Observan materia oscura interactuando consigo misma

Imagen del cúmulo Abell 3827. Los ountos azules centrales son efecto de lente gravitacional mostraron galaxias mucho más lejanas. Cortesía Hubble

Toda una sorpresa: la elusiva materia oscura ha sido observada interactuando con otra materia oscura más allá de la fuerza de la gravedad.

Observaciones con el telescopio Hubble de galaxias colisionando mostraron las primeras señales acerca de la naturaleza de este componente del universo. Un hallazgo valioso.

Con el instrumento Muse del VLT en Chile y el Hubble, astrónomos estudiaron la colisión simultánea de 4 galaxias en el cúmulo galáctico Abell 3827. Pudieron rastrear la masa del sistema y compararon la distribución de la materia oscura con la posición de las galaxias luminosas.

Aunque esa materia no se puede ver, el equipo pudo deducir su ubicación mediante la técnica de lentes gravitacionales. Parece que la colisión toma lugar directamente frente a una fuerza mucho más distante, no relacionada. La masa de la materia oscura alrededor de las galaxias en colisión distorsiona severamente el espaciotiempo, desviando el camino de los rayos de luz que llegan de la galaxia distante de fondo, distorsionando la imagen en formas de arcos.

Lo que se sabe hasta ahora es que todas las galaxias existen dentro de grumos de materia oscura. Sin el efecto gravitacional de esa materia, galaxias como la nuestra se despedazarían al rotar. Para evitarlo, 85% de la masa del universo debe existir como materia oscura y su naturaleza real es un misterio.

En el estudio, los investigadores observaron las 4 galaxias en colisión y encontraron que un grumo de materia oscura parecía estar a la zaga de la galaxia que rodea. La materia oscura está a 5.000 años luz o 50.000 millones de millones de kilómetros detrás de la galaxia (a la nave Voayger de la Nasa le tomaría 90 millones de años recorrer esa distancia).

Un atraso de la materia negra y su galaxia asociada es prevista durante las colisiones si la materia negra interactúa consigo misma, aún muy débilmente, mediante fuerzas distintas a la gravedad. Esa materia no ha sido observada interactuando de forma diferente que a través de la gravedad.

Richard Massey, de Durham University, cabeza del estudio, explicó que “pensábamos que esa materia se quedaba al lado, inmiscuida en sus asuntos, excepto por su jalón gravitacional. Pero si la materia oscura se está atrasando durante la colisión, podría ser la primera evidencia directa de una física increíble en el sector oscuro del universo oculta alrededor de nosotros”.

La materia oscura constituye 27% de la materia/energía del universo. El otro 68% es la energía oscura y la materia común es el 5%.

Se alborotó el planeta Urano

Si por acá llueve por allá no escampa. ¿Será? El caso es que desde el Observatorio Keck en Hawai astrónomos captaron una enorme tormenta en el lejano Urano.

Una imagen tomada el 5 de agosto muestra puntos brillantes en la foto en infrarrojo. Son tormentas. Una foto al día siguiente revela puntos más brillantes. ¿Creció?

Una de las grandes tormentas observadas llama la atención de los científicos. La tormenta alcanza gran altura en la atmósfera del planeta.

“Siempre estamos ansiosos por ver la primera foto de la noche de un planeta o satélite, pues nunca sabemos qué nos guarda”, dijo Imke de Pater, profesor de la Universidad de California en Berkeley y líder del grupo. “El rasgo tan brillante que vimos el 6 de agosto me recuerda de una tormenta similar que vimos en el hemisferio sur de Urano durante los años antes del equinoccio”.

La nueva tormenta es una reminiscencia de un rasgo conocido como Berg, que desapareció en 2009 y que pudo ser registrado por el sobrevuelo de la Voyager en 1986. El Berg, llamado así porque la tormenta parecía como iceberg desprendiéndose de la capa de hielo se hizo muy brillante en 2004 y comenzó a moverse hacia el ecuador en 2005.

La nueva tormenta es más brillante que el Berg, según representantes del observatorio, y luce similar. Los científicos creen que un vórtice profundo en la atmósfera de Urano puede estar asociada con la brillante mancha.

Las tormentas rugen por todo el Sistema Solar. Baste recordar la gran mancha roja de Júpiter y las masivas del polo norte de Saturno.

No se conocen bien los mecanismos detrás de estos fenómenos en esas atmósferas densas difíciles de penetrar.

Se encoge la gran mancha roja de Júpiter

Como el ojo de un cíclope, la gran mancha roja de Júpiter ha intrigado desde hace centurias a los astrónomos.

Es como un ojo en medio de capas onduladas de un amarillo pálido, naranja y blanco. Dentro de la mancha, una verdadera tormenta, vientos corren a cientos de kilómetros por hora.

Mediciones hechas a fines de los 1800 indicaban que este impresionante rasgo, que es considerado una antitormenta que gira contrario a las manecillas del reloj en el hemisferio sur joviano, medía unos 41.000 kilómetros, lo suficiente para que cupieran tres Tierras una al lado de la otra.

En 1979 y 1980, en sus vuelos la nave Voyager realizó una nueva medición: 23.335 kilómetros.

Ahora, es la hora del telescopio Hubble.

“Recientes observacioens del telescopio espacial confirman que la mancha es de 16.500 kilóemtros de lago, el diámetro más pequeño medido hasta ahora”, informó Amy Simon, del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la Nasa en Maryland, Estados Unidos.

Observaciones de aficionados en 2012 revelaron un notable aumento en la tasa de encogimiento. La ‘cintura’ de la mancha se está encogiendo unos 1.000 kilómetros por años por una causa no precisada aun.

“En nuestras nuevas observaciones parecen pequeños remolinos que se estarían alimentando de la tormenta”. Así, la hipótesis es que pueden ser responsables del acelerado cambio al alterar las dinámicas internas de la gran mancha.

De la mancha se tienen noticias desde los años 1800, pero podría haber algunas referencias desde los 1600 aunque no se sabe si a esa mancha en concreto.

La foto fue tomada el 21 de abril pasado. Cortesía Nasa/ESA