Sangre para detectar depresión

No se extrañe si un día le ordenan un examen de sangre para chequear… la depresión.

Sí, investigadores en MedUni Vienna han demostrado la posibilidad de detectar la depresión por ese medio. Aunque se ha dicho que los exámenes de sangre no sirven para enfermedades mentales, un estudio sugiere que en principio aquella condición sí podría ser diagnosticada con esa prueba en un futuro no muy lejano.

El transportador de serotonina es una proteína en la membrana celular que facilita el transporte del neurotransmisor serotonina (conocida como la hormona de la felicidad) a la célula. En el cerebro ese transportador regula las redes de depresión neuronal. Las condiciones depresivas son causadas por la carencia de serotonina. Como consecuencia, el transportador es el objetivo de varias drogas antidepresivas.

El transportador también se presenta en grandes cantidades en otros órganos como los intestinos o la sangre. Estudios recientes han mostrado que ese transportador en la sangre funciona de la misma manera que en el cerebro. En la sangre asegura que las plaquetas mantengan la concentración apropiada de serotonina en el plasma sanguíneo.

Los investigadores de MedUni utilizaron una imagen de resonancia magnética funcional del cerebro e investigaciones farmacológicas para demostrar que existe una relación cercana entre la velocidad de absorción de serotonina en las plaquetas y el funcionamiento de la red de la depresión en el cerebro.

Esa red es denominada la ‘red de modo default’, porque está activa primariamente en reposo. Hallazgos recientes han demostrado además que se suprime durante los procesos de pensamiento complejo, esencial para niveles adecuados de concentración. Y los pacientes con depresión tienen dificultad en suprimir esa red durante aquellos procesos, derivando en pensamiento negativos, introspección y baja concentración.

“Este es el primer estudio capaz de predecir la actividad de una gran red de depresión en el cerebro mediante un examen de sangre”, indicó Lukas Pezawas, líder del estudio, del Departamento de Siquiatría Biológica en MedUni

Es decir, podría llegarse a una prueba efectiva en un futuro no muy lejano.

El estudio apareció en Plos One.

Corazones a la carta

Es un sueño, un viejo sueño que podría ser realidad. ¿Por qué la piel rasguñada se regenera con facilidad, pero no los tejidos del corazón afectados por un infarto?

En la Universidad de Tecnología en Viena, se desarrollan sustancias químicas que convierten las células progenitoras en células funcionales de corazón, con latido y todo. Un descubrimiento que abre la puerta a una nueva clase de medicina regenerativa.

Las células madre embrionarias se pueden convertir en casi toda clase de tejido. Las células madre adultas pueden incluso convertirse en distintos tipos de células, pero su potencial de diferenciación es reducido. “Los mecanismos que influyen en la diferenciación de células madre en tejido aún están lejos de ser comprendidos”, expresó el profesor Marko Mihovilovic. No obstante, su grupo ha sintetizado sustancias que controlan el proceso de diferenciación. Las células progenitoras pueden ser convertidas en células del corazón, que eventualmente comienzan a latir en un disco petri.

“Se conocen varias sustancias que influyen en el desarrollo del tejido de corazón. Hemos sintetizado y probado sustancias con potencial cardiogénico”, dijo Thomas Lindner, estudiante de doctorado. Los químicos han sido probados en células progenitoras en ratones. “Los derivados de triazina que usamos son más eficientes en convertir las células madre en células de corazón que cualquier otra sustancia que examinamos antes”, dijo Miholovic.

El adelanto clave del método desarrollado en Viena es su flexibilidad. Ahora la meta es convertir esa herramienta farmacológica en una droga farmacéutica para humanos. “Es crucial develar el modo exacto de acción. Queremos conocer en el plano molecular cómo los derivados de triazina in fluyen en el desarrollo de células”.

“Queremos abrir la puerta a una nueva clase de medicina regenerativa. En el momento, domina la medicina de trasplantes, pero sería mucho mejor crear tejido en el laboratorio con el ADN del propio paciente, con lo que se elimina el rechazo de tejido”.

Algún día se tendrá el desarrollo indicado: corazones a la carta.

Imagen TU Wien.

Teletransportan un fotón a 150 kilómetros

La repetida escena de la serie Viaje a las Estrellas (Star Trek), uno de los personajes que se sitúa en el centro de una cámara y comienza a desaparecer para aparecer en otro lugar, es realidad ahora… a escala de fotones.

Y aunque no se crea, se han roto varios récords. Por ejemplo, hace solo dos semanas se anunció un experimento chino en el cual físicos teleportaron (teletransportaron) fotones a una distancia de casi 100 kilómetros, muchísimo más que lo que se había logrado hasta entonces.

Pero a fines de esta semana, un grupo europeo quebró la marca china, teletransportando fotones entre las islas Canarias de Tenerife y La Palma a una distancia de 150 kilómetros.

La próxima meta, según los grupos, será enviar el fotón a un satélite. La tecnología para lograrlo está madura.

El experimento en Canarias no fue sencillo. En circunstancias ordinarias, la información cuántica que los fotones portan no puede sobrevivir su paso por la atmósfera. Simplemente se pierden.

De hecho, el grupo europeo dijo que el tiempo inusualmente malo incluyendo viento, cambios rápidos de temperatura e incluso tormentas de arena afectaron el experimento. “Estas condiciones severas retrasaron nuestro experimento casi un año”, según Anton Zeilinger, del Institute for Quantum Optics and Quantum Information en Viena.

Si se envía un fotó a un satélite el tiempo no incidiría tanto pues habría menos para atravesar si se disparan los fotones hacia arriba.

Para lograr la nueva marca, Zeilinger y colegas perfeccionaron varias técnicas para reducir el ruido, que de otra manera hubiera cubierto la señal cuántica.

Por ejemplo, lograr la sincronziación de relojes en ambas islas para saber el momento exacto en que llega el fotón disparado. Se logró una sincronización con solo 3 nanosegundos de desviación.

El resultado establece una interesante competencia entre el este y el oeste. Los experimentos prueban que sí se puede intentar la teleportación a un satélite en órbita. Como la teletransportación es la base de una comunicación casi perfectamente segura, el premio es una red de comunicaciones global que no puede ser hackeada en principio.

¿Quién ganará?

Cuervos se comunican por gestos

Señalar y coger objetos para llamar la atención es una conducta solo observada en humanos y nuestros parientes cercanos: los grandes simios.

Pero Simona Pika, del Max Planck Institute for Ornithology y Thomas Bugnyar, de la Universidad de Viena, entregaron la primera evidencia de que los cuervos (Corvus corax) también usan los gestos deícticos para verificar el interés de una potencial pareja o para fortalecer un lazo ya existente.

Hacia los nueves meses los bebés humanos comienzan a usar gestos deícticos como señalar o tomar objetos, previo a las primeras palabras. Los científicos piensan que tales gestos se fundamentan en capacidades de inteligencia relativamente complejas y representan el punto de inicio para el uso de símbolos y por tanto del lenguaje humano. Los gestos deícticos son marcas en el desarrollo del habla humana.

La observación de tales gestos entre los grandes simios, para sorpresa, es más bien escasa. Los chimpancés (Pan troglodytes) en el Parque Nacional Kibala en Uganda, por ejemplo, emplean el rascado directo para indicar distintos puntos de su cuerpo para ser aseados.

Esta comunicación deíctica había sido reservada solo para los primates. Según aquellos dos investigadores, esa conducta no está restringida a humanos y grandes simios. Por dos años investigaron la conducta no vocal de miembros marcados de una comunidad cuervos salvajes en el Cumberland Wildpark en Grünau, Austria.

Pudieron observar que los cuervos usan sus picos como las manos para mostrar y ofrecer objetos como musgos, piedras y palos. Esos gestos estaban dirigidos sobre todo a parejas del sexo opuesto y resultaron en la orientación frecuente de los recipientes hacia los objetos y los que los señalaban. Subsecuentemente, los cuervos interactuaban uno con otro, por ejemplo manipulando juntos el objeto.

Los cuervos son aves de la familia de los córvidos, como las urracas, sobrepasan en inteligencia a la mayoría de las otras especies aviares.

Sus marcas en varios test de inteligencia son tan altos como los de los grandes simios. Los cuervos en particular se caracterizan por una comunicación intra-pareja compleja, largos periodos para formar lazos de unión y un alto grado de cooperación entre compañeros.

El nuevo estudio revela que los gestos diferenciados han evolucionado en especies con un alto grado de capacidades colaborativas.

Vida en un mar de ácido sulfúrico

Ah, no, no hay vida extraterrestre como la conocemos. La afirmación ha sido repetida una y mil veces por astrónomos y astrofísicos aquí y allá.
Sí. Hoy se buscan planetas tipo tierra, que deben ser rocosos y estar a cierta distancia de su sol para que el agua exista y con ella las posibilidades de alguna forma de vida.
Pero, ¿y si no es igual?
La pregunta se la formulan ya otros científicos. Un grupo de Austria trabaja en su afán por descubrir cómo podría evolucionar la vida bajo una bioquímica llamémosla exótica y unos solventes diferentes, tales como ácido sulfúrico en vez de agua.
Su trabajo fue presentado en el European Planetary Science Congress en Postdam.
Se trata de un grupo de la Universidad de Viena denominado Solventes Alternativos como Base para Zonas de Vida en Sistemas Exoplanetarios, encabezado por Maria Finneis.
Johannes Leitner, quien presentó el trabajo, expresó que es tiempo de un cambio radical en “nuestra mente geocéntrica de la vida tal como la conocemos en la Tierra”.
“Aunque es la única que conocemos, no podemos determinar que en todas partes haya evolucionado dependiendo del agua y con un metabolismo basado en el carbono y el oxígeno”.
Un requerimiento para un solvente que soporte la vida es que permanezca líquido en un rango amplio de temperaturas, como el agua, líquida de 0 a 100 grados centígrados, pero existen otros solventes que lo son a más de 200 grados, lo que permitiría un océano en un planeta más cercano a su estrella central.
El escenario contrario también es posible. Un océano de amoníaco líquido podría existir más lejos de la estrella. El ácido sulfúrico se encuentra entre las capas nubadas de Venus y se sabe que lagos de metano cubren parte de la superficie de la luna Titán en Saturno.
O sea que la discusión de una posible vida y las mejores estrategias de detección no deberían limitarse a las zonas habitables de los exoplanetas.
El grupo de Viena, junto con otros colaboradores internacionales, investigará posibles solventes por su abundancia en el espacio, características termales y bioquímicas y su capacidad de sostener el origen y evolución de metabolismos que soporten la vida.
Hoy estudian las relaciones entre los solventes y distintos tipos de metabolismos, pues se sabe por ejemplo que uno basado en carbono y oxígeno no funciona en un solvente de ácido sulfúrico o amoniaco, como se da en la atmósfera venusina.
Dibujo de un exoplaneta.