Bendita vitamina C

Foto Manuel Saldarriaga

Buena noticia para la salud, no tanto para las farmacéuticas: altas concentraciones de vitamina C en la sangre están asociadas con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular y muerte prematura, según investigadores de la Universidad de Copenhague y el Hospital Herlev-Gentoffe.

Pero se trata de vitamina C proveniente de frutas y vegetales, no de suplementos.

El estudio, publicado en el American Journal of Clinical Nutrition, se basó en el estudio general de la población de Copenhague. Por eso se pudo tener acceso a datos de unos 100.000 daneses y su ingestión de frutas y vegetales, así como a su ADN.

“Vemos que aquellos con el más alto consumo tienen un 15% de menor riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular y 20% menos riesgo de morir prematuramente en contraste con quienes escasamente comen esos productos. Al tiempo, vemos un menor riesgo relacionado con altas concentraciones de vitamina C en la sangre proveniente de las frutas y vegetales”, según Camilla Kobylecki, de aquel hospital.

La vitamina C, entre otros beneficios ayuda a construir tejido conectivo que apoya y conecta distintos tipos de tejidos y órganos. Además es un potente antioxidante que protege las células y las moléculas biológicas del daño que provocan muchas enfermedades, incluidas la cardiovascular. El cuerpo humano no produce esa vitamina, que debe ser tomada de la dieta.

Por ese suministro de vitamina C es que frutas y verduras son tan saludables.

Aunque en el estudio los más sanos eran los que comían vegetales y frutas, los suplementos de la vitamina pueden ser útiles también pero no son un modo natural de suplir la necesidad del cuerpo.

Los científicos estudiarán ahora qué otros factores combinados con la vitamina C tienen un impacto en la enfermedad cardiovascular y en la muerte.

No le coma cuento al resfriado

Con estos cambios de clima aparece más gente resfriada. ¿Cómo evitarlo? Un artículo en el Canadian Medical Association Journal podría ofrecer las claves.

Sí, lavarse las manos e ingerir zinc pueden ser las mejores formas de evitar la gripe común, aparte de que algunos analgésicos del mercado permitirían aliviar algunos síntomas.

En promedio un adulto desarrolla de 2 a 3 resfriados al año según el estudio. Los menores de 2 años unas 6. Y no hay vacuna para aliviar, por lo que se debe soportar durante unos pocos días.

Los investigadores canadienses revisaron más de 150 estudios sobre el resfriado común, tradicionales y no, desde el agua de ajo hasta comérselo.

Detectaron que la mejor manera de alejarse de la gripe es mantener las manos libres de gérmenes utilizando desinfectantes con alcohol y utilizar guantes sirven en la prevención.

Ingerir zinc ayuda también. Este elemento se encuentra en la carne, nueces y fríjoles y parece ser efectivo para reducir el número de resfriados, al menos en niños.

En los estudios, niños que tomaban de 10 a 15 miligramos de sulfato de zinc tenían menos gripes que quienes solo ingerían un placebo. Y no habría razón para que no les sirviera a los adultos también.

Hay evidencia de que los probióticos podrían prevenir, pero los tipos y combinaciones varían en los estudios, así como las formulaciones por lo que es difícil una comparación.

Las recetas con ajo, el ejercicio y los remedios homeopáticos no mostraron beneficio.

Y en cuanto al tratamiento, el ibuprofeno y el acetaminofén alivian el dolor y la fiebre, pero no otros síntomas. El primero parece trabajar mejor para la fiebre en niños.

En mayores de 5 años, los antihistamínicos y los descongestionantes tienen algún beneficio.

La vitamina C y los antibióticos no mostraron beneficio alguno para aliviar el resfriado.

Mis 10 noticias científicas de la semana (19-25)

1. Los pies, refugio perfecto

Si usted desea conocer la casa de los hongos, bienvenido a los pies. Más de 80 clases distintas de hongos se encuentran en esa parte del cuerpo según estudio presentado en Nature. Esos microorganismos andan por toda la ‘geografía’ humana de la piel, pero la mayor variedad se encuentra en los pies, dijo Julie Segre, coautora del estudio, genetista del National Human Genome Research Institute. Este es el primer censo de los hongos de la piel. Al identificar los nocivos de los que no, se podrían desarrollar tratamientos orientados al pie de atleta y a las infecciones de las uñas, dos de las condiciones más comunes. Dada la dificultad y demora para cultivar hongos en laboratorio los científicos recurrieron a la identificación mediante el ADN.

2. La hora de un buen trío

No se trata de una revelación científica, pero uno de tantas situaciones celestes ocurre en el cielo del fin de semana. Júpiter, Venus y Mercurio aparecen muy cerca desde nuestro punto de vista, una danza que no volverá a verse tan bien hasta 2026 según los expertos. Los tres planetas se han visto por oeste minutos después de irse el Sol. Cada día se separarán más.

3. No es un milagro, pero muchos Lázaros despiertan

Astrónomos de la Universidad de Antioquia descubrieron un gran cementerio de cometas en el cinturón principal de asteroides entre las órbitas de Marte y Júpiter. Allí residen al menos 500.000 asteroides de 1 metro a casi 1.000 kilómetros. Se descubrió que un 17% de esos cuerpos serían cometas muertos y otros que resucitan, lo que los astrónomos denominaron cometas Lázaro, lo que es posible cuando se acercan un poco más al Sol por alguna interacción planetaria y comienzan a sublimar agua de nuevo. Todo un logro de la Astronomía local.

4. Y los pingüinos dejaron de volar

Aunque el estudio no se centró en pingüinos sino en cormoranes (Phalacrocorax pelagicus), una especie de aves que aún conserva cierta habilidad para volar y que se zambullen en el agua propulsándose con sus patas, científicos saben ahora porqué los pingüinos no vuelan: las aves no pueden tener una doble habilidad, volar y nadar, porque la capacidad para sumergirse debilita la habilidad para volar. Para nadar bien las alas tiene que acortarse o crecer mucho más, lo que impide que vuelen. Un largo proceso evolutivo. El estudio apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences.

5. Nada como una buena rascada

Cuando a uno le pica en un punto se debe a un circuito neural que vincula las células en la periferia del cuerpo con el cerebro, sugiere un estudio en ratones, por lo que el proceso no tendría que ver con el mecanismo del dolor como se ha pensado. Y la proteína Nppb (polipéptido natriurético b) que solo se encuentra en las neuronas del circuito son las responsables de que se manifieste la sensación. Al suprimirlas, los ratones no sentían piquiña. Y al inyectarles más entraban en una rasquiña desenfrenada. El estudio fue publicado en Science.

6. La cucaracha no quiere que la engañen más

Son más listas y no hay nada qué hacer: las cucarachas evitan las trampas dulces diseñadas para matarlas. La rápida evolución de esa conducta que les permite caminar por entre deliciosas trampas azucaradas demuestra la capacidad del sistema sensorial del insecto para cambiar en respuesta al ambiente. Algo muy importante para la supervivencia y que revela porqué escapan a los venenos. El sistema sensorial permite que los insectos naveguen en su medio, pero no se sabe mucho de cómo se adapta a los cambios en él. Ayako Wada-Katsumata de North Carolina State University y colegas trabajaron con cucarachas alemanas y en pocos años estas aprendieron a evitar esas trampas, reportaron en Science. Por eso no caen con tanta facilidad.

7. Esa vacuna sí sirvió

Científicos desarrollaron una vacuna más efectiva contra la influenza, probada con éxito en animales, mejor que la que se usa comercialmente hoy. Incluso, protegería contra variedades de influenza que no han emergido, según el estudio publicado en Nature. “Nos conduce hacia una vacuna universal de la influenza”, dijo Gary Nabel, quien dirigió el estudio. La vacuna se basa en nanopartículas de influenza en vez de los virus inactivados de las tradicionales. El próximo paso: pruebas en humanos para ver si en verdad protege.

8. Corales para la vida

Colombia tiene una nueva área donde comenzará a defenderse la vida con mayor ahínco: el Parque Nacional Natural Corales de Profundidad, frente al Archipiélago de San Bernardo, delante del golfo de Morrosquillo. Con un área de 142.192 hectáreas pasa a ser el área 57 en lograr su protección en el sistema de Parques. De importancia estratégica son los corales que contiene, donde abundan las especies y sirven de cuna para que los pececillos y otros animales marinos comiencen la vida y se nutran. El sitio es además un libro abierto para la ciencia.

9. La vitamina matabacterias

Altas dosis de vitamina C pueden eliminar con rapidez poblaciones enteras de cepas de bacterias causantes de la tuberculosis resistentes a las medicinas, lo que se logra al inducir una reacción química que produce altos niveles de radicales que afectan el ADN, reveló un estudio en Nature Communications. El estudio se hizo en cultivos de laboratorio de Mycobacterium tuberculosis y deben ser replicados ahora en vivo para determinar si funciona. De ser así sería un gran avance en el tratamiento de una enfermedad en expansión.

10. Los billetes vienen con regalos

Un estudio reveló la presencia de 710 géneros de bacterias en dos billetes de $1.000 colombianos secuenciados por el Centro Nacional de Secuenciación Genómica de la Universidad de Antioquia y Roche. El 5% son patógenos, aunque no se ha hecho la clasificación por especies. Y los hongos presentes serán analizados en el segundo semestre. Una muestra de la capacidad del CNSG y su equipo de investigadores.

Hay que consumir mucha más vitamina C

Vitamina C hay que ingerir y mucho más de lo que se recomienda hoy. Eso es lo que dicen investigadores en Critical Reviews in Food Science and Nutrition al considerar que existen evidencias contundentes de que la ingestión debería subirse a 200 mg diarios para un adulto, contra los 75 recomendados hoy para mujeres y 90 para hombres.

En vez de prevenir la falta de esa vitamina, se deben buscar los niveles óptimos que llenen las células, no poseen riesgo y tienen efectos importantes en la salud pública a un costo muy bajo.

“Es hora de manejar esto con sentido común, analizar toda la evidencia científica e ir más allá de algunos ensayos clínicos que son débiles”, dijo Balz Frei, profesor y director del Linus Pauling Institute en Oregon State University y uno de los expertos mundiales en el rol de la vitamina C en la buena salud.

“Un número significativo de personas en todo el mundo tiene deficiencia de vitamina C y hay gran evidencia de que más de esta vitamina ayudaría a prevenir enfermedades crónicas”, dijo, cuestionando además la forma como se elaboran los estudios sobre micronutrientes.

Los efectos de la vitamina C en reducir los riesgos de enfermedad crónica aparecen luego de años o incluso décadas de consumo óptimo, un factor no considerado en los estudios clínicos de corto tiempo.

Muchos estudios metabólicos, farmacokinéticos, de laboratorio y demográficos sugieren que altos niveles de vitamina C ayudarían a reducir las enfermedades crónicas que matan la mayoría de gentes en el mundo desarrollado –enfermedades del corazón, derrame, cáncer, y las afecciones que conducen a ellas, como la presión alta, la inflamación crónica, la deficiente respuesta inmunitaria y la aterosclerosis.

“Creemos que sólidas investigaciones muestran que debería incrementarse la dosis”, opinó Frei.

Una dosis diaria de 200 mg no supone riesgo alguno y podría entregar sustanciales beneficios de salud.

Una dieta  con 5 a 9 porciones diarias de frutas y vegetales crudos o cocinados, con 6 onzas de jugo de naranja, podría proveer esos 200 mg.

La fruta procesada pierde calidad

Un estudio de tesis reveló que la guayaba, al ser procesada como pulpa y néctar, pierde cerca del 50 por ciento de la vitamina C, uno de los ingredientes por el que es muy apetecida.
La guayaba tiene unas 7 veces más vitamina C que la naranja. Andrea Melisa Vásquez, ingeniera agroindustrial de la Universidad Nacional en Palmira determinó la cantidad de esa vitamina y de licopeno que se perdía en el procesamiento.
Para el estudio se tomó una cantidad determinada de la fruta y se procesó como pulpa y néctar para después hacerle seguimiento mes a mes, realizando las pruebas de calidad correspondientes (sólidos solubles, acidez titulable y pH).
“Inmediatamente, después de procesada, se le realizaron las pruebas respectivas y se determinó perdidas de aproximadamente el 50% de la vitamina C y, gradualmente, durante el almacenamiento, se iba perdiendo hasta llegar casi al 80%, mientras que el licopeno se comportó de una forma estable”, dijo la estudiante en un informe de prensa de la universidad.

Vitaminas y corazón no se ayudan mucho

Suplementos vitamínicos siguen cuestionados. No es que no sirvan, pero quizás no para lo que se dice. Ni los suplementos de vitamina C ni de E reducen el riesgo de eventos cardiovasculares serios, según un estudio publicado en el Journal of the American Medicine Association.
Aunque la mayoría de los adultos en países como Estados Unidos ingieren suplementos, su uso no parece tan eficaz. Estudios previos sugerían que la vitamina E tendría un efecto en la prevención de problemas cardiovasculares. Y otros hablaban de la vitamina C para disminuir el riesgo de problemas coronarios.
Howard Sesso y colegas analizaron los efectos de tales vitaminas en más de 14.000 médicos mayores de 50 años y con bajo riesgo de enfermedad cardiovascular al comienzo del estudio en 1997. Tras los análisis, concluyeron que no existen evidencias de su beneficio en cuanto a la reducción del riesgo de eventos del corazón.