Mi resumen científico de la semana (3-9)

1. El robot que nació del papel

Mediante técnicas inspiradas en el origami, un equipo de científicos estadounidenses construyó un robot que se puede desdoblar a sí mismo comenzando desde una hoja plana. El artículo fue publicado en Science. Comienza como una hoja de polímero con su electrónica y mores añadidos en la parte superior. Es tan delgada la hoja que puede ser doblada para formar una estructura deseada. El doblamiento no requiere intervención humana: la hoja contiene dobleces por las cuales unos elementos calientes insertados hace que se doble. Un computador que hace parte del dispositivo hace que los dobleces se doblen en un patrón predeterminado.

2. La locura de la vitamina D

El estudio más amplio sobre el tema reveló que la deficiencia de vitamina D sí se relaciona con un mayor riesgo de que las personas de más edad desarrollen demencia y Alzheimer. La probabilidad es más del doble. En el estudio los adultos con una deficiencia moderada tenían 53% más riesgo de esos males, pero aquellos con una deficiencia severa el riesgo era 125% mayor. La investigación fue publicada en Neurology. La vitamina D viene de distintas fuentes, de tomar el sol, alimentos como el aceite de pescado y los suplementos.

3. Se triplicó el mercurio

Los niveles de mercurio en los océanos se han más que triplicado en algunas regiones del planeta por la acción del hombre, en particular la minería y la combustión de combustibles fósiles, reveló un estudio en Nature. Y 2/3 del elemento están en aguas superficiales, hasta los 1.000 metros de profundidad. El aumento del mercurio de origen humano es del 150% desde la industrialización. ¿Se incorpora a la cadena alimenticia?

4. Aquí Rosetta: todo bien

Luego de 10 años de viaje por el espacio y haber recorrido 6.400 millones de kilómetros, la nave europea Rosetta alcanzó al cometa 67P/Churmuyov-Gerasimenko y se situó en su órbita para seguirlo los próximos meses. En noviembre dejará caer al explorador Philae sobre el núcleo del cometa para analizarlo en detalle. Rosetta se desplaza a unos 100 kilómetros del viajero espacial de órbita corta: solo 6,5 años alrededor del Sol.

5. X + X /2 = felicidad

Una ecuación matemática desarrollada por investigadores de University College London ha predicho la felicidad de 18.000 personas, revelando los resultados que el momento a momento de la felicidad refleja no sólo cuán bien van las cosas sino si están mejorando. La ecuación predice con exactitud cómo responderá la gente que está basados en eventos recientes como las gratificaciones que reciben y las expectativas que tienen durante una toma de decisiones. El estudio fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

6. Así se comunican los caballos

Tienen otras formas de comunicarse que nosotros no y que no conocíamos. Científicos reportaron en Current Biology que los caballos son sensibles a las expresiones faciales y la atención de otros congéneres incluyendo la dirección de ojos y orejas. Sí. Se comunican así. El estudio demuestra que se basan en la orientación de la cabeza de los otros para encontrar comida, pero esa capacidad de ve limitada cuando parte de la cara es cubierta con máscaras. Una organización social fluida y compleja, como la de otros animales.

7. La estrella que cambió de personalidad

Astrónomos reportaron el descubrimiento de un objeto muy frío, de solo 100 a 150 grados que en su anterior vida fue mucho más caliente. Sí, tuvo otra vida, evolucionando a un estado muy diferente al inicial. El estudio fue publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. En realidad es un objeto de la clase enana Y. Durante millones de años fue supercaliente, pero hoy luce frío. Se halla hacia la constelación Fornax a entre 33 y 55 años luz. El objeto, Wise J0304-2705, es tan masivo como 20 a 30 planetas Júpiter, pero nunca alcanzó la masa suficiente para generar fusión de hidrógeno.

8. Lucha contra el Alzheimer

Si funciona en humanos, sería una herramienta para tener en cuenta: científicos de Yale descubrieron un compuesto que reversa el déficit cerebral de la enfermedad de Alzheimer en modelo de ratones. El TC-2153 inhibe los efectos negativos de la proteína Step, esencial en al regulación del aprendizaje y la memoria, funciones que se afectan con el Alzheimer. El estudio fue publicado en Plos Biology. Ahora los investigadores lo prueban en otros animales.

9. De Flores y el Down

Que sí, que no, que una nueva especie, que era un enfermo. Desde que se descubrieron restos humanos en la isla de Flores el alboroto llegó. Fue en 2004. Para unos, los descubridores y luego otros investigadores, se trataba de una nueva especie. Homo floresiensis lo llamaron. Era pequeño de estatura. Otros controvirtieron el hallazgo. En un estudio esta semana en Procedings of the National Academy of Sciences se cuestiona la asignación a otra especie, sugiriendo que se trata de alguien que tenía síndrome de Down. Más leña para el fuego.

10. Cof, cof, cof

¿Qué tanto contribuye el humo al calentamiento del planeta y por ende al cambio climático? Mucho se ha especulado. Esta semana investigadores mostraron en Nature Geoscience el resultado de un nuevo estudio en el cual concluyen que aunque el humo de los incendios forestales no tiene el mismo nivel de los gases de efecto invernadero de la combustión de combustibles fósiles, sí contribuye al cambio climático más de lo pensado hasta ahora. Otro asunto para considerar en serio.

Que no bote su dinero en suplementos

Una de las grandes mentiras de hoy es la publicidad. Tómese esto y aquello para que esté mejor, lo cual no es cierto en todos los casos. Y para ello se vale de estudios científicos que no logran conclusiones importantes.

Tomar suplementos de vitamina D y calcio no sería efectivo para prevenir fractura de huesos en mujeres postmenopáusicas a la luz de un nuevo estudio.

El reporte no encontró evidencia de que tomar más de 400 unidades internacionales de vitamina D y 1.000 miligramos de suplementos de calcio todos los días reduzca el riesgo de fractura en mujeres postmenopáusicas sanas. De hecho, esos niveles aumentarían el riesgo de desarrollar cálculos de riñón.

Por eso el panel conocido como la Fuerza de Tarea Preventiva dijo que las mujeres en esa edad no deberían tomar esos suplementos a esos niveles ni en menor cantidad para prevenir las fracturas.

Se alertó de todas formas que se necesitan más estudios para determinar si unos niveles más altos de esos suplementos serían útiles.

Tampoco hay suficiente evidencia para recomendar o no el uso de esos suplementos para prevenir fracturas en hombres o en mujeres antes de la menopausia.

Las recomendaciones solo son válidas para personas sanas.

La decisión de tomarlos o no debe recaer en el médico y el paciente, dijo Linda Barman, profesora emérita de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Wisconsin-Madison e integrante de la Fuerza.

El Instituto de Medicina dijo que la gente necesita de 600 a 800 unidades de vitamina D y de 700 a 1.300 miligramos de calcio a día, dependiendo de la edad.

La Fuerza de Tarea recomienda 800 unidades de vitamina D en adultos mayores de 65 y más para prevenir caídas por deficiencia de ese elemento.

Ya sabe: si le venden la idea de tomar suplementos a diestra y siniestra, podría estar botando su dinero.

Falta de vitamina D provoca somnolencia

¿Somnoliento en pleno día? Quizás la siguiente podría ser la causa: un estudio sugiere que existe una elevada correlación entre el amodorramiento diurno y la vitamina D.

En pacientes con niveles normales de esa vitamina, los niveles altos y progresivos de somnolencia diurna están correlacionados inversamente con niveles progresivamente más bajos de vitamina D.

Entre pacientes con deficiencia de esa vitamina, la relación somnolencia-vitamina solo se observó en personas negras. Sorpresivamente la relación era directa con altos niveles de vitamina D asociados con mayor somnolencia.

“La relación parece ser más compleja de lo que pensábamos”, dijo David McCarty, autor principal de la investigación.

El estudio, que apareció en el Journal of Clinical Sleep Medicine, involucró series consecutivas de 81 pacientes con problemas del sueño. Todos fueron diagnosticados con desorden del sueño, que en la mayoría d ellos casos era la apnea obstructiva del sueño. El nivel de vitamina D fue medido mediante muestras de sangre y la somnolencia se determinó mediante la escala de Epworth.

Para los científicos es lógico que la raza afecte la relación dado que una mayor pigmentación de la piel es un factor conocido de riesgo por deficiencia de vitamina D.

El estudio no buscaba establecer una causalidad, pero estudios previos de los autores sugieren que niveles no óptimos de vitamina D puede provocar o contribuir a la somnolencia diurna, bien directamente o por medio de un dolor crónico.

Ojo: suplementos de calcio pueden matar

Lo recomiendan los médicos, lo alientan diversas instituciones. Y, lógico, lo sostiene el mercado que manda tomar hasta lo no recomendable.

Un nuevo estudio sugiere que los suplementos de calcio afectan de manera negativa a las mujeres adultas, produciéndoles infartos y otros eventos cardiovasculares.

La investigación fue presentada en el British Medical Journal.

El uso de los suplementos de calcio para enfrentar la osteoporosis debería, al menos, ser revisada.

Al mirar en internet se encuentra todo tipo de literatura y productos que recomiendan el calcio. Uno de ellos es la guía de extensión de la Universidad de Arizona, que recomienda a las personas mayores de 51 años ingerir 1.200 miligramos diarios, principalmente a través de la dieta, pero si no lo logra, mediante el uso de suplementos.

Los suplementos se prescriben con frecuencia a mujeres postmenopáusicas para mantener la salud ósea y algunas veces se combinan con vitamina D, aunque no está claro si ingerirlos con o sin ese acompañamiento pueden afectar la salud.

Bueno, al menos hasta ahora.

Un equipo encabezado por el profesor Ian Reid, de la Universidad de Auckland revisó un amplio estudio previo sobre los efectos del calcio con o sin esa vitamina en el riesgo de un evento cardiovascular.

Analizaron datos de 16.718 mujeres que no tomaban suplementos al comienzo del estudio y hallaron que aquellas a las que se les administró calcio con vitamina D estaban en mayor riesgo de sufrir un problema cardiovascular, en especial un infarto.

Los autores sospechan que el cambio abrupto en los niveles sanguíneos de calcio luego de tomar un suplemento, provoca el efecto adverso, en vez de relacionarse con la cantidad total de calcio consumido. Los elevados niveles sanguíneos de calcio están vinculados al endurecimiento o calcificación de las arterias, algo que también puede ayudar a explicar los resultados.

Análisis más extensos, agregando datos de otros 13 estudios sumando 29.000 personas, también encontraron incrementos consistentes en el riesgo de ataques al corazón y de derrames asociados con tomar suplementos de calcio, con o sin vitamina D, lo que induce a los autores a concluir que los datos justifican revisar el uso de suplementos de calcio en las personas adultas.

El debate se agita. Mientras tanto, esa conversación usual de las mujeres mayores, preguntando cuánto calcio toma la amiga, podría estar fuera de lugar.

Más estudios se requerirán, pero queda uno con cierto susto.

¿Hace daño la vitamina D?

Tómese la vitamina. La vitamina D, para ser más precisos. Sí, durante más de una década fue la recomendación de muchos médicos, pues a mayor consumo menos exposición al sol y una mejor salud, incluida la reducción de enfermedades crónicas, como el cáncer. Eso lo dijeron docenas de estudios.

Pero algo sucedió. Hace pocas semanas, el Instituto de Salud de Estados Unidos concluyó que los suplementos de vitamina D eran innecesarios y hasta potencialmente nocivos. ¿A quién creerle, entonces?

El problema no es sólo ese, sino ¿qué hacer frente a otra cantidad de suplementos vitamínicos y dietéticos que se consumen?

Tras el anuncio, siguieron las discusiones, que no se han calmado. Para quienes revisaron la recomendación se requieren estudios con ensayos que incluyan controles o placebos. Descartaron estudios de observación en los que se compara a quienes toman la vitamina frente a los que no, por considerar que son menos confiables al no poder controlar un sinnúmero de variables y basarse sólo en el mundo real.

Ahora, todos esperan que en los próximos meses la Sociedad Endocrina establezca sus nuevas guías en la materia. Hoy recomienda altos niveles sanguíneos de la vitamina, contrario al Instituto.

¿Nos la tomamos? El tema continuará en las esferas de las decisiones.

La vitamina buena para casi todo

Una buena noticia y otra no tan buena. La primera: de pies a cabeza, la vitamina D favorece la salud. La no tan buena: no se sabe cuál es la dosis ideal.
Eso es al menos lo que presenta la última edición de Mayo Clinic Health Letter. No obstante.
Algunos informes sobre esta vitamina plantean que ofrece muchas ventajas, en especial a personas de la tercera edad. Se dice que mejora el equilibrio, disminuye el riesgo de fracturas óseas y favorece el proceso de pensamiento, en lo referente a planificación, organización y pensamiento abstracto.
Los niveles bajos de vitamina D se vinculan con diabetes, enfermedad cardiovascular, esclerosis múltiple y otros trastornos autoinmunes, como tuberculosis y enfermedad periodontal. Además, niveles bajos también podrían afectar ciertos tipos de cáncer, entre ellos, de colon, mama y próstata.
La vitamina D es la única que el organismo mismo produce. El único requisito es la luz solar: los rayos ultravioleta B para ser exactos.
Se considera adecuada una exposición al sol de 10 a 15 minutos, entre dos a tres veces por semana, en horas no pico, aunque hay que advertir que la exposición al sol no funciona para todo el mundo: Con la edad, el organismo pierde eficacia para producir vitamina D.
Otros obstáculos son el tener piel oscura y vivir en climas nórdicos. Usar protector solar (que todavía se recomienda para evitar el cáncer de piel) también disminuye la absorción de los rayos ultravioleta B.
Las fuentes alimenticias son una buena manera de obtener vitaminas, pero no existen muchas opciones para la vitamina D. Entre las fuentes ricas están los pescados grasos, los aceites de hígado de pescado, el hígado y las yemas de huevo. La leche fortificada con vitamina D es también otra alternativa.
Debido a la limitación en alternativas alimenticias, muchos pueden optar por un suplementos de vitamina D. La dosis diaria recomendada hoy de vitamina D para adultos de 50 años o más es de 400 a 600 unidades internacionales (UI), pero los científicos creen que se justifica ingerir más cantidad debido a los múltiples beneficios para la salud. La Fundación Nacional de Osteoporosis de Estados Unidos recomienda que ingieran a diario entre 800 y 1.000 UI. El límite máximo que se considera seguro para la ingesta diaria es de 2.000 UI, aunque existe debate respecto a esta cantidad.
Dosis muy altas de vitamina D, con el tiempo, pueden provocar malestares, como náusea, vómito, mal apetito, estreñimiento, debilidad y pérdida de peso.

Lechudos: ¿cuándo nos tomamos la lechita?

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Alimenticia, intolerada por unos, la leche forma parte de la dieta actual. Pero, se ha preguntado cuándo comenzó el hombre a tomarla sin que le causara molestias?
Pues bien, un estudio publicado en Plos Computational Biology y ldierado por científicos del University College London, estableció que la capacidad de digerir la lactosa, ese dulce de la leche que enferma a muchos, evolucionó en comunidades lecheras de Europa Central hace unos 7.500 años y no en el norte europeo, como se pensaba.
Es más, los científicos situaron el avance dietario en una región entre los Balcanes centrales y Europa central.
Se había creído que la selección natural había favorecido los consumidores de leche más al norte, dada su gran necesidad de vitamina D en su dieta: la gente en la mayor parte del mundo elabora su vitamina D cuando la luz solar toca su piel, pero en las latitudes más septentrionales no hay suficiente luz solar durante la mayor parte del año.
El modelo empleado integró datos genéticos y arqueológicos usando nuevos desarrollos estadísticos.
Y vean qué curiosidad: el profesor Mark Thomas, de aquella universidad londinense, explicó que “la mayoría de los adultos en todo el mundo no producen la enzima lactasa y por eso son incapaces de digerir la lactosa de la leche. Sin embargo, la mayoría de los europeos producen lactosa durante toda su vida, una característica conocida como persistencia de la lactosa. En Europa, una sola modificación genética ha sido asociada con esa persistencia y parece haberle dado a las personas una gran ventaja para la supervivencia. Dado que el consumo de leche fresca por los adultos sólo fue posible tras la domesticación de los animales, es probable que esa persistencia haya co-evolucionado con la práctica cultural de la lechería, aunque no se sabía cuándo había surgido o qué había llevado a su rápida expansión”.

¿Vitamina D?… piénselo dos veces

Que se tome esto, que se tome aquello. Que si tiene cierta edad, los suplementos vitamínicos son buenos. Que si es joven, este o aquel producto. ¿Tiene asidero toda esta invasión, este maremágnum que parece más comercial que médico?
Para que lo piense bien:
Expertos reunidos a instancias del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos revisaron la información disponible sobre los efectos y beneficios de la vitamina D y encontraron muchos vacíos en todo lo que se dice y se le atribuye.
Por ejemplo: sería útil para la salud ósea de los hombres mayores y para las mujeres post menopáusicas. En otros grupos de edad y otros temas de salud, sus beneficios están por ser probados.
Las conclusiones aparecerán en el American Journal of Clinical Nutrition.
Los expertos concluyeron que muchas investigaciones sobre la vitamina D han omitido consideraciones y relaciones importantes, no existen a la fecha datos confiables sobre el contenido de la vitamina en los alimentos, las pruebas de laboratorio existentes para medir los niveles de la vitamina D son muy variables y los investigadores no han podido identificar los niveles de vitamina D requeridos para producir los efectos deseados en la salud de distintos grupos de personas.
Aunque algunas investigaciones parecen darle un rol en la prevención de enfermedades crónicas como la diabetes y el cáncer, faltan estudios que lo corroboren.
Mejor dicho: si escucha, ve o lee un comercial que le sugiere ingerir vitamina D… piense si va a malgastar su dinero.