Un planeta para andar despeinados

Dibujo del planeta. Mark A. Garlick/University of Warwick

Vientos a 7 veces la velocidad del sonido. Esos son los que soplan en un planeta tipo Júpiter denominado HD 189733b.

Son vientos de 2 kilómetros por hora, siendo la primera vez que se mide el tiempo en un planeta fuera del Sistema Solar según la Universidad de Warwick. Es decir, son 20 veces más fuertes que los que tenemos en la Tierra.

Antes se había conocido que en los exoplanetas soplaba el viento, pero no se había medido ni tampoco se había hecho un mapa del clima.

El viento se mueve del lado diurno hacia el nocturno.

Tom Louden, astrónomo del grupo descubridor, informó que el viento fue medido con espectroscopia de alta resolución de la absorción de sodio en la atmósfera. Como una parte de la atmósfera del planeta se mueve hacia afuera de la Tierra los cambios en el efecto Doppler permiten medir la velocidad.

El avance permitiría estudiar planetas tipo Tierra y su clima. Al perfeccionar la técnica se podrá estudiar el flujo de viento con mayor detalle y hacer mapas del tiempo en planetas más pequeños.

Este planeta es uno de los más estudiados del tipo Júpiter caliente. Es 10% mayor que Júpiter, pero 180 veces más cercano a su estrella, con una temperatura de 1.800 grados.

Estudios previos han mostrado que el lado diurno del planeta se mostraría como una sombra azulada al ojo humano por el tipo de nubes en la atmósfera.

El estudio fue publicado en The Astronomical Journal Letters.

Insectos sienten las turbulencias en el aire

Mariposa Autographa gamma. Foto Ian Woiwood

No solo deben abrirse paso en la oscuridad para asegurar su alimento. Los insectos nocturnos tendrían otra habilidad: la de medir las turbulencias en el aire mientras se desplazan.

“Los insectos no pueden sentir el chorro de aire directamente porque van dentro de él, pero pueden sentir las fluctuaciones turbulentas en el aire dado que son movidos de lado a lado”, explica Andy Reynolds, del Rothamsted Research.

El recorrido es más movido cuando los insectos cruzan la corriente de aire y más suave cuando se salen de ella. La turbulencia les permite determinar entonces en que sentido sopa el viento, algo que se duda tengan las aves.

El hallazgo, hecho en las mariposas nocturnas Autopraha gamma, fue publicado en Current Biology y permite ver cómo manejan el viento en sus desplazamiento.

Los científicos usaron radar para rastrear aves y mariposas migratorias. La diferencia entre los insectos y las aves bajo distintas condiciones de viento eran claras. Las mariposas respondían distinto frente a vientos de la derecha o de la izquierda, mientras las aves no, dijo Reynolds. Cada una resuelve el tema de distinta forma.

La increíble potencia del hombre bala: Usain Bolt

Momento de la máxima potencia

Hay tren bala y en los circos se habla también del hombre bala. Y este es realidad, no trabaja en un circo sino que es atleta, récord mundial en los 100 metros planos.

Usain Bolt. Físicos calcularon que el hombre más rápido del mundo produjo 50 veces más energía en la carrera de la nueva marca que una bala cuando sale del cañón de una Magnum.

El velocista alcanzó una velocidad de 43 kilómetros por hora durante el esprín de 9,58 segundos en la Copa Mundial de Atletismo 2009 en Berlín.

A pesar de la fuerza explosiva producida por sus músculos, la cantidad de viento creado por su estatura limitó su velocidad.

Mediante un modelo en computador de la carrera, los físicos calcularon que menos del 8% de la energía mecánica producida por sus músculos fue usada para el movimiento mientras el resto se gastó luchando contra la resistencia del aire.

Jorge Hernández, autor principal del estudio en la Universidad Autónoma Nacional de México indicó que “es muy difícil romper récords hoy en día, aún en cienmilésimas de segundo, pues los atletas deben actuar con mucho esfuerzo contra la tremenda fuerza que se incrementa masivamente con cada triza de velocidad adicional que logren desarrollar”.

Eso se debe, agregó, a las barreras físicas impuestas por las condiciones de la Tierra.

Si Bolt corriera en un mundo con una atmósfera menos densa, podría lograr marcas de proporciones fantásticas.

Los hallazgos, presentados en el European Journal of Physics revelan que Bolt produjo 81.58 kilojulios de energía cinética en el curso de esa competencia.

Aunque le llaman el rayo Bolt, la energía que produjo es una nimiedad frente a 1 millón de kilojulios del rayo real

Los científicos encontraron además que Bolt alcanzó su máxima potencia a los 0,89 segundos de la carrera, pero esa energía fue suficiente para toda la competencia.

De todas maneras, la comparación con una bala calibre 0.44 de una Magnum no es exacta. Esta tiene 1,6 kilojulios de energía cuando sale del cañón. Esta tiene poca resistencia aerodinámica y toda la energía que porta le permite alcanzar velocidades de más de 1.600 kilómetros por hora.

Hernández Gómez y colegas creen que su trabajo ayudará a explicar el viento de cola en los tiempos de un esprín. En Berlín hubo un viento de cola de 3,2 kilómetros por hora, que puede ayudar a explicar porqué el jamaiquino pudo batir su marca anterior de 9,69 que puso en los Olímpicos de Beijing, donde no hubo viento.

El suelo de Marte se mueve

Algo se mueve sobre la superficie de Marte: imágenes del Mars Reconnaissance Orbiter mostraron que las dunas de arena y las arrugas del terreno se están moviendo en el planeta rojo en docenas de sitios, desplazándose varias yardas, lo que sugiere que la superficie arenosa del planeta es más dinámica de lo que se creía.

“O Marte tien más ráfagas de viento de lo que conocíamos, o los vientos son capaces de transportar más arena”, dijo Nathan Bridgers, científico planetario de del John Hopkins University’s Appplied Physics Laboratory y autor principal de un artículo aparecido en Geology.

“Pensábamos que esas arenas eran más o menos inmóviles, por lo que las nuevas observaciones cambian nuestra perspectiva”.

De hace tiempo se conoce que el polvo rojo revolotea en tormentas alrededor del planeta, pero los granos negro son más grandes y difíciles de mover. Hace menos de una década no se creía que las dunas y arrugas del terreno se movieran de modo que pudieran ser detectadas.

Imagen cortesía Nasa de una de las dunas que se mueven.

Qué cosas tan curiosas

Uñas y cáncer. Las uñas de los pies podrían ser muy útiles para… ¡evaluar el riesgo de cáncer de pulmón! Bueno, al menos en fumadores. Esto, gracias a los niveles de nicotina que se acumulan en las uñas de bajo crecimiento. Un análisis de pedazos de uña de 850 personas durante 12 años reveló que aquellas con los más altos niveles de nicotina en sus uñas eran 3,5 veces más probable de tener un diagnóstico de cáncer de pulmón que aquellos con niveles bajos, según un estudio en el American Journal of Epidemiology. Más que curioso.

Caja negra. Una caja negra la tienen todos los aviones. Pero… ¿y las naves espaciales? Buen punto. Por eso se acaba de diseñar una, que fue probada a bordo del módulo japonés de carga HTV2. Tras desligarse de la Estación Espacial Internacional, el módulo se desintegró y la caja negra fue expulsada. Cayó en algún punto del océano Pacífico entre Chile y Nueva Zelanda. Sobrevivió el reingreso a la atmósfera, por lo que los técnicos se mostraron muy esperanzados en este útil dispositivo.

Cuando el trasbordador Columbia se desintegró tras reingresar a la atmósfera, de los cerca de 700 sensores se pudo saber que por un resquebrajamiento ingresó plasma a una ala, derritiéndose luego y produciendo el desastre en el que murieron 7 tripulantes.

La caja negra inventada, REBR, suministrará todos los datos de las naves. No será recuperada del océano. No. Cuando caiga, transmitirá toda la información a la red de satélites de comunicación Iridium. Curioso.

Temor a las alturas. Si usted padece acrofobia, el temor a las alturas, una fobia tan sentida que la persona no es capaz ni de pararse en una simple silla, podría tener una ayuda a la mano.

Una dosis adicional de la hormona del estrés podría serle muy útil, al menos en palabras de Dominique Quervain, de la Universidad de Basilea en Suiza.

Es común que personas con alguna fobia sean tratadas exponiéndolas a lo que les causa el temor. La idea es que si se aprendió una fobia, se puede reducir su intensidad aprendiendo que no hay nada que temer.

Una nota en New Scientist indica que experimentos con animales sugieren que cortisola, una hormona humana en respuesta al estrés, ayuda a aumentar ese aprendizaje. Y para examinar si era útil, Quervain se las suministró a 40 personas con acrofobia antes de someterlos a un programa de desensibilización de situaciones vertiginosas crecientes exhibidas mediante un dispositivo virtual.

A los tres días de dada la dosis, esas personas sintieron mucho menos miedo de alturas virtuales y reales medido por cuestionario y exámenes de conductancia en la piel. La diferencia se mantenía al mes. El estudio fue publicado en proceedings of the National Academy of Sciences. Bien curioso.

Viento y montañas. Una razón más para no subestimar el viento. Sabido es que destruye todo lo que encuentra a su paso cuando adquiere altísima velocidad. Seca y reseca, también. Bueno: el viento no deja crecer las montañas. Un estudio de la Universidad de Arizona en Asia Central en la cuenca Qaidam, reveló que allí debería haber una montaña, pero lo que hay son pilas de arena. “Nadie había pensado que esto fuera posible”, dijo el profesor Kapp, vinculado a la investigación. Eso no está en los textos, en donde los ríos y los glaciares figuran como las fuerzas que moldean las montañas en términos de quebrar el material que las compone.

En defensa de los gatos

El instinto puede más que otra cosa. Aunque los gatos sean bien tenidos y alimentados, si se les da la oportunidad, demuestran lo que son: unos grandes cazadores.

En ciudades como Medellín tienen poco dónde demostrar sus habilidades, fuera de que permanecen en casas y apartamentos. Pero en el campo es diferente.

En 80Beats, blog en Discover, su autor trajo en recientes días unos datos sobre lo que puede ser una de las mayores amenazas para los pájaros en E. U.

El 47% de los pájaros moriría por ataques de gatos, aunque la depredación es responsable del 79% de todas las muertes violentas de aves en áreas urbanas, esto basándose en un estudio de mayo pasado en el Journal of Ornithology.

Para el autor, matan más que las turbinas de viento, pero mucho menos que el principal causante de muertes en pájaros: los edificios, que supone uno son una gran causa de muerte aviar en Medellín también y en grandes ciudades con grandes edificios y ventanales.

¿Sí será así? Para algunos comentaristas en el blog, no son del todo ciertas esas cifras, pues creen que los autores del estudio citan un número bajo de casos, 33, y de 19 asignables a depredación, 9 son atribuidos a gatos, eso da un 47% así; pero se analizan 33 casos, lo que indicaría que los gatos sólo responden por el 27%; de los 33, 14 se atribuyen a depredación pero sin autor conocido.

¿Manipulación de cifras? Un debate interesante. Lo cierto es que los tiernos y simpáticos gatos son grandes cazadores, de una agilidad sorprendente y una alta efectividad.

Spirit se enterró

Se le acabó el impulso. Spirit, uno de los dos robots que han pasado seis años recorriendo la superficie de Marte, encalló. No se puede mover. Pero no ha muerto, según la Nasa: continuará su misión, quieto como una roca, realizando otras clases de mediciones.
Los esfuerzos por liberarlo de las arenas en las que cayó en abril pasado tras cruzar una superficie rugosa y llegar a un punto arenoso, han resultado infructuosos. Funcionan cinco de sus seis ruedas, pero no ha logrado salir. Un problema adicional es que se acerca el invierno marciano, por lo que los paneles solares recibirán menor energía. Los esfuerzos se dirigirán mejor a orientarlo en el sitio donde quedó para que pueda sobrevivir la temporada y enviar información a la Tierra de cuando en cuando.
¿Qué hará de ahora en adelante? Los científicos de la Nasa explicaron que hay diversas actividades que puede cumplir: las herramientas en su brazo pueden medir la variación en el suelo cercano. Puede además estudiar el viento y cómo mueve las partículas y estudiar las pequeñísimas oscilaciones en la rotación marciana.
El otro robot, Opportunity, va camino hacia el cráter Endeavor. Ha recorrido unos 20 kilómetros en los seis años que lleva en el planeta rojo, aunque la misión original tenía una duración de sólo 90 días.
En la foto de la Nasa, las huellas de Spirit sobre Marte, en el punto donde quedó atrapado.

El viento paraliza las moscas

Moscas. Si desea atrapar una mosca, bueno, al menos una mosca de las frutas, existe una manera: póngales viento. ¿Sencillo?
Un estudio de científicos del California Institute of Technology reportó que las moscas desarrollaron una población especial de neuronas en sus antenas que les permite saber no sólo cuándo sopla el viento, sino también la dirección de la cual proviene.
El comportamiento de estas moscas frente a la brisa fuerte es para resaltar, según David J. Anderson, profesor de Biología en Caltech e investigador del Howard Hughes Medical Institute.
“Descubrimos que uno puede detener el vuelo de la mosca que lo restá rodeando, con una corriente continua de aire sobre ella”, explicó.
Se quedan tan quietas, que se podrían coger con facilidad. Una vez deja de ventear, reanudan su vuelo.
Se trata de una respuesta sencilla e innata de defensa, que los científicos podrán analizar para entender cómo tales conductas están programadas en nuestros genes.