Curiosidades científicas

Atracción fatal. Uno de los sanitarios de la naturaleza emplea olores de frutas para atraer animales a sus peligrosos bordes. En Borneo, la planta carnívora Nepenthes rajah es favorita de musarañas y ratas. Mientras agarradas a ella, los animales saborean el jugo y depositan su popó rico en nutrientes. En ocasiones se ahogan en esa especie de jarra repleta de jugos digestivos, insectos y materia fecal. Científicos de Alemania y Malasia acaban de descifrar lo que atrae a aquellos pequeños mamíferos; el exudado de la planta, compuesto por ésteres, hidrocarburos, quetones y alcoholes, compuestos que producen una tentadura y frugal oferta, según informaron en el journal of Tropical Ecology. Curioso.

Animal precavido. La taira o ulama que recoge frutos inmaduros ingresó de este modo al selecto grupo de animales que toman previsiones con miras al futuro, según un estudio en Naturwissenschaffen. Mediante observaciones de científicos y cámaras, se han detectado tairas recogiendo plátanos y zapotes que han alcanzado su máximo tamaño pero que no han madurado aún. En vez de comerse las frutas, las esconden. Los animales que recogen y almacenan alimentos tienen una gran ventaja en asuntos de supervivencia. Curioso.

Memoria genética. Las personas que pueden almacenar mucha información al tiempo, deberían agradecerles a sus padres sugiere un estudio en el Journal of Neuroscience. La llamada memoria de trabajo es utilizada para guardar piezas de información en la mente de manera simultánea y algunas personas tienen mejor memoria que otras. Gabriela Blokland, de la Universidad de Queensland en Brisbane, Australia y colegas escanearon los cerebros de 319 mellizos que realizaban tareas don la memoria de trabajo. Los cerebros de mellizos idénticos –gemelos- se desempeñaban de manera similar que los de los no idénticos, sugiriendo que se debe a factores genéticos. Curioso.

Planeta recalentado. El infierno mismo: el planeta gigante Wasp-33b, que orbita una estrella hacia la constelación de Andrómeda a 378 años luz, es el más caliente de los hallados hasta ahora según un artículo en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. Su superficie hierve a 3.350 grados centígrados gracias a la influencia de su estrella, de la que el planeta está muy cerca al punto de orbitarla en apenas 1,22 días de acuerdo con el equipo de Alexis Smith de Keele University en Inglaterra. Algo curioso.