájaro que no se escuchaba

Ruido. El ruido enloquece, no es un misterio. Altera los nervios. ¡Será igual con todas las especies? Difícil preguntarles, pero estudiantes de Biología y Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional de Bogotá hicieron un estudio interesante.
Estudiaron pájaros copetones, una especie común en esa ciudad, caracterizada por marcar muy bien su territorio. Compararon entonces el canto de las aves en dos zonas de la universidad, una con ruido por encima de los 70 decibeles y otra con un promedio de 30.
El trabajo consistió en grabarlos casi un mes, los días hábiles de la semana, los de mayor cantidad de ruido. Obtuvieron 14 cantos que les permitieron un análisis comparativo.
En la primera y segunda fase del canto se presenta mayor variación: disminuyeron en los pájaros expuestos a mayor ruido. Se pierde una de las dos notas. “Es como si redujeran el número de sílabas usadas”, según Laura Ramírez, una de las investigadoras.
El estudio pone una vez más al descubierto la relación fauna-contaminación, en este caso auditiva. ¿Podrá afectarse la reproducción por el cambio en su trinar, que es su medio de comunicación?
La hembra por ejemplo, dijo Ramírez, si no entiende lo que canta el macho, se abstiene de copular, lo que afectaría la población de la especie.
Podría ser, además, que a largo plazo el ruido pudiera hacerles perder la capacidad de escuchar su propia voz: el canto.
En la foto, la investigadora y una de las aves en la imagen en el computador.

Un láser para Medellín

Medellín contaminada

Sorprendente láser: en la Universidad Nacional de Medellín se emplea el sistema Lidar (Light Detection and Ranging -detección y localización de la luz) para estudiar la atmósfera de la ciudad desde el bloque 19 de la sede de El Volador.
El profesor Álvaro Bastidas explicó que el sondeo de la atmósfera con láser permite hacer un estudio de manera puntual, de lo que ocurre en la generación de partículas contaminantes, su evolución y transporte. Toda una novedad.