La estrella que cambió de sexo

Cortesía John Pinfield

Nacieron como no era, con lo que no era. Los transexuales no solo son comunes sino que ya no tienen que esconderse como antaño.

Bueno, astrónomos parecen haber descubierto ese fenómeno en los cielos: una estrella transexual. Pasó mucho de su juventud como una estrella, pero ahora… ahora es un planeta. Cambió de identidad. Eso dice un artículo publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

Hoy la temperatura del objeto es de 100 a 150 grados centígrados, pero muestra señas de que sucedió un gran cambio de temperatura. En el pasado durante millones de años pudo haber sido tan caliente como una estrella.

El objeto es denominado Wise J0304-2705 y es miembro de la recientemente establecida clase de clasificación estelar Enanas Y, la temperatura estelar más fría, adicionada a la secuencia histórica OBAFGKMLT.

Aunque su temperatura no está lejana de la de nuestro mundo, no es un cuerpo rocoso sino una gigante bola de gas como Júpiter.

Hasta la fecha solos e han hallado otras 20 Enanas Y y esta es peculiar debido a rasgos de su espectro. “Las medidas sugieren que puede tener la composición y/o la edad de uno de los miembros más viejos de la galaxia”, dijo David Pinfield, de University of Hertfordshire, del equipo descubridor.

Esto significa que la evolución de su temperatura pudo haber sido extrema comenzando a miles de grados aunque hoy difícilmente herviría una copa de té, explicó el científico.

La razón de su enfriamiento evolutivo se debe a que es subestelar: su interior nunca fue lo suficientemente caliente para la fusión de hidrógeno. Sin una fuente de energía para mantener una temperatura estable, el enfriamiento y desvanecimiento eran inevitables.

Durante los primeros 20 millones de años de su evolución, este objeto debió tener una temperatura de 2.800 grados, tal como Próxima Centauri, otra enana, la estrella más cercana al Sol. Luego de 100 millones de años se habría enfriado a 1.500 grados, con nubes de silicato condensadas en su atmósfera. A sus 1.000 millones de años de edad habría tenido 1.000 grados, lo suficiente para que el gas metano y el vapor de agua dominaran su apariencia. Desde entonces se ha continuado enfriando hasta su actual temperatura.

WISE J0304-2705 es tan masivo como 20 a 30 Júpiter combinados, entre las estrellas menos masivas y los planetas típicos. Pero en términos de su temperatura puede haber hecho la transformación de condiciones tipo estrella a tipo planeta.

Mis 10 noticias científicas de la semana (27-2)

1. Una vida por… los huevos

En un sorprendente hallazgo, científicos reportaron en Plos One el animal que más tiempo carga los huevos hasta que eclosionan. Se trata del pulpo Graneledone boreopacifica. La hembra los carga en sus brazos durante 4,5 años. Luego, cuando nacen sus descendientes, ella… muere, como sucede en los pulpos. La hembra fue detectada en un vehículo robótico a 1.397 metros de profundidad y se le hizo un seguimiento periódico: 18 veces en 53 meses. Toda una marca para las denodadas madres.

2. Una herencia de miedo

Los recién nacidos pueden aprender de sus madres a oler el miedo en sus primeros días de nacidos sugiere una investigación hecha con ratas y publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences. Ratas entrenadas para sentir temor al oler menta, transmitieron ese temor a sus descendientes pese a no estar más que en contacto vía un ducto por donde pasaba el aire. Los bebés pueden adquirir las experiencias de sus madres, sugiere la investigación.

3. No somos tan pesados

Medidas tomadas hasta ahora sugerían que nuestra galaxia, la Vía Láctea, es más masiva que la vecina Andrómeda, ambas parte del Grupo Local de Galaxias. Pero un nuevo estudio que tomó en cuenta la gravedad que atrae las galaxias de este grupo y la expansión del universo tomada en galaxias por fuera, revela que nuestra galaxia tiene apenas la mitad d ella masa de Andrómeda. En las dos, asimismo, se encontró que la materia oscura responde por el 90% de la masa. El estudio apareció en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

4. Un cuerpo totalmente chorreado

Desde 2005 se sabía que había chorros de agua saliendo de ciertos puntos de la luna Encelado en Saturno. Un estudio presentado en el Astrophysicial Journal revela que son 131 géiseres los detectados en esa luna, Expiden agua salada del mar interno del satélite natural, salida desde las profundidades. El artículo también explica a qué se debe ese sistema, en parte por las fuerzas de marea que ejerce el planeta de los anillos.

5. La atmósfera es una olla a presión

Uno de los gases de efecto invernadero más potentes es el vapor de agua, y el más abundante, presente de forma natural en la atmósfera. Pero un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences confirmó que la concentración en la troposfera viene en aumento. Y hay más: ese incremento se debe a actividades humanas, primera vez que se demuestra esa relación. La concentración aumenta a medida que se incrementa el calentamiento debido a la quema de combustibles fósiles.

6. El terrible dolor crónico

Un estudio publicado en Science revela que el dolor crónico, realmente, modifica el cerebro, cambio que conduce a la desmotivación común en esas situaciones. El estudio se hizo con ratones. Encontraron que el cerebro de ratones con dolor crónico cambiaba en respuesta a esa condición de molestia. Luego de 12 días de dolor, era menos probable que ciertos tipos de neuronas que responden a la dopamina, químico involucrado en la motivación y la recompensa, enviaran señales de excitación que en ratones sin dolor. Un indicador de que el cerebro en esa condición es menos capaz de motivarse.

7. Muy transparentes

Era un sueño: poder ver a través de los órganos y de todo el cuerpo, visualizar la conexión entre células y las estructuras más finas. Un estudio publicado en Cell reveló un método simple para hacer transparentes los órganos opacos y las biopsias del tejido humano, un avance que allana el camino para unos diagnósticos clínicos más precisos, monitorear enfermedades y una nueva generación de terapias del autismo al dolor crónico.

8. Tumores picantes

Científicos de la Universidad de California reportaron que la capsaicina, ese ingrediente activo del ají, activa un receptor en las células que recubren los intestinos en ratones, desencadenando una acción que al final de cuentas reduce el riesgo de cáncer colorrectal. El estudio apareció en The Journal of Clinical Investigation. A ratones modificados con tumores la capsaicina se los reducía y vivían más.

9. Anticonceptivos cancerosos

Una investigación publicada en Cancer Research reveló que las mujeres que habían tomado recientemente píldoras anticonceptivas con alto contenido de estrógeno y unas pocas formulaciones más tenían un riesgo mayor de desarrollar cáncer de seno. El riesgo era 2,7 veces mayor. Los autores llamaron a la cautela pues se requieren más estudios para confirmar los hallazgos. Un contenido bajo de estrógeno no aumentaba el riesgo.

10. Una vacuna difícil

En animales funcionó a la perfección una vacuna contra la bacteria C. difficile que provoca enfermedad intestinal con diarrea y hasta fallo general de los órganos, que en muchos casos lleva a la muerte. La protección se logró tras dos inmunizaciones revelaron los investigadores en Infection and Immunity. El paso siguiente será llevarla a ensayos clínicos.

Una inusual atmósfera roja

Qué cuerpo tan extraño. Astrónomos de la Universidad de Hertfordshire descubrieron una enana marrón en la que su cielo es… rojo.

Estos objetos son una línea entre planetas y estrellas. Su masa no es tan pequeña como para ser planeta ni tan grande como para desatar la fusión de hidrógeno. Son por eso fríos y muy tenues, enfriándose cada vez más.

La enana marrón ULAS J222711-004547 atrajo la atención de los investigadores por su extrema apariencia rojiza comparada con las demás. Observaciones con el Very Large Telescope en Chile y una novedosa técnica de análisis mostró que la razón de ese peculair color es la presencia de una gruesa capa de nubes en su atmósfera.

“No son el tipo de nubes que vemos en la Tierra. Son nubes densas constituidas en su mayoría por polvo mineral como enstatita y corindón”, informó Federico Marocco, quien lideró el grupo.

No solo se infirió su presencia sino que los investigadores estimaron el tamaño de los granos de polvo en la atmósfera. Este tamaño influye en el color del cielo.

Planetas gigantes del Sistema Solar como Júpiter y Saturno muestran varias capas de nubes incluyendo amoniaco y vapor de agua, fuera de sulfito de hidrógeno. La atmósfera en esta enana es más caliente -con vapor de agua, metano y quizás amoníaco, pero inusualmente es dominada por las partículas de aquellos minerales.

El hallazgo permitirá estudiar más el clima de esos objetos, en los que se cuenta con atmósferas extremas.

Planeta extrasolar posó para la foto

Imagen de la estrella, cortesía ESO

A unos 300 años luz de nosotros, en torno a la joven estrella HD 95086 reside un planeta 4 o 5 veces más grande que Júpiter. Y aunque hablar de planetas extrasolares no es nada novedoso hoy, resulta que es el planeta menos masivo observado de manera directa desde la Tierra y por fuera del Sistema Solar.

Hasta hoy, de los más de 860 exoplanetas solo una docena ha sido captada en imágenes directamente. Así, 9 años luego de que el telescopio VLT de ESO captaran la primera imagen de un planeta extrasolar alrededor de la enana marrón 2M1207 el mismo equipo logra captar el planeta más ligero de su tipo.

“Obtener imágenes directas de planetas conlleva un reto tecnológico extremo que requiere de los más avanzados instrumentos, ya sean basados en tierra o en el espacio”, afirma Julien Rameau (Instituto de Planetología y de Astrofísica de Grenoble, Francia), primer autor del artículo.

En observaciones iniciales, el planeta se ve como un punto débil, definido, cercano a la estrella HD 95086. Luego se vio que se movía con lentitud junto con la estrella a través del cielo, por lo que se deduce que el objeto, HD 95086 b, orbita alrededor de esta estrella. Su brillo revela que tiene una masa estimada de 4 o 5 veces la masa de Júpiter.

El planeta descubierto orbita a una distancia de unas 56 veces la distancia de la Tierra al Sol, o 2 veces la distancia entre el Sol y Neptuno. La estrella es un poco más masiva que el Sol y está rodeada por un disco de escombros. Estas propiedades permitieron a los astrónomos identificarlo como un candidato ideal para albergar jóvenes planetas masivos.

Al ser la estrella tan joven, de 10 a 17 millones de años, el planeta se habría formado en el interior del disco de gas y polvo que rodea la estrella.

“Su ubicación actual genera preguntas sobre su proceso de formación. O bien creció por la acumulación de rocas que forman el núcleo sólido y luego, lentamente, acumuló gas del entorno para formar la pesada atmósfera, o bien inició su formación a partir de un cúmulo de gas generado por inestabilidades gravitatorias en el disco”, explica Anne-Marie Lagrange, integrante del equipo.

El brillo da a HD 95086 b una temperatura superficial de unos 700 grados Celsius. Es lo suficientemente frío como para que en su atmósfera exista vapor de agua y, posiblemente, metano.

El estudio fue publicado en Astrophysicial Journal Letters.