5 bases del histórico acuerdo de cambio climático suscrito en París

A caminar para recuperar la tierra degradada

Luego de dos décadas de persuasión y negociaciones para que los países del planeta decidieran enfrentar la mayor amenaza de la Tierra, el cambio climático, hoy se logró un acuerdo en París en el marco de la reunión 21 de la Conferencia de las Partes (COP21), con lo cual se persigue que a finales de siglo la temperatura no aumente más de 2°C con respecto a la era preindustrial y la intención incluso de no superar 1,5°C..

Un acuerdo que si no es perfecto sí marca el derrotero a seguir y revela la voluntad de 195 países de limitar el calentamiento del planeta y que tiene metas ambiciosas, con compromisos diferenciados para países desarrollados, en desarrollo y los más pobres.

El acuerdo logrado significa el fin de la economía basada en el carbono, en los combustibles fósiles, para dar paso a una limpia. Y no solo se comenzará a remplazar esa fuente energética sino que se tendrán que reducir los otros problemas asociados a los sumideros de carbono: la deforestación, los cambios en los usos del suelo y su manejo.

El acuerdo entrará a regir en 2020, con metas concretas desde antes.

El documento aprobado consta de 12 páginas, con 19 adicionales de temas no vinculantes.

Un resumen de 5 aspectos básicos del acuerdo, es el siguiente:

Temperatura

Se acuerda limitar el aumento de la temperatura a 2 °C con respecto a la era preindustrial, pero en busca de 1,5°. Las naciones reducirán emisiones tan pronto como sea posible para lograr un balance entre las emisiones antropogénicas por distintas fuentes y remoción por sumideros como las selvas que absorben gases de invernadero.

Quiere decir que en algún momento de la segunda mitad del siglo tendrá que haber un balance cero entre emisiones y sumideros como uso de la tierra, conservación de bosques, agricultura, que hoy responden por 25% de las emisiones.

Es lograr el equilibrio entre lo que emite el hombre y lo que absorben árboles, suelo y océanos.

Esos 2 grados significa reducir emisiones entre 40 y 70% a 2050 comparado con los niveles de 2010.

Mecanismo de revisión

Los países tendrán que actualizar sus compromisos actuales de reducción de polución a 2020 y así cada 5 años. Los planes sometidos por 186 países garantizan en el mejor de los casos un aumento de 2,7°C.

Cada país implementará su propio plan de acción climática, que revisará en 2018.

Periódicamente se analizará el progreso colectivo. La primera evaluación de inventario global será en 2023.

Así se verá si se marcha en la dirección para limitar el aumento de temperatura acordado.

Mercados de carbono

Se establece un mecanismo para contribuir a la mitigación de las emisiones de gases y apoyar el desarrollo sostenible y allana el camino para la cooperación voluntaria entre países para lograr la meta de polución. Las reglas de ese mecanismo de mercado se acordarán luego.

Transparencia

Los gobiernos aceptaron establecer un marco para monitorear, medir y verificarla reducción de emisiones, lo que promoverá la transparencia. Los países en desarrollo tendrán más flexibilidad en ciertos temas, como la frecuencia y el nivel de detalle de los reportes.

Serán menores los requirimientos para las pequeñas islas Estado y los países menos desarrollados.

Financiación

El acuerdo obliga a las naciones desarrolladas a ayudar a los países en desarrollo a pagar para reducir la polución y adaptarse a los impactos del cambio climático. En 2025 se revisará para aumentar la ayuda. La próxima meta será incrementar los 100.000 millones de dólares anuales que habían prometido ya a partir de 2020. Las naciones en desarrollo que peudan también podrán aportar.

Análisis

Para algunos observadores, las herramientas no son suficientes para garantizar que la temperatura no suba más de 2 grados y el planeta sigue camino a los 3, pero el compromiso de revisar científica y periódicamente los esfuerzos de cada país podrían cerrar la brecha.

El acuerdo conducirá a descarbonizar las economías antes de 2050, lo que significará desbancar los combustibles fósiles como principal fuente energética global.