Las mamás de azul brillante son mejores

Las mamás de azul son mejores. Sí, las herrerillas (pequeños pájaros paserinos) de corona brillantemente coloreada son mejores madres que las de tono opaco, dice un estudio de la Universidad de Nueva York.

A diferencia de las personas, que no pueden ver en ultravioleta, los pájaros sí. Si bien la cresta de un herrerillo luce azul para nosotros, para otro pájaro refleja la luz UV.

En el estudio de tres años se detectó que las madres con plumas más reflectivas no ponían más huevos pero sí cuidaban más sus polluelos que las hembras de tono opaco. Las madres de color brillante también experimentaban menores niveles de hormonas del estrés durante los duros períodos de crianza.

El estudio fue publicado en el journal Behavioral Ecology.

Kathryn Arnold, autora, indicó que “estudios previos han demostrado que los machos prefieren parejas con crestas de plumas más reflectoras de UV. Nuestro trabajo muestra que esta es una sabia decisión. El plumaje UV puede indicar calidad materna en los herrerillos, por lo que un macho que elija una hembra de colores brillantes ganará una buena madre para sus polluelos y una compañera menos estresada”.

En esta especie (Cyanistes Caeruleus) ambos sexos exhiben brillantes plumas reflectoras de UV. Los pájaros son monógamos, siendo la hembra la que incuba los huevos y ambos padres los alimentan.

Los investigadores analizaron la reflectancia de las plumas de la cresta de las hembras en relación con los índices de éxito reproductivo -postura de huevos, tamaño, número de polluelos que volaron- así como su estado maternal.

“Con hasta 14 polluelos para cuidar, las madres en el estudio los alimentaban cada par de minutos. Las hembras más opacas tenían el doble de estrés que las más brillantes. Estas eran más exitosas sacando adelante más de ocho hijos que las otras”.

Por el color las conoceréis.

La piel tiene ojos

Aunque resulte difícil de creer, la piel humana puede ver y prepararse para los efectos de la radiación ultravioleta de acuerdo con un estudio de científicos de Brown University.

Broncearse, para cualquier persona, es solo una disposición a recibir los rayos del Sol. Una persona bronceada de esta manera, natural, pasa horas bajo el Sol y termina como una estrella de cine.

Para los científicos es diferente y la reacción de la piel a la luz ultravioleta había sido un misterio. Ahora un nuevo estudio demuestra que la piel detecta la radiación UVA mediante un receptor sensible a la luz que solo se había detectado en el ojo y esto inicia la producción de melanina en un par de horas. Hasta hoy, se sabía que esa producción ocurría días después de que la radiación de UVB había comenzado a dañar el ADN.

“Tan pronto como usted se coloca al sol, su piel sabe que está expuesta a la radiación UV”, dijo Elena Oancea, autora y profesora del Brown. “Es un proceso rápido, más rápido de lo que se sabía”.

Los científicos creen que la melanina protege el ADN en las células de la piel contra el daño de los rayos UVB absorbiendo la radiación incidente. Esta protección no es completa, por lo que la gente debe ayudarse con bloqueadores solares. Pero el nuevo estudio en Current Biology muestra que el cuerpo monta su defensa mucho más rápido, antes de que aparezca en forma de bronceado.

En el estudio se encontró que la piel contiene la rodopsina, un receptor fotosensitivo usado por el ojo para detectar la luz y se rastrearon los pasos que hacen que la rodopsina libera señales del ión de calcio que instiga la producción de melanina.

Los autores determinaron además que la luz de onda larga UVA, antes que la de onda corta UVB, es la que estimula la rodopsina en los melanocitos, célula que se encarga de producir la melanina.