Si un extraterrestre se le apareciera a un religioso

Cortesía ESO

Las noticias se suceden con rapidez. El telescopio Hubble descubre vapor de agua en un exoplaneta del tamaño de Neptuno a unos 120 años luz hacia la constelacón del Cisne.

A 335 años luz se forma otro alrededor de una estrella 2,5 veces más grande que el Sol.

La construcción en ,archa de Extra Gran Telescopio Europeo de la Observatorio Europeo Austral (ESO) en el norte de Los Andes chilenos permitirá ver hasta la atmósfera de planetas extrasolares y detectar señales biológicas.

No es aventurado afirmar que en la próxima década, a más tardar, se tendrán noticias de ese tipo.

¿Está el hombre preparado para recibirla? Es más, ¿lo están las religiones del planeta? ¿Se deberá repensar el papel de un Dios creador de la Tierra o cabe extender su obra a todo el universo?

Mucho para discutir.

Ya en 1930, al ser preguntado, Albert Einstein decía que quizás había otros seres en otros mundos, “pero no hombres”.

La reacción de los hombres y la humanidad en conjunto es un tema que comienza a ser discutido. ¿Implicará un cambo fundamental? Eso es lo que se preguntan profesores como David Weintraub, de la Universidad de Vanderbilt.

En un interesante análisis, estudió lo que tienen para decir diversas religiones y fruto de su trabajo es el libro Religions and Extraterrestrial Life publicado el mes pasado.

Solo encontró media docena de libros que se referían a la vida extraterrestre y el cristianismo, la mayoría sobre el catolicismo romano. Por eso consideró lo que decían líderes y teólogos de distintas profesiones, al judaísmo al catolicismo, pasando por las iglesias ortodoxas de oriente, la Iglesia de Inglaterra y el Anglicanismo, varias sectas protestantes como la Convención Bautista, los Quakers, los Testigos de Jehová, los Adventistas del Séptimo Día, los mormones, el islamismo, el hinduismo y budismo, entre otras.

Entre los datos que halló figura que creen en extraterrestres:

* 55% de ateos

* 44% de musulmanes

* 37% de judíos

* 36% de hinduistas

* 32% de cristianos

Si se encuentra alguna señal de vida en otro planeta, no necesariamente inteligente, no al menos inicialmente se supone, querría decir que la vida es común en el universo. Si al estudiar miles de planetas (o millones al ritmo que se descubren) no se halla vida, significaría que solo existe acá o es muy escasa.

Un tema para el que, de hallarse, no estamos preparados, tampoco desde el punto de vista religioso.

Aquellos bien dulces para las infecciones

Si usted es rico en hierro, bueno, hablando en términos de su sangre, podría tener unos visitantes poco agradables.

Bacterias como el Staphylococcus aureus se alimentan de la sangre. Necesitan hierro, que está oculto dentro de las células rojas sanguíneas, para crecer e infectar. Y resulta que estos minúsculos vampiros prefieren el sabor de la sangre humana, lo que explicaría su acción en las personas, reportaron científicos de Vanderbilt University.

En la edición del 16 de diciembre de Cell Oct & Microte informan que S. Aureus prefiere la hemoglobina humana –la proteína portadora de oxígeno que contiene hierro- sobre la hemoglobina de otros animales.

El hallazgo sugiere además que las variaciones genéticas en la hemoglobina pueden hacer que algunos individuos sean más susceptibles a las infecciones por el Staphylococcus.

Este microorganismo vive en la nariz de cerca del 30 por ciento de todas las personas, usualmente sin afectarlas, recordó Eric Skaar, profesor de Microbiología e Inmunología.

“Una gran pregunta en la biología de esta bacteria es ¿por qué algunas personas son infectadas continuamente o sufren serias infecciones, mientras que otras no? La variación en la hemoglobina podría contribuir, dijo el investigador.

Si ese es el caso, algo que será investigado, sería posible identificar algún día pacientes más susceptibles a la infección y suministrarles una terapia profiláctica por adelantado de una hospitalización o una intervención quirúrgica.