Las 10 noticias científicas de la semana

Escena del crimen prehistórico. Foto Marta Mirazón

1. La primera masacre de la prehistoria

A 30 kilómetros al oeste del lago Turkana en Kenya científicos de la Universidad de Cambridge encontraron los restos parciales de 27 individuos, incluyendo al menos 8 mujeres y 6 niños que fueron masacrados hace 10.000 años en una lucha de cazadores-recolectores de ese entonces. 12 estaban casi completos y 10 mostraban claras señas de muerte violenta, con traumas craneanos, manos, costillas y rodillas quebradas, lesiones de flechas en el cuello y puntas de proyectiles de piedra en el cráneo y el tórax de dos hombres. Varios esqueletos fueron hallados boca abajo con fracturas severas de cráneo. El estudio fue publicado en Nature.

2. Internet cerebral

Una investigación publicada en eLife reclama una nueva estimación de la capacidad de memoria del cerebro humano, 10 veces más que previas estimaciones. Para los investigadores de Salk University esa capacidad es de al menos 10 petabytes (10 a la 15 potencia). Los científicos estudiaron las conexiones neuronales de axones y dendritas y otras estructuras para llegar a la conclusión de que esa capacidad es similar a la de la web mundial. Cada neurona tiene miles de sinapsis con otras miles neuronas.

3. Bombeo de agua

En un artículo en Science Reports científicos explicaron cómo los árboles bombean agua de las raíces hasta la copa, un misterio que rodeaba aun la botánica. Hallaron además que ese bombeo se da hasta unos 15 metros, mucho más del límite barométrico de 9 que se tenía estimado. El agua es mantenida en el vacío por periodos de tiempo casi indefinidos aún bajo alta tensión y sin formar burbujas o romperse.

4. 1, 2, 3, 4… 9

Dos astrónomos reconocidos, de Caltech, publicaron un artículo en The Astrophysical Journal en el cual presentan lo que consideran evidencias serias de que hay un noveno planeta en el Sistema Solar, que se acerca hasta unas 200 a 300 veces la distancia Tierra-Sol y se aleja entre 600 y 1.200 veces esa distancia. Las evidencias se basan en la forma como se encuentran dispuestos varios cuerpos en el lejano cinturón de Kuiper, lo que supone un jalón gravitacional por algún cuerpo mayor, que sería el planeta 9, con una masa al menos 5 veces la terrestre. Falta detectarlo ópticamente, dicen.

5. Calores

El año pasado fue el más caliente en la historia de los registros de 136 años, revelaron la Nasa y la NOAA (oficina del clima de Estados Unidos), superando el calor vivido en 2014, que era el año más caliente. La temperatura promedio de tierra y océanos excedió 0,90 grados el promedio del siglo 20. Al calentamiento global por los gases de invernadero se sumó El Niño, que rigió buena parte del año. Los expertos consideran que 2016 podría a su vez destronar a 2015.

6. Comenzó a temblar

La Tierra unos rasgos únicos en el Sistema Solar, aparte de sus océanos de agua, su atmósfera rica en elementos para soportar la vida. Es el único planeta con una capa externa de placas tectónicas que se desliza una debajo de la otra, creando montañas, valles y… terremotos. Esa característica surgió hace 3.000 millones de años, reveló un estudio en Science que utilizó trazos de elementos químicos. Todo se fundamenta en la alta presencia de granito, que se formó cuando el agua se filtró debajo de la corteza.

7. Apostemos

Agregarle luces centelleantes y música a los sitios de juego o casinos, aumenta el índice de decisiones arriesgadas de los jugadores, sugiere un estudio en el Journal of Neuroscience a cuya luz se puede explicar su presencia en casi todos esos sitios. El estudio, con ratas, demostró además que al bloquear un receptor de la dopamina se podría tratar la adicción al juego en humanos.

8. El amor, el amor

La atracción física tiene razones poco románticas sugiere un estudio en Genome Biology: está relacionada con nuestros genes, en especial aquellos vinculados con la estatura de la persona. Eso de acuerdo con un análisis del genotipo de más de 13.000 personas heterosexuales. Es decir: los genes que determinan su estatura influyen su elección de pareja por la estatura. Un ingrediente más para un tema tan complicado.

9. Araña mentirosa

Un artículo en Proceedings of the National Academy of Sciences reveló que existe un límite de tamaño con el cual los animales pueden adherirse a superficies verticales. Es el del lagarto o geco. Más allá, se requerirían extremidades muy grandes, difíciles de manejar. Para un humano, sería el 40% de su tamaño, lo que deja en claro que el hombre araña no tiene bases científicas.

10. Sexo para qué

Cuando un espermatozoide y un óvulo se unen, comienza una nueva vida. Es el caso en humanos, otros animales y en principio en plantas. Pero científicos israelíes y alemanes descubrieron un activador genético que hace que el musgo Physcommitrella patens tenga descendencia sin fertilización alguna, un mecanismo conservado a través de la evolución. El artículo apareció en Nature Plants.

Internet nos activa y hace tambalear la televisión

No nos damos casi ni cuenta, pero internet nos está cambiando nuestro entorno social y la manera de relacionarnos con los demás. Así, aunque alguien podría aislarse, otros que parecen aislados podrían en verdad disfrutar de una mayor vida social.

La web, además, está cambiando las costumbres.

Los siguientes datos son del Pew Research Center para Estados Unidos, pero sugieren cómo está la movida.

El 75 por ciento de todos los americanos adultos pertenecen a algún tipo de grupo voluntario u organización y los internautas son más dados a estar activos que otros: 80 por ciento de todos los usuarios de la red participan en grupos, comparado con el 56 por ciento de los que no la usan. Es más: los que están en las redes sociales es más posible que sean activos, 82 por ciento y 85 por ciento de los usuarios de Twitter participan en grupos.

“Una de las cosas llamativas en los datos es cuán propositiva es la gente cuando se hace parte activa de los grupos”, notó Kristen Purcell, coautora.

“Muchos disfrutan las dimensiones sociales de involucrarse, pero lo que quieren en verdad es tener impacto. La mayoría se siente orgullosa del grupo al que pertenecen y la mitad cree que así pudieron lograr algo que solos no hubieran podido”.

Un 25 por ciento de los adultos americanos no pertenece a ningún grupo, por estrés o asuntos de salud, entre otros. Cerca de un quinto de ellos cree que la falta de acceso a internet es una limitante.

Segundo: En Estados Unidos, hoy el 41 por ciento de los americanos se informan de las noticias a través de internet. Y aunque la televisión es aún la principal fuente de información, con el 66 por ciento, ha descendido 8 puntos desde hace 3 años y 16 desde 2002, mientras que el número de personas que se informan por internet creció 17 puntos desde 2007.

Entre quienes están en el rango de 30 a 39 años de edad, en los próximos años internet igualará o sobrepasará a la televisión como primer medio para estar informados.

El estudio del Pew se hizo en la primera semana de diciembre.

Internet deprime o la depresión va a Internet

Si es adicto a Internet, cuidado que podría amenazarlo un mal: la depresión.
Eso se desprende del más grande estudio de su tipo para Occidente que realizaron psicólogos de la Universidad de Leeds.
Los investigadores encontraron evidencias sólidas de que algunos internautas han desarrollado un hábito compulsivo por la web, por lo que remplazan la interacción social real por chats online y sitios de redes sociales. Los resultados sugieren que este tipo de adicción puede tener un impacto serio en la salud mental.
Catriona Morrison, cabeza del estudio, considera que “la Internet jeuga ahora un papel importante en la vida moderna, pero sus beneficios vienen acompañados de un lado oscuro”.
“Mientras muchos la usamos para pagar facturas, comprar y enviar correos, hay un pequeño grupo de la población al que les es difícil controlar cuánto tiempo pasa online, al punto de que interfiere con sus actividades diarias”.
Estos adictos, se reveló, pasan proporcionalmente más tiempo mirando sitios sexuales, de juegos online y comunidades online y tienen una mayor tasa de depresión severa a moderada que los navegantes no adictos.
Lo que no saben los investigadores es si la depresión viene primero y después el uso de Internet o si es la red la que la provoca.
“Lo que es claro es que para ciertas personas, el uso excesivo de Internet puede ser una señal de alarma sobre tendencias depresivas”.