Viagra derretiría grasa abdominal

Científicos de la Universidad de Bonn que trabajaban con Viagra en ratones se encontraron un sorprendente descubrimiento: esta droga convierte las indeseables células de grasa blanca por lo que podría potencialmente ‘derretir’ la que se acumula alrededor de la cintura. Aparte, la sustancia también disminuye el riesgo de otras complicaciones provocadas por la obesidad.

No es para comenzar a tomarla en cantidades industriales ni más allá del fin para el que generalmente se usa, la disfunción eréctil, advirtieron los investigadores en el Faseb Journal, pues todo se halla en fase inicial

El sildenafil (el principio de la Viagra) previene la la degradación de cGMP, lo que asegura el suministro de sangre para la erección. Sin embargo, hace tiempo se advirtió que ratones tratados son esta medicina durante periodos prolongados eran resistentes a la obesidad cuando los alimentaban con una dieta rica en grasas. La razón no estaba clara.

Científicos de Bonn aportan datos en este sentido. El sildenafil convierte la grasa blanca en grasa beige.

Con científicos de otras instituciones, el grupo del profesor Alexander Pfeifer estudió el efecto de la sustancia en las células grasa de ratones. Se la suministraron por 7 días y “los efectos fueron muy sorprendentes”, dijo Ana Kilic, colega de Pfeifer. El sildenafil aumentaba la conversión de las células grasa blancas -que se encuentran en ciertas zonas problema en humanos- en células beige en animales. “Estas queman la energía de la comida ingerida y la convierten en calor”, explicó Pfeifer. Como las células beige pueden derretir la grasa y combatir la obesidad, los científicos están optimistas sobre su potencial.

Los científicos hallaron algo adicional: al reducirse las células grasosas, disminuye las inflamaciones que estas provocan y que derivan en un mayor riesgo de infarto y derrame.

Viagra para que se le pare… ¡el cáncer!

Puede que no lo pare, pero podría prolongar la vida. La Viagra, sildenafil, mejora la inmunidad a los tumores en modelos animales según han reportado distintos estudios.

La historia es más o menos la siguiente: el sistema inmunitario del cuerpo se activa en casi todos los tipos de cáncer, pero no necesariamente beneficia al paciente. Hay dos tipos de respuesta, dice el profesor Viktor Umansky, del University Medical Center Mannheim: “en uno las células del sistema atacan células del tumor; en el otro, sin embargo, casi todos los tumores provocan en su microambiente una respuesta inmune inflamatoria que suprime la inmunidad específica antitumores”.

Con su equipo estudian maneras de reducir las inflamaciones crónicas y por ende apoyar al sistema inmunitario en la lucha contra el cáncer.

Así, estudian la inflamación crónica causada por el melanoma maligno, para lo cual usan ratones modificados genéticamente que desarrollan espontáneamente ese cáncer de piel.

Al darles sildenafil en el agua que bebían más del doble de los ratones aún vivían 7 semanas después que los ratones que no habían sido tratados

En los que recibieron la Viagra, el número de células T específicas de tumores y el nivel de moléculas activantes habían retornado a niveles normales, lo que sugiere que esa sustancia neutraliza la inflamación crónica en el ambiente del melanoma y combate la actividad inmunosupresora.

“Nuestra investigación es especial porque esta enfermedad tiene un curso similar en ratones al melanoma en humanos”, dijo Umansky.

Por eso podría ser posible que el sildenafil inhibiera los efectos inmunosupresores y aumentara la inmunidad antitumores en humanos.

-Déme la Viagra,,,, pero para el cáncer.

Especial fin de semana: nuevos trucos para medicinas viejas

Loro viejo no aprende a hablar dice el dicho popular, pero cuando las circunstancias obligan… debe aprender.

La crisis económica, los altos costos de los desarrollos y tanta enfermedad que hay por ahí ha derivado en una tendencia mundial: enseñarles nuevos usos a viejas drogas, una idea que viene de la mano de una rigurosa revisión para encontrar entre los medicamentos ya aprobados la solución a enfermedades raras o a las llamadas del tercer mundo, las enfermedades olvidadas.

Un trabajo coordinado por el Chemical Genomics Center de los Institutos de Salud de Estados Unidos comenzó a examinar la colección de drogas aprobadas para ver si sirven en la lucha contra las enfermedades olvidadas y las más de 6.000 enfermedades raras que existen y afectan y acaban la vida de miles de personas.

“Es el primer paso para explorar el potencial completo de esas drogas para nuevas aplicaciones”, dijo Francis Collins, director de los Institutos. ”La esperanza es que el proceso permita identificar algunos nuevos tratamientos para las enfermedades raras y las olvidadas”.

La iniciativa llega casi junto a la emprendida por empresas como Biovista, de los hermanos Persidis, quienes tratan de responder una pregunta elemental: si se conoce cómo trabaja una droga, ¿podemos analizar datos de estudios de laboratorio y ensayos clínicos para predecir qué otras enfermedades podría combatir un determinado medicamento? “Las drogas nos sorprenden todo el tiempo con nuevas actividades”, explicaron los Persidis.

Créase o no, hay escasez de nuevos productos terapéuticos mientras una creciente población mundial los demanda casi suplicante.

Es que el uso de un medicamento para otro propósito o para reposicionarlo no es idea nueva. El Viagra, por ejemplo, se examinó primero para tratar la hipertensión antes de llegar a ser la punta de lanza contra la disfunción eréctil. El arsénico, utilizado alguna vez para tratar la sífilis, se emplea hoy para combatir la leucemia. Y la talidomida, desarrollada para evitar las náuseas en mujeres preñadas y que fue retirada del mercado en los años 60 luego de comprobarse que causaba terribles defectos en los bebés, recibió en 1998 2006 una segunda oportunidad para combatir la lepra y en 2006 para luchar contra un cáncer.

El estudio de los Institutos de Salud se basa en una completa información acerca de los casi 27.000 ingredientes farmacéuticos activos, incluidas 2.750 moléculas pequeñas aprobadas.

La colección se puso a disposición de los interesados, que pueden buscarla por el nombre de las medicinas, la estructura química, su estatus de aprobación y las indicaciones. También se incluyen drogas en investigación. La meta final es coleccionar los más de 7.500 compuestos que han sido probados en humanos y que constituyen un potencial para luchar contra aquellas enfermedades.

El desarrollo de una nueva medicina es costoso y en el caso de las enfermedades raras y las olvidadas, no llama mucho la atención por el poco retorno de la inversión: reducido número de pacientes o muy pobres para pagar por las medicinas. Así, hoy se dispone de terapias para menos de 300 enfermedades raras.

Los medicamentos aprobados son razonablemente seguros y efectivos para el tratamiento de una determinada condición. Cuando se usan en grandes poblaciones, nuevos beneficios o efectos adversos son descubiertos. Por eso el empleo de drogas aprobadas puede ser extendido más allá del objetivo inicial para el cual fue autorizada.

Hace poco, un grupo que examinaba muestras de sangre de un paciente para ver qué genes y proteínas estaban activos en un síndrome llamado fiebre infantil periódica asociada con estomatitis aftosa (aftas), faringitis y adenitis cervical, que provoca cuadros mensuales de fiebre con dolor de garganta, lesiones bucales y glándulas inflamadas, detectó genes hiperactivos en la respuesta inmune del paciente, incluyendo interleucina-1, una molécula importante en la fiebre y la inflamación. Con esos datos, lanzaron la hipótesis de que la anakinra, una droga que previene que la interleucina se una con su receptor, podría ayudar. Y así fue.

Una aproximación más es el estudio de drogas que provoquen alguna actividad biológica en modelos de enfermedades basados en células. Aquellas que registren tal actividad podrían ser estudiadas luego por su potencial terapéutico.

Hasta hoy se han examinado drogas aprobadas para unos 200 de esos modelos.

Solo con identificar una enfermedad distinta que puede ser tratada con una medicina existente, las compañías pueden saltarse los ensayos clínicos iniciales y reducir los 10 a 15 años y los más de 1.000 millones de dólares que toma llevar una droga hasta el mercado, aparte de que se podrían recuperar pérdidas por intentos fallidos con algunos candidatos a medicinas.

En el pasado, el reposicionamiento de una medicina ha sido un proceso impredecible, en ocasiones un feliz accidente cuando un médico notó algún efecto extraño o un investigador documentó un uso fuera de etiqueta.

“El valor de un nuevo propósito para una droga ha sido poco apreciado”, según Pankaj Agarwall, director de Biología Computacional y Bioinformática en GlaxoSmithKline. “Si usted puede hallar un nuevo uso para algo que ha estado en el mercado por 5, 10, 20 años, es algo muy poderoso”.

En uno de esos intentos trabaja NuMedii, una compañía californiana nacida en 2008. Atul Butte, propietario y pediatra endocrinólogo, mapea patrones de actividad de genes de una base de datos con más de 300 enfermedades. Si dos enfermedades comparten un perfil molecular –un set similar de genes activados- quizás también podrían compartir drogas.

Medicinas que funcionan para pacientes con ataques al corazón, por ejemplo, podrían quizás ser examinadas en personas con distrofia muscular.

Hasta ahora tiene resultados prometedores en modelos animales para dos drogas que podrían ser reposicionadas para combatir la enfermedad de Chron y el cáncer pulmonar.

Melior Discovery emplea drogas en una serie de 40 modelos animales que representan una amplia gama de enfermedades, del Alzheimer al asma y la vejiga hiperactiva.

Acercamientos diferentes con un mismo objetivo: descubrir nuevos usos para viejas drogas. O, para ser más exactos: enseñándole a hablar al loro viejo.

Algo debe funcionar.

Fuentes: The Scientist-ScienceDaily

Escoja: sordo o… ardiente

Trabajando bien, pero sordo. ¿Qué prefiere?
Un estudio presentado la semana pasada confirmó que el Viagra, medicamento para la disfunción eréctil, y quizás otros medicamentos similares, podrían causar pérdida de audición a largo plazo entre las personas que los toman.
En la edición del 18 de mayo de Archives of Otolaryngology — Head and Neck Surgery, investigadores de la Universidad de Alabama en Birmingham debaten sobre las pruebas que apoyan una relación entre la aparición de problemas auditivos y el Viagra, medicamento que pertenece a la familia de inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE-5i), que también incluye a Cialis y Levitra.
El hallazgo sigue a la decisión adoptada en 2007 por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos de modificar el etiquetado de los medicamentos con el objetivo de destacar mejor las advertencias sobre los riesgos de pérdida de la audición.
La medida se derivó de los informes de ese año con respecto a la pérdida repentina de la audición que se observó entre consumidores.
“Se desprende de estos hallazgos que la advertencia del gobierno actual con respecto a la pérdida auditiva y el uso de medicamentos de la PDE-5i es justificada”, dijo en un comunicado de prensa el autor del estudio Gerald McGwin, profesor de epidemiología de la Facultad de salud pública de la Universidad de Alabama en Birmingham.
“Aunque este estudio tiene limitaciones, es prudente que los pacientes que utilicen estos medicamentos sean advertidos de los signos y síntomas de deficiencia auditiva y animados a buscar atención médica inmediata para evitar posibles daños permanentes”.
La conclusión surge tras un análisis de los datos de una encuesta con más de 11.500 hombres mayores de 40 años recogidos por la Agencia para la Investigación y la Calidad de la Atención de Salud (AHRQ) entre 2003 y 2006.
McGwin y su equipo encontraron que los hombres que informaron que tomaban medicamentos PDE-5i tenían el doble de riesgo de desarrollar pérdida de audición en comparación con los que no los tomaban.

Levanta el ánimo, pero…

Lanzado como un medicamento para ayudar a los hombres con disfunción eréctil, ante su éxito pronto se convirtió en estrella del mercado, al punto de que se amplió su uso: para todo aquel que quisiera, salvo contraindicaciones médicas.
Sí, el popular fármaco para la disfunción eréctil Viagra ha sido relacionado con una serie de efectos colaterales, pero faltan datos sobre los daños que puede causar a largo plazo, mostró una revisión de 49 estudios publicados.
El equipo de Alexander Tsertsvadze, del Instituto de Investigación de la Salud de Ottawa (Canadá), informó que los hombres que consumieron Viagra, también llamado sildenafil, eran un 56 por ciento más propensos que los que recibieron placebo a experimentar algún efecto colateral.
Los resultados de la revisión fueron publicados en la revista Urology.
Los efectos secundarios específicos comúnmente reportados por los hombres eran dolor de cabeza, dificultad para respirar y problemas visuales.
Los hallazgos mostraron además que el riesgo de padecer estos efectos colaterales aumentaba a medida que lo hacía la dosis de Viagra.
Por esto, los investigadores consideran que se necesitan más estudios con seguimientos más prolongados, dado que en los estudios revisados el lapso estudiado no superaba las 12 semanas.
“Deberían dirigirse más esfuerzos a lograr un equilibrio óptimo entre el grado de efectividad y la seguridad del uso de sildenafil en hombres con disfunción eréctil”, concluyó el equipo.
“Una opción sería considerar un régimen de dosis de sildenafil flexible para minimizar la aparición de efectos adversos”, escribieron los autores.

Viagra es garantía de erecciones firmes

Viagra o sildenafil, ¿qué tan agradable es usarlo? Un estudio del Journal of Sexual Medicine entre 105 consumidores continuos de la droga contra la disfunción eréctil, con edad promedio de 57,8 años, buscó determinar la percepción y actitud hacia el sexo entre los usuarios del medicamento. ¿Qué encontró? El 98 por ciento percibe que es bueno tener sexo aún si son viejos, pero saludables, el 93 por ciento tiene una actitud positiva hacia el sexo y el 97 por ciento consideraba la penetración como centro de la relación sexual. Las tasas fueron mayores entre personas con menos ingresos y una menor educación.
El 59 por ciento lograba la penetración y 40 por ciento tomaba sildenafil una a dos veces a la semana.
El estudio de Sae-Chul Kim, de la Universidad Cheng-Ang de Seúl, Corea, reveló que la mayor razón para usar la Viagra era la duración y fortaleza de la erección, rigidez que mantenían incluso luego de más de 5 años de uso.

Esa frutita le levanta el ánimo

Si le hablaran de la sandía, ¿en qué pensaría? Muy probablemente, en una jugosa fruta que calma la sed. Y eso está bien, pero la sandía trae otras sorpresas que nadie imaginaba y que podría ser un regalo ideal el día de… los enamorados.
La sandía posee ingredientes que provocan un efecto similar al del Viagra en los vasos sanguíneos del cuerpo y puede aumentar la libido.
Lo dijeron científicos del Texas A&M Fruit and Vegetable Improvement Center, encabezados por Bhimu Patil, su director.
Tal parece que los beneficios de esta fruta, crecen con cada nuevo estudio.
Los ingredientes benéficos de ésta y otras frutas y vegetales son fito-nutrientes, compuestos naturales que son bio activos o capaces de reaccionar con el cuerpo humano para activar reacciones saludables.
En las sandías, se incluyen el licopeno, betacaroteno y la gran estrella naciente entre todos los fito nutrientes, la citrulina, cuyas funciones benéficas se están descubriendo ahora. Entre ellas, su capacidad para relajar los vasos sanguíneos, como lo hace el Viagra.
Los científicos saben que cuando se consume sandía, la citrulina es convertida en arginina a través de ciertas enzima. La arginina es un amino ácido que hace maravillas en el corazón y el sistema circulatorio y mantiene bien el sistema inmunológico. Es útil, según Patil, para los obesos y quienes padecen diabetes tipo 2.
La arginina incrementa el óxido nítrico, que relaja los vasos sanguíneos, el mismo efecto básico del Viagra para tratar la disfunción eréctil y, quizás, prevenirla.